57. Poesía más Poesía: Charles Bukowski

CHARLES BUKOWSKI

BIOGRAFÍA

Henry Charles Bukowski, nacido como Heinrich Karl Bukowski , padre del realismo sucio estadounidense, nació en 1920 en la localidad alemana de Andernach. Su madre Katharina Fett, era alemana nativa, mientras que su padre era de ascendencia americana y polaca. Se casaron un mes antes de que Charles naciera.
Con el hundimiento de la economía alemana después de la Primera Guerra Mundial, la familia se muda a Baltimore (EEUU) en 1923. Para que sonara más americano, sus padres comienzan a llamarle “Henry Charles”. Más tarde se trasladarían a un suburbio de Los Ángeles. Durante su niñez, su padre, que frecuentemente estaba en paro, maltrataba a Bukowski (hechos que él mismo relata en multitud de poemas y relatos, y en la novela “La senda del Perdedor”). Además, no fue muy bien aceptado en el colegio de pequeño (tenía marcas por la cara debidas al acné, lo cual hacía mayor el rechazo sufrido). Junto con su timidez, hizo que se refugiara en la lectura en la primera etapa de su vida.
Descubrió su talento de escritor cuando su profesora del quinto grado pidió a sus alumnos que fueran a ver, durante un fin de semana, un acto público del presidente de la nación, Herbert Hoover, de visita en Los Ángeles. Bukowski no se animó a pedirle a su padre que lo llevara, por lo que inventó la crónica. La profesora se dio cuenta y lo puso en evidencia delante toda la clase, pero lejos de enojarse, lo alabó por su imaginación.
Descubrió la lectura (en la biblioteca publica, igual que Ray Bradbury, quién, como Bukowski, nació en 1920 y también era de Los Ángeles). Fue un descubrimiento parecido al del alcohol: le produjo un gigantesco alivio existencial. Después escribió sobre esta epifanía: “¡Que emoción! Las palabras no eran aburridas, las palabras eran cosas que podían hacer zumbar tu mente. Si las leías y te permitías sentir su magia, podías vivir sin dolor, con esperanza, sin importar qué te pasara.”
Si algo hay que destacar de Bukowski es su enorme capacidad para la producción poética. Su primera etapa (Madrigales de pensión) es algo más clásica en lo que a forma se refiere, un lenguaje más rico, verso más largo y con un existencialismo aun contenido entre paredes que acotan su estilo rudo y demoledor. Es más tarde cuando comienza a utilizar la sencillez en el verso como una navaja de afeitar oxidada con la que diseccionar el mundo que ama y detesta. Sus poemas adquieren aspecto narrativo (incluso telegráfico cuando es necesario) y el escritor, la poesía y la prosa se transforman en un animal salvaje en el que el personaje creado traspasa lo narrado en el papel.

Entrevista a Charles Bukowski


Bukowski no va tras ningún reconocimiento, no forma parte de ninguna escuela literaria o movimiento. Su obra es un espejo escueto de la realidad de aquellos seres marginados de la Norteamérica del sueño americano.
Su literatura fue ruptura. Se enfocó en mostrar de manera abierta la miseria de la depresión económica a través de su alter ego, Henry Chinaski. Al mismo tiempo, Bukowski fortaleció el mito manteniéndose alejado del prestigió literario, viviendo en suburbios, llegando borracho a los recitales y burlándose de aquellos que se creían escritores.
Tras graduarse en el Instituto de Secundaria de Los Ángeles cursó estudios de arte, periodismo y literatura en la Universidad de los Ángeles durante dos años.
Primeras publicaciones
A los 24, su relato corto “Aftermath of a Lengthy Rejection Slip” fue publicado en Story Magazine. Dos años más tarde le publicarían otro relato “20 Tanks From Kasseldown”, esta vez en otro medio. Fue cuando Bukowski se desilusionó con el proceso de publicación por lo cual dejó de escribir durante una década. Durante este tiempo estuvo viviendo en Los Ángeles, aunque también pasó un tiempo vagando por los Estados Unidos, dedicándose a trabajos temporales que iba dejando y permaneciendo en pensiones baratas.
Comenzando los años 50, comenzó a trabajar como cartero en Los Ángeles, en el servicio postal de los Estados Unidos, en el que permaneció tres años. En 1955 lo hospitalizaron con una úlcera sangrante muy grave. Cuando salió del hospital, comenzó a escribir poesía. En 1957, se casó con la escritora y poeta Barbara Frye, pero se divorciaron más tarde, en 1959. Frye dudaba a menudo de la habilidad de Bukowski como poeta. Una vez divorciados, Bukowski continuó bebiendo y escribiendo poesía.
Años 60
Antes de que empezaran los 60, volvió a la oficina de correos en Los Ángeles, donde continuó trabajando una década. En 1964, tuvo una hija, Marina Louise Bukowski, nacida de su relación con su novia Frances Smith. Más tarde, vivió en Tucson un periodo breve de tiempo, donde entabló amistad con Jon Webb y Gysy Lou, que le influyeron a publicar y vivir de su literatura.
Gracias a Webb comenzó a publicar algunos poemas en la revista de literatura “The Outsider”. Bajo “Loujon Press” publicaron “It Catches my Heart In Its Hand” en 1963, y “A Crucifix in a Deathhand” dos años más tarde. Fue cuando Bukowski conoció a Franz Douskey, amigo de Jon Webb, a quien solía visitar regularmente en su pequeña casa de Elm Street que también servía como centro de publicación. Webb, Bukowski y Douskey pasaron un tiempo juntos en Nueva Orleans.

Charles Bukowski, 100 años de poesía, sexo y litros de alcohol: "Necesito  el dolor como la máquina de escribir" | Cultura

Comenzando 1967, escribió la columna “Notes of A Dirty Old Man” para el periódico independiente de Los Ángeles “Open City”. Cuando “Open City” fue cerrado en 1969, la columna se trasladó a Los Angeles Free Press. Ese año publicó una recopilación de sus mejores columnas escritas para el periódico con ese nombre.
Los años con Black Sparrow Press.
En 1969, después de que el editor John Martin de Black Sparrow Press le prometiera una remuneración de 100 dólares mensuales de por vida, Bukowski dejó de trabajar en la oficina de correos, para dedicarse a escribir todo el tiempo. Tenía entonces 49 años. Como él mismo explicó en una carta en ese entonces, “tengo dos opciones, permanecer en la oficina de correos y volverme loco… o quedarme fuera y jugar a ser escritor y morirme de hambre. He decidido morir de hambre.”. Pasó menos de un mes tras dejar el trabajo en la oficina de Correos, cuando acabó su primera novela, titulada Post Office (en castellano, El Cartero).
Debido a la confianza que John Martin depositó en él cuando era un escritor relativamente desconocido y a la ayuda financiera, publicó casi todo su trabajo literario con Black Sparrow Press. En 1976, conoce a Linda Lee Beighle, dueña de un restaurante de comida sana. Dos años más tarde, la pareja se muda desde la parte este de Hollywood, donde Bukowski había vivido la mayor parte de su vida, a San Pedro, el distrito más al sur de la ciudad. Bukowski habla de ella en la novela “Mujeres” y “Hollywood”, en su mayor parte autobiográficos, a través del personaje de “Sara”.

El escritor Charles Bukowski con su mujer Linda Lee Beighle.


“En este país todo el mundo tiene obligación de ser algo, es como si alguien hubiera escrito una regla que dijera que todos tienen que hacer algo, todos tienen que ser algo, yo a veces me aburro de pensar en todas las cosas que no quiero hacer, las cosas que no quiero ser.” (Chinaski)
Ha sido traducido a más de una docena de idiomas entre los que cuenta el español, francés, alemán y portugués. Es visto como icono de la decadencia estadounidense y de la representación nihilista característica después de la Segunda Guerra Mundial.
Murió de leucemia el 9 de marzo de 1994 en San Pedro, California, a la edad de 73 años, poco después de terminar su última novela “Pulp”. Sus restos fúnebres fueron conducidos por monjes budistas. En su lápida se lee: “Don’t Try”.

Further | Charles Bukowski entre mujeres

POEMAS

CONFESIÓN

Esperando a la muerte
como un gato
que quiere saltar sobre la
cama
compadezco mucho a
mi mujer
ella tiene que ver este
tieso
blanco cuerpo
moverse una vez, y después
quizá de nuevo:
¡Hank!
Hank no quiere
responder
no es mi muerte lo
que me preocupa, es mi
mujer
solo con este
montón de
nada,
quiero hacerle saber
que aún después de
tantas noches
durmiendo 
a su lado 
hasta las inútiles
discusiones
fueron cosas
siempre espléndidas
y las difíciles
palabras
que siempre temí 
decir
ahora pueden ser 
dichas:
te
amo

LA CRISIS (29)

mucho
muy poco
o muy tarde
muy gordo
muy delgado
o muy mal
risas o 
lágrimas
o inmaculada
indiferencia
los que odian 
los que aman
ejércitos enteros que atraviesan a la carrera calles de dolor
alzando botellas de vino
atacando con la balloneta y follándose a todo el mundo
o un tipo viejo en una habitación barata y tranquila
con una fotografía de Marilyn Monroe.
en este mundo hay una soledad tan grande
que se ve en el lento avance de 
las agujas de un reloj.
en este mundo hay una soledad tan grande
que se ve en el parpadeo de las luces de neón
en Las Vegas, en Baltimore, en Munich.
la gente está cansada
destrozada por la vida
mutilada por el amor o por la falta de
amor.
no necesitamos otros gobiernos
otras revoluciones
no necesitamos otros hombres
otras mujeres
no necesitamos nuevas formas
lo único que necesitamos es sentir afecto.
la gente no se porta bien con el prójimo
el uno con el otro.
la gente sencillamente no se porta bien con el prójimo.
tenemos miedo.
creemos que el odio equivale a 
la fuerza. 
que el castigo es 
amor.
lo que necesitamos es menos falsa educación
lo que necesitamos son menos leyes
menos policia
y más buenos maestros.
olvidamos el terror de una persona
que sufre en una habitación
solo 
sin besos
sin caricias
aislada
dedicada a regar una planta sola
sin un teléfono que 
de todos modos
nunca sonaría.
la gente no es buena con el prójimo
la gente no es buena con el prójimo
la gente no es buena con el prójimo
y se balancean las cuentas de vidrio y las nubes se oscurecen
y los perros mean en los rosales
el asesino degüella al niño como si diera un mordisco
a un helado de cucurucho
mientras el océano sube y baja
sube y baja
esclavo de una luna insensata.
y la gente no es buena con el prójimo.

MANUAL DE COMBATE

a Céline lo acusaron de nazi
a Pound lo acusaron de fascista
a Hamsum lo acusaron de nazi y de fascista.
a Dostoievski lo pusieron ante un pelotón
de fusilamiento
y a Lorca le pegaron un tiro
a Hemingway lo sometieron a eloctrochoques
( y ya sabes que se pegó un tiro )
y a Villon lo echaron de la ciudad ( París )
y Maiakovski
desilusionado con el régimen
y tras una trifulca con su amante,
bueno,
también se pegó un tiro.
Chatterton tomó veneno para ratas
y funcionó.
y hay quien dice que Malcolm Lowry murió
ahogado en sus propios vómitos
mientras estaba borracho.
Crane acabó hecho pedazos por las
hélices o los tiburones.
el sol de Harry Crosby era negro.
Berryman prefirió el puente.
Plath no encendió el horno.
Séneca se cortó las venas en el
baño ( es mejor así:
en agua caliente ).
Thomas y Behan se mataron a
borracheras y hay muchos otros.
¿ y tú quieres ser
escritor ?
es una guerra de ésas:
la creación mata,
muchos se vuelven locos,
hay quienes pierden el rumbo y
ya no pueden
seguir haciéndolo.
algunos llegan a viejos.
unos pocos ganan dinero.
los hay que se mueren de hambre ( como Vallejo ).
es una guerra de ésas:
hay bajas por todas partes.
muy bien, adelante
hazlo
pero cuando te muelan a palos
por tu flanco más débil
no me vengas con
lloriqueos.
ahora voy a fumar un pitillo
en la bañera
y luego me voy a
dormir.

UNO A CINCO

sé de carreras de caballos.

estaba presente cuando Porterhouse venció a Swaps y
de eso hace ya tiempo y
he visto mucho más desde entonces.

allí estaba en las gradas
cuando la 8ª carrera abrió con un favorito por uno a 2 en el programa.

“cosa hecha”, les gustaba decir a los chicos
pero todos los chicos tenían las suelas de los zapatos desgastadas.

el favorito era un caballo al que apodaban cariñosamente
Gatazo. en realidad se llamaba Cougar II.
había vencido a los mismos caballos con más peso a los lomos
los había vencido sin problema
y ahora en esta carrera
cada uno de los caballos iba a llear 58 kilos.

Cougar aparecía con un uno a 2 en el programa y un uno a 5 en la pizarra.

le aplaudieron de camino a los cajones de salida.

aposté un par de dólares al 2º favorito que aparecía con
un 8 a uno y esperé a la
carrera.

algo más de dos kilómetros sobre hierba.

se abrieron los cajones y salieron clina abajo con
Gatazo siguiendo de cerca a los primeros -3º o 4º-
se le veía en buena posición hasta que
pasaron la recta y se acercaron a la curva final.

Gatazo empezó a rezagarse.

¿qué coño hacía Pincay?

empezaron a oírse gritos en las gradas:
-¡no lo va a conseguir!
-¡dios bendito, no lo va a conseguir!

entonces dio la impresión de que Gatazo remontaba
era el único que llevaba montura roja en toda la carrera
se le veía perfectamente.

Tal vez Pincay sabí alo que se hacía:
era el jockey nº1 con el caballo
nº1.

pero para entonces
Guaperas
(con un 13 a uno en una línea de salida de 6)
había adelantado a los que tiraban del grupo y
se abría a
12 cuerpos
a mitad de la recta.

Gatazo no tenía nada que hacer.

Guaperas
ganó sin problema.

mientras, GAtazo
tuvo que esperar a la foto de llegada para
cobrar el 3er puesto.

calculé de memoria el total apostado a Gatazao:
más de millón y medio de dólares.

Pincay se puso malo y se descolgó de la
9ª carrera.

Edie Aracaro
que le daba al látigo como nadie
y los había montado a todos
dijo en cierta ocasión:
-nunca se puede decir eso de que es cosa hecha.

(como se puede er según la historia del mundo:
cuanto más fácil parece
más difícil se pone).

Gatazo perdió.

nadie le aplaudió de regreso
a los establos.

en este mundo
no se puede perder con un
uno a 5.

o al menos,
no se puede perder con dignidad.

por mucho que se
haya ganado
antes

sobre todo, no en
América

ni en París o en
España

ni en Munich o en
Japón

ni en ninguna otra parte en donde
moren
seres humanos.

LOS GEMELOS

A veces insinuaba que yo era un cabrón y yo le decía que escuchase
a Brahms y yo le decía que aprendiese a pintar y a beber y que no se dejase
dominar por las mujeres y los dólares
pero me gritaba: por amor de Dios, piensa en tu madre,
piensa en tu país,
¡nos vas a matar a todos!…
recorro la casa de mi padre (por la que aún debe 8.000 dólares
tras 20 años de trabajar en el mismo sitio) y observo sus zapatos gastados
cómo deformaron sus pies el cuero como si hubiese estado furioso plantando rosas,
y lo estaba, y observo su cigarrillo consumido, su último cigarrillo,
y la última cama en la que durmió aquella noche, y siento que ebería volver a estirar las sábanas
pero no puedo, pues un padre siempre es el amo, incluso aunque se haya ido;
supongo que estas cosas han pasado una y otra vez, pero no puedo evitar pensar
morir en el suelo de una cocina a las siete en punto de la mañana
mientras los demás hacen el desayuno
no es tan terrible
a menos que te pase a ti / …
entro, me pruebo un traje azul claro
mucho mejor que cualquiera de los que he usado jamás
y agito los brazos como un espantapájaros al viento
pero no sirve de nada;
no puedo mantenerle vivo
por mucho que nos odiáramos uno al otro,
éramos exactamente iguales, podríamos haber sido gemelos
el viejo y yo: eso
decían. Tenía sus bulbos protegidos
preparados para plantarlos
mientras yo estaba con una puta de la calle Tres.
Muy bien, concédenos este momento: de pie frente a un espejo
con el traje de mi padre muerto
esperando morir
también.

SÍ, SÍ SÍ

cuando Dios creó el amor no ayudó mucho
cuando Dios creó a los perros no ayudó a los perros
cuando Dios creó las plantas no fue muy original
cuando Dios creó el odio tuvimos algo útil
cuando Dios me creó a mí, bueno, me creó
cuando Dios creo al mono estaba dormido
cuando creó a la jirafa estaba borracho
cuando creó las drogas estaba colocado
cuando creó el suicidio estaba deprimido
cuando te creó a ti durmiendo en la cama
sabía lo que hacía
estaba borracho y colocado
y creó las montañas y el mar y el fuego
al mismo tiempo
cometió algunos errores
pero cuando te creó a ti durmiendo en la cama
consiguió de veras algo para Su Bendito Universo.

DEMENCIA

a veces hay un pirado en la calle.
levanta los pies con cuidado al andar.
rumia sobre el misterio
de su propio ano.
mientras el dólar norteamericano se viene abajo
frente al marco alemán
él piensa en Bette Davis y sus antiguas películas.

es bueno encarrilar el pensamiento hacia cosas
misteriosas y prohibidas.
si estuviéramos lo bastante locos
como para estar dispuestos a dejar de lado nuestras
percepciones mecánicas y estáticas
sabríamos que una taza de café medio llena
alberga más secretos
que, pongamos por caso,
el Gran Cañón.

a veces hay un pirado andando
por la calle.
pasa rozándote
camina con un cuervo negro en el hombro
no le preocupan los despertadores ni el
beneplácito.

sea como fuere, prácticamente todos los demás están cuerdos,
saben las
respuetas a todas las preguntas que no las tienen.
podemos aparcar los coches
trinchar el pavo con maña y
reírnos de cualquier chiste malo.

los locos sólo se ríen cuando
no hay razón para
reír.

en nuestro mundo
los cuerdos son demasiados,
demasiado sumisos.
se nos educa para llevar una vida de pleno aburrimiento.
da igual lo que hagamos:
follar o comer o jugar o
hablar o escalar montañas o
bañarnos o ir en avión a la India
estamos entumecidos,
tristemente cuerdos.

cuando veas a un pirado que anda
por la calle
ríndele tributo pero
déjale en paz.
apártate de su camino.
no hay suerte como esa suerte
nada hay tan perfecto en el mundo
déjale caminar indemne
recuerda que Jesucristo también estaba loco.

4 JESUCRISTOS

Cuando fui a Santa Cruz a un recital
nos sentaros a los cuatro
primero en el restaurante
a una mesa elevada
con letreros:
Ginsbing, Beerlinghetti, G. Cider y Chinaski.
ni siquiera era el recital todavía.
el banquete iba antes.
a mí me recordó a la Última cena.
llegué tarde
tomé asiento
un tipo delgado
con una bufanda al cuello
se levantó y me miró por encima del hombro:
imagino que no imaginará quién soy.
le miré.
-no.
-soy G. Cider.
-ah, hola, Garry, yo soy Chinaski.
volvió a su sitio y se sentó.

Ginsbing y Beerlinghetti parecían estar
acostumbrados a ser el centro de toda la atención
de que éramos objeto.
permanecían
impávidos.

Jack Bitchelene aulló desde el grupillo desastrado de
poetastros menores que también cenaban
allí esa noche:
-¡eh, Chinaski, empieza a largar esa mierda!

-¡el mierda eres tú, Jack! – aullé como respuesta-.
¡dale un buen mordisco y envenénate!
a Jack le encantó, abrió su sucia bocaza de
Brooklyn y su risa se alzó sobre todo Santa Cruz
el cabello canoso y sucio
caído sobre la cara.
-qué-le pregunté a Beerlinghetti-¿es que
no sirven copas aquí
en la estratosfera?
-estamos esperando a que nos traigan la cena -me informó
con cortesía.
me levanté de la mesa y
fui al bar.
-ponme un vodka con lima -le dije al
camarero.
me lo tomé a toda prisa, pedí
una cerveza y regresé a la Última
Cena.
por el camino un tipo me agarró del brazo:
-Ginsbing dice que no sabe cómo
referirse a ti -me dijo.
tomé asiento a la mesa.
llegó la cena.
comimos.
entonces, antes de que llegara nuestro transporte
al recital
se nos dio la orden:
cada uno tenía que leer 20 minutos.

yo leí 15 minutos.
Beerlinghetti leyó 25 minutos.
Ginsbing leyó 30 minutos.
G.Cider leyó una hora y
12 minutos.
luego acabó
todo el asunto.

y ahora los demás dicen
que soy el
Judas
entre nosotros.

TODO

los muertos no necesitan aspirina o tristeza supongo.
pero quizas necesitan lluvia.
zapatos no pero un lugar donde caminar.
cigarrillos no, nos dicen, pero un lugar donde arder.
o nos dicen:
espacio y un lugar para volar, da igual.
los muertos no me necesitan. ni los vivos.
pero quizas los muertos se necesitan unos a otros.
en realidad, quizas necesitan todo lo que nosotros necesitamos
y necesitamos tanto si solo supieramos qué es.
probablemente es todo y probablemente
todos nosotros moriremos tratando de conseguirlo
o moriremos porque no lo conseguimos.
espero que cuando yo este muerto
comprendais que consegui tanto como pude.

EL INCENDIO DE UN SUEÑO

La vieja Biblioteca Pública de Los Ángeles
ha sido destruida por las llamas.
aquella biblioteca del centro.
con ella se fue
gran parte de mi
juventud.

estaba sentado en uno de aquellos bancos
de piedra cuando mi amigo
Baldy me
preguntó:
“¿vas a alistarte en
la brigada Lincoln?”

“claro”, contesté
yo.

pero, al darme cuenta de que yo no era
un idealista político
ni un intelectual
renegué de aquella
decisión más tarde.

yo era un lector
entonces
que iba de una sala a
otra: literatura, filosofía,
religión, incluso medicina
y geología.

muy pronto
decidí ser escritor,
pensaba que sería la salida
más fácil
y los grandes novelistas no me parecían
demasiado difíciles.

tenía más problemas con
Hegel y con Kant.

lo que me fastidiaba
de todos ellos
es que
les llevara tanto
lograr decir algo
lúcido y/o
interesante.
yo creía
que en eso
los sobrepasaba a todos
entonces.

descubrí dos cosas:
a) que la mayoría de los editores creía que
todo lo que era aburrido
era profundo.
b) que yo pasaría décadas enteras
viviendo y escribiendo
antes de poder
plasmar
una frase que
se aproximara un poco
a lo que quería
decir.

entretanto
mientras otros iban a la caza de
damas,
yo iba a la caza de viejos
libros,
era un bibliófilo, aunque
desencantado,
y eso
y el mundo
configuraron mi carácter.

vivía en una cabaña de contrachapado
detrás de una pensión de 3 dólares y medio
a la semana
sintiéndome un
Chatterton
metido dentro de una especie de
Thomas
Wolfe.

mi principal problema eran
los sobres, los sellos, el papel
y
el vino,
mientras el mundo estaba al borde
de la Segunda Guerra Mundial.
todavía no me había
atrapado
lo femenino, era virgen
y escribía entre 3 y
5 relatos por semana
y todos
me los devolvían, rechazados por
el New Yorker, el Harper´s,
el Atlantic Monthly.
había leído que
Ford Madox Ford solía empapelar
el cuarto de baño
con las notas que recibía rechazando sus obras
pero yo no tenía
cuarto de baño, así que las amontonaba
en un cajón
y cuando estaba tan lleno
que apenas podía
abrirlo
sacaba todas las notas de rechazo
y las tiraba
junto con los relatos.

la vieja Biblioteca Pública de Los Ángeles
seguía siendo
mi hogar
y el hogar de muchos otros
vagabundos.
discretamente utilizábamos los
aseos
y a los únicos que
echaban de allí
era a los que
se quedaban dormidos en las
mesas
de la biblioteca; nadie ronca como un
vagabundo
a menos que sea alguien con quien estás
casado.

bueno, yo no era realmente un
vagabundo, yo tenía tarjeta de la biblioteca
y sacaba y devolvía
libros,
montones de libros,
siempre hasta el límite de lo permitido:
Aldous Huxley, D.H. Lawrence,
e.e. cummings, Conrad Aiken, Fiódor
Dos, Dos Passos, Turgénev, Gorki,
H.D., Freddie Nietzsche,
Schopenhauer,
Steinbeck,
Hemingway,
etc.

siempre esperaba que la bibliotecaria
me dijera: “qué buen gusto tiene usted,
joven”.

pero la vieja
puta
ni siquiera sabía
quién era ella,
cómo iba a saber
quién era yo.

pero aquellos estantes contenían
un enorme tesoro: me permitieron
descubrir
a los poetas chinos antiguos
como Tu Fu y Li Po
que son capaces de decir en un
verso más que la mayoría en
treinta o
incluso en cientos.
Sherwood Anderson debe de haberlos
leído
también.

también solía sacar y devolver
los Cantos
y Ezra me ayudó
a fortalecer los brazos si no
el cerebro.

maravilloso lugar
la Biblioteca Pública de Los Ángeles
fue un hogar para alguien que había tenido
un
hogar
infernal
ARROYOS DEMASIADO ANCHOS PARA SALTARLOS
LEJOS DEL MUNDANAL RUIDO
CONTRAPUNTO
EL CORAZON ES UN CAZADOR SOLITARIO

James Thurber
John Fante
Rabelais
de Maupassant

algunos no me
decían nada: Shakespeare, G.B. Shaw,
Tolstoi, Robert Frost, F. Scott
Fitzgerald

Upton Sinclair me llegaba
más
que Sinclair Lewis
y consideraba a Gogol y a
Dreiser tontos
de remate

pero tales juicios provenían más
del modo en que un hombre
se ve obligado a vivir que de
su razón.

la vieja Biblioteca Pública de Los Ángeles
muy probablemente evitó
que me convirtiera en un
suicida,
un ladrón
de bancos,
un tipo
que pega a su mujer,
un carnicero o
un motociclista de la policía
y, aunque reconozco que
puede que alguno sea estupendo,
gracias
a mi buena suerte
y al camino que tenía que recorrer,
aquella biblioteca estaba
allí cuando yo era
joven y buscaba
algo
a lo que aferrarme
y no parecía que hubiera
mucho.

y cuando abrí el
periódico
y leí la noticia sobre el incendio
que había destruido
la biblioteca y la mayor parte de
lo que en ella había

le dije a mi
mujer: “yo solía pasar
horas y horas
allí…”.

EL OFICIAL PRUSIANO
EL ATREVIDO MUCHACHO DEL TRAPECIO
TENER Y NO TENER

NO PUEDES RETORNAR A TU HOGAR.

Te recomendamos ver el programa de televisión.

PRÓXIMO NÚMERO

44. Poesía más Poesía: Lawrence Ferlinghetti

LAWRENCE FERLINGHETTI

BIOGRAFÍA

Lawrence Monsanto Ferling, Lawrence Ferlinghetti, nació el 24 de marzo de 1919 en Bronxville, Nueva York. Hijo de Albertine Mendes-Monsanto, judía francesa, y de Carlo Ferlinghetti, italiano, que emigró a los Estados Unidos en 1894. Su padre falleció seis meses antes de que él naciera, y su madre fue internada en un hospital mental poco después de su nacimiento. Fue criado por su tía política Emily, con la que se trasladó a Estrasburgo, Francia, cuando se separó del tío de Ferlinghetti, allí vivió durante sus primeros cinco años de vida hablando francés como primera lengua. Más tarde aprendería a hablar italiano con fluidez.

100 años de Lawrence Ferlinghetti, el último gran poeta beatnik - Infobae


Tras regresar a los Estados Unidos, fue ingresado en un orfanato en Chappaqua, Nueva York, mientras su tía buscaba empleo. Finalmente fue contratada como institutriz francesa por el matrimonio Bisland, en Bronxville, Nueva York. En 1926, cuando su tía se va, Ferlinghetti decide quedarse con los Bislands. De su padre adoptivo recibiría las primeras influencias literarias ya que había estudiado literatura griega y latina.
Ferlinghetti asiste a la Universidad de Carolina del Norte desde 1937 hasta su graduación en 1941, inicialmente atraído por la atmósfera literaria que floreció alrededor del círculo del novelista Thomas Wolfe. Se unió al personal del periódico Daily Tar Heel mientras estuvo allí. En el otoño de 1941, con submarinos alemanes acosando a los barcos estadounidenses, Ferlinghetti se une a la Marina de los Estados Unidos. Sirvió durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial, al mando de un bote patrullero durante la invasión del día D de Francia el 6 de junio de 1944, el desembarco de Normandía. Se dedicó a entrenar en Escocia a marinos noruegos que habían logrado huir de su país, ocupado por los nazis.
Después de dejar la armada, usó sus ganancias del G.I. Proyecto de ley (Ley de reajuste de servicios) para promover su educación literaria. Completó una maestría en la Universidad de Columbia en Nueva York en 1947 y luego se matriculó en la Sorbona de París, donde conocería a la que sería su esposa. Recibió su doctorado en 1949, escribiendo su tesis, sobre imágenes de ciudades en la poesía moderna, en francés.
Ferlinghetti fue influenciado por dos de los gigantes de la poesía moderna, los escritores estadounidenses expatriados T.S. Eliot y Ezra Pound.
Aterrizó en San Francisco en 1951 después de un viaje en tren a través del país, y descubrió que le encantaba su ambiente europeo. Allí trabajó como crítico de arte y enseñó a francés en un programa de educación para adultos. Pronto se le unió allí su novia, Selden Kirby-Smith, conocida como Kirby, y los dos se casaron. El matrimonio duró hasta 1976 y tuvieron dos hijos, Julie y Lorenzo.
Ferlinghetti y otros jóvenes escritores asistieron a las conferencias de Rexroth y escucharon sus programas en KPFA de Berkeley, la primera estación de radio no comercial en los Estados Unidos. Se apoyó en la enseñanza y en los trabajos de escritura independiente mientras trabajaba en las traducciones de los poemas del escritor francés Jacques Prévert.

Lawrence Ferlinghetti, standing, at a poetry reading.


Se sintió atraído por el gran vecindario italiano-estadounidense North Beach, y en 1953 él y un socio comercial, Peter D. Martin, lanzaron una revista de poesía allí, llamándola City Lights después de la película muda de 1930 del comediante Charlie Chaplin. Para apoyar la revista, los dos pronto abrieron una pequeña librería llamada City Lights Pocket Bookshop. Se dijo que la tienda de Ferlinghetti era la primera en los Estados Unidos dedicada exclusivamente al nuevo medio de libro de bolsillo. City Lights fue un éxito inmediato entre los escritores e intelectuales residentes de San Francisco, y pronto se convirtió en un objetivo de peregrinación para todo tipo de jóvenes.
El primer volumen que publicó fue un libro de sus propios poemas, Imágenes del mundo perdido. Pero fue otro de los primeros productos de City Lights que condujo al episodio más famoso de la vida literaria de Ferlinghetti. En 1955 escuchó a Allen Ginsberg leer su poema épico “Aullido”, un trabajo furioso y abrumador, francamente sexual en algunas partes, que expone una vasta parte inferior oscura de la soleada cultura de Estados Unidos. Ferlinghetti le envió a Ginsberg un telegrama que decía: “Lo saludo al comienzo de una gran carrera”, haciendo eco de las palabras del filósofo Ralph Waldo Emerson al poeta Walt Whitman un siglo antes. Añadió una pregunta: “¿Cuándo obtengo el manuscrito?”
Ferlinghetti realiza una primera edición de Aullido y cuando se agota pide otra a una imprenta británica. El envío fue incautado por la Aduana de los EE. UU con cargos de obscenidad, pero luego se autorizó para la importación. Cuando Ferlinghetti volvió a vender el libro fue arrestado por la policía de San Francisco, acusado de imprimir y vender material obsceno e indecente. Ferlinghetti fue defendido por la American Civil Liberties Union, que puso a numerosas figuras literarias en el estrado para declarar a favor del valor de la obra de Ginsberg.
En la sala del juzgado se reunieron expertos para discutir el valor literario del poema, la necesidad de usar tal o cual palabra, y en definitiva, dilucidar los límites entre obscenidad y libertad creativa. En el juicio, un destacado crítico del momento fue llamado a declarar. Tras escuchar uno de los pasajes especialmente explícitos sobre culos y peyote, se vio obligado a contestar bajo juramento la siguiente pregunta: “¿Cree que el poema valor literario?, ¿trascenderá?”. El crítico adivinó con honestidad el destino del poema: “No puedo predecirlo, pero le aseguro que este juicio le ayudará a perdurar”.
En octubre de 1957 Ferlinghetti fue exonerado por completo. La publicidad en torno al juicio no solo benefició a Ginsberg, sino también a toda la operación de Ferlinghetti. City Lights Books se convirtió en un centro de escritura experimental y de la creciente contracultura del área de San Francisco.

100 años de Lawrence Ferlinghetti, el último gran poeta beatnik - Infobae

Ferlinghetti es uno de los fundadores del movimiento Beat en San Francisco, aunque él mismo reconoce que él sólo se sumó a mediados de los años cincuenta. Su librería fue uno de los primeros lugares de reunión de los Beats, y el brazo editorial de estos poetas.
El término Beat Generation surge durante una conversación entre Jack Kerouac y John Clellon Holmes en 1948. La intención de sus miembros no era la de nombrarla, sino la de “desnombrarla”. A finales de 1952 apareció en el New York Times Magazine un artículo de John Clellon Holmes titulado “This is the Beat Generation ” que captó la atención del público. El término comenzó a utilizarse de tal manera, y sin discriminación alguna, hasta el punto de que en 1959 Kerouac considerara necesario corregir públicamente el abuso de esta denominación. Jack intentó mostrar el sentido correcto de beat sugiriendo su relación con palabras como “beatitud” y “beatífico”, conexión que se explicaba porque, en sus ideales, el movimiento beat se sentía atraído por la naturaleza de la conciencia orientada a la comprensión del pensamiento oriental, hacia prácticas de meditación, etc.
Su canto a la liberación espiritual derivó hacia una liberación sexual que hizo de catalizador en los movimientos de liberación de la mujer y de los negros, e indirectamente de los homosexuales. Centraron su lucha en contra de los valores tradicionalistas y puritanos de Estados Unidos, contra el “American Way of life”, un repudio implícito a los valores comerciales, para cuyo reemplazo proponían los ideales expuestos por Walt Whitman en “Hojas de hierba”.

Lawrence Ferlinghetti, novelista a todo beat
Lawrence Ferlinghetti y Allen Gingsberg, ante la tumba de su gran amigo Jack Kerouac.


Lawrence Ferlinghetti explica este fenómeno de la siguiente manera: Si has estado leyendo acerca de la interpretación de las poéticas de los Beats hallarás en ellas que los términos ‘poético’ y ‘poéticamente’ son en realidad ‘malas palabras’, deben ser evitados. Lo concreto es lo más poético. El detalle exacto, sin bordados adicionales. De esto trata precisamente la ética de los Beats. Una ética que asumiera la nueva sensibilidad ante la belleza que se estaba produciendo y que diera cuenta de ella en su percepción poética. Las palabras de Ferlinghetti son de algún modo la traducción actual de aquéllas de Ezra Pound: “El objeto en su naturalidad es siempre el símbolo adecuado.”
Ferlinghetti favoreció el verso libre y sin rima de sus predecesores, Eliot y Pound, pero en lugar de la densa red de referencias literarias encontradas en sus poemas, creó un carnaval imaginativo de imágenes que a menudo eran cómicas. “Perro” fue uno de los poemas que enaltecieron los escritos de Ferlinghetti a los lectores de poesía comunes.

A Far Rockaway of the Heart (Un lejano rockaway del corazón); fue uno de los numerosos libros de poesía que cubrieron casi todos los temas concebibles, desde la política hasta la música, el asesinato del presidente John F. Kennedy (en “Asesinato Raga”), el sexo y la experiencia personal. También tradujo las obras de poetas europeos, incluido el director de cine italiano Pier Paolo Pasolini, y pasó varios años en Italia. Escribió dos novelas (Ella y amor en los días de rabia), narraciones de viajes y varias obras de teatro.
La obra de Lawrence Ferlinghetti puede ser considerada un extendido proceso de reescritura, en el sentido de que todo procedimiento literario lo es si se aventura en la exploración de sus propias raíces. En este trayecto en particular nada es desechado, su discurso se halla sembrado de variadas referencias literarias y culturales, en muchos casos evidentes, en otros de una profunda oscuridad, que sin embargo, refulgen en una nueva luz. En su voz se percibe la resonancia en súbitas, repentinas imágenes, de otras voces: Byron, Matthew Arnold, Albert Camus y el Dante entre otros, y alude asimismo a elementos culturales ajenos, los apropia, entrelazándolos en la trama de un territorio multicultural que anuncia lo inevitable: Será una voz mestiza/ una voz políglota cantando/ tarde en la noche/ en las extendidas llanuras/ donde la desaparición de las luciérnagas/ señala el amanecer de una época terrible.
Ferlinghetti comenzó a escribir frases sueltas en torno a la poesía, reunidas casi cinco décadas después en Poetry as insurgent art (2007), y publicadas ahora en castellano con un título más didáctico. El resultado: una reivindicación de la consigna como género mayor, del eslogan como gesto poético, de la definición como cápsula revulsiva de conocimiento inestable.
Las sentencias de Ferlinghetti sobre la naturaleza de la poesía abarcan varios registros. Las hay que conservan innegables ecos beatniks, con esa exaltación de América como cuna de un renacimiento erótico (“La poesía es hacer el amor en tardes calurosas de Montana”); otras que plasman intuiciones sobre el lenguaje que ayudan a comprender, retrospectivamente, ese giro hacia la oralidad que Ferlinghetti anunció con A Coney Island of the mind (“La poesía como primer idioma antes de la escritura canta en nosotros todavía, una música muda, una música incipiente”); y otras más que cargan un lirismo descarnado e imprevisible (“La poesía es el papel aluminio sacudido de la imaginación. Puede resplandecer y medio cegarte”).
Al organizar temáticamente estos fragmentos dispersos, el autor da una nueva forma a lo que se fue acumulando como apuntes, esbozos de poemas y deliberados aforismos, reuniéndolo ahora como prontuario de eslóganes, con la resonancia mercadotécnica del término, para sondear la poesía de un modo no exhaustivo ni ordenado, pero definitivamente pop.

Lawrence Ferlinghetti - Revista Altazor

Autor de poesía, teatro, ficción, crítica artística y ensayos, más de una docena de sus libros están todavía en circulación en los Estados Unidos.  Su obra A Coney Island of the Mind sigue siendo el libro de poemas más popular de Estados Unidos, y se ha traducido a nueve idiomas, con una tirada de más de 1.000.000 de copias publicadas.
En La Poesía como un arte insurgente, Ferlinghetti reúne una serie de textos escritos a partir de los años 50 del siglo pasado, en ellos nos brinda una intensa reflexión acerca de su concepción estética, la poesía y el oficio de poeta. Esta es su Arte poética, sus argumentos en defensa de la poesía, y también un llamado de atención, un solitario grito de alarma ante los peligros que presenta un mundo globalizado en el que la tecnología sólo ha logrado profundizar la desigualdad.
Asimismo es un mensaje dirigido a los más jóvenes insistiendo en que la poesía no solo es crucial por lo que nos puede decir del mundo externo, sino que es fundamental en la creación de órdenes imaginarios alternativos, y para ello deberá hacer uso de todos los elementos rítmicos, fonéticos y verbales a su alcance.
De su libro “Poesía como arte insurgente”:
Te hago señas a través de las llamas. El Polo Norte ya no está donde solía estar. El Destino Manifiesto ya no es manifiesto. La civilización se autodestruye. La diosa Némesis golpea a la puerta…
¿Para qué sirven los poetas en una era semejante? ¿Cuál es el uso de la poesía? Si quieres ser poeta, crea obras capaces de responder al desafío de tiempos apocalípticos, incluso si ello significa que suenes dantesco. Tienes que decidir si los gritos de los pájaros son gritos de éxtasis o gritos de desesperación, y al hacerlo sabrás si eres un poeta trágico o lírico. Concibe el amor más allá del sexo. Sé subversivo, cuestionando constantemente la realidad y el status quo. Esfuérzate por cambiar el mundo de tal manera que no haya más necesidad de ser disidente. Lee entre las vidas y escribe entre las líneas. Comprométete con algo que esté más allá de ti mismo. Sé apasionado al hacerlo. Pero no destruyas el mundo, a menos que tengas algo mejor para poner en su lugar.
Si quieres extraer la fama de las llamas, ¿dónde está tu arco ardiente?, ¿dónde están tus flechas de deseo?, ¿dónde está tu chispa ardiente?
La clase de los amos inicia las guerras. Las clases bajas las libran. Los gobiernos mienten. A menudo, la voz del gobierno no es aquella del pueblo.
¡Pronúnciate! ¡Actúa! El silencio es complicidad. 
También se ha dedicado a la pintura y ha realizado múltiples exposiciones.
Yo nunca quise ser un poeta. Me eligió, yo no lo elegí. Cuando uno se convierte en poeta lo hace, si no en contra de su voluntad, en contra de su buen juicio. Yo quería ser pintor pero, de los diez años en adelante, no han dejado de aparecer estos malditos poemas. Quizás algún día me abandonaran y podré retomar la pintura. 

Lawrence Ferlinghetti in his San Francisco studio last year.

Las imágenes aparecen y desaparecen en la poesía y la pintura, salen de un vacío oscuro y entran de nuevo, mensajeros de luz y lluvia, elevan sus brillantes lámparas centelleantes y se desvanecen en un instante. Pero pueden ser vislumbradas el tiempo suficiente como para grabarse como sombrar en una pared de la caverna de Platón. 
Ten amplia visión angular: cada mirada, un vistazo del mundo. Expresa la vasta claridad del mundo exterior, el sol que nos ve a todos, la luna que esparce sombras sobre nosotros, estanques de jardín tranquilos, sauces en los que cantan tordos escondidos, crepúsculo que desciende junto con el río por los grandes espacios que se abren sobre el mar… Marea alta y llamada de la garza… Y la gente, la gente, sí, por toda la tierra, hablando lenguas de Babel. Dales voz a todos ellos.
El brillo del sol de la poesía proyecta sombras. Píntalas también. 
Pinta como un demonio despierto, obsesionado. Lo que es importante en una pintura son sus fascinantes y misteriosas manifestaciones de vida. Así que dime qué vida hay para ti en tu pintura. Sé entusiasta. Excítate. No estés simplemente sentado. Excita la imaginación.

Lawrence Ferlinghetti: The radical voice at 100


La librería de Ferlinghetti continuó prosperando a medida que San Francisco se convirtió en una institución en la ciudad.
Ha sido galardonado con numerosos premios, entre ellos el premio Robert Kirsch de Los Angeles Times, el premio BABRA por su Trayectoria Artística, el premio Ivan Sandrof del National Book Critics Circle por su Contribución a las Artes y las Letras Americanas, el premio Earl Warren Civil Liberties del American Civil Liberties Union. Fue nombrado poeta laureado de San Francisco en agosto de 1998, y utilizó su nueva categoría para articular la poco-escuchada “voz del pueblo”. En 2003 recibió la Medalla Robert Frost, el premio del Sindicato de Autores por su Trayectoria Artística, y accedió a la prestigiosa Academia Americana de las Artes y las Letras.
Si hay una pulsión recurrente en la vida de Ferlinghetti es la de instar a los poetas (y a los lectores) a que pasen a la acción.  Estamos ante una poesía conversacional y extravagante deliciosamente combinada con un alto grado de escepticismo filosófico.
Lawrence Ferlinghetti celebró su 99 cumpleaños el 24 de marzo de 2018.

Bibliografía:

Pictures of the Gone World (City Lights, 1955) Poetry
A Coney Island of the Mind  1958 Poetry
Tentative Description of a Dinner Given to Promote the Impeachment of President Eisenhower 1958) Broadside poem
Her , 1960) Prose
One Thousand Fearful Words for Fidel Castro 1961) Broadside poem
Starting from San Francisco 1961 Poetry
Journal for the Protection of All Beings 1961 Journal
Unfair Arguments with Existence  1963Short Plays
Where is VietNam? (Golden Mountain Press, 1963) Broadside poem
Routines (New Directions, 1964) 12 Short Plays
Two Scavengers in a Truck, Two Beautiful People in a Mercedes (1968)
On the Barracks: Journal for the Protection of All Beings 2 (City Lights, 1968) Journal
Tyrannus Nix? (New Directions, 1969) Poetry
The Secret Meaning of Things (New Directions, 1970) Poetry
The Mexican Night (New Directions, 1970) Travel journal
Back Roads to Far Towns After Basho (City Lights, 1970) Poetry
Love Is No Stone on the Moon (ARIF, 1971) Poetry
Open Eye, Open Heart (New Directions, 1973) Poetry
Who Are We Now? (New Directions, 1976) Poetry
Northwest Ecolog (City Lights, 1978) Poetry
Landscapes of Living and Dying (1980) ISBN 0-8112-0743-9
Over All the Obscene Boundaries (1986)
Love in the Days of Rage (E. P. Dutton, 1988; City Lights, 2001) Novel
A Buddha in the Woodpile (Atelier Puccini, 1993)
These Are My Rivers: New & Selected Poems, 1955–1993 (New Directions, 1993) 
City Lights Pocket Poets Anthology (City Lights, 1995) 
A Far Rockaway Of The Heart (New Directions, 1998) 
How to Paint Sunlight: Lyrics Poems & Others, 1997–2000 (New Directions, 2001) 
San Francisco Poems (City Lights Foundation, 2001) Poetry 
Life Studies, Life Stories (City Lights, 2003) 
Americus: Part I (New Directions, 2004)
A Coney Island of the Mind (Arion Press, 2005), with portraiture by R.B. Kitaj
Poetry as Insurgent Art (New Directions, 2007) Poetry
A Coney Island of the Mind: Special 50th Anniversary Edition with a CD of the author reading his work (New Directions, 2008)
50 Poems by Lawrence Ferlinghetti 50 Images by Armando Milani ([3] Rudiano, 2010) Poetry and Graphics 
Time of Useful Consciousness, (Americus, Book II) (New Directions, 2012)
City Lights Pocket Poets Anthology: 60th Anniversary Edition (City Lights, 2015)
I Greet You At The Beginning Of A Great Career: The Selected Correspondence of Lawrence Ferlinghetti and Allen Ginsberg 1955–1997. (City Lights, 2015)
Pictures of the Gone World: 60th Anniversary Edition (City Lights, 2015)
Discography[edit]
Kerouac: Kicks Joy Darkness (Track #8 “Dream: On A Sunny Afternoon …” with Helium) (1997) Rykodisc
Poetry Readings in the Cellar (with the Cellar Jazz Quintet): Kenneth Rexroth & Lawrence Ferlinghetti (1957) Fantasy Records
Ferlinghetti: The Impeachment of Eisenhower (1958) Fantasy Records #7004 LP, (Spoken Word)
Ferlinghetti: Tyrannus Nix? / Assassination Raga / Big Sur Sun Sutra / Moscow in the Wilderness (1970) Fantasy Records #7014 LP, (Spoken Word)
A Coney Island of the Mind (1999) Rykodisc
Pictures of the Gone World with David Amram (2005) Synergy

POEMAS

EL POETA COMO PESCADOR

A medida que envejezco
percibo que la vida
tiene la cola en la boca
y otros poetas y otros pintores
ya no encarnan para mí
ningún tipo de competencia
El cielo es el desafío
el cielo
que aún debe ser descifrado
ese alto cielo
ante el que caen agobiados
los astrónomos
con sus grandes orejas electrónicas
ese cielo
que nos susurra constante
los secretos finales del universo
el mismo que respira
hacia adentro hacia afuera
como si fuera el interior de una boca
del cosmos
el mismo cielo
que es el borde de la tierra
y del mar también
el cielo
de voces múltiples y ningún dios
rodeando un océano de sonido
que devuelve en ecos
como las olas
que estallan en el murallón
Poemas enteros
diccionarios completos
enrollándose
en la explosión de un trueno
Cada atardecer un cuadro instantáneo
cada nube un libro de sombras
a través de las que vuelan salvajes
las vocales de los pájaros
que llorarán repentinamente
Ese firmamento para el pescador
está despejado
a pesar de las nubes oscuras
El lo observa
lo estima por lo que es:
el espejo del mar
a punto de precipitarse sobre él
en su bote de madera
al filo del horizonte oscuro
Nosotros lo imaginamos como un poeta
siempre cara a cara con la vieja realidad
donde los pájaros nunca vuelan
antes de la tormenta
No lo dudes
él sabe lo que caerá de las alturas
antes de que amanezca
él es su propio vigía
en su embarcación
atento al sonido del universo

De " Viajes por América Desierta y otros poemas"

“ESTA NOCHE EL MAR ESTÁ EN CALMA”

Matthew Arnold 

Esta noche
        el mar está en calma
             en las playas de Dover
En el crepúsculo creciente
              los pájaros
                      gritan
                            en su llanto
                 las sílabas
           de alguna palabra
                      deconstruida
           que nosotros
              aún no logramos descifrar
         que explique
                          nuestra existencia
Y ellos los pájaros
                   elevándose
         cargan en sus alas
                          la luz última
         y vuelan con ella
     sobre el horizonte
                                 guardando
                    el secreto 

De "Viajes por América Desierta y otros poemas”

LA GATA 

La gata
           se lame una pata y
      se recuesta
   en el hueco de la biblioteca
         yace allí
                  largas horas
              imperturbable como una esfinge
                      luego gira su cabeza
                      hacia mí
               se incorpora
                         estira su cuerpo
                      me da la espalda
                nuevamente lame su pata
             como si el tiempo real
                        no hubiera  pasado
      Y no lo ha hecho
                     y ella es una esfinge
     que posee los tiempos del mundo
          en el desierto de su tiempo
Ella
             sabe dónde mueren las moscas
           puede ver fantasmas
               en las partículas del aire
            percibir sombras
                            en un rayo de sol
      Ella oye
 la música de las esferas
      los sonidos que transmiten
                los cables
                               en las casas
       y también el zumbido
                       del universo
            en el espacio interestelar
                   pero siempre
           prefiere los rincones hogareños
                       y el ronroneo de la estufa

De "Viajes por América Desierta y otros poemas”

PERRO

El perro trota libremente por la calle
y ve la realidad
y las cosas que ve
son más grandes que él
y esas cosas que observa son su realidad
Borrachos en los portales
lunas en las copas de los árboles
El perro trota libremente a través de la calle
y todas las cosas que ve
son más pequeñas que él
Pescado envuelto en papel de diario
Hormigas en los agujeros
Pollos en una vidriera del Barrio Chino
sus cabezas a una cuadra de distancia
El perro trota en libertad por las calles
y los olores que percibe
poseen el propio aroma de su cuerpo
El perro trota libremente por la calle
entre charcos y bebés
gatos y cigarros
salones de billar y policías
Él no odia a los policías
Él simplemente cree que no sirven para nada
pasa frente a ellos
y también de las reses sangrantes
colgadas
frente al mercado de San Francisco
Él prefiere comer una vaca tierna
que las carnes de un policía duro
aunque entiende que cualquiera de las dos
pueden saciarlo
Pasa frente a la fábrica de pastas de los Romeo
y de la torre Coit y del diputado Doyle
La torre Coit le inspira temor
pero el diputado no le mueve un pelo
a pesar de que ha escuchado cosas deprimentes
descorazonadoras
absurdas
para un joven cachorro triste como él
para un perro serio como él
Sólo que él posee un mundo libre propio
Sus propias pulgas
No le pondrán bozal
El diputado Doyle
es para él
sólo una boca de incendio
El perro trota libremente por la calle
tiene su vida de perro y la vive
piensa en ella reflexiona
toca prueba
absolutamente todo
todo lo investiga
sin los beneficios del acto de perjurio
un verdadero realista
una historia verdadera para contar
una cola verdadera con la cual contarla
un verdadero perro vivo
vivo
democrático
que ladra
comprometido con la verdadera
libertad de empresa
que puede opinar acerca de la ontología
con algo que decir de la realidad
y cómo entenderla
y cómo observarla
Mira de soslayo al cruzar las calles
como si estuviera posando para una foto de la RCA
VICTOR
esperando el sonido
de la voz de Su Maestro
y se parece
a una gran signo de interrogación
penetrando
el gramófono gigante
de la enigmática existencia
que con su prodigiosa bocina hueca
aparenta siempre
estar listo
para declamar
alguna
de sus VICTORiosas respuestas
a todo.

Traducción de Esteban Moore
De La vida sin fin

LA CALLE LARGA

Esta calle larga
que es la calle del mundo
pasa a través del mundo
llena con toda la gente del mundo
para no mencionar todas las voces
de toda la gente
que alguna vez existió
Amantes llorones
dormilones y vírgenes
vendedores de fideos y hombres-sandwich
lecheros y oradores
banqueros deshuesados
inquietas amas de casa
enfundadas en nylons snob
desiertos de hombres de publicidad
manadas de chicas de escuela secundaria
multitudes de colegiales
todos hablando y hablando
o mirando por las ventanas
para ver lo que pasa
en el mundo
donde todo pasa
tarde o temprano
si es que realmente pasa
Y la larga calle
que es la calle más larga del mundo
pero que no es tan larga
como parece
pasa a través
de todas las ciudades y de todas las escenas
por todas las bocacalles
todos los boulevards
todas las esquinas
a través de luces rojas y de luces verdes
ciudades a la luz del sol
continentes en la lluvia
hambrientos Hong Kongs
Tuscalusas incultivables
Oaklands del alma
Dublins de la imaginación
Y la larga calle
rueda
como un enorme tren chu-chu
trepidando alrededor del mundo
con sus gritones pasajeros
y bebés y canastas de picnics
y gatos y perros
todos ellos preguntándose
quién es
el de la cabina allí adelante
manejando el tren
si es que hay alguien
el tren que corre alrededor del mundo
como un mundo rodando
todos ellos preguntándose
que es lo que pasa
si es que pasa algo
y algunos de ellos se asoman
y miran hacia delante
y tratan de ver al conductor
en su cabina de un solo ojo
tratan de verlo
de ver su cara
de agarrar su ojo
mientras se arremolinan en una curva
pero nunca lo consiguen
a pesar que de vez en cuando
parece que lo van
a lograr
Y la calle continúa rodando
el tren continúa rugiendo
con sus ventanas alcanzando
las ventanas
de todos los edificios
en todas las ciudades del mundo
rugiendo
a través de la luz del mundo
a través de la noche del mundo
con linternas en las esquinas
luces perdidas prendiéndose
multitudes en carnaval
circos de los bosques nocturnos
casas de putas y parlamentos
fuentes olvidadas
puertas de sótanos y puertas desencontradas
figuras a la luz de la lámpara
mientras el mundo continúa rodando
Pero ahora llegamos
a la parte solitaria de la calle
la parte de la calle
que atraviesa
la región solitaria del mundo
y éste no es el lugar
para que cambies de tren
Este no es el lugar
para que hagas nada
Esta es la parte del mundo
donde no pasa nada
donde nadie hace nada
donde no hay nadie
nadie
excepto tú
ni siquiera un espejo
para hacerte doble
ni un alma
excepto la tuya
tal vez
y aún eso
no está
tal vez
o no es tuya
tal vez
porque ahora te llaman
muerto
has llegado a tu estación
Desciende.

UN CONEY ISLAND DE LA MENTE

En las grandes escenas de Goya nos parece que vemos
los pueblos del mundo
exactamente en el momento en que
por primera vez alcanzaron el título de “humanidad sufriente”
Se retuercen en la página
con una verdadera furia de adversidad
amontonados
gimiendo con bebés y bayonetas
bajo cielos de cemento
en un paisaje abstracto de palos secos
estatuas dobladas alas de murciélagos y picos
horcas resbalosas
cadáveres y gallos carnívoros
y todos los rugientes monstruos finales de la
“imaginación del desastre”
son tan sangrientamente reales
es como si todavía existieran realmente
y existen
sólo el paisaje ha cambiado
todavía están alineados en las carreteras
plagadas de legionarios
falsos molinos de viento y gallos dementes
son la misma gente
solo que más lejos del hogar
en autopistas de cincuenta carriles
en un continente concreto
intercalado de blandos anuncios
representando imbéciles ilusiones de felicidad
la escena tiene menos cureñas
pero más ciudadanos inválidos
en automóviles pintados
y llevan placas extrañas
y motores
que devoran Norteamérica

LOS BLUES DE LA PROCREACIÓN

Los blues de la procreación Oh sí tengo la tristeza de los blues de la procreación
porque eternamente estamos procreando procreando procreando
y no es ninguna novedad
No podrás detener
no podrás bloquear
no podrás frenar
la procreación
Simplemente seguiremos haciéndolo
ellos seguirán haciéndolo
como si no hubiera otro objetivo
en la vida
No hay nada más que hacer en el zoo
ni en el último refugio
Es la última opción
en lugar de la adopción
Reprodúcete en colores vivos
y no morirás
Fotocópiate una y otra vez
y nunca morirás
Haz copias de ti mismo
perpetúate
y vive para siempre
Tu inmortalidad
es la única oportunidad
de vivir para siempre
desde el vamos extiende tu ego
reconstrúyete de inmediato
remodélate recrécete rehazte
clónate
hacia la eternidad
y tendrás muchas vidas
para entregarle a Dios y a la Patria
Así que hazlo una y otra vez
amante sobre amante
los otros sobre los otros
hermana o hermano
hombre o mujer
uno sobre el otro
juntos
acoplados eternamente
una y muchas veces
bajo el sol
sobre los pastizales
Hazlo
vuelve a hacerlo
coger y coger
madre y padre
padre sobre madre
amante y amante
todavía lo están haciendo
rehaciéndolo
con su ciega urgencia
su ciega impaciencia
jugando siempre
el ciego instinto jugando
el ciego deseo en llamas
procreando procreando procreando
incluso si estuviera sangrando
Procrear procrear procrear
Eso es
es todo lo que necesitamos
Es lo único que poseemos
en esta choza de barro
Lo único que podemos hacer
es sembrar la semilla
es el único lujo que podemos darnos
O aburridos en el palacio
recostarnos junto a Alicia
quitarnos todas las pieles
el encaje parisino
llenos de hastío
desnudarnos
y procrear procrear procrear
sembrar la semilla
plantar tu semilla
¿Y quien nos detendrá
quién dirá que no lo hagas?
¿Quién tiene el derecho de decir
que es un pecado
que el amor es nuestra desgracia en la noche?
Es algo natural
la cosa más natural
la más celestial
la más bendita
Así que hazlo y canta
Canta los cuerpos eléctricos
los cuerpos eclécticos
y cualquier cuerpo servirá
para hacerlo
una y muchas veces
bajo el sol
sobre los pastizales
Entonces ¿cómo detener la procreación
cómo prohibirla
sin dictadores
sin castradores
sin mandatos dictatoriales
en la estación Finlandia
en cada nación
en cada noche de vacilación?
II
¿ Qué es ese esperma
que inunda el mundo
qué es ese esperma
que llena el vacío
serpenteando serpenteando?
Sólo son los humanos cogiendo querida
sólo los humanos cogiendo
¿ Y qué sucederá después mi querida
cuando existan diez por cada uno
y la humanidad esté en peligro ?
¿ Qué está diciendo ese Papa ?
¿ Qué es lo que dice todavía querida ?
¿ Qué es lo que dice ese Papa ?
Sólo repite lo que ha dicho siempre
lo que dijo en el año mil
cuando solo había un millón
de almas sobre la tierra
mi querida
Pero ¿ es que el Papa
no lee las noticias ?
¿ O es que ha dejado de contar ?
El sólo piensa en las almas mi querida
El sólo cuenta las almas mi querida
que nunca deben ser asesinadas querida
y que ahora son un billón de billones
y sumando
¿Cómo solucionaremos este problema querida
cómo podremos solucionarlo alguna vez
si nuestro instinto básico
es procrear procrear procrear
con aquellos más queridos ?
¿ Y una mujer que no tiene niños
no es un fracaso ?
(¿ Para qué te casas
si no deseas tener niños ?
Apúrate por favor ya es tiempo )
¿ Y un hombre no es un fracaso querida
no deja de ser hombre un macho querida
si no puede hacer niños ?
Y dime ¿ No es todo nuestro deber todavía
mantener la raza humana en funcionamiento
mantenerla en crecimiento crecimiento crecimiento ?
Pero nosotros crecimos en los sesentas querida
crecimos en los sesentas querida
y “Haz el amor no la guerra”
fue nuestra consigna
Así que haz más el amor y haz menos la guerra
Haz más el amor pero no cojas no cojas no cojas
Haz más el amor a la Kundalini
con toda tu contenida pasión
Y recuéstate conmigo
ven recuéstate conmigo
toda la noche conmigo
bajo el castaño
en la tierra del halcón y la paloma
Ven recuéstate conmigo
toda la noche conmigo
bajo el castaño
toda la noche bajo el castaño
sin hacer el amor…

CONSTANTEMENTE ARRIESGANDO EL ABSURDO

Constantemente arriesgando el absurdo
y la muerte
siempre que él se presenta
sobre las cabezas
de su audiencia
el poeta como un acróbata
escala sobre rimas
en una cuerda floja de invención propia
y balanceándose en miradas
sobre un mar de rostros
instala su camino
al otro lado del día
presentando entre chácharas
y trucos de pies
y las más altas teatralizaciones
y todo sin equivocarse
en nada
con lo que podría no ser.
Pues él es el súper realista
que está obligado a percibirla dura verdad
antes de tomar un paso o postura
en el supuesto avance
hacia ese trapecio aún más elevado
donde la Belleza se para y espera
con gravedad
para dar su desafiante salto mortal
Y él
un pequeño hombre achaplinado
que puede o no atrapar
su forma eterna extendida en el vacío aire
de la existencia.

ESTABAN LEVANTANDO LA ESTATUA

Estaban levantando la estatua
de San Francisco
en frente de la iglesia
de San Francisco
en la ciudad de San Francisco
en una pequeña callejuela
justo al salir de la Avenida
donde los pájaros no cantaban
y el sol salía justo a tiempo
con su atuendo de siempre
y comenzaba a iluminar
la estatua de San Francisco
donde los pájaros no cantaban
Y un montón de viejos italianos
andaba por allí
en la pequeña callejuela
justo al salir de la Avenida
observando a los hábiles obreros
que levantaban la estatua
con una cadena y una grúa
y otros instrumentos
Y un montón de jóvenes periodistas
vestidos con camisa
tomaban nota de las palabras
de un joven cura
que apuntalaba la estatua
con todo lo que decía
Y mientras tanto
mientras los pájaros no cantaban
ninguna Pasión de San Francisco
y mientras los mirones seguían mirando
a San Francisco
con sus brazos extendidos
hacia los pájaros que no estaban allí
una muy alta y muy desnuda
joven virgen
con una muy larga y muy lisa
melena
y llevando sólo un pequeñísimo
nido de pájaro
sobre una parte muy existencial de su cuerpo
pasaba a través de la gente
mientras tanto
y subía y bajaba los peldaños
frente a San Francisco
todo el tiempo cabizbaja
y cantando para adentro

A VECES, DURANTE LA ETERNIDAD

A veces durante la eternidad
aparecen ciertos chicos
de entre los cuales uno
que surge bastante más tardío
es una especie de carpintero
de algún territorio cuadriculado
como Galilea
y comienza a llorar
y a clamar diciendo que es hip
y que conoce al que hizo el cielo
y la tierra
y que el autor de ello
es su Papá
Además
agrega
que todo está escrito
en un rollo de pergamino
que algunos secuaces
depositaron en cierto lugar del Mar Muerto
hace mucho tiempo
y no podrá encontrarse al menos
en un par de miles de años
aproximadamente
en mil novecientos cuarenta y siete
para ser exactos
y que incluso entonces
nadie creerá realmente en ello
ni yo tampoco
claro está.
Estás caliente
le dicen

Y le refrescan
Lo extienden sobre el Árbol para enfriarlo
y desde entonces todo el mundo
está construyendo siempre modelos
de dicho Árbol
con él colgando
y salmodiando continuamente su nombre
le piden que baje
a sentarse
con la orquesta
como si fuera verdaderamente el director
que debe guiarla
porque ellos solos no pueden hacerlo
Mas él no baja
de su Árbol
Permanece allí colgado
en el Árbol
con aspecto apagado
y realmente frío
según los últimos boletines
de noticias mundiales
procedentes de fuentes habitualmente no fiables
completamente muerto.

Versión: Demófilo
(De: A Coney Island of the Mind. poema V.)

CANCIÓN DE LAS AVES DEL TERCER MUNDO

Un gallo gritaba durante mi sueño
en algún lugar de América Central
para despertar a las mentes neutras
de América
Y el gallo gritaba
para despertarme y que viera
un mar de aves
volando sobre mí
a través de América
Y había pájaros de todos los colores
pájaros negros y pájaros marrones
pájaros amarillos y rojos
procedentes de las tierras donde existen
movimientos de Liberación
Y todas estas aves daban vueltas a la tierra
volando sobre las grandes naciones
y sobre la fortísima nación norteamericana
con su gran águila
y sus superhéroes
Y todas las aves clamaban con una misma voz
la voz de quienes no tienen voz
la voz de los invisibles del mundo
la voz de los desheredados del mundo y la voz
de los fellahines de la tierra
¿Y tú de qué lado estás?
cantaban los pájaros
Oh tú ¿de qué parte estás
en la Tercera Guerra Mundial
la guerra contra el Tercer Mundo?

Versión: Demófilo

EL MUNDO ES UN HERMOSO LUGAR

El mundo es un hermoso lugar
para nacer
si no te importa que la felicidad
no siempre sea
tan divertida
si no te importa un roce del infierno
de vez en cuando
precisamente cuando todo marcha bien
porque ni siquiera en el cielo
están cantando
todo el rato
El mundo es un hermoso lugar
para nacer
si no te importa que algunas gentes mueran
continuamente
o que tal vez sólo pasen hambre
con frecuencia
lo cual no está medianamente mal
si no te toca a ti.
Oh el mundo es un hermoso lugar
para nacer
si no te importa demasiado
que haya cabezas vacías
en los más altos cargos
o una o dos bombas
de vez en cuando
sobre tu cabeza
o algunas otras calamidades
que nuestras sociedad de Marca Registrada
padece
con sus hombres de distinción
y sus hombres de extinción

y sus curas
y otros vigilantes
y sus diversas segregaciones
y las investigaciones del Congreso
y otros estreñimientos
que nuestra carne estúpida
ha heredado
Sí el mundo es el mejor de los lugares
para un montón de cosas como
hacer divertidas tonterías
y hacer el numerito del amor
y hacer escenas dramáticas
y entonar canciones graves
y tener inspiraciones
y pasear
mirándolo todo
oliendo las flores
y tocando el culo a las estatuas
e incluso pensando
y besando a la gente y
haciendo bebés y usando pantalones
y agitando sombreros y
bailar
e ir a bañarse al río
con las meriendas
a mediados del verano
y en general
“pasándolo lo mejor posible”

pero entonces, justo en medio de todo esto
aparece sonriente el hombre
de la funeraria.

Versión: Demófilo
(De: A Coney Island of the Mind, poema XI)

LA VIDA SIN FIN

No tiene fin
la espléndida vida del mundo
no tiene fin su hermoso vivir
su hermoso respirar
sus hermosas criaturas sensibles
observando escuchando y pensando
riendo y bailando
suspirando y llorando
en las tardes sin fin
noches sin fin de amor y éxtasis
alegría y desesperanza
bebiendo y fumando
charlando cantando
en los Amsterdams sin fin
de la existencia
de animadas conversaciones sin fin
y de los cafés sin fin
en los cafés literarios de las mañanas de lluvia
sin fin las películas de la calle que pasan
en los automóviles en los tranvías del deseo
en las inagotables vías de la luz radiante

Sin fin el baile de los cabellos
al ritmo sin aliento del punk rock
y de la música disco su aire en la cabeza
a través de las medianoches de la Vía Láctea
hasta los paraísos del amanecer
hablando fumando y pensando
en todo aquello que en la noche no tiene fin
en lo blanco de la noche la luz de la noche
Ah sí el vivir y amar no tienen fin
odiando y amando besando y matando
No tienen fin los latidos la respiración la procreación
la rueda de la vida de la carne
girando constantemente en el tiempo
Vida sin fin muerte sin fin
no tienen fin el aire y la respiración
Mundos sin fin
en los que los días nunca terminan
en las capitales del otoño
sus grandes avenidas de hojas en llamas
Sin fin los sueños y los cuerpos
en los que el sueño desovilla
las mangas tejidas de la ansiedad
los laberintos del pensamiento
las laberínticas ensoñaciones del amor
las espirales del deseo y su exageración
los innumerables finales de lo innombrable
Sin fin los cielos incendiados
sin fin el universo que gira
Mundo sobre una hoguera de hongos
No tiene fin el fuego que respira en nuestros cuerpos
tatuados comedores del fuego bailando en las plazas
tragando el aire incendiado de la gasolina
Valiente el corazón latiente de la vida llameante
sus pulsos compases y llamas apagadas
Sin fin los campos de los sentidos
los olores del deseo del amor
los maullidos de las gatas en celo
el aroma intenso de los sexos
El sonido de los que hacen el amor no tiene fin
el sonido de las camas chirriantes no tiene fin
el gemido de los amantes no tiene fin
escuchado en la noche a través de las paredes
Los gritos del éxtasis inacabables
las voces encendidas
en la última y perdida culminación
el ruido de las máquinas de música saltando
el fluir del jazz del esperma sus ritmos
difunden su energía en el paraíso
Y luego los intentos de fuga no tienen fin
huir de la náusea de Sartre
de las colinas arrasadas
donde se consumió la sensación
en el lento fuego del tiempo
de la alegría de vivir desesperanzada
de los barcos cargados de ilustración
de los barcos cargados de mierda
que aún flotan
en los infernales ríos de Caronte
codicias histerias paranoias
poluciones y perversiones
Sin fin l’homme revolté
en el anónimo rostro de la muerte
en las huellas del estado monstruo
No tienen fin sus visiones anárquicas
No tiene fin su alienación
No tiene fin su poesía alienada
tábano del estado
portador de la esencia de Eros
No tiene fin el sonido de la vida
del hombre que vive en la tierra
las audiciones radiales sin fin
las transmisiones de tv sin fin
No tienen fin
los rollos de papel en la rotativas
el fluir de las palabras y las imágenes
en las cintas de las máquinas de escribir
escritura automática y garabatos
sin fin los pòemes dictés por lo desconocido
sin fin las llamadas telefónicas
hacia los confines de la tierra
y la espera de los amantes en las terminales
y el llanto de los pájaros en las terrazas
y el graznido constante de los cuervos en el cielo
y el insistente canto de los grillos
y los mares rugientes y las aguas gimientes
alzándose y cayendo sobre guijarros distantes
y las mareas lamedoras durante los Idus del otoño
beso salitroso de la creación
Infinitas las campanas del mar anunciándose
Más allá de las represas y los diques de la vida
y la repetida llamada de las campanas
en las iglesias vacías
en las torres del tiempo
Infinita la manifestación de calamidades
del barbado hombre santificado
No tiene fin
La cuerda del corazón del mundo
desenroscándose
resplandeciente en el tiempo
brillando a través del espacio
No tienen fin los cruceros turísticos
atravesándola
barquitos pequeños en los canales infinitos
millones de ventanas en llamas en el atardecer
la ciudad quemándose con las sobras de la luz
los distritos de faroles rojos brillan y danzan
con pijas porno pijas de neón
y los vibradores que vibran sin descanso
en las alcobas de edificios a medio derruir
Sin fin el movimiento de las mandíbulas
masticando las carnes de los sándwiches del deseo
las jugosas lonchas anchas del amor
Sin fin los sueños y los orgasmos
ritos de fertilidad ritos de pasaje
y el vuelo de las aves fértiles
sobre los techos de las casas
y los huevos que caen en los nidos
en las vaginas sin fin
los intentos y tentaciones de la carne
en las habitaciones por hora del amor
donde canta la paloma golpeada
No tiene fin el nacimiento de las criaturas
en los sitios donde el amor y el deseo
han tomado aposento
Sin fin el dulce nacimiento de la conciencia
y sus amargas muertes en vano
Sin fin el marchitamiento
de las pieles las frutas efímeras fugaces
y las sirenas de neón
cantando unas a otras en alguna parte
Sin fin las leves variaciones
de lo absolutamente familiar
los fuegos de la juventud
las brasas de la ancianidad
la furia del poeta renacido
No tiene fin toda creación
en la danza muda de las moléculas
Todo se transmuta todo cae en el silencio
y todo gime llora una y otra vez
Sin fin la espera interminable
Dios y Godot
nunca terminan de llegar
No tienen fin las acciones los planes
los dilemas y las demoras
Absurda la espera que anula la acción
y desea que ya no existan las guerras
y desea la desaparición de los estados
Es inútil la espera que niega la acción
No tiene fin la lucha entre el bien y el mal
las cabriolas del destino los viajes del odio
sin fin la energía nuclear
la energía interna de la tierra
las reacciones en cadena sin fin
del fogonazo final
que fallan en sus intentos
mientras las Blancas Bicicletas de la protesta
circulan lentamente a su alrededor
Pues algún día estos dioses con rostros caninos
que calzan zapatos a la moda escarpines de Gucci
botas tejanas y sombreros de latón
y viven en bunkers
con muchos botones e interruptores
a su alcance
desaparecerán les llegará el fin
Pues lo que nunca tendrá fin
es la esperanzadora posibilidad
de elegir en nuestras encrucijadas
elección que aún no ha sido realizada
elegiremos
la iluminación de las mentes oscuras
los senderos de la gloria
los verdes gigantes de la casualidad
los anzuelos de la esperanza
en los pantanos del desaliento
las colinas en la distancia
los pájaros en los arbustos
los arroyos de la luz oculta
las melodías desconocidas
las sesiones del pensamiento dulce y silencioso
y las muertes felices de los corazones todos los días
y las pijas de barro
y los pies enfundados en zapatillas
recorriendo la bahía
Y es más
son infinitas las puertas
de la percepción que aún deben ser abiertas
y los potentes rayos de luz
en el elevado espíritu del hombre
en el espacio exterior muy dentro nuestro
en el Amsterdam del Ying y del Yang
Sin fin las rubaiatas sin fin las beatitudes
sin fin los shangrilas sin fin los nirvanas
sutras y mantras sin fin
satoris y sensaras sin fin
Bodhiramas y Bodisatvas
Karmas y Karmapas
Sin fin las Shivas cantando danzando
en los humeantes vientres del éxtasis
Brillos trascendencia
penetrando la cristalina noche del tiempo
en el silencio sin fin del alma
en la larga y altisonante historia del hombre
en el sonido y la furia sin fin
significando todo
con sus alucinaciones sin fin
adoraciones e iluminaciones
y destrucción total
y erecciones y exhibiciones
fascismo y machismo
circos de las almas extraviadas
parques de diversión de la imaginación
Coney Islands
del poema sin mente sin fin
dictado por la voz individual
del inconsciente colectivo
ciego en las huellas
del tiempo
En los últimos días de Alejandría
El día que precede a Waterloo
Los bailes prosiguen
En la noche se escuchan
los sonidos de una fiesta bulliciosa

Te recomendamos ver el programa de televisión.

40. Poesía más Poesía: Walt Whitman

WALT WITHMAN

BIOGRAFÍA

Considerado como el padre de la moderna poesía estadounidense, su influencia ha sido amplia también fuera de ese país. Entre los escritores que se han visto marcados por su obra figuran Rubén Darío, Wallace Stevens, León Felipe, D.H. Lawrence, T.S. Eliot, Fernando Pessoa, Pablo de Rokha, Federico García Lorca, Hart Crane, Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, Ernesto Cardenal, Allen Ginsberg o John Ashbery, entre otros.
El trabajo de Whitman rompe los cánones de la forma poética y es generalmente cercano a la prosa. Utilizó imágenes y símbolos inusuales en poesía como hojas podridas, ramitas de paja y escombros. También escribía abiertamente sobre la muerte y la sexualidad, incluyendo la prostitución. Es frecuentemente etiquetado como el padre del verso libre.
Whitman escribió en el prefacio de 1855 en Hojas de hierba: “La prueba de un poeta es que su país lo absorba sentimentalmente de la misma forma que él absorbió a su país”. Creía que había una vital y simbiótica relación entre el poeta y la sociedad, esta conexión está enfatizada especialmente en Canto a mí mismo gracias al uso de una poderosa primera persona narrativa. Como ejemplo del americano épico, se desvió del uso común de la figura del gran héroe y por el contrario asumió la identidad de la gente común. Hojas de hierba también responde al gran impacto que la reciente urbanización había tenido en las masas de los Estados Unidos.


Walter Whitman nació el 31 de mayo de 1819 en West Hills, un pueblo de Huntington (Long Island). Sus padres, Walter Whitman y Louisa Van Velsor, tenían creencias afines a los cuáqueros, una comunidad religiosa sin credo definido que pretende revivir el cristianismo primitivo. Hijo de madre holandesa y padre británico, fue el segundo de los nueve vástagos de una familia con escasos recursos económicos e inmediatamente fue apodado “Walt” con el fin de distinguirlo de su padre. A los cuatro años, Whitman se muda con su familia de West Hills a Brooklyn, viviendo en una serie de casas, en parte debido a malas inversiones. Whitman recordaría más tarde que su niñez fue un tiempo de escasez cuando no de infelicidad por las dificultades económicas de la familia. Sin embargo, vivió momentos felices como cuando, durante una celebración en Brooklyn del 4 de julio (Día de la Independencia de los Estados Unidos) de 1825, fue levantado en el aire y besado por el Marqués de Lafayette.
Pasó sólo ocasionalmente por la escuela y pronto tuvo que empezar a trabajar. A la edad de once años Whitman terminó sus estudios formales. Luego comenzó a trabajar para llevar dinero a su familia. Fue empleado de oficina para dos abogados y más tarde pasó a ser aprendiz en el semanario de Long Island The Patriot, editado por Samuel E. Clements. Allí Whitman aprendería sobre impresión y tipografía y también allí, por primera vez, escribiría composiciones sentimentales. Clements, el editor, se vio envuelto en una controversia cuando él y dos amigos más intentaron desenterrar el cuerpo de Elias Hicks, (un predicador cuáquero itinerante de Long Island, que estaba en contra de la esclavitud) para fabricar un molde de plástico con su cabeza. Poco después, dejaría The Patriot, posiblemente como resultado de esta polémica.


Al año siguiente Whitman trabajó para otra imprenta, Erastus Worthington, en Brooklyn. Su familia se mudó nuevamente a West Hills en la primavera, pero él se quedó en Brooklyn y tomó un trabajo en la tienda de Alden Spooner, editor del semanario The Long-Island Star. Mientras trabajaba allí, Whitman se convirtió en el patrón de la librería local, se unió a debates sociales sobre la ciudad, comenzó a asistir a representaciones teatrales y anónimamente publicó algunos de sus primeros poemas en el New York Mirror.
A la edad de dieciséis años, en mayo de 1835, abandonó el Star y también Brooklyn. Se mudó a la ciudad de Nueva York para trabajar como tipógrafo, aunque años más tarde no podría recordar dónde. Tuvo problemas para encontrar empleo, en parte por un grave incendio en la imprenta, y en parte por un colapso general de la economía que llevó al Pánico de 1837.
En mayo de 1836 se reunió con su familia, que vivía en Hempstead (Long Island). Enseñó intermitentemente en varias escuelas hasta la primavera de 1838, a pesar de no estar satisfecho siendo maestro. Después, regresó a Huntington (Nueva York) para fundar su propio periódico, The Long Islander. Trabajó simultáneamente de editor, periodista y distribuidor, llegando incluso a repartir personalmente la publicación.
Allí se despertó su afición por el periodismo, interés que le llevó a trabajar en varios diarios y revistas neoyorquinos. Al inicio de su carrera, también produjo una novela, Franklin Evans (1842). Fué nombrado director del Brooklyn Eagle en 1846, permaneciendo en el cargo sólo dos años debido a su disconformidad con la línea abiertamente pro-esclavista defendida por el periódico.
Su afición por la ópera (género que influyó enormemente en su obra poética) le permitió coincidir en una noche de estreno con un dirigente del periódico de Nueva Orleans Crescent, quien lo convenció para que dejara Nueva York y aceptase una oferta para trabajar en el diario en Nueva Orleans.
En 1848 durante el viaje hacia al Sur, tuvo la oportunidad de contemplar una realidad, la de provincias, para él totalmente desconocida y que, en definitiva, sería decisiva para su carrera futura. Por todo este conjunto de experiencias, cuando regresó a Nueva York unos meses después, abandonó el periodismo y se entregó por completo a la escritura.

Whitman aseguraba que tras competir durante diez años por “los premios usuales” –reconocimientos tradicionales–, decidió convertirse en poeta. En un comienzo experimentó con una variedad de géneros populares que apelaban a los gustos culturales de la época.
A principios de 1850, comenzó a escribir lo que se convertiría en Hojas de hierba, una colección poética que continuaría editando y revisando hasta su muerte. Intentó componer una épica americana única y utilizó el verso libre con una cadencia basada en la Biblia. Sobre el final de junio de 1855, sorprendió a sus hermanos con la ya impresa primera versión. George, uno de ellos, dijo: “No esperaba que valiese la pena leerlo” “basura profana y obscena” y al autor “un gil pretencioso”.
Él mismo pagó la publicación de su primera edición, que llevó a cabo en una imprenta local durante los tiempos de descanso de su trabajo comercial. Fueron impresas un total de 795 copias. De los 795 ejemplares de la tirada, Whitman vendió pocos y regaló la mayoría, uno de ellos a Ralph Waldo Emerson, importante figura de la escena literaria estadounidense y su primer admirador, quien escribió una carta de cinco halagadoras páginas a Whitman y habló sobre el libro de manera excelente a sus amigos. Su crítica, muy positiva, motivó a Whitman para seguir escribiendo, a pesar de su ruinosa situación económica y de la nula repercusión que, en general, habían tenido sus poemas. El libro fue una tentativa de tender los brazos hacia el ciudadano común con una épica americana.
La edición fue anónima y, sin embargo, ocupando la portada había un retrato suyo realizado por Samuel Hollyer. En el cuerpo del texto se llamaba a sí mismo “Walt Whitman, americano, uno de los duros, un cosmos, desordenado, carnal y sensual, no sentimental, no por encima de hombres o mujeres o aparte de ellos, no más modesto que inmodesto”. El libro recibió un gran apoyo por parte de Ralph Waldo Emerson.
El 11 de julio de 1855, unos pocos días después de que Hojas de hierba fuese publicado, el padre de Whitman falleció a la edad de 65 años.
En los meses consecutivos a la publicación de la primera edición de Hojas de hierba, las respuestas críticas comenzaron a centrarse en lo “ofensivo” de los temas sexuales más que en la poesía misma. A pesar de que la segunda edición estaba lista e impresa, el editor fue reticente a distribuirla. Al final esta edición salió a la venta con veinte poemas adicionales en agosto de 1856. Fue revisada y re-publicada en 1860, luego en 1867, y una cantidad notable de veces mientras duró la vida de Whitman. Varios famosos escritores admiraron su trabajo lo suficiente como para visitarle. Entre ellos se cuentan Bronson Alcott y el teórico Henry David Thoreau.
Durante las primeras publicaciones de Hojas de hierba, Whitman tuvo dificultades financieras y se vio forzado a trabajar otra vez como periodista, específicamente como editor en el Brooklyn’s Daily Times, comenzando en mayo de 1857. Revisaba los contenidos de los escritos, contribuía con críticas literarias y escribía editoriales. Abandonó el trabajo en 1859, no estando claro si fue despedido o decidió irse.
La noticia de que su hermano George había sido herido, al comienzo de la Guerra Civil o guerra de secesión, le impulsó a abandonar Nueva York para ir a verle a Fredericksburg. Más tarde se trasladó a Washington, donde, apesadumbrado por el sufrimiento de los soldados heridos, trabajó voluntariamente como ayudante de enfermería.

Walt Whitman y Peter Doyle.


Tras el fin de la guerra civil, se estableció en Washington y trabajó para la Administración. Allí publicó varios ensayos de contenido político, en los cuales defendía los ideales liberales y la democracia, pero rechazaba el materialismo que, a su juicio, impregnaba la vida y las aspiraciones de la sociedad estadounidense.
Whitman fue el primer poeta que experimentó las posibilidades del verso libre, sirviéndose para ello de un lenguaje sencillo y cercano a la prosa, a la vez que creaba una nueva mitología para la joven nación estadounidense, según los postulados del americanismo emergente. El individualismo, los relatos de sus propias experiencias, un tratamiento revolucionario del impulso erótico y la creencia en los valores universales de la democracia son los rasgos novedosos de su poética; en línea con el romanticismo del momento, propuso en su poesía una comunión entre los hombres y la naturaleza de signo cercano al panteísmo.
Tanto por sus temas como por la forma, la poesía de Whitman se alejaba de todo cuanto se entendía habitualmente por poético, aunque supo crear con los nuevos materiales momentos de hondo lirismo. Su influencia sería perceptible en las sucesivas generaciones líricas, tanto en su país (desde William Carlos Williams hasta Allen Ginsberg) como en otras literaturas (Rubén Darío o Federico García Lorca).
El poeta se refirió a temas políticos durante toda su vida. Apoyó la cláusula Wilmot que prohibía la esclavitud y se opuso a la extensión de la esclavitud, si bien fue muy crítico con el movimiento abolicionista.
En 1865 escribió el famoso poema O Captain! My Captain! (¡Oh, Capitán! ¡Mi Capitán!) en homenaje a Abraham Lincoln después de su asesinato.
Últimos años
Después de sufrir un accidente cerebrovascular en los albores de 1873, Whitman fue animado a mudarse desde Washington a Nueva Jersey junto a su hermano George y su madre, que ya estaba muy enferma y murió ese mismo año durante el mes de mayo. Ambos sucesos fueron difíciles para Whitman y lo dejaron deprimido. Se quedó en casa de sus hermanos hasta que pudo conseguir una casa propia. Sin embargo, antes de lograrlo, pasó un período brillante en la residencia de su hermano en Candem, donde también vivía su otro hermano Edward, inválido desde su nacimiento. Fue una época altamente productiva, publicando tres versiones más de Hojas de hierba, entre otras obras. También fue entonces cuando recibió la visita de Oscar Wilde y la del pintor Thomas Eakins.

En 1884, cuando su hermano y su nuera fueron forzados a mudarse por sus negocios, compró su propia casa en el número 328 de la calle Mickle, y comenzó a tener trato con Mary Oakes Davis, una vecina viuda de un capitán de marina. Ésta Se mudó junto a Whitman en febrero de 1885 para servir de ama de llaves como pago del alquiler. Llegó a la casa junto a su gato, un perro, dos tortugas, un canario y otros animales domésticos. Durante este período Whitman produjo varias ediciones más de Hojas de hierba (1876, 1881 y 1889.)
Mientras se aproximaba el fin del año 1891, preparó una edición final llamada comúnmente Del lecho de muerte. Escribió: “Hojas de hierba al fin completo, luego de treinta y tres años de mutilaciones, en todos los tiempos y humores de mi vida, en clima pobre y completo, en todas partes de la tierra, en paz y en guerra, joven y anciano”. Preparándose para su muerte hizo erigir un mausoleo de granito con forma de casa por unos cuatro mil dólares y lo visitó varias veces durante su construcción.
En su última semana de vida estaba muy débil como para manejar un cuchillo o un tenedor y escribió: “Sufro todo el tiempo. No tengo alivio, ninguna escapatoria: es monotonía – monotonía – monotonía en el dolor”
Whitman murió en marzo de 1892. Una autopsia reveló que sus pulmones habían disminuido a un octavo su capacidad normal de respiración, como resultado de una bronquitis pulmonar, y que un absceso del tamaño de un huevo en su pecho había bloqueado una de sus costillas. La causa de la muerte fue oficialmente “pleuresía en el lado izquierdo, contusión en el miembro derecho, tuberculosis general y nefritis parenquimatosa”.
Una vista pública de su cuerpo fue organizada en su casa de Camdem. Más de mil personas la visitaron en tres horas y según crónicas del suceso el ataúd de roble era prácticamente imposible de ver a causa de las flores y las guirnaldas que le fueron ofrendadas.
Cuatro días después de su muerte fue enterrado en su tumba ubicada en el cementerio de Harleigh en Camden. Se celebró luego una segunda ceremonia pública con amigos dando discursos, música en vivo y bebidas y su funeral se convirtió en un espectáculo público. Murió a los 72 años.
Un amigo de Whitman, el orador Robert Ingersoll, se encargó del discurso mortuorio. Más tarde los restos de los padres y los hermanos de Whitman y de sus familias fueron trasladados al mausoleo.
El estilo de vida vagabundo de Whitman fue adoptado por el movimiento beat y sus líderes como Allen Ginsberg o Jack Kerouac y también por los poetas antibelicistas Adrienne Rich y Gary Snyder.
Lawrence Ferlinghetti se contaba a sí mismo entre “los hijos rebeldes” de Whitman, y el título de su colección de 1961 Al partir de San Francisco es una deliberada referencia al famoso poema de Whitman Al partir de Paumanok.
El gran escritor argentino Jorge Luis Borges admiraba mucho a Whitman y más de una vez aclaró que se vio ampliamente influido por su literatura, cuando no obsesionado. En el prólogo a su libro El oro de los tigres, Borges sin embargo matiza: “Para un verdadero poeta, cada momento de la vida, cada hecho, debería ser poético, ya que profundamente lo es. Que yo sepa, nadie ha alcanzado hasta hoy esa alta vigilia. Browning y Blake se acercaron más que otro alguno; Whitman se lo propuso, pero sus deliberadas enumeraciones no siempre pasan de catálogos insensibles”. Más tarde Borges escribiría un poema dedicado a la memoria de Whitman, titulado Camden, 1892, lugar y fecha de su muerte.

POEMAS

“CANTO A MÍ MISMO” (Traducción de Jorge Luis Borges)

Yo me celebro y yo me canto,
Y todo cuanto es mío también es tuyo,
Porque no hay un átomo de mi cuerpo que no te pertenezca.
Indolente y ocioso convido a mi alma,
Me dejo estar y miro un tallo de hierba de verano.
Mi lengua, cada átomo de mi sangre, hechos con esta tierra, con este aire,
Nacido aquí, de padres cuyos padres nacieron aquí, lo mismo que sus padres,
Yo ahora, a los treinta y siete años de mi edad y con salud perfecta, comienzo,
Y espero no cesar hasta mi muerte.
Me aparto de las escuelas y de las sectas, las dejo atrás;
me sirvieron, no las olvido;
Soy puerto para el bien y para el mal, hablo sin cuidarme de riesgos,
Naturaleza sin freno con elemental energía.
Creo en ti, mi alma, el otro que soy no se rebajará ante ti,
Y tú no te rebajarás ante él.
Tiéndete en el pasto conmigo, desembaraza tu garganta,
No son palabras, ni música, ni versos lo que preciso, ni hábitos, ni
discursos ni aun los mejores,
Sólo quiero el arrullo, el susurro de tu voz suave.
Recuerdo cómo nos acostamos una mañana transparente de estío,
Cómo apoyaste la cabeza sobre mis caderas y la volviste a mí dulcemente,
Y abriste mi camisa sobre el pecho y hundiste tu lengua hasta tocar mi corazón desnudo,
Y te estiraste hasta tocarme la barba, y luego hasta tocarme los pies.
Velozmente se irguieron y me rodearon el conocimiento y la paz que
trascienden todas las discusiones de la tierra,
Y desde entonces sé que la mano de Dios ha sido prometida a la mía,
Y sé que el espíritu de Dios es hermano del mío,
Y que todos los hombres que han nacido son mis hermanos, y las
mujeres mis hermanas y mis amantes,
Y que el sostén de la creación es el amor,
Y que son innumerables las hojas rígidas o que se curvan en los campos,
Y las negras hormigas en las grietas bajo las hojas,
Y las mohosas costras del seto, las piedras hacinadas, el saúco, la
candelaria y la cizaña.
Soy el poeta del Cuerpo y soy el poeta del Alma,
Los goces del cielo están conmigo y los tormentos del infierno están conmigo,
Los primeros los injerto y los multiplico en mi ser, los últimos los
traduzco a un nuevo idioma.
Soy el poeta de la mujer no menos que el poeta del hombre,
Y digo que es tan grande ser mujer como ser hombre,
Y digo que nada es mayor que ser la madre de los hombres.
Entono el canto de la exaltación o de la soberbia,
Ya estamos hartos de plegarias y de zalanderías,
Muestro que el tamaño no es más que crecimiento.
¿Has dejado atrás a los otros? ¿Eres el presidente?
Es una bagatela, cada uno de los otros te alcanzará y seguirá adelante.
Soy el que camina con la tierra y creciente noche,
Llamo a la tierra y al mar que abraza la noche.
Abrázame, noche de senos desnudos, abrázame, noche magnética y fecunda,
Noche de los vientos del sur, noche de las estrellas grandes y escasas,
Noche serena que me llama, loca y desnuda noche de estío.
Sonríe, tierra voluptuosa de fresco aliento,
Tierra de los árboles dormidos y húmedos,
Tierra del sol que ya se ha ido, tierra de las montañas de cumbre nebulosa,
Tierra del cristalino fluir de la luna llena, apenas tocada de azul,
Tierra del brillo y de la sombra manchando la corriente del río,
Tierra del gris límpido de las nubes que resplandecen y se aclaran
para que yo no las vea,
Tierra yacente y extendida, rica tierra de azahares
Sonríe, porque llega tu amante.
Pródiga me has dado tu amor, te doy pues mi amor,
Mi apasionado amor indecible.
Walt Whitman, un cosmos, de Manhattan el hijo,
Turbulento, carnal, sensual, comiendo, bebiendo, engendrando,
Ni sentimental, ni sintiéndome superior a otros hombres y mujeres,
ni alejado de ellos,
No menos modesto que inmodesto.
¡Arrancad los cerrojos de las puertas!
¡Arrancad las puertas de los goznes!
El que degrada a otro me degrada,
Y todo lo que se dice o se hace vuelve a mí al fin.
A través de mí surge y surge la voluntad creadora, a través de mí, el
torrente y el índice.
Digo el primordial santo y seña, hago el signo de la democracia,
¡Por Dios! No aceptaré nada que no sea ofrecido a los demás
en iguales condiciones.
Muchas voces largo tiempo calladas brotan de mí,
Voces de las interminables generaciones de prisioneros y de esclavos,
Voces de los enfermos y de los inconsolables, de los ladrones y de los enanos,
Voces de ciclos de preparación y de crecimiento,
De los hilos que unen a las estrellas, y de los vientres, y de la
simiente paterna,
Y del derecho de aquellos a quienes oprimen los otros,
De los deformes, triviales, simples, tontos y despreciados,
De neblina en el aire, de escarabajos arrastrando bolas de estiércol.
Brotan de mí voces prohibidas,
Voces del sexo y del apetito, voces veladas y yo aparto el velo,
Voces indecentes clarificadas y transfiguradas por mí.
Yo me cubro la boca con la mano,
Me conservo tan puro en las entrañas como en la cabeza y en el corazón,
La cópula no es para mí más vergonzosa que la muerte.
Creo en la carne y en los apetitos,
Ver, oír, tocar, son milagros, y cada parte de mí es un milagro.
Divino soy por dentro y por fuera, y santifico todo lo que toco y me toca,
El aroma de estas axilas es más fino que las plegarias,
Esta cabeza es más que las iglesias, las biblias y todos los credos.
Si algo hay que yo venero más que las otras cosas, ese algo es la
extensión de mi cuerpo y cada una de sus partes,
Traslúcida arcilla de mi cuerpo, ¡tú lo serás!
Sombreados bordes y bases, ¡vosotros lo seréis!
Firme reja viril, ¡tú lo serás!
Tú, mi rica sangre, tú líquido lechoso, pálido extracto de mi vida.
Pecho que oprimes otros pechos, ¡tú lo serás!
¡Cerebro serán tus circunvoluciones ocultas!
Raíz lavada del junco oloroso, becada medrosa, nido recatado de los
huevos gemelos, ¡vosotros lo seréis!
Heno mezclado y revuelto de la cabeza, barba, cejas, ¡vosotros lo seréis!
Savia que goteas del arce, fibra del noble trigo, ¡vosotros lo seréis!
Sol generoso, ¡tú lo serás!
Nubes que ilumináis y oscurecéis mi rostro, ¡vosotros lo seréis!
Sudorosos arroyos y rocíos, ¡vosotros lo seréis!
Vientos que me rozáis, frotando contra mí vuestros genitales,
¡vosotros lo seréis!
Amplios campos musculares, ramas de encina, amoroso holgazán de
mi sendero tortuoso ¡vosotros lo seréis!
Manos que he tomado, rostros que he besado, mortal a quien toqué
alguna vez, ¡vosotros lo seréis!
Estoy enamorado de mí, hay tantas cosas en mí que son tan deliciosas,
Cada momento y todo lo que ocurre me llena de alegría,
No sé cómo se doblan mis tobillos, ni la causa del más leve de mis deseos,
Ni de la amistad que suscito, ni de las amistades que me devuelven.
Al subir por las escaleras me detengo a reflexionar si no estoy soñando,
La madreselva en la ventana me satisface más que la metafísica de los libros.
¡Contemplar el amanecer!
La escasa luz que va borrando las sombras inmensas y diáfanas,
El sabor del aire es grato a mi paladar.
Retoños del cambiante mundo ascienden silenciosos en un juego
inocente, fresco sudor,
Oblicuamente errando por todos lados.
Algo invisible está proyectando libidinosos dardos,
Torrentes de brillante zumo inundan el cielo.
La tierra por el cielo invadida, la cotidiana consumación de su boda,
El desafío del oriente sobre mi cabeza,
La burla mordaz: ¡Ya veremos quién es el amo!
Creo que una hoja de hierba no es menos que el camino recorrido por las estrellas,
Y que la hormiga es perfecta, y que también lo son el grano de
arena y el huevo del zorzal,
Y que la rana es una obra maestra, digna de las más altas,
Y que la zarzamora podría adornar los salones del cielo,
Y que la menor articulación de mi mano puede humillar a todas las máquinas,
Y que la vaca paciendo con la cabeza baja supera a todas las estatuas,
Y que un ratón es un milagro capaz de confundir a millones de incrédulos.
Siento que en mi ser se incorporan el gneis, el carbón, el musgo de
largos filamentos, las frutas, los granos, las raíces comestibles,
Y que estoy hecho de cuadrúpedos y de pájaros,
Y que puedo recuperar cuanto he dejado atrás,
Pero que puedo hacerlo volver cuando se me antoje.
En vano la timidez o la prisa,
En vano las rocas incandescentes arrojan sobre mí su antiguo calor,
En vano el mastodonte se oculta detrás del polvo de sus huesos,
En vano los objetos se alejan leguas y leguas y toman muchas formas,
En vano el mar se oculta en las cavernas donde tienen su guarida los monstruos,
En vano el buitre tiene por morada el cielo,
En vano la serpiente se desliza entre las lianas y los troncos,
En vano el arce busca las honduras recónditas de la selva,
En vano el cuervo marino tiende el vuelo hacia el norte,
hacia el Labrador,
Lo sigo velozmente, trepo al nido que está en la grieta del peñasco.
¿Quién es este salvaje amistoso y gárrulo?
¿Espera la civilización, o la ha dejado atrás y la ha dominado?
¿Es un hombre del sudoeste y ha sido criado a la intemperie? ¿Es un canadiense?
¿Viene de las tierras del Mississippi, de Iowa, de Oregon, de California?
¿De la montaña, de las praderas, de los bosques, o un marino del mar?
Dondequiera que vaya, los hombres y las mujeres lo desean y lo aceptan,
Quieren que los quiera, que los toque, que les hable, que se quede con ellos.
Obra sin ley, como los copos de nieve, sus palabras son simples
como la hierba, el pelo despeinado, risas e ingenuidad.
Lento el andar, comunes las facciones, emanando sencillez y modestia,
Brotan de un modo nuevo desde las puntas de los dedos,
Flotan en el aire con el olor de su cuerpo o de su aliento, salen de
la mirada de sus ojos.
Me ha tocado en suerte, lo sé, lo mejor del tiempo y del espacio;
nunca he sido medido y no seré medido jamás.
El viaje que emprendo es eterno (¡que todos me oigan!).
Mis signos son un capote contra la lluvia, fuertes zapatos y un
bastón cortado en el bosque,
En mi silla no sestean los amigos,
No tengo cátedra ni iglesia ni filosofía,
No llevo a ningún hombre a una mesa puesta, a la biblioteca, a la bolsa,
Pero a cada uno de vosotros, hombre o mujer, lo llevo a una cumbre,
Mi brazo izquierdo ciñe tu cintura,
Mi derecha señala los continentes y el gran camino.
Ni yo ni ningún otro puede andar por ti ese camino,
Eres tú quien debe andarlo.
No queda lejos, está a tu alcance,
Quizá estabas en él desde que naciste y no lo has sabido,
Quizá esté en todas partes, en mar y en tierra.
Échate tus prendas al hombro, hijo mío, y yo traeré las mías y apresurémonos;
Ciudades prodigiosas y naciones libres nos saldrán al paso.
Si te cansas, dame las dos cargas y apoya tu mano en mi cadera,
Y a su debido tiempo me devolverás el mismo servicio,
Porque ya emprendida la marcha nunca descansaremos.
Esta mañana, antes del alba, subí a una colina para mirar el cielo poblado,
Y le dije a mi alma: cuando abarquemos esos mundos, y el
conocimiento y el goce que encierran, ¿estaremos al fin hartos y satisfechos?
Y mi alma dijo: No, una vez alcanzados esos mundos proseguiremos el camino.
Tú también me interrogas y yo te escucho,
Contesto que no puedo contestar, tú mismo debes encontrar la respuesta.
Siéntate un momento, hijo mío,
Aquí tienes pan para comer y leche para que bebas,
Pero después de haber dormido y haber cambiado de ropa te beso
con el beso del adiós y te abro la puerta para que salgas.
Demasiado tiempo has perdido en sueños deleznables,
Ahora te quito la venda de los ojos,
Debes acostumbrarte al brillo de la luz y de cada momento de tu vida.
Demasiado tiempo has vadeado, asido a una tabla en la orilla,
Ahora quiero que seas un nadador, que te arrojes al mar, que
reaparezcas, que me hagas una seña, que grites y que agites el
agua con tus cabellos.
Dije que el alma no es más que el cuerpo,
Y dije que el cuerpo no es más que el alma,
Y que nada, ni Dios, es más que uno mismo,
Quien camina una milla sin amor, se dirige a su propio funeral
envuelto en su propia mortaja;
Y yo y tú, sin tener un centavo, podemos comprar lo más precioso de la tierra,
Y la mirada de unos ojos o una arveja en su vaina confunden la
sabiduría de todos los tiempos,
Y no hay oficio ni profesión en los cuales el joven que los sigue no
pueda ser un héroe,
Y no hay cosa tan frágil que no sea el eje de las ruedas del universo,
Y digo a cualquier hombre o mujer: que tu alma esté serena y en
paz ante millones de universos.
Y digo a la Humanidad: No hagas preguntas sobre Dios,
Porque yo que pregunto tantas cosas, no hago preguntas sobre Dios,
(No hay palabras capaces de expresar mi seguridad ante Dios y la muerte.)
Escucho y veo a Dios en cada cosa, pero no lo comprendo en lo más mínimo,
Ni comprendo cómo pueda existir algo más prodigioso que yo mismo.
¿Por qué desearía yo ver a Dios mejor que en este día?
Algo veo de Dios en cada hora de las veinticuatro y en cada uno de sus minutos,
En el rostro de los hombres y de las mujeres veo a Dios, y en mi propio rostro en el espejo;
Encuentro cartas de Dios tiradas por la calle y su firma en cada una,
Y las dejo donde están porque sé que dondequiera que vaya,
Otras llegarán puntualmente.

REDOBLES DE TAMBOR

¡Batid, batid, tambores! ¡Sonad, clarines, sonad!
Irrumpid como una fuerza implacable a través de
      puertas y ventanas,
Dispersad a los fieles en el templo solemne,
Entrad en la escuela en que el alumno estudia;
Perturbad la calma y la felicidad del novio con su
     prometida,
La paz del granjero que ara la tierra o cosecha el grano,
Redoblad con violencia, tambores, sonad estridentes,
    clarines.
¡Batid, batid, tambores! ¡Sonad, clarines, sonad!
Sobre el tránsito de las ciudades, sobre el rechinar de
    las ruedas en las calles;
¿Están las camas dispuestas para recibir a quienes
    dormirán en ellas?, nadie debe dormir en esas camas,
Ni comerciar los comerciantes durante el día… ¿acaso han
    de continuar los comisionistas y los especuladores?
¿Acaso han de continuar las pláticas de los que platicaban?
¿Acaso el cantante intentará cantar?
Entonces, vibrad con más fuerza aún, tambores, sonad
    más alto aún, clarines.
¡Batid, batid, tambores! ¡Sonad, clarines, sonad!
Sin parlamentos, sin deteneros a discutir con nadie,
Sin preocuparos por el tímido ni por el que llora o el
    que reza,
Sin preocuparos por la súplica del anciano al joven,
Acallad las voces de los niños, acallad los ruegos de las
    madres,
Agitad a los muertos en sus ataúdes mientras
    aguardan la carroza fúnebre,
Batid con fuerza, oh terribles tambores, sonad alto, clarines

NO TE DETENGAS

No te detengas.
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida
algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas…

POETAS FUTUROS (de Hojas de hierba)
(Poets to come)

¡Poetas del futuro! ¡Oradores, cantantes, músicos
futuros!
No es el presente el que me justifica ni el que asegura que
yo esté un día con vosotros,
Son ustedes, la raza nueva y autóctona, atlética, continental,
la mayor de cuantas son conocidas;
¡Arriba! Porque ustedes me justificarán.
Yo no hago más que
escribir una o dos palabras para el
futuro,
Sólo me adelanto un instante, para retornar luego a las
sombras.
Soy un hombre que, vagabundo, siempre sin hacer alto,
echo sobre ustedes una mirada al azar, y sigo,
Dejándoles la encomienda de probarla y definirla,
Aguardando de vosotros la realización de la magna obra.

VENIDO DE PAUMANOK (de Hojas de hierba)
(Starting From Paumanok)


1
Salido de la isla que tiene forma de pez, Paumanok, en que

he nacido,

Engendrado por todo un hombre, mi padre, y educado por
una madre perfecta,
Luego de haber errado por muchas tierras, amante de los
caminos populosos,
Morando en Manhattan, mi ciudad, o en las praderas sureñas,
Un soldado acampado, o partiendo con mi fusil al hombro,
o como minero en California,
O llevando una rústica existencia en mi casa, en los bosques
de Dakota, comiendo sólo carne y bebiendo agua de
los manantiales,
O retirado para meditar y cavilar en lo profundo de cualquier
caverna,
Donde, lejos del ruido mundano, transcurre el tiempo entre
éxtasis dichosos,
Teniendo en evidencia al generoso, al abundante Misuri,
contemplando al pujante Niágara,
Teniendo en evidencia las manadas de búfalos que pacen
en las praderas, el hirsuto bisonte de robusto pecho,
La apariencia de la tierra, las rocosas montañas, las flores
de mayo, las estrellas, la lluvia, la nieve que me
maravillan,
Habiendo estudiado los trinos del pájaro burlón y el vuelo
del gavilán de la montaña,
Habiendo escuchado al rayar el alba el pájaro incomparable,
el tordo, entre los cedros de los pantanos,
Solitario, cantando al Oeste, entono el himno de un Nuevo
Mundo.

CUANDO SUPE AL CAER EL DÍA ( de Hojas de Hierba)

Cuando supe al caer el día que mi nombre había
sido recibido con aplausos en el Capitolio, eso no bastó
para que tuviera una noche feliz,
Y cuando me embriagué, o cuando llevé a cabo mis planes,
tampoco fui feliz,
Pero el día en que al amanecer me levanté de la cama en
perfecta salud, fresco, cantando, aspirando el maduro
aliento del otoño,
Cuando vi la luna llena al oeste palidecer y desaparecer en
la luz de la mañana,
Cuando caminé solo por la playa, y me bañé desnudo,
riendo con las frescas aguas, y vi salir el sol,
Y cuando pensé que mi querido amigo, mi amante, estaba
ya de camino, oh, entonces fui feliz,
Oh, entonces cada aliento fue más dulce, y durante ese día
la comida me alimento mejor, y el hermoso día pasó bien,
Y el siguiente llegó con la misma alegría, y por la noche
llegó mi amigo,
Y esa noche cuando todo estaba en silencio oí las lentas
aguas alcanzando una y otra vez la playa,
Oí el silbante susurro del agua y la arena, como dirigido a
mí, como si quisiera felicitarme,
Pues mi gran amor estaba dormido a mi lado bajo la misma
manta en la noche fresca,
En el silencio de los rayos de la luna otoñal, su rostro
estaba vuelto hacia mí,
Y su brazo descansaba ligero sobre mi pecho—esa noche
fui feliz.

DE AFLIGIDOS RIOS RETENIDOS ( de Hojas de Hierba)

De afligidos ríos retenidos,
De aquello mío sin lo cual yo no sería nada,
De lo que he decidido hacer ilustre, aunque me quede solo
entre los hombres,
De mi propia voz resonante, cantando al falo,
Cantando el canto de la procreación,
Cantando la necesidad de soberbios niños y, en
consecuencia, de soberbios adultos,
Cantando el impulso muscular y la mezcla,
Cantando el canto de la compañera de cama, (¡oh,
irresistible anhelo!
¡Oh, para cada uno de nosotros la atracción del cuerpo
correspondiente!
¡Oh, para ti, quienquiera que seas, tu cuerpo
correspondiente! ¡oh, éste, tu mayor delicia!)
Del roer hambriento que me devora noche y día,
De momentos innatos, de dolores vergonzosos, cantándolos,
Buscando algo todavía no encontrado, aunque lo haya
buscado activamente durante muchos años,
Cantando el verdadero (canto del alma, caprichosa al azar,
Renaciente con la más vasta Naturaleza o entre los animales,
De eso, de ellos y de todo cuanto los acompaña, hablan mis poemas,
Del olor de las manzanas y de los limones, del
apareamiento de los pájaros,
De la humedad de los bosques, del lamer de las olas,
Del loco empuje de las olas sobre la tierra, a ellos canto,
Entonando alegremente la obertura, anticipando los compases,
La intimidad bienvenida, la visión del cuerpo perfecto,
El nadador que nada desnudo en la piscina, o flotando
inmóvil tendido de espaldas,
La forma femenina aproximándose, yo pensativo, sufriendo
tembloroso el amor de la carne,
Redacto la lista divina para mí, para ti o para cualquiera,
El rostro, los miembros, el índice de pies a cabeza, y lo que
ello suscita,
El delirio místico, la locura amorosa, el total abandono,
(Acércate, escucha en silencio lo que ahora te susurro,
Te amo, oh, soy todo tuyo,
Oh, huir tu y yo de la gente, alejarnos totalmente, libres, sin ley,
Dos gavilanes en el aire, dos peces en el mar no son más libres que nosotros;)
La furiosa tormenta atravesándome velozmente, yo
temblando de pasión,
El juramento de inseparabilidad de los dos, de la mujer que me
ama y a quien yo amo más que a mi vida,
pronunciando ese juramento,
(¡Oh, todo lo arriesgaría por ti!)
¡Oh, deja que me pierda si es preciso!
¡Oh, tu y yo! ¿qué nos importa lo que haga o piense la gente?
¿Qué es todo lo demás para nosotros? Solo gocemos el uno del otro
y agotémonos mutuamente si así ha de ser)
Del capitán, del piloto a quien rindo el barco,
Del general que me ordena, que ordena a todos, a quien pido permiso,
Del tiempo acelerando el programa, (en verdad he perdido demasiado tiempo,)
Del sexo, de la urdimbre y de la trama,
Del aislamiento, de las frecuentes quejas en soledad,
De tanta gente cerca, pero no la persona que necesito,
Del suave deslizarse de unas manos sobre mí, y de unos dedos penetrando
Mi pelo y mi barba,
Del largo beso insistente en la boca o en el pecho,
Del apretado abrazo que me embriaga a mí o a cualquier hombre, que
me rinde en exceso,
De lo que el esposo divino sabe, de la obra de la paternidad,
De la exultación, la victoria y el alivio de abrazo de la compañera en la noche,
De los poemas vivos en los ojos, de las manos, de las caderas y los pechos,
Del brazo tembloroso que se aferra,
De la curva que se encorva y del abrazo,
Del lado a lado la blanda colcha que se aparta,
De ella que no está dispuesta a dejarme marchar, y de mí tampoco
dispuesto a irme,
(Sólo un momento, oh tierna compañera que me esperas, y ya vuelvo,)
De la hora de las estrellas que brillan y del rocío que cae,
De la noche en que emerjo un momento y salgo volando,
Yo te celebro, acto divino, y a vosotros, hijos engendrados,
Y a vosotros, robustos lomos.

¡OH CAPITAN! ¡MI CAPITAN!

¡Oh capitán! ¡Mi capitán! Nuestro espantoso viaje ha terminado,
La nave ha salvado todos los escollos, hemos ganado el anhelado premio,
Próximo está el puerto, ya oigo las campanas y el pueblo entero que te aclama,
Siguiendo con sus miradas la poderosa nave, la audaz y soberbia nave;
Más ¡ay! ¡oh corazón! ¡mi corazón! ¡mi corazón!
No ves las rojas gotas que caen lentamente,
Allí, en el puente, donde mi capitán
Yace extendido, helado y muerto.

¡Oh capitán! ¡Mi capitán! Levántate para escuchar las campanas.
Levántate. Es por ti que izan las banderas. Es por ti que suenan los clarines.
Son para ti estos búcaros, y esas coronas adornadas.
Es por ti que en las playas hormiguean las multitudes,
Es hacia ti que se alzan sus clamores, que vuelven sus almas y sus rostros ardientes.
¡Ven capitán! ¡Querido padre!
¡Deja pasar mi brazo bajo tu cabeza!
Debe ser sin duda un sueño que yazgas sobre el puente.
Extendido, helado y muerto.

Mi capitán no contesta, sus labios siguen pálidos e inmóviles,
Mi padre no siente el calor de mi brazo, no tiene pulso ni voluntad,
La nave, sana y salva, ha arrojado el ancla, su travesía ha concluido.
¡La vencedora nave entra en el puerto, de vuelta de su espantoso viaje!
¡Oh playas, alegraos! ¡Sonad, campanas!
Mientras yo con dolorosos pasos
Recorro el puente donde mi capitán
Yace extendido, helado y muerto.

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