PORTADAS REVISTA POESIA MAS POESIA PARA SLIDER WEB 1 - Poesia Online

178. Poesía más Poesía: Miguel Oscar Menassa – Poeta del tango

Comparte en tus redes sociales
ddd - Poesia Online

MIGUEL OSCAR MENASSA, POETA DEL TANGO. SEMBLANZA

Tabla Contenido de Lectura

Rememorando un tango en la NOCHE 348 de las 2001 noches el poeta escribe:

“Me adoraste ciegamente y tan ciega te sentiste, que una tarde te perdiste y fue para no volver…
Cuando dejo de pensar es cuando mejor escribo; los pensamientos, en todos los casos, son conciencias perturbadoras del verdadero pensamiento inconsciente.
Y si usted no puede escribir un gran poema, copie un gran poema de un gran poeta y así de barato podrá sentir algo grande en su vida.
Cuando mis propios emblemas queden rotos en mi escritura, ya nadie podrá decir que no hice las cosas del todo bien.
Grabaré todos mis amores en letras de oro y acero, para que otros hombres como nosotros, en el futuro, sepan de lo que fuimos capaces para recuperar una pasión perdida.”

Intenso trabajador de la creación, artífice y propulsor de un movimiento científico cultural nacido en la segunda mitad del siglo XX, en el centro del gran diamante americano, en un periodo de transición entre el racionalismo cartesiano y las ciencias conjeturales, entre el surrealismo y el realismo psíquico contra el postmodernismo, entre la represión victoriana y el psicoanálisis, el poeta Miguel Oscar Menassa brinda un perfil multifacético y plural que ha producido una renovación continuadora de las tesis de Sigmund Freud así como una ampliación de campo psicoanalítico con su articulación poesía y psicoanálisis.

Poeta, médico, psicoanalista, pintor, director de cine, actor, productor, guionista, letrista de canciones, cantor de tangos y poeta del flamenco, en su escritura culmina una articulación, que si bien otros ya venían plateando, fue Pichón Riviére quién confirmó que sería el joven poeta el encargado de esa orquestación entre Poesía, Psicoanálisis y Marxismo planteando una nueva forma de ver el mundo y el ser humano, con nuevos enfoques en el campo de las artes, la política, la filosofía y las ciencias, así como la vida cotidiana del hombre y la mujer modernos, incluyendo la sexualidad y situando al trabajo como categoría central para la transformación de las relaciones humanas.

Sus producciones, que abarcan más de 60 libros publicados de poesía, psicoanálisis y relatos, revistas, cuadros, psicoanalistas y poetas en formación, le colocan a la vanguardia del pensamiento contemporáneo. Es uno de los pocos poetas que ha creado escuela donde se han producido y siguen produciéndose innumerables poetas y a partir del año 2020, también cantores de tango.

1 INFANCIA - Poesia Online

El tango siempre ha estado muy presente en su vida desde su más tierna infancia como le explica a Teresinka Pereira en una entrevista: “Mi madre, cuando yo era un niño pequeño, no me cantaba “nanas” me cantaba “tangos”. Y mi padre, para hacerme dormir, me contaba cuentos árabes. Bajo esos influjos a los 6 años escribí mi primer verso.”
Años más tarde escribiría en su libro “Poemas y cartas a mi amante joven loca poeta psicoanalista”:

“Querida:
Despedirme de la familia. Volver a escribir, para volver a sentir que soy un hombre, por eso quiero escribir. No un hombre atado a ninguna conciencia repleta de poder, sino, esta vez. un hombre en libertad JA-JA-JA.
Con el tiempo tendré que confesarlo todo. Soy un nuevo estilo y, eso, debe ser explicado por alguien; quién mejor que yo, me pregunto, cuando todavía no sabría ni cómo comenzar.
A mi izquierda Shakespeare, a mi derecha Camarón de la Isla, la confusión, a veces, quiere ser extrema. Un tango en la radio me lo dice claramente: estoy en Madrid, la capital del reino y, al mismo tiempo, la catedral del tango… El tango y yo somos una cosa seria; yo sé que algunos se dan con cada cosa para poder escribir algunos versos, que me avergüenza mi falta de modernidad cuando quiero decir que el tango, no sólo me apasiona, sino que me sirve de droga; yo escucho un tango y, enseguidita, me pongo a escribir. Cuanto más sentido el tango mejor escribo. El tango actúa sobre mí, como una droga alucinógena. Por empezar se me calienta la sangre, veo todo rojo, no caben en mí, en esos momentos, más que los colores de la pasión, entre que todo se nubla, porque cuando escucho un tango siempre bordeo la muerte, y las ganas que yo tengo de dejarme caer desde hace diez años, claro, la realidad se transforma. Por ejemplo, para no insistir en esta historia. La realidad, de golpe, cuando escucho tangos, tiene colores, los hombres y las mujeres son hermosos y la elegancia me persigue hasta en los sueños. En definitiva, lo digo, mi droga: EL TANGO, mi único amor la poesía. Después también me gusta vivir la vida como los hombres normales, fumar, una que otra vez emborracharme, hacer el amor con las mujeres. Soy un genio en todo.”

Miguel Oscar Menassa nació en Buenos Aires en 1940. Procedente de una familia trabajadora. Su padre, Raif, hijo de Naur y de Faride, sirio libanés llegó a la Argentina en busca de su hermano mayor abandonando un acomodado núcleo familiar en su país natal. Raif procedía de una familia rica del Líbano (a Faride cuando se casó le regalaron dos esclavas negras) y se arraigó en Buenos Aires. El primer trabajo que su hermano le consiguió en Buenos Aires fue en una fábrica de paraguas y fue despedido porque en una ocasión que empezó a llover, abrió el paraguas para no mojarse. A partir de entonces se haría un trabajador autónomo y se levantaba muy temprano a la mañana para comprar fantasías e ir a venderlas al mercado central. En Buenos Aires conoció a Ángela con quien contrajo matrimonio. Raif y Ángela tuvieron tres hijos, el menor, Miguel Oscar y sus dos hermanas mayores, Elsa y Norma.
Su madre quiso llamarlo Miguel como su hermano muerto y su padre dijo que bueno, que le llamaría Miguel, pero también Oscar, para compensar, pues él también había conocido a otro Miguel, un muchacho muy lindo que había muerto por la envidia de la gente.

029 - Poesia Online
Junto a su padre.

Ángela, su madre, era hija de María la hechicera y Antonio. Antonio raptó a María cuando tenía 15 años y él 55 y tuvieron 13 hijos. María era una curandera a la que acudían las personas del barrio en busca de remedios para sus males, curaba parálisis histéricas y fracturas con yesos de huevo y harina. Antonio vivió hasta los 106 años y cuando el poeta preguntó a su abuela si hacían el amor, ella le contestó que hasta el último día. Hija de este matrimonio, Ángela trabajaba como enfermera en el hospital y le encantaba contar en la mesa familiar a la hora de las comidas las anécdotas diarias, algo que le enojaba bastante a Raif. Miguel Oscar Menassa recuerda a su madre siempre bailando y cantando. Ella bailaba muy bien el tango, bailaba con el Cachafaz, uno de los más grandes bailarines de tango y también con su hijo Miguel Oscar al que inculcó el sentimiento de generosidad. “Tener dinero no es ninguna traición, pero cambiar de clase es una traición”.

En este ambiente Miguel Oscar Menassa aprendió muy temprano la importancia del trabajo y también a sumar. Comenzó a trabajar a los 8 años cuando le cogió a su padre unas cuchillas de afeitar y salió a venderlas a la calle con ánimo de ayudar a su madre, algo que le haría tener contacto con la policía y la comisaría que se lo llevaron preso y tuvo que ser rescatado por su padre. A partir de entonces nunca dejó de trabajar.

Su infancia y su primera juventud se desarrolló entre el Barrio de Pompeya, donde vivían sus abuelos, Antonio y María, y Parque Patricios donde vivían sus padres. En el barrio de Pompeya el bandoneista Musita se sentaba en el umbral de la puerta de la casa de sus abuelos, Agustín Debedia y Tabaré, y pasaba horas tocando tangos. Y aprenderá a bailar tangos con los otros hombres y muchachos de su barrio en 24 de noviembre y Chiclana.

La infancia del poeta aconteció en un momento histórico donde en Argentina los únicos privilegiados por las políticas de Perón eran los niños. Desde pequeño fue muy querido por sus familiares y por las vecinas de su barrio que lo mimaban y peinaban sus rizados cabellos. Escuchaba los consejos de los hombres sabios del barrio y se fijaba especialmente en su abuelo Antonio que, con 105 años, golpeaba las paredes y decía “no me quiero morir”. Este deseo de vivir hizo que su abuelo prolongara su vida en 30 años una vez que enfermó de anuria y fue curado por su esposa. Cuando el médico le dijo que le quedaban unas horas de vida, María puso paños húmedos en su abdomen consiguiendo que orinara y que viviera 30 años más. Y ese deseo de vida de su abuelo y ese saber curativo de su abuela fueron heredados por el poeta y su poesía de tal forma que podemos definirlo como una poesía y un autor vitalista, amante de la especie humana y de los grandes pensamientos capaces de hacernos vivir mejor. En cuanto a la temática de su poesía, el autor se ocupa de todo. Y la poesía es para él un ejercicio vital.
Dirá de la poesía que, si no denuncia, no es poesía, pero que hay que saber denunciar, porque si no la poesía se convierte en un panfleto. “El fundamental pecado proletario –explica- es que en lugar de aceptar que se es proletario, todos quieren ser burgueses. Y los vicios burgueses son a costa de esos proletarios”.

En la época de primer grado inferior, la maestra cuando un niño no se comportaba como ella deseaba, le pegaba con un puntero o regla de madera en los dedos. Un día ella le quiso pegar a él porque le tiró un papelito a otro niño y entonces, muy serio le dijo: “Mire señorita, no me pegue en los deditos que quiero ser escritor”. La maestra anonadada no le pegó y ahí comenzó su carrera como escritor.
Para dar un gusto a su padre, que le dijo que poetas ya había muchos en su familia pero que médicos, ninguno, y para dar un gusto a sus amigos del barrio que le dijeron que su inteligencia no podía desperdiciarse, a los 18 años ingresó en la Facultad de Medicina y comenzó su psicoanálisis. Su padre, para mostrarle que se podía ser poeta y escritor, le regaló una máquina de escribir cuando comenzó la Facultad.

En 1960 interrumpió la carrera para realizar el servicio militar en la marina. De esta época conservará recuerdos, algunos mejores, otros peores, pero siempre relatados de una forma divertida por el propio autor, acerca de cómo le dieron apto relativo en una revisión médica simulando una afección cardíaca, cómo hacía las guardias nocturnas de sus compañeros para sacarse un dinerillo poniendo la gorra sobre el fusil, cómo en una ocasión estrelló el coche del ejército y fue arrestado y cómo su capitán le tomó cariño y le pedía que le contase y explicase las grandes teorías y le dejaba estar en la oficina en vez de corriendo por ahí.

2 ADOLESCENCIA - Poesia Online

En 1961 publica su primer libro de poesía “Pequeña historia”. Con respecto a la elección del título dirá: Yo en esa época ya tenía veinte años, es decir, ya había leído a Freud (mínimo La interpretación de los sueños, Psicología de las masas y análisis del yo). Había leído a Marx, había leído cuatro o cinco obras de Faulkner, sus paréntesis me encantaban y siempre me sugerían el inconsciente. Yo leía esos grandes hombres y me los imaginaba muy grandes. Leía a Sartre, me gustaba la vida que hacía. Esas eran grandes vidas para mí, grandes historias.

Yo tenía veinte años, Pequeña historia quiere decir que mi vida era pequeña y Pequeña historia me parecía agrandar mi vida, porque ya era una historia no una pequeña vida, era una pequeña historia.
Empezó a leer y a estudiar estos grandes pensamientos cuando era muy jovencito con un interés meramente sexual. Las amigas de su hermana eran muy intelectuales y acceder a estos pensamientos era una forma de poder conversar con ellas.
Después de publicar su segundo libro de poesía “La ciudad se cansa” viajó a Italia y residió casi dos años en Milán. ¿Por qué a Italia? Porque le gustaban en esa época los poetas italianos más que cualquier otro tipo de poetas. Estaba muy enamorado de Cesare Pavese.

Índice Psicología animal y arte, Miguel Oscar Menassa, 1975

En Milán conoció a Eugenio Montale, Salvatore Quasimodo, Alberto Moravia, Umberto Eco y al Presidente de la Sociedad Psicoanalítica Italiana Cesare Musatti. Fueron tiempos de aventura para un joven que había viajado con su esposa y con unas maletas llenas de libros y que algunos días se alimentaba de patata y agua para llenar el estómago, pero también muy apasionantes. Allí empezará a atender a estudiantes italianos y se convertirá en el líder de dos organizaciones estudiantiles enemigas y secretario del Grupo Comunista de la Casa de Estudiantes de Milán y representante de los estudiantes milaneses en el Congreso de Organización de la Juventud Comunista Italiana. Hará grandes amigos. Decide regresar a su país después de que uno de sus discursos movilizara a las masas lo que verdaderamente le dejó impresionado.

En 1965 vuelve a Buenos Aires y retoma sus estudios de Medicina. Tuvo como maestros a varios premios Nobeles en Medicina como el Dr. Escardó en Pediatría y el Dr. Múnich en Clínica Médica. Mantuvo una relación personal intensa con su maestro el Dr. Enrique Pichón Riviére, creador de la teoría de los grupos (psicología social) y miembro fundador de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) junto con los doctores Ángel Garma, Celes Ernesto Cárcamo, Marie Langer y Arnaldo Rascovsky. En una ocasión el poeta preguntó el maestro Pichón Rivière si sabía algo sobre estética, y éste le tuvo durante varios días sentado a una mesa leyéndole todos los libros subrayados sobre estética que él había recopilado.

En 1966 publica “22 poemas y la máquina electrónica o cómo desesperar a los ejecutivos” después de trabajar en bolsa.

En 1969 se licencia como médico. “Yo era un médico que estaba en la lista de los sanitarios que atendían a los presos en Villa Devoto. Tenía una escritura fuerte en esa época y no podía soportar la falta de libertad de expresión. Era algo insoportable. Después, ya en el 76, veía el fracaso de la liberación. Como digo en un poema, “de los olores de la revolución asesinada”. Mi militancia fue médica. Fui doctor de una maternidad, trabajaba gratuitamente, vi las miserias en las chabolas, entre cuyos habitantes tenía mucho prestigio. En esa época hice la campaña para el llamado “documento único”, donde no figuraba si el bebé tenía padre o madre, sino donde figuraba sólo el nombre del niño porque se discriminaba a quienes no tenían padre. Fue un duro trabajo.

042 - Poesia Online

En 1969 abre el primer taller de poesía y a partir de ese momento dejará que a su lado crezcan cientos de poetas.

Interviene en dos proyectos de salud dentro del campo de la psicoprofilaxis, como integrante del Servicio de Psiquiatría Social de la Maternidad de Villa Martelli (Buenos Aires) y como Director del Centro Materno Infantil del Barrio Derqui, en Caseros (Buenos Aires). Allí recibirá la ayuda de los vecinos y vecinas para montar una sala de partos.
Fue coordinador de formación en el Servicio de Psiquiatría Social, bajo la dirección del Dr. Armando Bauleo, en el Hospital Maternidad Santa Rosa (Buenos Aires).

En 1970 publica Los otros tiempos.

En 1971 se inicia un movimiento en la Asociación Psicoanalítica Internacional (APA) que repercute en Buenos Aires, y provoca la escisión de su estructura monolítica dando cabida a nuevas tendencias. Se crea el Grupo Plataforma. Miguel Oscar redacta y firma el Manifiesto de Adhesión al Grupo Plataforma. En él se valora la labor de José Bleger, iniciador de nuevas líneas de pensamiento en el seno de la APA. De este modo, da comienzo una nueva práctica-teórica del psicoanálisis. Se recupera la lectura de La interpretación de los sueños de Sigmund Freud, como punto de partida de la formación psicoanalítica. La lectura del Capital de Marx y otros grandes poetas y escritores.

Ese mismo año, Miguel Oscar Menassa funda el Movimiento Científico Cultural Grupo Cero y redacta el Primer Manifiesto. El Grupo Cero recibe el apoyo de intelectuales y pensadores como Juan Carlos De Brasi, Armando Bauleo, Raúl Sciarretta, el poeta Raúl González Tuñón y el dramaturgo Teófilo Larriera.
Con respecto a la fundación del Grupo Cero, dirá:

“Yo escribí el Manifiesto y después conversación a conversación conseguí que los siete que estudiábamos psicoanálisis y medicina firmaran. En el grupo había como quinientos. No sé si el Grupo Cero llegó después a tener el esplendor que tenía cuando yo redacté y firmé el Manifiesto. Movimiento es una palabra que se introduce 10-15 años después. Era un movimiento pero nosotros nos conformábamos, de manera egoísta, con ser el Grupo Cero.”

El Primer Manifiesto, busca una posible articulación entre ciencia y poesía. Hay cuatro o cinco conceptos freudianos fundamentales para la práctica psicoanalítica y se recomiendan los poetas: Breton, Neruda, Pavese, Vallejo, Maiacovsky, Esenín, Tuñón y los escritores: Faulkner, Sartre, Joyce, Miller, Arlt. Los fundamentos eran la teoría del inconsciente y la teoría del valor. El objetivo del grupo era difundir la cultura allí donde los estados y los medios de difusión no difunden la cultura.

En 1974 funda la Editorial Grupo Cero, que se inaugura con la publicación del número cero de la Revista Grupo Cero.

En 1975 publica Yo pecador y al año siguiente Psicología animal y arte. En una ocasión que Rascovsky le vio en un banco con un ejemplar de “Psicología animal y arte” le preguntó ¿usted se dedica a la psicología de los animales?”.

En 1976 se exilia voluntariamente en España, primero él y luego a su familia a quienes les sigue el Grupo Cero. Se instala en Madrid desde donde entonces desarrolla su labor psicoanalítica. “Yo le llamo exilio voluntario, pero en realidad no fue tan voluntario. Vinieron los más jóvenes, entre ellos mi mujer Olga, y me dijeron que me tenía que ir. Yo siempre obedecí. Los jóvenes se asustaron más que yo, pero yo algo asustado estaba, fue mejor cambiar de país.

Las propuestas eran: Estados Unidos, que se hablaba en inglés, todo pago; Israel, que me hacían rico, casa, comida… pero había que aprender hebreo. Entonces nos trasladamos a España por dos motivos: porque España necesitaba psicoanálisis y porque, de las ofertas que me hicieron, la que más me gustó era España que me la tenía que arreglar solo pero se hablaba el mismo idioma. Trasladarse a España fue Por la necesidad del psicoanálisis, en realidad nos mandó el psicoanálisis. Era urgente que España tuviera psicoanalistas, tuviera psicoanálisis, porque era representante de trescientos cincuenta millones de hispano-parlantes, que ya habían olido el psicoanálisis y España ni lo había olido. Hace treinta y cuatro años que estamos trabajando en España, precisamente para difundir el psicoanálisis entre la población.” (En la actualidad más de cuarenta años).

En España establece relación con los poetas Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Luis Rosales, Gloria Fuertes, Juan Jacobo Bajarlía y Leopoldo de Luis que lo respetaron y amaron profundamente y fueron muy generoso con él. Alexandre le felicitó por su labor cultural y Leopoldo de Luís le recomendó que no se dejara influir por la poesía española de la época. A Miguel Oscar Menassa, que amaba España, entre otras cosas por la generación del 27, le sorprendió que precisamente, la generación del 27 estuviera reprimida en España.

En 1977 publica Salto Mortal y en 1978 Canto a nosotros mismos, también somos América e Invocaciones.

En 1978 comienzan sus publicaciones psicoanalíticas con el libro ¿perversión? O ¿la muerte de la palabra?

En 1979 publica Grupo Cero, ese imposible y Psicoanálisis del líder.

En 1979 comienza a pintar sus primeros cuadros. Algunos de sus cuadros llevarán el tango en sus títulos.

En 1979 es incluido en la “Antología de la Poesía Argentina. Con selección e introducción de Raúl Gustavo Aguirre.

Ocupado en la cuestión de la transmisión en Psicoanálisis funda en Madrid en 1981 la Escuela de Psicoanálisis y Poesía Grupo Cero en la que cumplirá funciones didácticas y actualmente sigue siendo su director. La articulación Poesía y Psicoanálisis tiene su fundamento en la propia estructura teórica del Psicoanálisis, pues la creación poética y la interpretación psicoanalítica comparten con el inconsciente el mismo mecanismo de producción y el mismo Freud recurría a la poesía como instrumento de conocimiento en el estudio de la psique y las pasiones humanas.

Miguel Oscar Menassa, además de destacar en su faceta poética ha realizado numerosas aportaciones al campo psicoanalítico tanto en la dimensión clínica como en la transmisión y enseñanza del psicoanálisis, la psicosis y la creación de grupos de contención para su tratamiento y grupos operativos de producción. Pero sobre todo será preminente su interés por la creación y la sublimación como uno de los destinos de la pulsión humana, labor emprendida y no terminada por Freud que dejó esa línea de trabajo abierta y que podemos decir que el artífice del Grupo Cero la continuó.

Algunos de sus lemas y fundamentos ideológicos son: “El que repita lo hecho jamás la encontrará”, “Si es posible el poema es posible la vida”, “Cuando todo está destruido la única posibilidad es poética”, “En una sociedad justa el trabajo ese un don”, “Agonizando el canto se hace más fuerte que viviendo”.

En 1982 hace su primera exposición de pintura y hasta la fecha ha realizado más de 35 exposiciones. Sobre su pintura el crítico de arte Carlos Delgado dirá: “Miguel Oscar Menassa realiza una pintura absolutamente personal, hasta el punto que incluso el espectador más despistado no tardará en identificar el nombre de su autor. Y, sin embargo, no encontraremos un camino de una sola vía en la exploración que el artista hace de la materia, la forma y el color. Estos tres conceptos, claves en el desarrollo formal de su pintura, son asumidos con absoluta libertad, sin carácter programático, lo que por otro lado hace difícil distinguir en la obra pictórica de Menassa etapas o fases claramente diferenciadas. Como si se moviera en otro plano, al margen de tradicionales cuestiones evolutivas o cronológicas, el pintor ha asumido el gesto procesual de un instante como parte esencial de su pintura. Esto nos lleva a entender cada uno de sus trabajos de manera independiente, como el registro de una experiencia creativa única; o dicho de otra manera, Menassa convierte el soporte en un espacio para un acontecimiento, más que para un cuadro.”

Desde el 82 al 2000 Miguel Oscar Menassa publicó los siguientes libros: 1984 El amor existe y la libertad; 1987 Un argentino en España; 1987 Poemas y cartas a mi amante loca, joven, poeta, psicoanalista; 1988 El verdadero viaje; 1989 No ve la rosa; 1991 La patria del poeta; 1991 La murga del solo. La guerra del Golfo; 1995 Amores perdidos; 1997 Las 2001 noches. Poesía, aforismos, frescores; 2000 La poesía y yo. En poesía. Y en Psicoanálisis: 1983 El oficio de morir; 1987 Freud y Lacan -hablados- 1; 1994 Psicoanálisis del amor; 1995 Siete conferencias de Psicoanálisis en La Habana, Cuba; 1995 Poesía y Psicoanálisis, 20 años de la historia del Grupo Cero. 1971-1991; En 1999 Charlas-coloquio con Miguel Oscar Menassa en Buenos Aires; 1999 El sexo del amor; 2000 Freud y Lacan -hablados- 2.; 2000 El indio del Jarama. Editoriales 1992/1997; 2000 Poeta condenado.
En 2000 es nombrado profesor honorario de la Faculta de Psicología de la Universidad Abierta Interamericana. En 2000 la Sociedad Argentina de Letras, Artes y Ciencias le concede el Diploma de la Orden S.A.L.A.C al mérito.

En 2001 publica Llantos del exilio; Cartas a mi mujer; Monólogo entre la vaca y el moribundo; En 2002 Al sur de Europa; y en 2003 La mujer y yo.

Venga mi niÑa que vamos - MIGUEL OSCAR MENASSA - Podcast en iVoox


A partir de 2003 escribe letras de canciones, entre ellas tangos, que han sido musicadas y cantadas por diversos artistas: “Indios Grises”, Cleménce Loonis, Kepa Ríos, Maite Criado, Cruz González, Virginia Valdominos. Hay varios discos publicados con poemas de Menassa y otros están en camino. Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas como puede comprobarse en la página de poesía del Grupo Cero (www.poesiagrupocero.com).

En 2005 publica El hombre y yo, y ese mismo año comienza a hacer cine. Hasta la fecha ha realizado 20 cortos, 5 largometrajes, 3 documentales y una serie para TV.
Su primer largometraje después de haber dirigido una veintena de cortometrajes fue ¿Infidelidad?, en el que participa la actriz Antonia San Juan y el actor Luis Miguel Seguí, junto al propio Miguel Oscar Menassa y actores y actrices de la Escuela de actores del Grupo Cero entre los que se encuentran Cruz González, Olga de Lucía y Alejandra Menassa. El largometraje aborda el tema de las relaciones de pareja, del amor, del odio, de la amistad y los celos a través de unos personajes que se encuentran y charlan mientras esperan turno para su sesión de psicoanálisis. Se trata de “una trama con principio y final inesperado que ofrece al espectador una nueva forma de vivir la vida”.

Mi única familia, rodada en 2008, fue su segunda película en la que la infidelidad da como fruto un embarazo y la resolución de la trama se produce con palabras sin necesidad de que nadie muera.
La invitación del presidente pone punto final a la trilogía sobre la Infidelidad, de la que Menassa cuestiona su existencia. «¿Cómo una persona puede serle infiel a su pareja cuando nadie posee a nadie? Nos llenamos la boca con la palabra libertad, pero tenemos una moral muy antigua», reflexiona el guionista, actor y director.

Como en todas sus películas, Menassa otorga un absoluto protagonismo a la mujer en ‘La invitación del presidente’ y la muestra «diferente». «Me di cuenta al terminar de rodar esta película que la protagonista, es fuerte, habla, conversa, pelea y tiene su propia forma de pensar», explica el autor, que añade que «aunque mantiene una relación con un hombre, no es de sometimiento». Asimismo, destaca que en esta última película se muestra el deseo «como el motor de vida de la mujer» y hace lo posible por satisfacerlo «aunque a veces tenga que hacer cosas raras por conseguirlo». «Sin el deseo de la mujer, no existiría el amor», opina Menassa. De hecho, el principal objetivo de la protagonista es ser madre y hará lo que sea por alcanzar su fin, «liberándose de estereotipos y de cualquier sentimiento de culpabilidad». Y uno de los principales aprendizajes de la película, en la piel de otra de las protagonistas del filme es “dejarse llevar”.

Cultura de Cine. El octogenario Miguel Óscar Menassa presenta su quinto  filme "El medicamento" - Madrid Norte 24 horas

Después de la trilogía sobre la infidelidad, El medicamento da inicio una nueva serie sobre la superfidelidad. Lo que es capaz de hacer una mujer para seguir al lado de su marido sin serle infiel. Teniendo en cuenta que la impotencia de los gobernantes mantiene casi la mayoría de las guerras actuales en el mundo, esta película presenta un interesante remedio accesible a todos. Sobre tonos de comedia, la película viene a turbar la moral imperante.
El protagonista padece una impotencia psíquica debida a una depresión espiritual. Para seguir a su lado sin serle infiel, su mujer contrata a dos bellas mujeres jóvenes. Si vuelve a tener erección, esas dos chicas habrán funcionado como medicamento.
En todas sus películas está presente el tango, como música y como pensamiento de su fundamento, así en “Mi única familia” podemos escuchar temas como “Amor sin fin”, “Una pasión” y a Menassa cantando el tango “Sos bueno vos también”. En el largometraje “El Medicamento se puede escuchar “Al cumplir 63”.

Menassa considera el tango como el surrealismo americano. Y pone el siguiente ejemplo: “Diga madre si es cierto que la infame, abusando que estoy preso me ha engañao, y si es cierto que al purrete lo han dejao, en la casa de los niños sin hogar”. ¡Mira si una mujer por enamorarse de un hombre va a abandonar a su hijo!, es muy surrealista el tango, dice el poeta.

Miguel Oscar Menassa Chamli - Director - Escuela de Psicoanálisis y Poesía  Grupo Cero | LinkedIn

LA MUJER EN LA OBRA DE MENASSA

Si algo caracteriza a la obra de Menassa es la mirada femenina. Así como su poesía, un arte realizado en posición femenina y con mensaje para la mujer. La relación de Menassa con las mujeres comenzó según el autor cuando fue enviado al colegio de señoritas y él se escapó porque quería estudiar en el colegio de varones “Almafuerte”. “Huí de las mujeres. Después las tuve que aguantar toda la vida y las tuve que mantener toda la vida por haber huido. Las cobardías se pagan caras”. Aunque en otros lugares dirá que él a las mujeres no las aguanta, las deja hacer. “A las mujeres nunca se les debe decir que no, porque una vez que les dices que no ya nunca más te usan para nada”.
“La mujer y yo”, “Poemas y cartas a mi amante loca joven poeta psicoanalista”, “Cartas a mi mujer”, son algunas de las obras donde el poeta aborda directamente la complejidad del deseo y la posición femeninas.

Actualmente las mujeres ocupan lugares muy importantes en la estructura y los puestos de poder del Grupo Cero que cuando se fundó todos eran hombres. Hoy en día el 90 % de los integrantes son mujeres.

Algunos pensamientos de Menassa sobre la situación actual de la mujer: “Si la mujer no se encarcela a ser una trabajadora, no podrá hacer su revolución, pero el trabajo para la mujer va acompañado de una tristeza, de una decepción. Le habían prometido que si ella daba amor y goce, le daban dinero y en su lugar le crearon la institución del matrimonio. Si la mujer trabaja y gana mucho dinero el matrimonio no puede interesarle. “Yo no estoy seguro de que la mujer sea capaz de darse su libertad”. Que a pesar de que aumentó en 6 ó 7 veces el número de mujeres creadoras en los últimos 40 años, todavía no tiene las armas para hacer su revolución. En el sentido de la tercera revolución de Mao Tse Tung. Toda guerra frena y retrasa en décadas la revolución femenina, como sucedío con la guerra de Irak. La mujer debe pedir una radical diferencian para que no la esclavicen, para poder progresar. Porque es un ser explotado, esclavizado, sometido. Cuando las mujeres gobiernen el mundo prefiero ser su amigo. Yo no aguanto a las mujeres, las dejo hacer y ese es el secreto. La mujer es poesía y la poesía es una mujer.
Durante este periodo cinematográfico Menassa publica en 2007 La maestría y yo; en 2008 Aforismos y Decires [1958-2008]; y en 2010 Canciones [2003-2004] y 2010 Los papelitos del estado de ánimo.

LA CANDIDATURA AL PREMIO NOBEL DE LITERATURA

En el año 2010 Miguel Oscar Menassa es presentado como candidato al Premio Nobel de Literatura por la IWA (International Witers and Artist Asociation) que lo propone como “artífice de uno de los más destacados movimientos científicos culturales desarrollados en el mundo en la segunda mitad del siglo XX”.
Pero el poeta candidato es crítico, bueno, muy crítico con las instituciones. Y con la intelectualidad, “yo recuerdo que los intelectuales votaron a Hitler y nunca me olvidé. Es decir, ser intelectual no es una cosa buena. Además, se equivocan siempre, porque los pueblos se equivocan, pero después salvan la equivocación. Por eso, entre el pueblo y los intelectuales, uno tiene que preferir el pueblo”. “Yo cerraría la especulación directamente, porque usted se dará cuenta de que cuando aumenta el paro, sube la Bolsa”.
Quizás este es el motivo, de que no le dieran el Nobel, otorgado en esa oportunidad a un candidato del neoliberalismo, escándalo histórico que será preámbulo al destape de otro escándalo, el de los abusos sexuales en el jurado que otorga el Nobel de Literatura y que motivó que quedara desierto en el año 2018.

BODAS DE ORO CON LA POESÍA

En 2011, año en que se cumplieron las bodas de oro de su primera publicación “Pequeña historia” publica Carnaval de la Tercera Edad, Poética del exilio, La Bella de Día y Jesús; Tu cuerpo es el amor y Los secretos de un psicoanalista.
Este mismo año articula la fusión Poesía y Flamenco junto a Virginia Valdominos que baila sus poemas. Su primer espectáculo se llamó: “Ahora andarán diciendo” y después vino “El verdadero viaje” que en 2014 se transformó en Flamenco, Tango y Poesía “Soy el cantor” donde el poeta desarrolla con máximo esplendor su faceta de poeta y cantor del tango acompañado por Antonio Amaya a la guitarra. En 2019 configura un nuevo show de Poesía y Flamenco denominado “Amor, locura y poesía” con algunos de sus poemas más emblemáticos del libro “La poesía y yo”.

INDIO GRIS Nº 18 Revista unipersonal de recolección de basura

La fusión Poesía y Flamenco le ha llevado a realizar 804 actuaciones hasta la fecha en actos culturales, bodas, cumpleaños, fiestas, acontecimientos importantes, tablaos, semanalmente en los escenarios del prestigioso Grupo Cero, y durante dos temporadas en el Teatro Quevedo, hasta que en el 2020 idea e inaugura el Teatrillo Grupo Cero donde el espectáculo se ejecuta semanalmente como un despliegue de baile y canto que incluye la poesía, el flamenco y el tango.

Como cantor de tango debutó el 20 de diciembre de 2012 acompañado al piano por el maestro Manuel Valencia en el Teatro del Círculo Catalán de Madrid con una exquisita selección de tangos: “El conventillo” de Arturo de La Torre y Fernando Rolón; “Pa que sepan como soy” de Norberto Aroldi; “Enfundá la mandolina” de José Zubiría Mansilla; “Cuando me entres a fallar” de Celedonio Flores; “Pepe y el tango” de Miguel Oscar Menassa; “Al mundo le falta un tornillo” de Enrique Cadícamo; “El último organito” de Homero Manzi; “Cafetín de Buenos Aires” de Enrique Santos Discépolo; “Aquel tapado de armiño” de Manuel Romero; “Los mareados” de Enrique Cadícamo; “Madame Ivonne” de Enrique Cadícamo; “Amigos que yo quiero” de Hugo Gutiérrez; “Ninguna” de Homero Manzi.

El 21 de febrero de 2013 ofrece un segundo concierto con una nueva selección de tangos con la que deleitó al público: “Madame Ivonne” de Enrique Cadícamo; “Garúa” de Enrique Cadícamo; “Naranjo en flor” de Homero Expósito”; Tomo y obligo” de Manuel Romero; “Divorcio a los 70 años” de Miguel Oscar Menassa”; “Por una cabeza” de Alfredo Lepera; “Pepe y el tango” de Miguel Oscar Menassa; “Amigos que yo quiero” de Hugo Gutiérrez; “Ninguna” de Homero Manzi; y “Los mareados” de Enrique Cadícamo. Las imágenes de los dos conciertos son recogidas en un DVD que captura el acto que concurrió con un lleno total, y la efusividad de un público apasionado con su voz.

En 2016 edita su primer disco “Al sur de Europa” acompañado por Antonio Amaya a la guitarra, que recopila las canciones del espectáculo “Flamenco, Tango y Poesía” entre las que encontramos los siguientes tangos de la autoría del poeta: “Soy el cantor”; “He jugado de más” (milonga); “Pepe y el tango”; “Cuando mi padre dijo”; “La vida te lo da y te lo quita todo”; “No fue París fue Buenos Aires”; “Me divorciaré por fin” (milonga); “Divorcio a los 70 años; “Táctica defensiva”; “Una pasión”; y “Canción del exiliado”.

En este tiempo sigue su producción literaria y científica. En 2015 publica el libro Notas Diálogos Redes Sociales, Flamenco, Tango y Poesía, donde se recopilan los poemas de Poesía y Flamenco “Ahora andarán diciendo” y de Tango, Flamenco y Poesía “Soy el cantor”, junto con coplas, otros poemas, frases y diálogos; En 2016 publica La muerte del carnaval y Escritos del amor. Y en Psicoanálisis publica en 2013 Freud y Lacan -hablados- 3 y Freud y Lacan -hablados- 4; y en 2014 Freud y Lacan -hablados- 5 y Freud y Lacan -hablados- 6.

En el año 2018 y 2019 publica los dos volúmenes de su autobiografía “Casi una autobiografía de casi un Premio Nobel” Vol I y Vol II respectivamente, donde recopila sus historias de vida junto a escritos y entrevistas realizados por otros escritores y periodistas con motivo de la candidatura al Nobel. Y está en camino el tercer volumen de la colección.

AL CUMPLIR 80 AÑOS

En el año 2020, al cumplir 80 años publicó siete libros: Las eternas relaciones de pareja; Entrevistas 2002; Entrevistas dispersas; Política y Amor; El camaleón; Pinturas 1982-2019; El profesional “Diálogos” y grabó un disco de tangos “Concierto de los 80 años”, con versiones clásicas ejecutadas con su estilo personal acompañado al piano por el Maestro Manuel Valencia. La selección de canciones incluye: “Ninguna”, de Homero Manzi; “Al mundo le falta un tornillo” de Enrique Cadícamo; “Tabernero” de Raúl Costa Oliveri; “Enfunda la mandolina”, de José Zubiría Mansilla; “La última curda” de Cátulo Castillo; “Golondrinas” de Alfredo Lepera; “Las cuarenta” de Francisco Gorrindo”; “Malena” de Homero Manzi; “Los mareados” de Enrique Cadícamo”; “Pepe y el tango” de Miguel Oscar Menassa; “Garúa” de Enrique Cadícamo; “Uno” de “Enrique Santos Discépolo” y “Divorcio a los 70 años” de Miguel Oscar Menassa.
Le seguirá el “Concierto de los 81 años” editado en el año 2021 con una exquisita selección de tangos interpretadas por el poeta, acompañado por el maestro Manuel Valencia: “Puente Alsina” de Benjamín Tagle Lara; “Ilusión Marina” de Gerónimo Sureda; “Atenti Pebeta” de Celedonio Flores; “¡Victoria!” de Enrique Santos Discépolo; “Adiós Pampa mía” de Ivo Pelay; “Bien Pulenta” de Carlos Waiss; “Sur” de Homero Manzi; “Qué me van a hablar de amor” de Homero Expósito; “Margo” de Homero Expósito”; “María” de Cátulo Castillo; “Cuartito azul” de Mario Battistella; “Cuando me entres a fallar” de Celedonio Flores; “El choclo” de Enrique Santos Discépolo y Juan Carlos Marambio Catán; “ La cumparsita” de Pascual Contursi y Enrique Maroni; e “Ivette” de Pascual Contursi.

En 2021 publica una serie de cuadernillos dentro de la colección matrícula de honor de la Editorial Grupo Cero: El verdadero viaje; La patria del poeta; Predicciones 2000; Los indios y yo; Después de los 90 años; Poemitas de los 81. Este mismo año publica también un libro de poesía Poemas olvidados y el guión de cine de La invitación del Presidente. En 2022 ha publicado el que dice que es su mejor libro, una novela guión titualada “Las aventuras de Don Artemidoro” la historia de un hombre que cuando cumplió 135 años se internó en el hospital, voluntariamente, para ser estudiado.

Bajo su impulso creador en 2021 nace la Productora Grupo Cero “Éxito Fácil” y se publica el tercer disco de Clemence Loonis con poemas de Menassa, el primer disco de Helena Trujillo con una selección de tangos clásicos, el sexto disco de Kepa Ríos con poemas de Menassa, dos discos de Virginia Valdominos, uno de flamenco y otro de tangos y el primer disco de tangos de Norma Menassa, a los 83 años.

Podríamos decir que Miguel Oscar Menassa, ha abierto el agujero del deseo del tango en el Grupo Cero, y está haciendo un importante trabajo para producir cantores y músicos del tango. Hace unos años solo cantaba él y ahora canta hasta su mujer. Su memoria prodigiosa para el tango le convierten en una biblioteca viva del tango, pues siempre tiene un verso tanguero para todo tema importante, una importante enseñanza que desata algún anudamiento o un tango propicio para cada ocasión, “el tango sabe más que nosotros”, dice. Y hasta bromea con que podría ganar un premio guines cantando tangos durante horas.

Menassa ha trabajado siempre en la difusión de la cultura y la poesía, se le conoce como “el magnate de la poesía”, por ser el hombre que más ha invertido en la poesía. Ha fundado, dirigido y promovido diferentes revistas de Poesía y Psicoanálisis: “Grupo Cero”, “Apocalipsis Cero”, “El Indio del Jarama”, “Onda Cero”, “Extensión Universitaria”, “Las 2001 Noches”, “Indio Gris” y “Realismo Psíquico”.
Es miembro de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, de la Sociedad Argentina de Escritores, de la Unión Hispanoamericana de Escritores y de la Red Mundial de Escritores.

Muchas de sus obras pueden encontrarse íntegramente en su página web: www.miguelmenassa.com. Puesto que su pensamiento siempre fue difundir la cultura gratuitamente bajo el lema “si somos más podemos ser mejores”. Parte de su obra puede encontrarse en la Biblioteca Digital Hispánica de la Biblioteca Nacional Española.

Ha creado y producido la Televisión Grupo Cero donde dirige diferentes programas, entre ellos “Poesía más Poesía” y “El tango y yo”, coordinado por Carlos Gardel desde el exilio, donde cada miércoles se presenta un tango cantado por cantores reconocidos y por cantores del Grupo Cero y se muestra a Menassa pintando al son de la música del tango. Toda la programación de la televisión Grupo Cero es gratuita y da cabida a diversos programas desarrollados por los componentes del Grupo.

En el año 2020 se celebraron las bodas de oro de Menassa con la odontóloga, escritora y actriz Olga de Lucía. Cabe destacar que Miguel Oscar ha sido padre de 6 hijos, abuelo de 4 nietas y bisabuelo de 8 bisnietos.

LAS 2001 NOCHES Nº 82
Miguel Oscar Menassa con Juan Jacobo Bajarlía.

DE SU POESÍA HAN DICHO:

  • Antonio Aliberti: “En Menassa todo confluye en poesía, la poesía se justifica por sí misma.”.
  • Alberto Luis Ponzo: “Hay algo que se cumple en la poesía de Menassa, y es que escribe sobre lo que está pasando, pero no a cada uno de nosotros, sino lo que está pasando y deben saber las generaciones futuras”.
  • Juan Jacobo Bajarlía, (homenaje a Miguel Menassa en la Biblioteca Nacional, agosto 1995): “Estamos enfrente de una poesía que instaura los valores inalienables de la dimensión humana, una poesía en la que Miguel Menassa funda el objeto polisémico de un fervor que se hunde en las raíces del hombre para extraer las verdades absolutas o permanentes, como escribía Heidegger cuando definía la poesía como la fundación del ser por la palabra.”
  • Nicolás del Hierro: “Yo, un poeta de lenta elaboración, tengo, a fuerza de ser sincero, que descubrirme ante el torrente hermoso de quienes como tú escriben.”
  • Concepción Silva Belinzón (uruguaya): “Con un sistema poderoso de señales, Menassa consigue el hallazgo imprevisto de hoy y de siempre. Y lo hace como culminación de toda aquella belleza, superando sus propios elementos, porque puede erigir en Cuerpo Poético las relaciones y correspondencias entre los seres y las cosas, el misterio y el sentido de su trabajo creador. Cuando leo sus libros, mis manos se llenan de estrellas. “
  • Leopoldo de Luis (Premio Nacional de Literatura 1979) dice: “Hay dos clases de poetas: la del que requiebra a la poesía y la seduce con joyas verbales, y la del que se acuesta con ella, Menassa es de estos últimos.”
las 2001 numero30
Miguel Oscar Menassa con Leopoldo de Luis.

PELÍCULAS:

Miguel Oscar Menassa ha trabajado como guionista, director, actor y montador de los cortometrajes: De mutuo acuerdo (2005), El hombre del caballo (2005), Hay hombres que no saben (2005), La venganza del goce (2005), La Familia Española (2006). Rodada en 35 mm. Estreno en Madrid, Hay amores que matan (2006), Millonarios con la poesía (2007), Ella, él y pirulo (2007), El mecánico y la fotógrafa (2007), Relaciones psicoanalíticas (serie de 13 cortometrajes) (2007), El hortelano (2013), Ayer mientras dormías (2013), Suicidio Asistido (2016).
Guionista, director y actor de los largometrajes: ¿Infidelidad? (2006), Mi única Familia 2007, En defensa propia (2012), La invitación del Presidente (2013), El medicamento (2014). Y de la serie: Rubias de Madrid. Y de los videoartes: “La poesía no se enamora nunca (2002) y “La mujer y yo” (2003).

PREMIOS:

Premios en Poesía y a la difusión de la cultura:  
Academia Ferdinandea de lettere scienze arti. Oscar 2000 por la difusión de la cultura a la Editorial Grupo Cero, de la que es director. 
Premios en cine:

  1. Premio Accolade 2007. La Jolla. California,  al mejor largometraje a ¿Infidelidad?
  2. Premio Accolade 2008. La Jolla. California. Mención de Honor, al largometraje  Mi única Familia.
  3. Premio Accolade 2006. La Jolla. California. Mención de honor al cortometraje La Familia Española.
  4. Premio Academia Ferdinandea de lettere scienze arti  al mejor largometraje 2007 a ¿Infidelidad? 
  5. Mejor productor de cine internacional 2007  por la “International Writers and Artists Association” (IWA) 
  6. Premio Urkunde 36 Festival der Nationen.   Al largometraje ¿Infidelidad? Reconocida con elogio por el Comité de selección.

NOCHES RELACIONADAS CON EL TANGO.

En el libro “Las 2001 Noches. Poesía, Aforismos y Frescores y 393 Noches de repuesto”, publicado en 1997 y que recopila material desde el año 1976 hasta el año de su publicación, podemos encontrar las siguientes noches donde el poeta habla del tango:

NOCHE 1457 – Un escrito que me saque para siempre del mundo de las sensaciones. Un poema que no me permita bajar nunca.
Algo furioso y lento, como el peor de los tangos, esos tangos que se te meten en el alma y es imposible sacártelos por mucho tiempo.
No exactamente algo que vibre sino más bien la máquina de producir vibraciones.
Un canto de luz,
alguna palabra que por fin nos libere de algo.

NOCHE 776 – Hoy quiero un escrito que me saque para siempre del mundo de las sensaciones. Un poema que no me permita bajar nunca.
Algo furioso y lento como el peor de los tangos. Esos tangos que se te meten en el alma y es imposible sacártelos por mucho tiempo. No exactamente algo que vibre, sino la máquina de producir vibraciones.
Un canto de luz, alguna palabra que por fin nos libere.
No un triunfo del alma sobre el cuerpo o viceversa, sino algo que nos ponga fuera de esa dialéctica.
Algo que naciendo en las entrañas se haga canción y no deje de ser sangre, pasión enamorada. Una canción, pero no exactamente un cantar. Un poema sin el cual sea imposible vivir.
Y aunque nadie me lo pida tendré clemencia. Esperanzado y bestial como el que más, tendré piedad de todo lo que muere, de lo que ya no sirve sino para morir.

NOCHE 535 – Porque cuando niño, me acunaba en tangos, la canción materna. Y mi patio tenía sus glicinas y las mujeres de mi barrio vestían de percal. Y el tango se bailaba todo el día en la calle y cualquier muchacho joven tenía su pareja y así, bailando todo el día con su compañera, algunos llegaron a viejos.

NOCHE 593 – Condenado a morir en mí, soy el bárbaro hombre azul de la desesperanza. Volando como racionalmente pueden volar las abejas. Loco de amor, furibundo de sueños enajenados de dinero y lujurias, contento de amar a quienes amo, contento de hacer el amor como si la vida fuera a durar mil años. Todo me gusta lento como el tango, como las inolvidables canciones de cuna; el resto me parece alucinante para mí.

NOCHE 474 – Querida:
El tango y yo, querida, somos una cosa grande.
y así voy por la vida sintiendo que lo que, todavía, no te dijo el tango, te lo iré diciendo yo mismo.
y yo soy como el tango, con ochos, con quebradas, con caídas, con pasos para atrás.
Nada es directo en mí, todo está dominado por la cadencia. Entrecortado, lento, bordando en cada paso el universo.
Por eso pienso tu silencio como un paso para atrás, como una caída,·nunca como que has dejado de bailar conmigo. Por eso, todavía te escribo como si te estuviera hablando al oído, como si tu pecho latiera contra mi pecho, constantemente.
Al oído, ¿entiendes?, como cuando tus piernas están entrelazadas a mis piernas.
Espero carta tuya como se esperan las revoluciones. Es decir, espero carta tuya activamente, pinto y escribo todo el día, para convencerte que ya no me queda tiempo para hacer el amor.

NOCHE 418 – Me compré un radio cassette de dieciocho mil pelas al contado porque las tenía, eran las destinadas al bingo. Hoy he hecho una buena acción por mí, ahora tengo dónde escuchar los tres tangos que tengo. Eso me hace un bien incalculable, no sé cómo escuchaba en el otro aparato que tenía. La vida, mi vida fue descendiendo, bueno ahora irá ascendiendo, y si a nadie le pareció mal verme caer, a nadie le parecerá mal verme crecer hasta las más altas cumbres. Todo será a base de palabras, la altura depende de sus uniones.
El más fanático de los cristianos hubiese abandonado esta empresa hace bastante tiempo. No sé bien qué me sostiene; hoy en la ruta pensé que bien podría tener algún accidente espectacular que pusiera en vereda a todos mis admiradores. Después pensé que mejor sería seguir entero, aunque no me dejen medir las dimensiones de mi entereza. Un saber primitivo me aconseja que mejor es estar vivo, por las dudas viene alguna felicidad, uno tiene que estar vivo para ese momento.
Palabras, eso haré, me ataré a las palabras.
El futuro es negro, mi hija en la cárcel, mi mujer en el quirófano, mi amante en el sepulcro, yo seguramente iré a parar a un lugar para ancianos por los años vividos intensamente.
Es necesario que pueda ir a hablar por teléfono; bueno, me salió muy mal escrito, así que nada de hablar por teléfono, escribir es un buen entretenimiento, mientras procesan a la una y diagnostican a la otra. Mi amante morirá a causa de mi dolor, ella no tiene muchos motivos para morir pero le gusta.

Mi poesía será quemada, acusada de alguna maldad interior a ella misma. Mi palabra será atada a un carro de guerra o será vendida en los supermercados. El narcodólar invadirá las iglesias, todo el mundo estará contento de morir lo más rápidamente posible, nadie podrá soportar los desechos producidos.
Escribir y escuchar tangos, qué vieja costumbre que no puedo perder. Flor marchita, flor enferma, eres la linda vampiresa…
El tango a veces me da escalofríos.
Qué hacer con este saber, está claro que no se puede vender, no se puede hacer ningún negocio con este asunto de haber visto cómo el hombre agonizaba y nadie se daba cuenta de nada.
Vendrán a mí dulces palomas de la paz, quiero enterrarlas a todas vivas, que nunca nadie más vea algo blanco, que nunca ya nadie se muera de pavor al ver la diferencia entre lo puro y la verdad.
Estoy inmovilizado, atado por cien mil cadenas de odio y de impotencia. Tengo ganas de decir, yo también estoy loco, qué quieren de mí, yo también tengo la impresión que vivimos muy mal, pero qué puedo hacer yo que no soporto ver exactamente qué soy. El hombre hoy día no puede más, no sabe qué es lo conveniente ni lo sencillo.
El estado de aislamiento al cual he llegado me tiene que hacer pensar seriamente en una especie de fobia, de miedo al encuentro sorpresivo con cualquier persona o situación.
Quién volverá a saber el horror de decimos estas palabras primeras, estoy viviendo como debe vivir un hombre que ha dicho lo que no tendría que haber dicho. Me he burlado de todo lo posible de ser burlado, todo el poder, ahora, todo el poder recuperado de mi burla estalla contra mí, me hiere, me mata, me mutila, se deja estar en mí, como si fuera mi madre, mi padre, la muerte.
Estamos todavía esperanzados porque en los libros está escrita la esperanza, no exactamente porque la tengamos. El escozor de la vertiente azucarada llega hasta nosotros desde las cumbres perfectas del odio, no entiendo ni siquiera yo lo que escribo y, a veces, qué loco, quiero que mis escritos sean un negocio conveniente para alguna editorial.
Todo me duele como si me fuera a transformar en cualquier momento. Una gran transformación, algo así como curarme de todos los males, pagar todas mis deudas, hasta las de dinero, qué maravilla, qué poesía plena, qué pleno sentido de vida, qué soledad.

NOCHE 1483 – Escucho tangos todo el día para que se sigan creyendo que soy argentino y nadie me moleste. Mientras tanto, verifico el odio todas las mañanas como aconsejaba el Che y pulo los instrumentos de labranza. Algún día alguien se preguntará de quién son mis versos y, ese día, habrá alguna recompensa para mi trabajo.

NOCHE 2000 – 25 de agosto de 1987, Madrid.
Estoy delante de la máquina desde hace más de dos horas, escucho tangos. Pienso en la universalidad del sentido y en el trabajo alienado. No tengo dónde caerme muerto, pero vivo lleno de ilusiones. Algún día, me digo, al despertar, me dan la noticia de que soy inmensamente inteligente y listo, quién podrá detener mis versos, si yo no fui capaz de detenerlos.
Mientras bebía un poco de agua, llegué a pensar que la pureza del alma no da directamente pureza de estilo. Grandes maricones bondadosos crónicos, no pudieron sino eso y grandes hombres, grandes indus- triales, no se comieron nunca una buena rosca.
Hubo poetas que murieron apretados por sus versos, ahogados por sus palabras. Y también hubo otros poetas que fueron asesinados y otros que fueron tratados como bestias o como esclavos y hubo maricas entre nosotros, y nadie ganó nada.
De vez en cuando aparecía una mujer que nos insultaba y eso era vivir. Oh perfumes violentos del mar contra mis ojos.
“Gota de vinagre derramada, fatalmente derramada sobre todas tus heridas.”
A veces la simpleza de un verso marca todo el compás.
Las manos frías en pleno agosto como en pleno invierno, me da una sensación de irrealidad que ni siquiera necesito escribir para conseguirlo.

NOCHE 1204 – 24 de octubre. Me publican en El Heraldo de Aragón el reportaje completo que me hizo A.
Forma indirecta, me digo.
A pesar de que yo estoy pensando en voz baja él me dice:
El PC no se comporta con hipocresía.
Yo pienso, a ritmo de tango, no ves que estoy en llanta y bandeado por ser un gil.. .
Sus hijos son como rehenes.
Nadie me quiere. Así es muy dificil encontrar a alguien.
Así no va más, hoy se lo diré, al fin y al cabo, yo soy el tipo que le está dando una vida de reina. No es feliz.
He ganado un millón de pesetas y no es feliz. Mi hija mayor va al colegio, mi hijo menor hace ballet, mi mujer se psicoanaliza con mi dinero, pero no es feliz.

NOCHE 314 – Después de trabajar unas horas con las páginas inéditas, sentí que eran 1.000 páginas y me ensombrecí de tal manera que me empezó a doler la espalda hasta no poder respirar bien.
Como si tuviera miedo de lo que me fuera a pasar en cualquiera de los tonos de la grandeza.
España, la mierda, madre y, claro, después tengo miedo que me disparen por la espalda mis propios libros no publicados:
EL AMOR EXISTE y LA LIBERTAD POEMA DE LUZ
POETA DE LA NOCHE
MUJER HUMANO TESORO
POEMAS DEL EXILIO,
TODO INEDITO, ¡¡QUE BARBARIDAD!!
Una escritura que lucha por no tener fronteras, terminará siendo reprimida. El dolor de espaldas de anoche tuvo la dimensión de un libro de 1.000 páginas. Quiere decir, que ya tuve el dolor, ahora bien podría escribir el libro.
Y allá voy, como si fuera libre, como si todos estuvieran de acuerdo en lo que digo.
Bailarín, en mi barrio, del tango con cortes y quebradas, amo desde entonces cualquier complicación, cualquier caída. ¡Un libro de mil páginas! ¿Se imaginan? Linda sensación habré de sentir al terminarlo, ¿se imaginan? Un poema aquí, una pija allí y un coño que baja y se pierde.

NOCHE 9 – Cuando, por fin, me dormía entre sus piernas, ella cantaba con fortaleza el tango “mano a mano”. Después me despertaba a los gritos para preguntarme en qué ciudad estábamos viviendo.
Yo me quedaba un tiempo entre dormido y pensativo y luego la abrazaba y nos poníamos a llorar desesperadamente.

NOCHE 284 – 29 de abril de 1988, Madrid.
He de confesarme cierto amor por aquella mi ciudad del Sur. Cada vez que viajo a Buenos Aires vuelvo pensando que para mí esas piedras son algo, esas voces son trozos de mi cuerpo.
El peligro de un tango, la noche silenciosa, todo me pertenece. Cada vez que vuelvo de Buenos Aires, hay algo que se seca en Madrid. Tal vez el clima, el bajo porcentaje de humedad, tal vez el alma seca, los besos, la boca seca, tal vez se secan en Madrid las voces compañeras.
Pequeñas flores resignadas a vivir en seca roca desértica en desolado desierto de piedra.

NOCHE 1717 – Fuera de toda concepción épica todo será de a pie. Palabra a palabra cada cual construirá un imperio.
Fortunas caerán a mis pies y yo, esta vez, no diré nada, porque, como dice el tango, no hay mortaja con bolsillo a la hora de partir.
Esta década batiré todos los records.
Exaltaré todo rumbo, toda lujuria.

NOCHE 142 – Mirando la televisión y, al mismo tiempo, escuchando un tango en la radio y, al mismo tiempo, estudiando duelo y melancolía y con un cuadro a medio terminar en el caballete y el último libro de poemas abierto encima de la mesa esperando alguna corrección después de publicado y el próximo libro de poemas que publicaré y una antología que realizó el poeta Vicente Aleixandre y la temporada en el infierno de Rimbaud, me di cuenta que yo era una persona rara.
Me di cuenta que yo era una persona rara y me quedé horas rumiando esas palabras y venían todos los jueces de la humanidad entera, miles de civilizaciones, miles de siglos y me señalaban con el dedo índice y me lo decían: Su vida es rara. Yo no decía nada y escribía rápida- mente en un cuaderno la siguiente frase:
Hoy me echaré un polvo real y mañana no dormiré la siesta.

PRÓLOGO
(…)
Enero 1997 – Madrid
Estoy muy contento de todo lo que me pasa, la gente ya empieza a pensar qué hará cuando yo me muera y yo pienso que si esperan tanto tiempo para empezar no podrán hacer nada.
El problema, en realidad para mí es que no puedo hablar, del todo, con nadie. Todo el mundo quiere que yo sea Dios y eso no está del todo mal, pero Dios, les explico, también necesita hablar.
Que cada uno pueda elegir cómo va a morir no lo soporto, no lo puedo soportar.
Ya está, me digo, ya realicé todo lo que varios hombres de mi clase hubieran querido realizar.
Ahora me toca vivir.
Vivir, simplemente, sin hacer nada.
Una que otra conversación, un mar de tanto en tanto, un tango por las dudas alguna mujer me lo pidiera, una mujer, la vida cotidiana y los juegos de azar y los compromisos revolucionarios que tanto bien hacen a la poesía.
Recuerdo que en un momento de mi vida me sentí el Super Lázaro, resucitaba hasta 3 ó 4 muertos por día. Ponía levemente, mi mano sobre las heridas del alma y éstas cicatrizaban para dar paso al amor.
A veces nos reuníamos en bandadas para averiguar quién era el amor y nunca hubo tanto viento, tanto viento sobre tanta nube.
Todo se evaporaba entre nuestras manos. El amor era imposible ser y eso, precisamente, nos mantenía unidos, creyendo, tal vez, que algún día lo conseguiríamos.
Siento que hoy puede ser un día memorable para mi vida futura. He comprado 20 bolígrafos y cuatro cuadernos. Estoy al borde de escribir una gran obra.
En el ejemplo de vivir, vivir es el ejemplo.
Yo grité: EL ORO ESTA AQUI, YO TENGO EL ORO Y todos miraron mis manos hasta arrancármelas y revisaron mis bolsillos hasta rasgar mi piel. Y nadie miró mi corazón. Y nadie se deslizó por mis palabras.
Ya entendí, todo virtuosismo ha de ceder algo de su virtud a las palabras.
En mí, ya está todo jugado, lo que será, es. 30, 40 años más no pueden modificar lo ya producido. Así que lo mejor es vivirlo todo y después decir adiós y si hay algo que estudiar o trabajar, eso lo dejo para los herederos.
Al que deje entrar en los detalles que sostienen mi vida, también, le regalaré la historia: Ha de ser una mujer, pero no cualquiera.
Una mujer sin celos, una mujer que permita que la historia se cuente aunque ella no sea ni la más hermosa, ni la más inteligente. Una mujer que sepa vibrar con todos los amores, también los nuestros. Una mujer que pueda morir en cada inteligencia.
Arráncame los ojos, me dijo y yo le regalé todo mi amor.
A la noche, con la excusa que no veía nada, me apretó los huevos con la fuerza con la que se aprieta un pene en erección total y directamente me chupó el culo.
A la mañana siguiente, con los huevos doloridos, el culo en erección y las ilusiones perdidas me propuse dedicarme al arte.
Y aquí estoy confeccionando con mis propias manos el número 1 de LAS 2001 NOCHES.
Algo me llama la atención de mí mismo, es nada que represento para mí. Un espejo invisible donde se refleja una luz inexistente. Algo brilla, algo se refleja, mas en algún lugar que desconozco.
Tiempo de haber amado intensamente, me digo, y las calandrias se abren silenciosamente a la mañana.
Pero mi amor es nada para ella. Mis deseos se evaporan entre las ráfagas de su indiferencia. Voy a olvidarme de ella, esta misma noche me entregaré.
Lo terrible es que no estoy jugando, sino que jugando voy haciendo la vida.
Lo siento, estoy produciendo algo espectacular para mi vida futura. Ella ahora me dice que me ama, pero me lo dice con terquedad, con violencia.
Solucionado el problema económico en los renglones anteriores, recién ahora, al tener economía, infraestructura, recién ahora podré difundir mis versos, bueno también puedo difundir ideas.
Y si no sabes quién es el autor de algunos de mis versos, puedes ponerle tu propio nombre, después deja volar al pájaro que te dio ese vuelo y eso así de sencillo es la cultura.
Hay un poeta en ti, mas vive encadenado y yo he de sentirme pequeño cerrajero abriendo las puertas de tu corazón para dar libertad a tu poeta. Aunque hiciera el milagro, en principio el pobre no sabe siquiera caminar, se arrastra, se chupa los dedos y queriendo gritar apenas balbucea: Soy el poeta, soy el poeta, como si alguien tuviera que creerlo. Blandiendo el estallido genial de la memoria, recuerdo haber nacido, recuerdo claramente los primeros pasos, después llegué hasta aquí, cumbre o vacío, rodeado del lenguaje como si fuera un mar espectacular y bravío y yo, como dice el poema, una pequeña balsa enamorada. Trastabillando, sin saber nada del rumbo que persigo, quiero dejarme estar, saber que desconozco mi saber, tenderme literalmente en una frase y ser eso, por ejemplo: AMO LA VIDA -DESTRUYO TODO SER PARA DEJAR AMARME- ALTERO MI RAZON PARA PENETRAR EN LA BELLEZA -BUSCO SIN BUSCAR NADA, NI LO QUE ENCUENTRO -ME GUSTA, CUANDO HABLO, ENTRAR EN ESCENA DESPUES DE MIS PALABRAS.
Una rama madura que me permita ver a través de su textura, los pequeños rayos de sol ofreciéndose como comida y consuelo al árbol amigo. Una rama madura envuelta en el torbellino de tus ojos, alerta siempre, desesperada siempre, esperando alguna plenitud para decirnos las palabras.
Rama madura de la poesía, algo que está ahí para ser tomado y que puede pasar desapercibido y pueden pasar más de cien años sin que nadie descubra lo poético.
Después viene una vez, rama madura y la poesía está por doquier, algo como una lluvia serena de camelias encendidas, lecho nupcial para los enamorados de la canción.

92. Poesía más Poesía: Miguel Oscar Menassa - Revista ✍ Poesía Más Poesía ®️

NOCHE 440 – Querida:
Es una vieja herida la que se cierra cuando callo tu nombre, enamorada.
Toda mi voluntad era quedar pegado a tus entrañas. Y tus entrañas amaban la muerte, enamorada.
Me salvó en parte, debo reconocerlo, haber colmado tu vanidad con mi potencia. Pero era todo ficticio, cien mujeres sostenían mi pene erguido para que tu mirada no se extraviara. Después algunas de las chicas, aburridas de ser sólo el sostén de tus evocaciones infantiles, quisieron chupar ellas también un poquito, y tú pusiste el grito en el cielo y a partir de ese momento me lo negaste todo, condenada. El tiempo nos volverá a ver juntos y ahí te demostraré todo lo contrario. Comenzaré besándote los labios para que el asco se ciña a nuestro drama, después destaparé la olla del olvido y saldrán los sapos misteriosos y verdes amantes de tus veleidades, pequeña colombina del carnaval de un tango.
Enamorada, enamorada, déjame volar, déjame ser libre.

NOCHE 663 – Algún tango para perforarme el cerebro a la mañana bien temprano, que no quepan dudas: yo vivo con el cerebro perforado desde la mañana. Todo estará como las voces radiantes del sol perfumado de aquellos veinte años que nunca volverán. Espero que lo puedas entender, nada es tan cruel como tu tiempo, espero que cambies con los años de parecer. Vivir doscientos años no es cosa de timoratos, pero tampoco es cosa de valientes, vivir doscientos años tiene que ver con poder pronunciar lo que en ninguna edad hasta ahora se pronunció, ésa es la manera de vivir más años que los vividos hasta aquí. Si algo tendremos para decir a los doscientos años, viviríamos doscientos años; eso es todo, no se trata de sobrevivir, se trata de sumergirse en la máquina de la creación para siempre, hasta que otros decidan que no va más. Una verdadera desgracia quedarnos sin nada para decir, eso es la muer- te, no sólo para nosotros, todos los hombres mueren cuando ya no son capaces de más, el resto vive como puede, pero no muere.

NOCHE 404 – Ya te lo dije una vez, con tanto tango, habremos de incendiar las borrascas. Con tanto fuego, sólo el amor quedará en pie, debilitado de sonreír a nadie. Aburridos por conocer de antemano que nadie nos robará nuestra amante, porque nadie también ha muerto.
Y si ella todavía ciega por la terrible explosión llega a preguntar si todavía estamos todos juntos, usted imite la voz de sus compañeras, la voz de otra mujer, en esa soledad, la pondrá contenta.

NOCHE 386 – Los nuevos amores, no lo puedo negar, me refrescan.
He sobrevivido grandes veranos, inmensos calores, con nuevos amores.
Te amo exactamente en el tiempo donde nuestra existencia como amantes es leve. Te amo, cuando la hebra finísima de felicidad que nos une puede romperse al menor esfuerzo, a la mínima falta de goce. Allí te amo. Donde las águilas aman el vuelo que sólo una vez podrán. Allí donde lo perfecto anida en la ceguera total de nuestros cuerpos, allí te amo.
Donde todo se podría destruir y no se destruye, allí te amo.
Cuando vuelva el otoño, te llevaré a los grandes salones donde a una hora prefijada ponen, para que bailen los señores, un tango. Allí entre los perfumes antiguos de las señoras, entre mis brazos, con los violines a punto de enmudecer debido a la época, algo morirás, algo sabrás del mar, alguna historia tendrás para contar.

MIGUEL OSCAR MENASSA, POETA DEL TANGO
SELECCIÓN DE POEMAS

SOCORRO NO PUEDO DETENER MIS PALABRAS, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Llegué una tarde a Madrid y me dije: 
Ésta será mi tierra éste mi pueblo. 
Después fue todo mucho más difícil. 
Los apretones de mano del principio 
se transformaron en fuertes tenazas 
inmovilizadoras.
 
Pude sentir
que la esclavitud era mi sino. 
Francesa que en el tango
muere tosiendo y enamorada.
 
Nací en Buenos Aires. 
Mi padre es árabe
y nació en el mar.
 
En Buenos Aires al amparo
de la sombra de la higuera
padre me recordaba
que abuelo cuando hablaba
siempre hablaba de España.
 
Nuestra tierra más bella decía
y si fue Patria de mis abuelos
será tu Patria.
 
Luego se perdía en divagaciones 
y recitaba algún poema en árabe 
inscripto en piedras y pensares
que fueron para España su nacer.
 
Ya verás con tus propios ojos
a pesar de los bárbaros
nuestras señas perduran
y entonaba dormido una canción
Laia, Laia, Laia, lAIA, lAIA, Laia. ..
y batía las palmas como los andaluces.
 
A la mañana siguiente madre
recordaba
que vivíamos en Buenos Aires.
Ella siempre cantaba tangos
y algunas mañanas inolvidables
cuando padre se iba a trabajar:
«Ojos verdes como la albahaca
verdes como el trigo verde
y el verde verde limón…»
 
A ella le brillaban los ojos siempre
a él sólo le brillaban los ojos
cuando cantaba en árabe sus canciones
cuando recordaba la España del abuelo.
 
Llegué a España huyendo de mí mismo
huyendo de una vida que no pude
contener en mi cuerpo.
Y cuando llegué me dije:
Ésta será mi vida, ésta mi Patria.
 
Después fue todo mucho más difícil.
 
Al principio 
era lindo caminar por las calles.
Libre 
me sentía libre como un pájaro 
y cantaba como mis antepasados 
y pensaba que la vida y el amor 
pueden comenzar todos los días
hoy.
 
Después la calle se fue poblando
de fantasmas
se llenó de recuerdos.
Se dejaron de escuchar las guitarras 
y la gente se escuchaba a sí misma.
 
A nadie le gustaba lo que pasaba.
 
Habían matado
a un estudiante
a un policía
a un militar
a un militante
a una vieja
a un niño.
 
Habían matado.
 
La calle se pobló
de inconmensurables
murmullos de desaprobación.
 
De golpe en la ciudad de la luz
fue imposible caminar por la calle.
 
En Madrid huyendo de la calle
como antes había huído de mi país
llegué hasta aquí, lugar de sueños
donde la ciudad sólo ama la poesía.
 
Toda página en blanco es el pasado. 
Cada página escrita será mi Patria.

HOY LO CONFESARÉ TODO, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Nací en un barrio.
«Crecí en sus veredas
un día alcé vuelo
soñando triunfar».
Hoy no puedo volver
ni pobre ni vencido.
Tengo sobre mi escritorio
algunas fotografías
papeles y poemas
mi suerte está echada.
Jugaba a los juegos más o menos 
ganaba con algunos
perdía con algunos.
No trepé nunca a un árbol
me daban vértigo la hamaca
y el tobogán
jugaba bien al monte
y a la troya y a la rayuela
jugaba con las minas.
Ellas me tocaban siempre
y a veces yo las tocaba.
Cada vez que abría los ojos
me daba cuenta que para mí
no había porvenir.
Era demasiado delgado
miraba siempre de frente
y sonreía.
Después vino el billar.
Apoyaba mi mano en el paño 
con firmeza
como con las mujeres
sin contemplaciones.
Dejaba que el cigarrillo
me quemara la boca
me hacía el distraído
y miraba a los rivales.
Mi manera de andar era sublime 
ganaba casi siempre.
Jugando al billar era irresistible.
Fumaba y soñaba
durante todo el día
con una vieja rica
quería conocer el mar
hubiera dado mi vida
por un día en el mar.
Recuerdo todo a pleno sol
el sol en las orejas
dentro de la camisa
debajo de los brazos
entre las piernas
los pies llenos de sol.
Una mujer me dijo viejito
y me limpió los mocos.
Después no me creyeron 
querían ver las pruebas.
Tengo sobre mi escritorio 
algunas fotografías
una máquina de escribir
la lámpara votiva
papeles y poemas
mi suerte está echada.
El tango lo bailaba más o menos 
con algunas mujeres podía
con algunas mujeres no podía. 
Pero tenía una mirada
una tristeza en la mirada
y escribía poemas.

RECUERDO EL AMOR, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Escribo con el dolor de escribir, 
envejezco, 
huyo al azar entre las letras 
y el tiempo se desploma en tu rostro. 

Ámbar y pedazos de cielos domesticados 
detienen en tus ojos la fragancia del ser. 

Escarbo detenidamente en tu mirada, 
busco por una antigua manía de buscar 
-en tu mirada- 
el solitario patio de mi infancia: 
el crudo malvón, 
las rosas al borde del calor extremo 
y la violencia del sol, 
sobre mi piel de niño y los narcisos. 

Magia de los calores en los países del sur. 

Rojas y locas, 
bocas sangrantes y perversas, 
amantes de los jugos 
y de la tierra resquebrajada por el sol, 
un amor a la antigua, al aire libre. 

Huyo en dirección contraria a las letras, 
detengo el porvenir. 
Abro de par en par con un tajo preciso 
-dueño de mi saber- 
mi cadáver actual: Mi pobre vida cotidiana. 

Extranjero, enmohecido el corazón, 
acostumbrándome a un sol a punto de extinguirse, 
sólo me queda, del tango, 
un asco contra todo, una violencia. 

En tu mirada el patio de mi infancia anochece. 

POEMA CERO, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

En Madrid aprendí a mirar el cielo.
Contra la roca seca, meseta árida,
encontré mis límites.
Supe decir que no todas las veces,
como un enamorado, alguien,
dispuesto a todo por permanecer.
Recordé a mi madre tantas veces.
Recordé a mi padre tantas veces.
Recordé a mis hermanos.
Fui una herida sangrante.
El odio hizo de mí, lo que quiso
y como tampoco podía vivir,
tracé con mi ignorancia nuevos caminos.
¿Quién es quién en esta meseta desolada?
¿Quién el último vestigio de la pureza?
¿Quién capaz de soportar el rumbo de un poema?
Dejé mis manos tendidas al sol
y descendieron por ellas pequeñas estrellas marinas,
anunciando para el hombre que me tocaba ser,
como destino, la palabra.
Después partí mi vida en dos.
Fui el ángel exterminador y la locura,
magnífica locura:
me olvidé de todo,
del tango,
de vos.

AMORES PERDIDOS

AMOR PERDIDOS. MI HIJO PABLO, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA
I

A veces te molestaba mi vejez,
mis pasos cansados, tangos tristes,
mi manera de contemplar la vida.
Corrías apresuradamente de un lado para otro,
pensando sólo en transformarte, en crecer,
aceleradamente, para ser viejo como yo.

En ese viaje de crecer para alcanzarme,
en una noche aciaga topaste con la muerte,
envejeciste de golpe, más que yo, me pasaste.

AMOR PERDIDO. BUENOS AIRES, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

II
Estoy perdido entre nubes de olvidos, tangos,
una multitud abriendo a puñetazos, un futuro.
Hombres desesperados de amor, mujeres al viento,
hombres, mujeres, flameando banderas de impiedad.
La voz del pueblo levantándose sobre todo delirio.
La voz del pueblo gritándose a sí misma, ser voz.
Un pueblo entero quebrado por un grito: no va más,
ya nunca más volveremos a implorar de rodillas.

Y haremos una canción con nuestro cuerpo,
para que la canción dure una eternidad
y en la canción, flotando, nuestro cuerpo.
Y pondremos en la canción, fuerte, todo el recuerdo,
la memoria infinita, de juventud, de nuestros pasos,
para que la canción llegue, en el aire, hasta nosotros.

VII
Tengo destinos y tengo soledades,
el tiempo, las caricias de la noche,
el habla, la sonrisa de los tiempos,
el silencio de la noche, los sueños,
melancólica serenata a los muertos.

A mi padre, enloquecido de amor solitario,
sin nada grande que dejar, a nadie grande,
porque todo lo grande estaba en su niñez.
A las orquestas serenas de la tarde,
ese bandoneón tocado solo por mí,
al mediodía, bajo el sol de Pompeya,
arrabalero compás, tango inolvidable.

Por eso siempre pienso en volver y,
la lejanía, es cada vez, más lejanía.
Nadie vuelve de su propia vuelta,
nadie retorna de su propio retorno,
nadie muere, exactamente, en vano.

Mañana volveré y eso no ocurrió nunca.
Dejamos de llegar y eso fue para siempre.


TANGO, QUERIDA, TANGO, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Movimiento único y desparejo,
como si fuéramos mil haciendo el amor,
cada vez que se cruzaban tus piernas con las mías. 
Éramos viento y nube y todo pasaba,
entre mi mano y tu cintura. 
Crepúsculo donde mi taconeo
y la violencia de tus tetas,
otros ruidos,
otros pedazos de carne macilenta,
ponían en la noche de la ciudad,
un sonoro ritmo entre la selva. 
Avena y luz para esta yegua entre mis brazos,
jinete, inesperado, de la noche, tango. 
Amanece. Siento mi ser sobre tu ser.
Aspiro profundamente tu semen amado,
porque tu semen, también, es una lágrima
y borracha y loca entre tus brazos giro
y en el girar,
tus ojos me detienen y sos mi macho. 
Ella me lo dice con toda la boca abierta: 
si querés,
me mato una tarde cualquiera por vos,
envilecida y fantástica,
hembra y sol,
como si la vida fuera eso,
compás final.

SOLÍA ESCRIBIR VERSOS Y HACÍA, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Solía escribir versos y hacía el amor todos los días. 
Cotejaba mi parecer universal con los grandes poetas.
Era capaz de entregar mi vida a las pasiones humanas. 
Nunca dejé de morir con lo que moría y eso era vivir.
No tocaba la guitarra, pero silbaba como nadie el tango. 
Estaba siempre dispuesto a pagar por todos mis pecados. 
Metía mano en el bolsillo cuando se trataba de pagar. 
Desabrochaba mi bragueta cuando una mujer era el deseo.
Ponía mi voz para cantar los mejores cantores, 
bebía mi vino sin decir palabra y sin llorar
y cuando llegaba fin de año, me hacía cruces.
Lo que me quedaba de piel lo donaba a los niños. 
Nunca pensé que mañana, hoy, me faltaría el pan. 
Nunca pensé que mañana, un día, me podría morir.

HY QUIERO ENTERNECERTE, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Hoy quiero enternecerte, rudo macho español,
bailar un tango triste en tu presencia,
hacer como que caigo a tus pies abrazado a mi dama,
para que puedas olvidarte de Franco y de la iglesia.
Después me gustaría plantar una mujer en tu mirada,
pero no una virgen, pero no una madre dolorida o muerta.
Quiero plantar en tu mirada una hembra de amor y de deseos,
una pantera fuego incuestionable, algo de fiera, algo de luz.
Algo triste en tus ojos, algo que se deje caer en el invierno.
Algo suave en tus manos, algo que no se deje penetrar por el odio.
Algo de goce en tu corazón, algo en tu corazón contra la muerte.
Ya ves, no tengo nada para enseñarte y nada nuevo.
Tristeza, soledad, goce, no tienen precio en el mercado.
Por eso te aconsejo, macho español, entregarte a una mujer, soñar.

ELLA ES UNA GORDITA SIMPÁTICA, , POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Ella es una gordita simpática que veo en el café Gijón.
Suelo encontrarla de madrugada tendida en vanos sueños.
Española de ser y de sustancias, nació en Castilla
y su mancha, es haber amado, de por demás, a Dios.
Siempre la encuentro hablando de sí misma:
Que soy muy gorda, que no tengo más arreglo.
Que me tiro veneno en el cuerpo para morir. 
Que si te beso, majo, te pudro para siempre.
Soy el solo silencio negro de la noche.
lo que muere en Madrid sin que nadie lo note.
Un hilo abierto de luz que nadie quiso ver.
Yo me dejo caer rendido en una silla a su vera
y me siento Gardel cantando el tango Mano a Mano, 
le cojo la barbilla y le digo: ¡Ah Gorda, Gorda!
Los carnavales en Madrid
Ahora pasa febrero y cuando pasa, pasa el Carnaval.
No digo que en Madrid el Carnaval sea una cosa seria.
No es Pamplona cuando los toros se comen a los niños.
Ni es Sevilla cuando la Virgen se desangra y muere.
No es Afganistán peleando por una libertad que no le servirá.
Ni el corso que, en las Malvinas, organizó el ejército argentino.
No son los carnavales de Madrid, las famosas noches de Santiago,
donde las brujas se reúnen a brindar haber nacido con el tiempo.
Los carnavales de Madrid no son los carnavales de Río de Janeiro.
No son las comilonas de los modernos socialistas en los congresos
y no son, ustedes ya se imaginan, como los carnavales de mi barrio.
¿Qué pasa, macho, entonces, con los carnavales en Madrid?
Con los carnavales en Madrid, macho, no pasa nada.
Sólo al final, antes de morir, entierran la sardina.

HOY ESTOY CASI MUERTO, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Hoy estoy casi muerto, no puedo escribir nada, 
los poemas anteriores han detenido mi cantar. 
He sentido, he sufrido en esos versos, lo indecible.
Fui bandera de patria y aún, bandera de soledad y exilio.
Fumo un cigarrillo, detenido en el humo, sin pensar en nada. 
Arrojo las volutas al espacio como si fueran círculos de muerte.
Toco en mi recuerdo los versos de Federico García Lorca
los sonetos envenenados de Quevedo y siento deberle algo a España. 
Recorro caminos desconocidos con Antonio Machado. 
Hago una fiesta con Rafael Alberti y unos colegas
me monto en su caballo blanco y me hago trizas contra el mar. 
Voy a la Castellana y camino de un lado para otro entre tulipanes. 
Llego a la vieja Puerta de Alcalá y me hago la señal de la cruz.
Y como último respeto, doy un paso para atrás, bailo este tango.

EL HOMBRE Y YO, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

6
Un hombre que no sabe
reír cuando se ríe,
que no sabe llorar
aunque lo diga un tango.
Un hombre
sin círculos ni rectas.
Un ave, mas María,
que no sabe volar.

LA POESÍA HA ROTO LA PALABRA, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

La poesía ha roto la palabra,
ha extendido la frase al infinito,
ha bordado, sin hilo y sin aguja,
el corazón de la quebrada voz.
Hubo un sentido
que se abrió en mil pedazos,
hubo un amor tan grande
que nadie pudo amar
y hubo, mi amor, mi amada,
grandes amantes crueles
que hacían el amor
con las palabras.

UNA PASIÓN, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Una pasión en el vientre
que me lleva de la mano
por caminos nunca vistos
y que nunca me has contado.
Tú me hiciste comprender
que engañarte era muy malo
y lo peor, vida mía,
es que llegué a comprender
que el engaño para ti
es que yo me la pasaba
toda pasión, toda alma
hasta cuando trabajaba.
Y hoy, que tan hembra me siento,
hoy, tengo que confesar
que no me atrevo a probar
sino con algún amigo
de mi enamorado Juan.

TAL VEZ YA NO LO PUEDA NI DECIR, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Era un amor perdido en las distancias,
desde el Mediterráneo hasta los Andes.
Amor de madre que no tuvo hijo.
Esperanza de un pobre sin trabajo.
Era un amor que cuando imaginaba,
imaginaba detenido el viento sur.
Era un amor que se dejaba amar,
sin pasión, sin fuego, sin canciones.
Era un amor que se negaba
hasta en los bellos sueños.
Un amor que en el mundo
nadie pensaría como amor.
Era un amor de la piel y la piedra.
El desierto y una pequeña lágrima.
Era un amor que nadie alcanzaría:
amor del exiliado con la ciudad natal.

ESTOY CONTENTO DE TANTO HABER AMADO, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Estoy contento de tanto haber amado,
de tanto haber llegado al confín de los besos,
contento de habernos abrazado por las noches
envueltos en los vapores del silencio
al vivir lujurioso de la carne y el fuego,
la espléndida y loca pasión de las palabras.
Contento de levantarme una mañana,
con las pupilas húmedas manchadas por amor.
 
Fue un siglo de locura, crecimos en todas direcciones,
odio y amor se agigantaron,
la pobreza llegó hasta la riqueza,
la necedad y la bella locura poblaron monasterios,
las enfermedades que produjo el amor
llegaron hasta el alma poblando los silencios,
en su afán de morir, el hombre inventó virus
que atacan, con fervor, el pensamiento.
 
Después, hay que decirlo,
en el corazón de la música
este siglo se rompió la guitarra,
el violín de las guerras fue lamento que,
volando hacia los cielos,
alcanzaba el dolor.
 
La trompeta fue aullido y el aullido fue canto,
hasta el saxo bramaba alguna piedad.
Hubo tambores de locura, este siglo,
que explotaban sonando como esferas de luz.

SOY EL CANTOR, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Soy el cantor le dije sonriente,
no tengo nada que perder, sólo mi canto.
Así que usted y yo, podemos besarnos,
pisar fuerte la tierra, volar más alto.
Ya sé que no es decente, amar la vida tanto,
que no es honesto, sincero, quererla para mí.
Que el infinito fuego debe ser apagado.
Que el inquietante deseo, debe morir.
Sin embargo, usted y yo podríamos 
hundirnos levemente en el abismo
llenar todo el abismo con mi canto.
Aunque en verdad nadie lo quiera,
vivir, vivir, podríamos mil años.
Yo sería el cantor y usted mi canto.


                                                    
HE JUGADO DE MÁS (MILONGA), POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

He jugado de más,
quiero confesarme
delante de la gente
y mi familia, también.
He jugado de todo
y todo lo perdí.
Le prometí a mi mujer
serle fiel hasta la muerte.
Una noche,
bien recuerdo,
jugando en el casino
llegó la suerte y me dijo:
Si pudieras desligarte
de tanto compromiso
y amarme con locura 
yo suerte te daré.
Y para darme ánimo
me dijo “juega el nueve”
y yo no le creía
cuando el nueve salió.
Tuve ganas de amarla,
amarla hasta la muerte
pero dije con rabia
“soy fiel a mi mujer”.
La suerte, abandonada
por mis juicios morales,
besó mi frente y dijo
“serás un perdedor”.
Si pudieras desligarte
de tanto compromiso
y amarme con locura 
yo suerte te daré.

PEPE Y EL TANGO, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

A mi me gustaba
llegar del trabajo,
ponerme en pelitas
y cantar un tango.

Un tango de cosas
que no cantaba nadie,
porque yo mismo inventaba
por las tardes al llegar
casi muerto del laburo
Y me ponía a cantar.

A mi me gustaba
cantar por las tardes,
con la ventana abierta
un tango sin par.

Hablaba del hombre
cayendo y alzándose
y la mujer labriega
y la puta también.

Algunas mujeres
tal vez, indiferentes,
esperan que un hombre
les dé amor y pan.

No saben las gilis
que el hombre ya ha muerto
haciendo la guerra
matando al rival.

Así que ahora te toca,
muchacha arrabalera,
levantarte la falda
y ponerte a trabajar.

Y si algún hombre llega
Triste y cabizbajo,
herido de guerra,
lo tendrás que cuidar.

A LOS SESENTA Y TRES ME DIVORCIARÉ, POR FIN, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Al cumplir sesenta y tres
me divorciaré, por fin,
de mi padre y de mi madre
y de la Batalla de Argel.
Me divorciaré a los sesenta y tres
del amor burgués,
de Hegel y Gardel.
Y nadie se sorprenda
si a los sesenta y tres
comienzo una carrera,
la del cine, tal vez.
Y así viviré
hasta casi los cien,
destruyendo esos monstruos
que me enseñaron a ver.
A Carlitos, el mudo,
lo llevaré en la boca
para hacer el silencio
cuando corresponda.
De Vittorio de Sica
me quedo con la gracia
de cuando dice puta,
siempre piensa en su mamma.
Y a Gassman me lo como,
lo amo, lo devoro,
me lo dejo en las manos,
y en la impiedad del goce.
Y de alguna señora
he de tomar el gusto
por las fresas heladas
y el chocolate puro.
Vimos cómo caía
la lluvia el otro día,
y al amor sin barreras
lo haremos popular.
A Marilyn me da miedo
llevarla en el cuerpo
pero irá acompañada
de la bella Sofía,
de las tetas de Anita,
de la voz de Marlem.
Y nadie se sorprenda
si a los sesenta y tres
comienzo una carrera,
la del cine, tal vez.

NO FUE PARIS, FUE BUENOS AIRES, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

No fue París, fue Buenos Aires que me vio nacer, 
por eso no me asusta el movimiento.
 
Soy del tango la brisa que se mueve al arrastrar los pies.
La cintura de plata que se quiebra al compás.
El hombre que murió a la mañana siguiente para verla bailar.
La percanta aburrida que cabalgando un taco de billar 
sueña que puede sola, hacer la vida sola, amar su soledad.
 
Y el borracho sediento que bebe sin parar, 
recordando a su madre, esa novia infernal.
Y se emborracha y piensa que todo le da igual 
y las manos le tiemblan de tanta impunidad 
y desgarra su vientre y quisiera olvidar 
y olvida, mas no el nombre de quién lo matará.
 
Soy del tango los perros ecuménicos, 
los perros que presencian el crimen pasional 
que cual tontos o locos le ladran a la luna 
cuando en la acera yace la amada del portal.
 
Una daga de miedo se clavó en su garganta.
Una daga de celos la condenó a morir, 
un hombre enamorado de otro hombre, 
una daga de horror que sin amarla la mató.
 
Y después soy del tango el amigo del alma, 
que no llega a las doce ahí donde le esperas, 
que te bate  la justa cuando la justa duele 
que no comparte nunca contigo el ganador.
 
Soy del tango el payaso de la noche de Reyes, 
el que mató a su amada por verla sonreír, 
con un hombre en los brazos, con las piernas abiertas, 
amante enloquecido del puñal, la mató sin razón.
 
Y también soy del tango el obrero que roba, 
pensando en sus hijos, un cacho de pan.
Soy del tango la noche encerrada entre rejas, 
que el farol de la esquina ya no quiere alumbrar.

CUANDO MI PADRE DIJO, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Cuando mi padre dijo:
“quédate en casa”
yo le dije: soy joven
y tengo gracia.

Amo la fiesta, padre,
y vida tengo apenas
cuando no bailo
y quiero que recuerdes

que yo bailo flamenco
desde muy niña
cuando madre me amaba
y todo era alegría.

En la universidad
me quitaron la vida
y en su lugar pusieron
letras vacías.

Luego vino el poeta
con sus cantares
y sus letras me hicieron
bailar la vida.

LA VIDA TE LO DA Y TE LO QUITA TODO, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

La vida te lo da
y te lo quita todo.

El mundo nos ve volando
pero es una ilusión.
somos títeres en las manos
de un viento cruel.

Desconocido viento
que nos lleva
más allá de nosotros.

¡Qué bravura!
¡Qué sencillez!
¡Qué alegría!

Amor mío, amor mío,
vuelve tu cara hacia la noche
que allí nadie podrá
descubrir nuestro amor.

Y algunos llegarán a decir
que nunca pude
templar una guitarra.

Pobre de mí dirán algunos
sin saber qué decir
cuando me vean volando
entre tus piernas cruzadas
sobre el mundo.

Pobre de mí
amante ligero del abismo
desgarrador silencio del poema
o bruma desatada o soledad
y cuentos donde la bella
se desvanece antes de la alegría.

LO DE TODOS LOS DÍAS -TÁCTICA DEFENSIVA-, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Yo estoy en la cama
esperando que ella venga
para poder el amor
antes de que salga el sol.

Y ella, tirada en el patio
a tres grados bajo cero
tal vez, haciendo tiempo
para que yo me durmiera,
se cogió una pulmonía
con cuarenta y dos de fiebre
con tos, con mucha tos
y un punzante dolor
en la espalda y en el vientre.

Al llegar al Hospital
ella gritaba y gritaba
y el médico le decía:
Escúcheme señora
usted no tiene nada.

Hablaré con su marido
y le enseñaré a tratarla
y así, usted, mejor tratada
irá tomando confianza.

Primero abrirá sus piernas
para que el viento produzca
esa primera caricia y, así,
nadie se dará cuenta.

Después afloje sus senos,
estire su corazón
y con la mano derecha,
tome el miembro del varón.

No lo apriete para nada
ni desprecie su tamaño,
tómelo como al pasar
casi, casi natural.

Pero el hombre se debate
por querer ser una hembra
disfrazada de muñeca
que recién entra en la vida
y para caminar precisa
la mano de su mamá.

DIVORCIO A LOS 70 AÑOS (Milonga), POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Hoy te canto
amada mía
para poderte decir
que el amor que te tenía
se ha fugado con Aurora
que es una buena señora
y sabe cocinar bien.

No sé si podré quererla
como te he querido a ti
pero cuando desayuno
tengo los huevos ahí
sobre la mesa esperando,
los huevos fritos están
y yo llego y me los como
sin ninguna vanidad.

No sé si podre quererla
como te he querido a ti
pero al volver del trabajo
ella comienza a bailar.

Y deja caer su falta
y me muestra las braguitas
y mueve el culo con gracia
para festejar mi llegada.

Yo veo como se mueve
ese culito asombroso
y a pesar de estar cansado
me pongo como una moto.

Y cuando estoy acostado
tapadito hasta los ojos
ella recita en voz alta
los poemas de Huidibro.

Me quedo dormido y sueño
alguna historia de amor
donde mi amada es la luna
y yo soy un rey cantor.

CUMPLIR 60 AÑOS CAMARADA, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

A mi hermana Norma, camarada

Yo también fui camarada de la vida
en la trinchera amable de la amistad
y en la trinchera oscura de la muerte.

Fui zanja hecha pedazos, quieta hoguera,
carne que no sirve para nada, ni el amor,
palabra abierta, plena, que no pudo fluir.

Fui ese pedazo de adoquín sangrante
un tango que se baila sólo en el vivir
las vías del tranvía en la curva mortal.

Un beso en el andén del tren perdido,
estrellas aparcadas en un lejano cielo,
un amor que al morir no existió nunca.

Fui camarada de la tierra americana
sembrando el porvenir de la palabra.
Poesía que en el futuro será el amor.

Camarada, todos juntos atados
luchando por las letras del pan,
por la agonía en buenas manos.

Luchando camarada, todos juntos
por un salario justo, si lo hubiera,
un amor recíproco que no lo hay.

Historias que borran la memoria,
dejando el cuerpo sin recuerdos,
el beso sin sonido de los sueños.

Soy de aquí, camarada, aquí mi vida.
Aquí todas mis plantas, mis lechugas,
las cosas de la tierra en mis amores.

Camarada del agua siembro para ti
frutas del tamaño de altas ilusiones:
todos juntos venciendo a la tristeza.

Mago de mí, ato al cuello del mundo
el cinturón de ausencias del poema,
camarada del cielo lloro la soledad.

y también digo tener para los locos,
los enfermos del alma, un camarada.
Bestia de amor descuartizada y sola.

y fui el gran camarada de la noche,
del hombre insomne que no duerme
y del mundo quiere cambiar el alma.

Camarada de la esbelta mujer acróbata
la que se balancea, sin cesar en el amor.
Cae y alcanza el cenit y no dice palabra.

Camarada de la mujer que sin mirada,
camina sin rumbo de un lado para otro,
sin poder entender porqué nadie la ama.

Camarada del hombre trabajador,
hierro para el amor, débil de futuro,
alguien que ya perdió lo que no fue.

De la mujer trabajadora y su destino:
hacer del pan una verdad y del amor,
un sueño entretejido entre las sombras.

Fui camarada de la letra y la piedra
la letra que llega serena a la palabra,
piedra perdurable del sexo del amor.

Camarada de mí, fui deslumbrado
como deslumbran las estrellas fugaces,
por uno de mis versos que no escribí.

Fui camarada ocioso de la muerte,
la vigilaba, la vigilaba todo el día,
pero en los sueños ella podía más.

POEMA BODAS 15 DE JULIO DE 1994- 15 DE JULIO DE 1969. POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Después de veinticinco años, aún, te amo,
en el borde mismo de un futuro imposible.
Hemos sentido, juntos, el sublime delirio,
de vivir siempre, en libertad, enamorados
y fuimos atravesando, casi sin aliento,
el corte brusco, inesperado, de la muerte.

Y, sin embargo, aquí estamos, una vez más,
valientes y, al mismo tiempo, temerosos,
con el ansia infinita o eterna de comenzar,
a pesar del profundo dolor irremediable,
una nueva, esperanzada, abierta vida.

Por eso, por haber vivido a tu lado,
lleno de amor, en plena libertad,
es que quisiera proponerte amada,
en un enjambre de luz, deseo ardiente,
arremeter contra el tiránico dolor,
que quiere consumirnos y, como antaño,
amar de los amores la cuantiosa belleza,
sumergirnos, sin más, en nuestras carnes,
insondables delicias de lejanos misterios
y dejar que la vida venga a estar con nosotros
y nuestros más amados desde lejanas soledades,
infinitos vacíos negros en el espacio, amarán,
tiernamente, con alegría, nuestros nuevos amores.

Ahora, también, y lo deseo, voy a cantarte,
como se cantan los hechos fuertes de la vida.
Como esos sencillos terremotos que, sin saber,
contienen la inmensidad, el ruido de lo eterno.
Como la brisa del otoño, casi sin darse cuenta,
rompe el preludio de los arrebatos veraniegos.
Como aquel tango que se bailó sólo una vez
o la orquesta maravillosa que sólo fue silencio.

Hoy quiero cantar como se cantan los himnos en la guerra,
por esas duras, sempiternas batallas que nunca sostuvimos.
Por todos los amores que no fueron, por las vidas quebradas,
por nuestra infinita, sana, soberbia de abrazarnos al fracaso,
para poder seguir viviendo juntos,
para poder seguir mirándonos, vivos, erguidos,
altaneros por haber sobrevivido todo mal, por haber mirado,
frente a frente los espectaculares cataclismos:
un siglo envenenado, la muerte tirada, sin más, en nuestro lecho
y nosotros, después de todo llanto, entre el dolor desesperado,
decíamos palabras, caminábamos de un lado para otro,
esperando, sabiendo de antemano
que nuestro gran amor vencería a la muerte.

Es por eso que hoy, quiero cantar con fuerza,
con una voz de hierro, una canción,
que llegue hasta los mismos confines de todo el universo,
para que nunca más nadie pueda confundirse
cuando se hable del amor.
Amor, el nuestro,
que se levanta aunque ya nadie pueda soportarlo,
sobre todo dolor, toda penuria, todo fracaso,
que vuela como el aire,
que se estremece como las grandes cumbres,
como las altas cordilleras,
cuando lloran por la caída, estrepitosa, del mundo
y siguen en pie.
Mares, océanos delirantes salidos de su curso,
arrasando ciudades y muchedumbres
y luego, mansamente, como si nada hubiera pasado,
vuelven a su curso y trasladan,
de continente a continente, los lazos eternos del amor.
Hoy quiero cantarte
con la fuerza titánica del odio, siempre, contenido,
fuimos, somos aún,
esos soldados increíbles que cuentan las historias,
esos pequeños soldados de leyenda
que han sobrevivido a toda guerra.
Esos corazones ardientes que van por el mundo,
recordándole al Hombre,
que a pesar de todo dolor profundo, toda nieve,
toda catástrofe total,
el amor, nuestro infinito amor,
sigue en su trono abierto al universo.
Que siempre hay una carne que no muere,
que siempre hay una palabra que aunque nadie pronuncie,
siempre está allí, resucitando los amores.

Siempre habrá con nosotros,
una palabra fuerte que hará posible el canto,
un canto poderoso que hará posible el amor,
un amor lúcido, estremecido, el nuestro,
que aunque no quede mundo para poder contarlo,
nos hará vivir.

60 cumpleaños Miguel Oscar Menassa

PARA OLGA EN SU 50 CUMPLEAÑOS. POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Cuando tenías veinte años te conocí,
entre millones de mujeres amadas
y me quedé contigo.
Siempre tu piel, tus besos, tus suspiros,
me ofrecían señales de aquellas multitudes.
Era tierno besarte porque al abrir la boca,
salían en bandadas millones de palabras,
todas pidiendo libertad, cálidos amores,
para pequeñas almas desnudas y sedientas.

Fuimos, lo reconozco, jóvenes, ágiles, fuertes.
Recuerdo aquellas tardes, memorables, de amor,
cuando agarrándote en vilo de las nalgas,
te levantaba hasta SO centlmetros de mi corazón.

Aquel atardecer
que con el tiempo hicimos imborrable,
entre las cumbres
a 7000 metros sobre el nivel del mar, encima
de los Andes más altos, de las nieves más altas,
te desnudé y me desnudé y la belleza fue infinita.
Fuimos sorprendidos por nuestra impotencia.
Tan cerca del cielo estabas extasiada
y no pudiste abrir las piernas.
Tan cerca de vos,
estaba enloquecido de inmensidad, sin sexo
y fuimos cóndores, entonces,
águilas y ese fue nuestro amor.
O aquella noche entre macarras y putas aburridas,
te abracé, te metí una pierna entre tus piernas
para bailar un tango
y una vuelta y un ocho para atrás
como una golondrina en pleno vuelo,
puso una sonrisa, amable, en cada puta,
puso un pájaro, inocente, en cada malandrín.

y cuando, un poco locos, se nos daba
por hacer el amor con todo el mundo,
alcanzábamos del cuerpo
los genios más espléndidos,
nadie se resistía al influjo brutal de nuestros besos.
Alquilábamos grandes salones, como el de hoy
y bebíamos de la misma copa cientos de licores
y bailábamos todos al ritmo de tus senos alados
y yo te amaba, porque amarte,
era amar a todo el universo.
Éramos tan hermosos, juntos,
que nos tomábamos del brazo
y comiendo mandarinas
caminábamos tardes enteras de sol,
sólo para que los paseantes
nos vieran caminar con alegría
para que toda la belleza nuestra,
fuera compartida.

Eramos ágiles,
yo solía volar hasta tu corazón todas las mañanas.
Eramos fuertes,
vos me subías encima tuyo
y cantabas hasta quedarte sin respiración.
Eramos jóvenes, tan jóvenes,
que llegamos a desear vivir juntos,
en plena libertad, más de cien años.
Después vino la guerra,
como en todos los grandes amores
vino la guerra.
Pero nada,
nos agarramos fuerte a los pequeños ángeles

que nos habían nacido de tanto estar unidos y volando al unísono,
entre las balas, entre los maldecires,
volamos sin parar hasta caer rendidos,
todos juntos,
en una pequeña ciudad al sur de Europa.

Había luz, agua potable, seguridad social.
Algo de suerte habíamos tenido,
la guerra nos había expulsado de lo más amado,
pero habíamos caído en una ciudad civilizada,
después no fue, tampoco, para tanto.

Al principio nos costaba creer que la civilización
podía ignorar los pensamientos más modemos.
Algunos días protestamos,
pero después aprendimos a hablar de langostinos,
del punto de cocción de las judías verdes
y fuimos más normales que el viento en primavera
y nos nacieron hijos en España, desde ahí nuestra tierra.

De cualquier manera siempre vivimos asustados,
para escribir poesías nos escondíamos,
como cuando al comienzo del amor.
Después de tanto ejercitar, salíamos a la calle
y parecíamos dos personas normales:
Buenos días. ¿Qué tal? ¿Qué pasa macho? Adiós…

Después no vaya decir, precisamente, hoy,
día, tan claramente, festivo, inolvidable,
lo que sufrimos o lo que nos torturaron,
mucho, mucho sufrimos y algo nos torturaron
pero hemos decidido en este día espléndido
de tu cincuenta cumpleaños,
perdonar, querida Olga, perdonar.

Poder amar la vida
por sobre todas las desgracias,
amar a nuestros hijos
por sobre todos nuestros queridos muertos,
amar a nuestros cuerpos
más allá de los interminables fantasmas interiores.
Dejar que nuestros cuerpos
ya no tan ágiles pero ágiles.
Dejar que nuestros cuerpos
ya no tan fuertes pero fuertes.
Dejar que nuestros cuerpos
ya no tan ióvenes pero jóvenes.
Dejar a nuestros cuerpos
que sin ningún respeto por los años,
que sin ningún respeto por los vecinos,
que sin ningún respeto por los muertos,
querida, hagamos el amor,
delante de esta maravillosa gente amiga
para que puedan entender rápidamente
que una mujer a los cincuenta años,
precisamente, a los cincuenta años,
gana su libertad, se encuentra con su sexo,
adora multitudes,
desea con fervor un pedazo de historia.
Aquí va entonces a tus 50 años, sencillo, este poema.
Para nombrarte, Olga, amada mía, obrera del amor,
luz naciente de los más grandes febreros,
camarada asustada, por las revoluciones
que con amigos fuertes preparábamos,
pensábamos, delante de tus ojos,
de tus labios de amante iluminada.

Amada Olga, amada por mis más grandes amores,
hacían viento con mis versos para llevarte por los aires,
para que cada uno tuviera tu alegría,
tu manera de entregarte al poema, de darte en el amor.
Por todo eso en tu cincuenta cumpleaños,
aquí van, entonces, mis más bellos amores,
este trozo de historia con tu nombre,
algunos de mis versos.

Cuando tenías veinte años, querida Olga, te conocí,
entre millones de mujeres amadas y me quedé contigo,
siempre tu piel, tus besos, tus suspiros,
me ofrendan los sabores, los sueños, los encantos,
las señales ardientes de aquellas multitudes del amor.

CUANDO LE DIJE A UN AMIGO. POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Cuando le dije a un amigo, hace diez años,
me voy a España Madre, a comerme el idioma.
El me miró sonriente y no me dijo nada.
Después en una carta me contó la verdad:
España está muerta hace siglos.
Franco fue sólo el despertar.
El idioma, si vive, vive en ti.
Vuelve, no pierdas más el tiempo.
Patria y mujeres te necesitan.
Los amigos esperamos tus versos.
La ciudad está quieta, esperando.
Y, sin embargo, aquí estoy España,
para hacerte vivir de mis amores,
clavo en tu centro, puñales de mi canto.

LOS ARGENTINOS ¡QUÉ FANFARRONES!. POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Viste los argentinos, ¡qué fanfarrones!  
Son todos médicos, inteligentes o poetas. 
El que no hace el amor con diez mujeres, canta.
Luego con muy poco trabajo ganan una pasta.
Se piensan que la vida la inventaron ellos.
Se piensan que todo el dolor del mundo viene del sur. 
Que los mejores versos se desprenden, sencillos, de sus labios.
Que en toda competencia para perder, tendrían que ir a menos.
Ya verán qué haremos con ellos, hijos insolentes.
Tendrán que pagar todos los impuestos y la seguridad social
y cada vez que hablen diremos: son argentinos y haremos así.
Hasta que reconozcan que aquí, en España, no han podido.
Y si alguna perdura, si alguno se salva del control ciudadano,
le daremos un carnet de identidad que diga: Nacido en Buenos Aires.

ARGENTINOS SUPER STAR. POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

No tienen madre o está lejos, son gente sin familia,
nadie reclamará si desaparecen, nadie los llorará.
Un argentino hundiéndose en la indiferencia y la ceguera.
Un pedazo de carne de las tierras del plata por el suelo.
No tienen hijos porque sus hijos ya son españoles.
Nadie, los necesita ya, nadie reclamará por ellos.
Archivaremos sus versos en viejos cajones de las Indias
y si alguno llegara a gritar, haremos oídos sordos.
En sus tumbas pondremos: NO EXISTIÓ NUNCA, 
fue un hálito de luz que enseguida apagamos.
Siempre estuvo en el aire, nunca pisó tierra.
Y si alguna mujer española, que son tan locas,
se llegara a enamorar de ese resto de vida,
la quemaremos, la olvidaremos en silencio.

BUJÍA SUPERSÓNICA DE LUZ. POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Bujía supersónica de luz y misterio,
fui lanzado al espacio y sin saber por qué, caí en Madrid.
Al poco tiempo me dijeron de qué iba y yo lo supe todo.
¡Con tanta luz, aquí en Madrid, no se va a ningún lado!
Quise apagar los gritos que traía, de América, en mi vientre
y me estalló en el pecho el llanto desgarrado de los Andes,
la violencia de un idioma, luchando por su, libertad
y nunca más pude callar y nunca más pude vivir en paz.
Después de los primeros golpes me fue documentando.
Buena Conducta, Certificado de haber nacido vivo
y el D.N.I. de un muerto, para salvar las apariencias.
Me vendieron una casa a pagar en quince años y un coche en tres.
Pregunté por los grandes Poetas de España y qué con mis versos. 
Dijeron nada, con los poetas nada. Los exiliamos, los dejamos morir.

FUI A RECLAMAR. POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Fui a reclamar por tantas medidas arbitrarias
al Director del diario El País, independiente a la mañana.
No me contestó nunca, nunca dio señales de haber leído mis versos.
Y de vez en cuando repetía que él era un español de pura cepa.
Al principio yo le enviaba cartas iracundas, cantos rebeldes.
El me ignoraba y hacía aparecer en páginas centrales de su diario
noticias falsas de argentinos para irritarme, para hacerme doler.
Yo me iba acostumbrando a todo, también, a escribir, soñar despierto.
Así fueron pasando los años, lentamente, más de diez.
Fui publicando mis amores, mis inquietos versos, más de mil
y besé a cuanta puta encontré por la calle y le hablé de mí mal.
Usted, no es un hombre, don Miguel para andar por la calle.
Vaya y reviéntelo, métale sus versos más hermosos en el culo.
No se deje morir en una esquina como si fuera un tango, grite.
 

CONTIGO NO HE TENIDO FANTASÍAS. POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Contigo no he tenido ningún tipo de fantasía, sexual,
me dijo, tranquilamente, como si fuera nada lo que decía.
Cuando te sueño te veo vestido de mujer con calcetines negros
bailando un tango para mí, entre las ambiguas brumas de mi sexo.
Tu gusto por los amores salvajes, me fascina, de lejos.
Tus gritos de bestia encadenada, y sola, me duelen, de lejos.
Tus versos desesperados, desgarrados, dolientes, me tocan, de lejos.
Tus aullidos de tigre herido y viejo, me apasionan, de lejos.
Soy una gallega como dicen en tu patria, que no sabe amar.
Tengo novios, marido, amantes bisexuados y no me alcanza.
Me doy con todo, drogas, basuras, amores y no me alcanza.
Sufro toda la noche, de día, por la tarde, durante las comidas.
Déjame, hombre, no ves que en mi mirada quieta, España se pudre.
No vuelvas, no te quedes, no vueles, no caigas, ya nadie te amará.

FUI LO QUE SE DICE UN BUEN FENICIO, EN TODO. POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

                                                                                               
Fui lo que se dice un buen fenicio, en todo.
No era navegar por navegar, mi oficio,
mi oficio era tenderme entre los puertos.
Rosa perdida de perfumes rotos,
color de soledad, dejaba en cada puerto,
un infinito brote de locura.
No estoy perdido de amores sino de tedio:
ya nadie corre por los peldaños de mi mente como tú, 
ya nadie abre su fuente con alegría y deseo para mí.
Yo ya no veo tus ojos en lo profundo de mis manos. 
Navegar por navegar no es mi oficio,
arrancar trozos de la nada y unirlos en conjuro,
ese es mi oficio silencioso y tenaz, como de versos, 
mi oficio no se puede aprender, no sabe, es ciego.

Querida:

Recuerdo lucha feroz, deseos,
entre mi piel y tu conciencia.
Siempre triunfaba el tiempo.
Tu aliento enfurecido,
era el rocío de la tarde.
Escupías sobre mí.
palabras como ángeles,
besos,
granadas de locura.
Con serena voz te recitaba,
los versos donde un hombre,
era una seca lágrima perdida.
Tu fuego era el fuego.
-maderos de 1a cruz-
ardía todo el tiempo.

Querida:

Pleno de confusión me arrastro sin saber,
¿dónde el amor se pliega sobre mí?
¿dónde la poesía abre sus alas?
Recorro viejos vestigios, ilusiones,
letras del océano, profundidades,
entre cataclismos,
abro fuego contra mis propios ojos.
No quiero ver mujer de la locura,
girando en el espacio, tu soledad.
Recuerdo tu cintura, mimbre estremecido,
cuerpo salmón, dorado pez,
profundo alarido de clemencia.
Cuerpo de mujer,
Cuerpo de mujer.
Ceniza.
Vuelo.

LLEGAR, QUERIDA, LLEGAR, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Estoy llegando, como siempre, gota a gota,
a fin de mes, amor, enajenado, sordo, quieto.
Con tres peniques me siento Dylan Thomas
y diecisiete florines hacen que sea Freud.
A fin de mes, mi amor, para llegar, pruebo volando.
Me juego dos quinielas, recuerdo dos poetas, amor,
y beso la cúspide de mi esperanza de volar cuando,
en silencio, entre versos, le pido a Dios: Piedad.
Alas, Dios, para llegar hasta mi amada a fin de mes. 
Pequeñas alas muertas, cielos de luz para mi mente.
Alma, un poco de alma, Dios, para llegar a fin de mes.
Después pasan las horas y arañando un sentido,
llego hasta tus senos, amor, a fin de mes. Loco, 
embrujado, alegre, enamorado por llegar.

HOY HE CONOCIDO UN TERRAPLÉN SANGRANTE, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Hoy he conocido el terraplén sangrante,
la herida en el ojo, abierto, de la vaca.
La ojiva negra perdida en el semblante, 
la voluntad de amar el pozo de la nada.
He visto a mi lado las caras de la muerte,
el cascabel faltante de las horas de amor.
La cruz de Cristo, partida, en mil pedazos,
la triste encrucijada de odios malhabidos.
He visto, he conocido, he sentido a mi lado
la enfurecida bestia de la triste venganza. 
El humo envenenado de horas no vividas.
Hoy he vivido sin par mi nacimiento.
mi original manera de nacer a la vida. 
El colosal, surgimiento de un poema.

NADA ERA TAN TERRIBLE Y TAN MARAVILLOSO, POEMA DE MIGUEL OSCAR MENASSA

Nada era tan terrible y tan maravilloso. 
Morir en tus brazos los días de fiesta.
Entre finos alcoholes y sedas estridentes 
todo ardor, se desprendía de tus labios.
Al crepitar salvaje de fuegos interiores,
pequeñas bestias encadenadas al amor,
tigres de una llanura incuestionable
nos hundíamos, ciegos, en la danza.
No eran movimientos lo que producíamos.
Eran catástrofes, cataclismos inesperados y abiertos,
violentos sacudimientos para iniciar las ceremonias.
Fiesta se llamaba a ese ir y venir de la locura,
al desgarrarse alcohólico de las sedas.
Un poema, escrito en libertad, era la fiesta.          

Querida:
Un año más, qué importa,
como vino se irá.

Este año publicaré varios libros.
Tengo que tener una ambición que se aleje de mí, algo que puesto en el mundo pueda interesarme lo suficiente como para beber la última copa, bailar el último vals y ponerme a trabajar como un condenado.
Fumo, sin saber que lo hago, y el humo me lleva por caminos siempre indeterminados. Me entretengo en las volutas de humo y cuando escribo, aún, el humo tiembla delante de mis ojos como si fuera una mujer enamorada.
Fumo, otra vez, y una vez más sin darme cuenta, para dejar
pasar las horas, para darle tiempo a las palabras que se deseen
entre sí de una manera brutal.
Un verso de esos que la humanidad guarda para siempre.
       Que lo brutal no sea el verso sino su permanencia.
       Nadie era dueño de sí cuando nos mirábamos.

Ver programa de televisión sobre el poeta Miguel Oscar Menassa 

PRÓXIMO PROGRAMA JUEVES A LAS 22 HS (HORA ESPAÑOLA)

POESIA MAS POESIA 2022 1 - Poesia Online
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es descarga.jpg

1 comentario en “178. Poesía más Poesía: Miguel Oscar Menassa – Poeta del tango”

Deja un comentario