125. Poesía más Poesía: Noémia de Sousa

NOÉMIA DE SOUSA

Biografía

Carolina Noémia Abranches de Sousa Soares nació el 26 de septiembre de 1926 en Catembe, al otro lado de la bahía de Maputo, capital de Mozambique, en África oriental. Llamada anteriormente hasta el 13 de marzo de 1976 Lourenço Marques en honor al explorador portugués del mismo nombre.

Noémia murió en Cascais, municipio al oeste de Lisboa, Portugal, en 2002.

En Mozambique se practicó muy pronto la esclavitud por parte de jefes tribales, africanos, comerciantes árabes, y colonos portugueses. Como dato, entre 1500 y 1800 casi un millón de personas fueron vendidas como esclavos. En las décadas de 1920 y 1930 los colonos instauran un sistema racial donde se separaban a los africanos asimilados, que recibieron las bases de la educación para poder ocupar sitios en la administración, de otros indigenas privados de derechos y sometidos a trabajo forzado. Esto fue abolido en 1962.

El padre de Noémia era originario de una familia portuguesa-afro-goa en la isla de Mozambique y la madre nació en Bela Vista, más allá de Catembe, en Mozambique, también hija de un alemán (Max Bruheim), cazador y comerciante.

A la edad de cuatro años, Noémia aprendió a leer. Su padre, que era funcionario y vivía con ideales de progreso le enseñó. La mayoría de los mozambiqueños, africanos, e incluso de los portugueses, tenían un 40% de analfabetización.
Noémia vivió en Catembe hasta los seis años, cuando se mudó a la ciudad de Lourenço Marques. Dos años después, su padre murió. La madre tuvo dificultades para mantener a sus seis hijos, dos de los cuales estudiaban en Portugal, con la ayuda de su tía paterna.
A los 16 años, Noémia tuvo que empezar a trabajar. Durante el día trabajaba y por la noche iba a la Escuela Técnica, donde asistía al curso de oficios.

Ella de su infancia, diría:

Aquella casa de madera, con una gran baranda tipo colonial, era un punto de partida, un lugar de encuentro… Aquella casa me marcó para el resto de mi vida. Mi padre era un intelectual y mi madre era casi analfabeta, pero tenía toda la riqueza de una cultura… En aquella casa podías encontrar a intelectuales o al pueblo…. aquellas mujeres que sabían que allí vivía Milidansa (el nombre de mi madre), que a su vez era hija de Belenguana, de Maputo, y en la casa de la hija de Belenguana habían de ser acogidas. Comencé a escribir poesía como un hecho no planificado. Sucedió porque, al fin y al cabo, en nuestra sociedad todo reposaba sobre la mujer. La mujer era la esclava del esclavo y vivía de ese modo en la sociedad. Con todo, ella ejercía influencia en la sociedad, porque ella era la que criaba a los niños, era el centro de la familia y, sobre todo, era sobrecargada de trabajo. Yo sentí mucho eso. Vivía en mi casa con muchos hermanos, primos y otros familiares, mucha gente en casa y todo giraba alrededor de mi madre, viuda. Perdí a mi padre a los 8 años y era la más chica de seis hermanos. Y ella era el padre y la madre de la familia. Y no era la única…

Comenzó con la escritura de manera precoz. Practicaba haciendo papeles de pared con sus hermanos. Noémia fue invitada a colaborar para el diario de la Mocidade Portuguesa. La invitación le llegó a través de su hermano Nuno, que tenía un amigo llamado Antero, quien formaba parte del grupo que editaba el periódico, bajo la dirección del poeta Virgílio de Lemos. Aceptó la invitación y provocó un alboroto. Escribió “Poema a mi hermano negro” y firmó con las letras NS. En aquella época colonial, escribir un poema así indicaba tener un gran valor. Noémia sabía que no la podían descubrir, así que utilizó seudónimos. Primero firmó con NS y luego empezó a firmar bajo el nombre de Vera Micaia.

En ese momento, estaba el proyecto “Itinerário”, donde colaboraron muchos de los poetas que consagrarían años después el periodo anterior a la independencia de Mozambique. Cassiano Caldas, funcionario del CFM estaba relacionado con ese proyecto y a través de él tuvo contacto con Noémia de Sousa. Le presentó la revista Vértice. Fue en esa revista donde Noémia leyó por primera vez la poesía de Nicolás Guillén, poeta cubano.

Luego leyó muchos libros sobre la vida de los estadounidenses negros en traducción brasileña y vio que había similitudes entre lo que les sucedía a los estadounidenses negros y los mozambiqueños negros. Cassiano Caldas también le regaló libros de escritores neorrealistas portugueses.

Noémia comenzó a tener conversaciones con otros jóvenes que se destacaron por las artes y las letras en Mozambique, como por ejemplo Ruy Guerra y Ricardo Rangel, entre otros. João Mendes, hermano del escritor Orlando Mendes, reunió a jóvenes y utopías, ayudando a construir una nueva realidad, lejos de la estratificación racial. Eran jóvenes de Mafalala (barrio que es el corazón cultural de Maputo).

Noémia de Sousa, al corriente de los movimientos negros americanos (Black Renaissance, Indigenismo haitiano y Negrismo cubano, entre otros), dado que dominaba el inglés y el francés, escribe todos sus poemas (conocidos hasta hoy) entre 1948 y 1951. Está influenciada por el Neorrealismo y, a partir de 1950, por la Négritude.

Con José Craveirinha, su compatriota del barrio de Mafalala, Noémia creó el movimiento Negritude. La exaltación de los valores africanos contra el racismo en la metrópoli fue el punto común de sus producciones intelectuales. En la poesía “Súplica”, Noémia sintetiza diciendo que el mundo es un tablero de ajedrez. En otras palabras, es una lucha entre negros y blancos.

Noémia inició su colaboración con “O Brado Africano” (“El rugido africano”), un semanario bilingüe en portugués y ronga (dialecto de Mozambique) en el que muchos de los escritores de Mozambique publicaron por primera vez sus trabajos, cuando se estaba completando el proyecto de la Asociación Africana, recaudando dinero para ella. También escribiría en otros diarios y revistas como “Msaho”, “Mensagem” (en Luanda), “Noticias de Blockade” (en Oporto), “Mozambique 58”, entre otras publicaciones mozambiqueñas y extranjeras.

Siempre prefirió publicar sus poemas en periódicos, semanarios, revistas, folletos políticos… Para ella publicar sus poemas de forma esparcida suponía que llegaran a manos de los mozambiqueños negros, a los que quería despertar y abrir los ojos. Quería que sus poemas fueran fotocopiados, sueltos, de mano en mano. De hecho, su obra tuvo una amplia difusión de forma manuscrita y policopiada , llegando a ejercer una influencia vital en la formación de la conciencia nacional de Mozambique. Siempre pretendió que su pueblo se moviera. Sobre todo, afirmó ser africana y estaba fuertemente comprometida con la difusión de los valores culturales de Mozambique. Su influjo llegó a alcanzar otras áreas africanas, principalmente de habla portuguesa. Para ella no tenía sentido reunir en un libro su producción.

Hay críticos que la juzgaron como una poeta menor, tanto por la falta de consideración de las mujeres escritoras en África como por el hecho de su menor volumen de publicaciones que otros autores. Pero sus escritos siempre han encontrado un lugar en las colecciones de poemas de las antologías africanas como “Cuaderno de poesía negra de expresión portuguesa”, en 1953” y en 1964 “Poesía en Mozambique”.

Fundadora de una extensión de la MUD (vinculada al Partido Comunista de Portugal), no formó parte de la lucha armada, pero sus poemas comprendieron un enfrentamiento entre la cultura de los vivos y la cultura de los muertos en vida, como su poema “Deja pasar a mi pueblo”.

Noémia de Sousa había participado en las actividades de la MUD-Juvenil y repartido panfletos con João Mendes, escrito cartas subversivas y artículos recortados por los censores. El asedio se estaba intensificando. En 1951 por estas acciones, Noémia de Sousa no escapó de las garras de la Policía Internacional y de Defensa del Estado (PIDE). Fue detenida y en ese mismo año tuvo que exiliarse a Portugal. También le valió la deportación a Joao Mendes. Noemia de Sousa habla de él en sus poemas.

Un joven mozambiqueño, Eduardo Civambo Mondlane, motivó una fuerte expresión de solidaridad en Sudáfrica, al no concedérsele la prórroga del visado de residencia temporal. El gobierno le impidió continuar sus estudios en la Universidad de Witswalerand y escribió a Noémia de Sousa animándola. Ella desembarcaba en Lisboa con la “generación de la utopía”. Noémia convivió con los más conocidos intelectuales africanos en Portugal que sustentaron la base de los movimientos de liberación de cada país. En Portugal trabajó como traductora en las agencias de noticias Reuters y Lusa. Aquí adoptó el pseudónimo de Vera Micaia.

Joaquim Chissano y Noémia de Sousa

Reseñar que en su vida europea no se europeizó, sino que se desplazó de escenario.

Se trasladaría después en 1964 a Francia donde, de hecho, Noémia buscaría refugio de la dictadura al Estado Novo, con una hija a la espalda, Virgínia Soares (o más bien, Gina). Cruzó la frontera, escaló los Pirineos y logró la libertad. Se había casado en 1962 con el poeta Gualter Soares. Noémia de Sousa permaneció en París trabajando en la embajada de Marruecos hasta 1973, año en que decidió regresar a Portugal, para cubrir una vacante en la agencia Reuters.

El 25 de junio de 1975 Mozambique celebra la independencia. Noémia de Sousa se encontraba en su casa en Portugal, en Algés, en compañía de los legendarios futbolistas Eusébio da Silva Ferreira e Hilário da Conceição y sus mujeres y confesó haberle molestado este hecho, que no la hubiesen invitado . Ella se había unido anteriormente al Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo) pero luego se fue.

Pero sus poemas se habían hecho virales en el país. Se estudiaron en las escuelas del Frente de Liberación de Mozambique durante la Lucha Armada. A partir de la Independencia de Mozambique su obra poética comenzó a estudiarse en las escuelas de allí. Noémia de Sousa ya era un mito. Su legado había sido recuperado por poetas de otros países como Angola, Cabo Verde, Guinea-Bissau, S. Tomé y Príncipe.

En 1984, Noémia de Sousa regresó a Mozambique y visitó su casa en Catembe. La época de los ochenta se caracterizaría por una época de hambruna. Finalmente, Noémia de Sousa accedió a la publicación en 2001 por parte de la Asociación de Escritores de Mozambique del libro “Sangue Negro”. El libro reúne 49 poemas de Noémia de Sousa, escritos entre 1949 y 1952. Noémia no los releyó ni corrigió, por lo que quedaron en la versión original.

José Craveirinha y Noémia de Sousa

Aunque comenzó a escribir de muy joven, pasó muchos años sin hacerlo y sólo retomó la poesía tras la muerte de Samora Machel, presidente de Mozambique (1975-86). El 4 de diciembre de 2002 Noémia de Sousa murió en Cascais, ciudad portuguesa.

Fue pionera de la poesía de su país, está considerada como una de las más grandes poetisas de África. Su producción poética tuvo un gran alcance, influyendo en toda una generación de escritores y poetas. En su poesía se reflejan sus raíces africanas y la exaltación de África y sus valores, junto con la protesta, la denuncia de la esclavitud, la cosificación del hombre africano por los poderes coloniales, los deseos de revuelta y esperanza de cambio.

La forma de resistencia y lucha contra la ocupación europea se hizo a través de la territorialidad y hubo que improvisar una identidad nacional que fuese útil para enfrentarse a la ocupación. En este proceso de conformación nacional la figura de Sousa adquiere una gran relevancia A través de su poesía ejercerá una profunda influencia en los intelectuales africanos que harían importantes propuestas de actuación en Mozambique que van desde planes educativos hasta programas de salud pública. El Neo-realismo presente en su poesía está reescrito desde una mirada nueva atravesada por el movimiento de la Negritud. Denuncia de la falta de empatía por parte del “branco egoísmo” occidental, encontramos también el orgullo de quien conoce ambas culturas en profundidad. Se le llamó la “madre de los poetas mozambiqueños”. Aunque se la ha comparado con Aimé Cesaire, el poeta de la negritud, Noémia de Sousa es otra cosa. Su poesía no es estrictamente militante ni existencial; ella fue la voz de la conciencia nacional cuando Mozambique todavía no existía como país independiente ni como identidad unitaria. Noémia vivió dolorosamente en su tierra, en un pueblo que rodeaba a la actual capital y que estaba integrado por gente de varias etnias y lenguas, un lugar que para ella simbolizaba “el país que no existe”. Ella proclamaba el respeto del otro, el derecho a la dignidad de los negros, el acceso a la educación y la cultura. Noémia también simbolizó la ruptura con la literatura colonial.

Noémia de Sousa y Alda Graça

En la figura de Noémia de sousa se articulaban las grandes exclusiones que ha construido la cultura occidental: ser mujer, negra y mozambiqueña (por la exclusión colonial). Conoció a “medio mundo” en Africa, donde vivió algunos de los momentos más importantes de la historia del continente y se relacionó con muchos de los luchadores de la independencia que, más tarde, ocuparon lugares destacados en sus respectivos países, ya libres del yugo colonial..

POEMAS

CANCIÓN FRATERNA

Hermano negro de voz caliente
la mirada magoada,
dime:
¿Qué siglos de esclavitud
generaron tu voz doliente?
¿Quién puso el misterio y el dolor
en cada palabra tuya?
¿Y la humilde resignación
en tu triste canción?
¿Y el pozo de la melancolía
en el fondo de tu mirada?

¿Fue la vida?¿la desesperación? ¿el miedo?
Me dice aquí, en secreto,
hermano negro.

Porque tu canción es sufrimiento
y tu voz, sentimiento
y la magia,
hay en ella la nostalgia
de la libertad perdida,
la muerte de las emociones prohibidas,
y la nostalgia de todo lo que fue tuyo
y ya no lo es.

Me dice, hermano negro,
que la hizo así …
¿Fue la vida?¿la desesperación?¿el miedo?

Pero incluso encadenado, hermano,
¡qué extraño hechizo tuyo!
Tu voz doliente lloró
de dolor y de nostalgia,
gritó de esclavitud y vino a murmurar a mi alma en herida
que tu triste canción dolorida
no es sólo tuya, hermano de voz de terciopelo
y ojos de luna …
Vino, de manso murmurar
que tu canción es mía.

SÚPLICA

¡Quítennos todo,
pero déjennos la música!
¡Quítennos la tierra en que nacimos,
donde crecimos
y donde descubrimos por primera vez
que el mundo es así:
un tablero de ajedrez…
Quítennos la luz del sol que nos calienta,
su lírica de xingombela
en las noches mulatas
de la selva mozambicana
(esa luna que nos sembró en el corazón
la poesía que encontramos en la vida),
quítennos la choza — la humilde barraca
donde vivimos y amamos,
quítennos la machamba que nos da el pan,
quítennos el calor del fuego
(que nos es casi todo)
¡pero no nos quiten la música!
Pueden desterrarnos,
llevarnos a tierras lejanas,
Vendernos como mercancía, encadenarnos
a la tierra, de sol a luna y de luna a sol,
¡pero siempre seremos libres
si nos dejaran la música!
¡Allí donde estuviera nuestra canción
aun esclavos, señores seremos;
y aun muertos, viviremos,
y en nuestro lamento esclavo
estará la tierra donde nacimos,
la luz de nuestro sol,
la luna de los xingombelas,
el calor de fuego,
la choza que vivimos,
la machamba que nos da el pan!
Y todo de nuevo será nuestro,
aun con cadenas en los pies
y aun azotes en la espalda…
¡Y nuestra queja
será una liberación
derramada en nuestro canto!
—Por eso pedimos,
de rodillas pedimos:
¡Quítennos todo…
pero no nos quiten la vida,
no se lleven nuestra música!

LECCIÓN

Le enseñaron en la misión,
Cuando era pequeñito:
“Somos todos hijos de Dios; cada hombre
es hermano de otro hombre.

Le dijeron esto en la misión,
cuando era pequeñito.
naturalmente,
no se quedó siempre niño:
creció, aprendió a contar y a leer
y comenzó a conocer
mejor esta mujer vendida
̶ que es la vida
de todos los desgraciados.

Y entonces, una vez, inocentemente,
dijo a un hombre y le dijo: “Hermano …”
Pero el hombre pálido le fulminó duramente
con sus ojos llenos de odio
y le respondió: “Negro”.

POEMA PARA UN AMOR FUTURO

Un día, no sé cuándo ni dónde,
de las brumas grises del futuro,
aparecerá, envuelto en misterio y magia,
el hombre que amaré.
No será un héroe de libros de fantasía, un
príncipe ruso,
un actor de cine
o un millonario con saldo bancario.
No.
El hombre al que amaré
será como yo, en el fondo.
Tus manos, como las mías,
estarán callosas de día a día
y tus ojos tendrán reflejos de acero
como los míos.
Tu alma será mi hermana
con la misma angustia y el mismo amor,
con el mismo odio frío y la misma esperanza.
Y de su cuello se suspenderá, como el mío,
el marfil del mismo amuleto.
Ah, será humano, como yo,
y de la misma savia generosa.
Completamente humano y verdadero,
sólo entonces podré amarlo.
Y sólo será perfecto cuando nuestra condición lo permita,
para que en la vida seamos lo que ella nos pide:
compañeros,
juntos en la misma barricada,
luchando en un mismo ideal.
Ah, sí,
cuando la paz descienda sobre el campo de batalla,
finalmente podré
entregarme por completo.
Mi alma, finalmente,
podrá llenarse como una caracola, con la música de la luz de la luna
y el murmullo del mar.
Y mi cuerpo, lleno de ansias, se
abrirá al arado de tu deseo,
a la semilla de tu amor.
Entonces seré la hermana gemela de la Tierra,
llevando en mí el misterio de la vida,
campo abierto a la lluvia benéfica
y al sol fecundo de su amor.
Y cuando el milagro me sea hecho,
cuando mi grito de muerte
llegue a la máxima victoria de la vida,
entonces estaré completo.
Pero solo después de que la paz descendiera sobre mi campo de lucha,
antes de eso, no.
Más bien, seremos compañeros en el mismo trabajo,
trabajadores que construyen nuestro mundo.
Por eso, amor que no conozco, no
me pidas nada más hasta que el trabajo esté terminado.
Mientras dure,
no puedo ser tuyo por completo,
porque me entregué,
de una pieza, a este sueño que todo se desmorona.
Para ti, solo se irán los breves momentos de tregua,
el calor que sobró del fuego de todos.
Pero cuando
llegue la noche inhumana, la mañana que construimos, uno al lado del otro,
cuando nuestra Madre África nos extienda sus muñecas libres
cuando la calma descienda sobre la casa que construimos,
entonces seguiremos, a la clara luz de este maravilloso Sol,
nuestro destino natural del Hombre y Mujeres
y su llanto de muerte,
nuestros hijos podrán nacer entonces,
en un mundo de justicia.
……………………………… ..
Por mi amor futuro, que me completará,
por este amor lejano
escribí este poema.
¿Puedes leerlo algún día, amor que no sé?
cuando te apareces, envuelto en misterio,
y mi alma y mi cuerpo
palpitan con el reconocimiento, ¡eres tú!
Deja que el que amo me lea
y me lea, en este poema que te escribí.

JUSTIFICACIÓN

Si nuestro rincón negro es simultáneamente
aburrido y amenazador como el mar
en noches tranquilas;
si nuestra voz es ronca y áspera
solo abriéndose en gritos de rebelión;
si nuestra poesía es a la vez amarga y dulce
como jugo de nhantsumas silvestres;
si nuestra mirada es profunda y profunda
rompiendo impávido a la luz del día;
si están deformados y agrietados nuestros pies planos
andar por senderos ingratos;
si nuestra alma estuviera cerrada a la alegría
y solo los anfitriones odian y se rebelan

No nos culpes, hermano de las calles de la ciudad.
Que entre nosotros y el sol se han interpuesto
feos barrotes de la esclavitud,
barras negras y cerradas para evitar que tuestemos
de verdadera felicidad,
¡Pero ahí, hermano que viene de las calles de la ciudad!
Nuestro firme sentido de la justicia, nuestra indomable voluntad de nacer
nuestra común miseria vestida con bolsas rotas y sucias,
nuestra propia esclavitud
será el calor y la antorcha que se derretirá
para siempre las gruesas columnas que nos cebraban toda nuestra vida
y quitó todo el estilo de vida dulce e inexpresable.

¿POR QUÉ?

¿Por qué las acechan de repente?
¿florece flores de sangre?
¿Por qué las noches ya no son tranquilas y dulces,
por qué ahora se cargan de electricidad
y largas, largas?
Ah, por qué los negros ya no gimen,
por la noche,
¿Por qué los negros gritan,
gritan a la luz del día?

MAGAÍÇA

La mañana azul y oro de los folletos publicitarios
y que,
entontecido todo por la algazarra
incomprensible de los blancos de la estación
y por el resfriado trepidante de los trenes,
su corazón apretado en la angustia de lo desconocido
su muggle de harapos
cargando el ansia enorme, tejida
de los sueños insatisfechos del mamparra.

Y un día,
el tren volvió arfando, arfando …
¡oh Nhanisse, volvió!
Y con él, maga,
de sobre todo, bufanda y media listrada
es un ser desplazado,
envuelto en ridículo.

A la espalda – ah, donde te quedó el muggle de sueños, magaíca? –
traes las maletas llenas del falso brillo
de los restos de la falsa civilización del compuesto del Rand.
Y en la mano,
Magaira aturdida encendió el candelero,
a la cata de las ilusiones perdidas,
de la juventud y de la salud que quedaron sepultadas,
en las minas de Jone …
La juventud y la salud,
las ilusiones perdidas
que brillarán como astros en el escote de cualquier señora
en las noches deslumbrantes de cualquier ciudad.

SI QUIERES CONOCERME

Ah, ella es quien soy:
cuencas vacías de los ojos desesperadas por poseer vida.
Una boca cortada por heridas de angustia.
Levantada como para implorar y amenazar. 
Cuerpo tatuado con cicatrices visibles e invisibles.
Por los duros azotes de la esclavitud.
Torturado y magnífico,
orgulloso y místico.
África de pies a cabeza,
-ah, ella es quien soy!

Si quieres entenderme,
ven y inclínate sobre mi alma africana,
en los gemidos de los negros en los muelles,
en las frenéticas danzas de los chopes,
en la rebeldía de los shaganas,
en la extraña melancolía que se evapora de
una canción nativa, a la noche …

Y no me preguntes nada más,
si realmente deseas conocerme …
Porque no soy más que un caparazón de carne
en el que se congeló la revuelta de África.
Su grito se llenó de esperanza.

SANGRE NEGRA

¡Oh mi África misteriosa y natural,
mi virgen violada,
¡mi madre!

Como yo andaba hace tanto desterrada,
de ti alejada
distante y egocéntrica
por estas calles de la ciudad!
embarazadas de extranjeros

¡Mi Madre, perdona!

Como si yo pudiera vivir así,
de esta manera, eternamente,
ignorando la caricia fraterna
de mi luna de miel
(mi principio y mi fin) …
Como si no existiera más allá
de los cines y de los cafés, la ansiedad
de tus horizontes extraños, por desentrañar …
Como si tus macizos cacimbados
no cantaran en sordina su libertad,
las aves más bellas, cuyos nombres son misterios todavía cerrados!

Como si tus hijos -regias estatuas sin par -,
altivos, en bronce tallados,
endurecido en el fuego infernal
de tu sol causante, tropical,
como si tus hijos intemeratos, sobre todo luchando,
a la tierra atados,
como esclavos, trabajando,
que, amando, cantando
¡mis hermanos no fueran!

¡Oh mi Madre África, Ngoma pagana,
En la actualidad,
mística, sortílega – perdona!

A tu hija trasbordada,
te abre y perdona.

¡Que la fuerza de tu savia vence todo!
Y nada más fue necesario, que el hechizo impar
de tus tantán de guerra llamando,
dundundundundun – tãtã – dundundundun – tãtã
nada más que la locura elemental
de tus batuques bárbaros, terriblemente bellos …

para que vibre
para que yo grite,
para que yo sienta, funda, en la sangre, tu voz, Madre!

Y vencida, reconociera nuestros eslabones …
y regresar a mi origen milenario.
Madre, mi Madre África
de las canciones esclavas a la luz de la luna,
no puedo, no puedo repudiar
la sangre negra, la sangre bárbara que me has legado …
Porque en mí, en mi alma, en mis nervios,
es más fuerte que todo,
yo vivo, yo sufro, río a través de él, Madre!

MI DOLOR

La
misma angustia duele
en el alma de nuestros cuerpos de
cerca y de lejos.

Y el negro que gritó
es el dolor que no se vendió
ni siquiera cuando el sol se perdió
en los muros de la cárcel.

AFORISMO

Había una hormiga
compartiendo aislamiento conmigo
y comiendo juntos.

Éramos iguales
con dos diferencias:

no la interrogaban
y la podían pisar descuidadamente.

Pero ambos
pudieron ponernos en el camino intencionalmente
pero no pudieron
arrodillarnos.

GRANO DE ARENA

Un solo grano de arena
nunca imaginé que
pesara tanto …


Testifico
en el clásico ritual
de nuestra despedida
constreñidos terrones
a las mancheias.

EN LUGAR DE LÁGRIMAS

Solo un llanto seco lo
pone en la cúspide de mi dolor
el pico más intenso del duelo.

Lamentablemente NUNCA
En el miedo instintivo de las calles María vaciló en las aceras hasta que no sintió el presagio fugaz . El contorno de sombras en el borde de un más allá: el asfalto fatal de la calle desafortunadamente ya no la intimida. Una vez que se cumplió el triste anuncio, lamentablemente estaba cruzando una avenida sin riesgo intimida el espíritu de María.

Me encantaría ver a
María todavía asustada
y nunca me gusta después,
cuando ya nada la intimida.

SACRARIO

Ausencia del cuerpo.
Amor absoluto.

Anfitriones del Sol.
Lluvia.
De arena.
Y golondrinas
batiendo sus alas
sobre el hombro gris consternado
de una nube.

Y un tocado
tu tabernáculo
vigilando.

TE DEUM (A TI DIOS)

 opresivo
intranquilidad
en el carril de bronce.

Libreto
de mil cactus
en silencio abstenerse de los desiertos.

Doblar las
campanas
en un solemne Te Deum
de gracias por María.

TEJIDOS DE MEMORIA

En la aburrida melancolía del techo,
bobinas de telaraña bordean la soledad
mientras suaves susurros de sombra
en el mutismo brillante del espejo
recitan estrofas de polvo.

NUESTRA HERMANA LUNA

Una dulce hermanita que nos cubre
todos con calidez y ternura
de tu cariño …
que derrama toda su claridad
sobre nuestras tristes cabezas inclinadas
y, como un hechizo fuerte y misterioso,
ahuyenta las rabias profundas y dolorosas
de revueltas,
con tu cálida caricia de terciopelo …
tu enorme mano,
blanco brillante, nos da todo.
Y bajo tu poderoso hechizo, nos calmamos.
Y poco a poco, momento a momento,
Dejando ir …
Cerrando nuestros ojos pacientes para esperar
Ahora podemos ir al mar
Detenido de nuestros sueños cansados …
¡E incluso podemos cantar!
Incluso podemos cantar nuestro lamento …
Con ojos dentro, dentro de nosotros
Nos sentimos humanos de nuevo
Somos nosotros de nuevo
Y no animales salvajes y ciegos aguijoneados …
Sí. Cantamos con amor
La luna amiga que es nuestra hermana.

Aunque nos digan que no,
lo sentimos en lo profundo del corazón …
(que bien vemos
que en su ancha carita de leche hay suaves sonrisas de dulzura
para nosotros, tus hermanos …)
simplemente no entendemos
como es que siendo nuestra hermana tan blanca,
puede ser tan completamente cristiano,
si somos tan negros, tan negros,
como la noche oscura más solitaria y desoladora …

RUEGO

¿Quién estranguló la voz cansada
de mi hermana de la selva?

De pronto su llamado a la acción
se perdió en el fluir infinito de la noche y el día.
Ya no llega hasta mi cada mañana,
exhausta tras el largo viaje,
ahogada milla tras milla
en el eterno grito: ¡Macala!

No, ya no viene más, húmeda todavía de rocío,
maniatada con niños y con sumisión…
Un hijo a la espalda, otro en el vientre
¡siempre, siempre, siempre!
Y un rostro todo contenido en una mirada suave,
cada vez que recuerdo esa mirada
siento que mi carne y mi sangre se hinchan trémulas,
latiendo ante afinidades y revelaciones…
Pero ¿quién ha impedido que su inconmensurable mirada
nutriera mi hambre profunda de camaradería
que nunca podrá satisfacer mi pobre mesa?

“Io mame” ¿quién pudo silenciar de un tiro
la noble voz de mi hermana de la selva?
¿Qué mezquino y brutal látigo de rinoceronte
la azotó hasta matarla?

—En mi jardín florece la siringa.
Pero con un presagio maligno en su flor purpúrea,
en su intenso inhumano perfume;
y el verano aguarda que el hijo de mi hermana
descanse en él…
En vano, en vano,
Un chirico canta y canta posado entre los juncos,
por el niñito de mi hermana perdida,
víctima de los nebulosos amaneceres de la selva.
Ay, yo sé, yo sé: al final había un resplandor
de despedida en esos dulces ojos,
y su voz llegó como un murmullo ronco,
trágico y desesperado….

Oh África, patria mía, respóndeme:
¿Qué le hicieron a mi hermana de la selva,
que ya no viene más a la ciudad con sus eternos retoños
(uno a la espalda, otro en el vientre)
y su eterno pregón de carbonera?
¡Oh África, patria mía,
tú al menos no renegarás de mi heroica hermana,
ella vivirá en el altivo memorial de tus brazos!

A BILLIE HOLIDAY, CANTORA

 
Era de noche y en la habitación aprisionada por la oscuridad
solo había entrado la luna, taimadamente,
para derramarse en el piso.
Soledad. Soledad. Soledad.
 
Y entonces,
tu voz, hermana mía americana,
vino del aire, de la nada, nacida en la misma oscuridad…
Extraña, profunda, caliente,
traspasada por la soledad.
 
Y así empezaba la canción:
“Into each heart some rain must fall…”
Empezaba así
y solo había melancolía
de principio a fin,
como si tus días no tuvieran sol
y tu alma, ahí, sin alegría…
 
Tu voz hermana, en su trágico sentimentalismo,
bajando y subiendo,
llorando para luego, aún trémula, empezar a reír,
cantando con tu inglés negro arrastrado
los singulares “blues”, con un fatalismo
racial que duele,
tu voz, no sé por qué magia extraña,
arrastró a mi soledad por grandes distancias…
 
¡En la habitación oscura, ya no estaba sola!
Con tu voz, hermana americana, llegó
todo mi pueblo esclavizado sin piedad
por este largo mundo, viviendo con miedo, receloso
de todo y de todos…
Mi pueblo ayudando a erigir imperios
y siendo excluido de la victoria…
Viviendo segregado una vida ingloria,
de proscripto, de criminal…
 
Mi pueblo transportando a la música, la poesía,
sus complejos, su tristeza innata, su insatisfacción…
 
Billie Holiday, hermana mía americana,
siempre seguí cantando, con tu estilo amargo
los “blues” eternos de nuestro pueblo desgraciado…
Siempre seguí cantando, cantando, siempre cantando,
¡Hasta que la humanidad egoísta nos escuche en tu voz,
 
y gire los ojos hacia nosotros,
pero con fraternidad y comprensión!

DEJA QUE PASE MI PUEBLO

Noche tibia en Mozambique
Y sonidos remotos de marimbas llegan hasta aquí
– ciertos y constantes –
provenientes de no sé dónde.
En mi casa de madera y cinc
abro el radio y me dejo llevar…
pero las voces de América remueven mi alma y mis nervios.
Y Robenson y Marian me cantan
spirituals negros de Harlem.
“Let my people go!”
-¡oh, deja que pase mi pueblo,
deja que pase mi pueblo!-
dicen.
Y abro los ojos y ya no puedo dormir.
Adentro mío, suenan Anderson y Paul
y no son dulces voces de agitación.
“Let my people go”!

Nerviosamente,
me siento en la mesa y escribo…
Adentro mío,
deja que pase mi pueblo,
“oh, let my people go…”
Y ya no soy más que un instrumento
de mi sangre en un torbellino
con la ayuda de Marian
con su voz profunda: ¡mi hermana!

Escribo…
En mi mesa apoyan sus brazos bultos familiares.
Mi madre con sus manos curtidas y el rostro cansado
y revueltas, dolores, humillaciones,
tatúan de negro el papel blanco virgen.
Y Paulo, a quien no conozco,
pero es de la misma sangre y la misma savia amada de Mozambique,
de miserias, ventanas enrejadas, adioses de magaíças (*),
y algodón, mi inolvidable compañero blanco.
Y Zé -mi hermano- y Saúl,
y vos, Amigo de dulce mirada azul,
que agarrás mi mano y me obligás a escribir
con la hiel de la revuelta.
Todos se apoyan en mis hombros,
mientras escribo, a lo largo de la noche,
con Marian y Robeson vigilando a través del ojo iluminado del radio:
“Let my people go,
Oh, let my people go!”

Y mientras lleguen de Harlem
voces lamentando
y mis bultos familiares sigan visitándome
en las largas noches de insomnio,
no me dejaré llevar por la música fútil
de los valses de Strauss.
Escribiré, escribiré,
con Robeson y Marian gritando conmigo:
Let my people go,
¡OH, DEJA QUE PASE MI PUEBLO!

ÁBRANNOS LA PUERTA, COMPAÑEROS

Ay, ábrannos la puerta,
ábranla rápido, compañeros,
que afuera andan el miedo, el frío, el hambre,
y hay rocío, hay oscuridad y bruma…
¡Somos un ejército entero,
todo un ejército numeroso,
que les pide comprensión, compañeros!

Y la puerta sigue cerrada…

Nuestras recias manos negras
de talle grosero,
nuestras manos de dibujos rudos y ansiosos
ya se cansaron de tanto golpear en vano…

Ay, compañeros,
abandonen por un momento la mansedumbre
estancada del comodismo gregario,
¡Y vengan!
Si no es así,
los invitamos a tirar,
sin siquiera moverse,
la llave mágica que tanto codiciamos…
La aceptaremos igual
Si nos humillan entregándola con desdén.

Lo que importa
es que no nos dejen morir
miserables y congelados
afuera, en la noche fría poblada de xipócués…

“Lo que importa
Es que nos abran la puerta.”

PATRÓN

¡Patrón, patrón, oh, patrón mío!
¿Por qué me pegás, sin lástima,
con tus ojos duros y hostiles,
con tus palabras que hieren como flechas,
con todo tu aire rico en desprecio censurador
por mis actos forzosamente serviles,
e incluso con la bofetada humillante de tu mano?
¿Pero por qué, oh, patrón? Contame:
¿Qué te hice?
(¿Fue haber nacido así con este color?)

Patrón, no sé nada… Como ves
a mi nada me enseñaron,
solo a odiar y obedecer…
¡Solo obedecer y odiar, sí!
¡Pero cuando hablo, patrón, te reís!
Y también se ríe aquel señor
patrón Manuel Soares del Rádio Clube…
Yo no me explico tu portugués,
patrón, pero conozco mi landim,
que es una lengua tan bella
y tan digna como la tuya, patrón…
¡En mi corazón no hay otra mejor,
tan suave y tan delicada como ella!
¿Entonces por qué te reís de mi?

¡Ah, patrón, yo levanté
esta tierra mestiza de Mozambique
con la fuerza de mi amor,
con el sudor de mi sacrificio,
con los músculos de mi voluntad!
¡Yo la levanté, patrón,
Piedra por piedra, casa por casa,
árbol por árbol, ciudad por ciudad,
con alegría y con dolor!
¡Yo la levanté!

Y si tu cerebro no me cree,
preguntale a tu casa quién fabricó cada ladrillo,
quién se subió a los andamios,
quién ahora la limpia y tanto la embellece,
quién la trapea, la barre y la encera…
Además, preguntale a las acacias rojas y sensuales
quién las plantó y las regó,
y, más tarde, las podó…
Preguntale a todas las largas calles ciudadanas,
Simétricas y negras y resplandecientes
Quién les pasó el alquitrán,
indiferente a la malanga de sol infernal…
Y también preguntá quién las barrerá,
mañana temprano, con la cacimba que cubre todo…
Preguntá quién se muere en el muelle,
día a día, todos los días,
para resucitar en una canción…
Y quién es el esclavo en las plantaciones de sisal
y de algodón,
en este vasto Mozambique…
El sisal y el algodón que serán “pondos” para vos
y no para mi, patrón mío….
Y el sudor es mío,
el dolor es mío,
el sacrificio es mío,
la tierra es mía
¡Y mío también es el cielo!

¡Y me pegás, patrón!
Me pegás…
Y mi sangre se propaga, hasta ser un mar…
Patrón, cuidado,
que un mar de sangre es capaz de ahogar
todo… ¡también ahogarte a vos, patrón!
También a vos…

NUESTRA VOZ

Nuestra voz se irguió consciente y bárbara
sobre el blanco egoísmo de los hombres
sobre la indiferencia asesina de todos.
Nuestra voz mojada por la cacimba del sertón
nuestra voz ardiente como el sol de las malangas
nuestra voz atabaque llamando
nuestra voz lanza de Maguiguana
nuestra voz, hermano,
nuestra voz traspasó la atmósfera conformista de la ciudad
y la revolucionó
la arrastró como un ciclón de conocimiento.

Y despertó remordimientos de ojos amarillos de hiena
y con ella se escurrieron sudores fríos de condenados
y encendió luces de esperanza en almas sombrías de desesperados…

¡Nuestra voz, hermano!
Nuestra voz, atabaque llamando.

Nuestra voz luna llena en la noche oscura de la desesperanza
muestra voz faro en el mar tempestuoso
nuestra voz limando los barrotes, barrotes seculares
¡Nuestra voz, hermano! ¡Nuestra voz miles,
nuestra voz millones de voces llamando!

Nuestra voz gimiendo, sacudiendo bolsas inmundas,
nuestra voz gorda de miseria,
nuestra voz arrastrando grilletes,
nuestra voz nostálgica de ímpis,
nuestra voz África
nuestra voz cansada de la masturbación de los batuques de la guerra
¡Nuestra voz negra gritando, gritando, gritando!
Nuestra voz que descubrió lo profundo,
donde croan las ranas,
la amargura inmensa, inexplicable, enorme como el mundo,
de la simple palabra ESCLAVITUD:
Nuestra voz gritando sin cesar,
nuestra voz señalando caminos,
nuestra voz xipalapala
nuestra voz atabaque llamando,
¡Nuestra voz, hermano!
¡Nuestra voz millones de voces clamando, clamando, clamando!

NEGRA


Personas extrañas con los ojos llenos de otros mundos
querían cantarles tus encantos
solo desde profundos misterios,
delirios y brujería …
Tus profundos encantos de África.

Pero no pudieron.
En sus canciones formales y de encaje,
ausente de emoción y sinceridad,
cae lejos, inalcanzable,
virgen de contactos más profundos.
Y te enmascaraban como una esfinge de ébano, un amante sensual, un
jarrón etrusco, exotismo tropical,
demencia, atracción, crueldad,
animalidad, magia …
y no sabemos cuántas otras palabras llamativas y vacías.

En sus esquinas formales de encaje todo
era negro …
excepto tú.

Y afortunadamente.
Menos mal que nos dejaron
con la misma sangre, los mismos nervios, la misma carne, el alma, el
sufrimiento,
la gloria única y sentida de cantar
con emoción verdadera y radical,
la gloria conmovedora del canto, todo arrugado,
moldeado, fundido en esta sílaba. inmensa y luminosa: MADRE

VOCABULARIO

cubata: choza de africanos negros
machamba: tierra agrícola para producción familiar
magaça: antiguo nombre dado a los emigrantes mozambiqueños que iban a trabajar en las minas de Sudáfrica
mamparra: palabra despectiva para el emigrante mozambiqueño que iba a trabajar en las minas de Sudáfrica
xingombela: danza tradicional del sur de Mozambique.

Te recomendamos ver el programa de televisión.

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FUENTES

https://www.infopedia.pt/apoio/artigos/$noemia-de-sousa

https://www.revistatransas.com/2017/10/07/cinco-decadas-de-poesia-recuperada-en-sangue-negro-2001-de-noemia-de-sousa-espanol/

https://www.escritas.org/pt/noemia-de-sousa

http://www.ikuska.com/Africa/Historia/biografias/s/sousa_noemia.htm

https://poetassigloveintiuno.blogspot.com/2010/11/1785-noemia-de-sousa.html

https://www.facebook.com/kalungadoc/posts/1782725838448745/

Revista Alabe

http://revistaalabe.com/index/alabe/article/view/165/130

LA FOGATA

http://www.lafogata.org/libros/li_ultimo.htm

https://es.wikipedia.org/wiki/No%C3%A9mia_de_Sousa

https://www.biografia.co.mz/index.php/en/cultura/205-notas-sobre-noemia-de-sousa