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6 Poesía más Poesía: Carilda Oliver Labra y Alejandra Menassa de Lucia

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Revista de poesía dedicada a la poeta cubana Carilda Oliver Labra

CARILDA OLIVER LABRA

BIOGRAFÍA

Carilda Oliver Labra es una de las más importantes poetisas cubanas contemporáneas, reconocida internacionalmente. Doctora en Derecho Civil. Además de ejercer su profesión como abogada, trabajó también en la biblioteca pública Gener y del Monte, de Matanzas, y fue profesora de inglés, de dibujo, pintura y escultura.
Nace en la ciudad de Matanzas, el 6 de julio de 1922. Su primer libro, Preludio Lírico, fue publicado en Matanzas en 1943. Y desde 1947 recibe numerosos premios internacionales. Se la incluye en diferentes antologías y tiene más de cuarenta libros publicados. En el 2010, se publica por quinta vez Al sur de mi garganta.

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La poesía de Carilda Oliver, en todos sus componentes teóricos, debe apreciarse como un canto a la libertad humana, a la defensa de la dignidad de la mujer como sujeto político. Ya sea en los poemas de orden amoroso o en los de carácter épico, el eros de Carilda Oliver desgrana su trascendencia hacia los otros y su prospectividad por medio del amor. Por ello la vejez no puede derrumbar al eros, el envejecimiento físico está lleno de significado sexual y social, ya que para Carilda el sexo es una fuerza que unifica y sostiene a la sociedad.

En 1985, responde a una entrevista del poeta periodista Manuel Díaz Martínez para la revista Cuba Internacional.
“Ella tenía ya el Premio Nacional de Poesía, el elogio de Gabriela Mistral y el amor de todos.
El dialogo debía ser para todos y le rogué a Carilda que lo empezara por Matanzas,
“Hablar de Matanzas me resulta difícil. Es como si me preguntaran sobre mi madre. Pero a un periodista siempre hay que responderle, y más si es poeta y capaz de incluir cualquier respuesta. Nací aquí hace más tiempo del que quisiera, aunque menos de esa eternidad que deseo vivir”.
Durante algún tiempo, en el siglo pasado, Matanzas fue el centro de la poesía cubana. Después dejó de serlo, pero siempre se mantuvo como plaza fuerte bien defendida por poetas notables.
“Este paisaje humano persiste en acompañarme. Cuando pienso en Matanzas evoco inevitablemente a Antonio Guiteras, en casa, con ojos y sueños azules, y lo vuelvo a ver en su lucha antiimperialista cayendo hacia el Morrillo; y se empatan con este recuerdo otros de la lucha, de la revolución. Suenan los tiros en el mediodía, cuando el ataque al cuartel, y otra vez está Reynold García manejando aquel camión: vuelve Julián Alemán, libre sobre torturas y vejámenes, porque ya es una palma, una piedra, una aurora de Matanzas. Y todos ellos se entremezclan: Armando Huau, Enrique Hart, René Fraga, Sandarán, Fraklin Gómez, Horacio Rodríguez, Bayona, Tejeiro y no sé cuántos más… Que los vi nacer, que los vi crecer, que reían en mis ojos, que se paraban en la esquina, que eran nuestros. Todos ellos, más que la bahía o la Loma del Pan, más que la Cumbre o la Catedral, más que el Teatro Sauto o el Palacio de Junco, todos ellos son Matanzas. ¿Irme de aquí? Sería como quedarme sin mí misma”.

Al preguntarle por el amor, Carilda, lo define así…El amor es siempre un modo de salir de nosotros y entrar en otros para ofrecer algo, no para quitarlo.

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Carilda en su juventud.

En cuanto a la revolución
“Es un fenómeno económico, social, político, cultural, histórico, de cuya importancia empieza ahora a darse cuenta el mundo. La interrelación entre revolución y cultura y, por tanto, entre revolución y arte, es polivalente. Si bien la revolución está fecundando nuestra cultura, sin esta estaría aquella ayuna de los más eficaces métodos para su evolución. Martí ya lo dijo: “Ser cultos es el único modo de ser libres”. La frase entraña todo un tratado materialista, a pesar de su aparente sencillez. La Revolución ha permeado a los artistas en tan sabia y profunda manera que estos, espontáneamente, han devenido protagonistas de su misma fuerza. El creador, en cuba, posee una autenticidad poderosa al expresarse, porque cree en lo que dice y quiere sostenerlo no sólo en su tinta, sino con su sangre. Y esta profesión de fe, este cotidiano oficio combatiente alimentan y enriquecen el don creativo y trascienden en el producto final de la experiencia artística. La Revolución Cubana es un portento biológico: con más futuro que pasado”.

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Carilda con Fidel Castro.

En otra entrevista por el periodista Luis Sexto confiesa, he vivido más de lo que he leído.
-Si fuéramos a fijar en términos matemáticos la respuesta, siguiendo, desde luego, mi personal circunstancia, los libros sólo serían necesarios en un treinta por ciento, mientras que la experiencia vital no podría limitarse a menos del setenta por ciento. Podemos escribir sin haber leído, pero no sin haber vivido, aunque dudo mucho de la calidad del producto en ambos casos. Las dos condiciones son indispensables. En cuanto a mí, afirmaría que he vivido más de lo que he leído.

-En la última décima de su poema dedicado al asalto al cuartel Goicuría, en abril de 1956, usted increpa al verso, al poema, diciéndole: “Tienes que hacer muchas cosas”. Explique qué cosas tiene que hacer la poesía en el mundo?
-Decir la verdad, alabar y crear lo bello, contribuir al gozo intelectual, aliarnos a otros hombres, denunciar la injusticia, enriquecer la vida misma. en una época como aquella, bajo la tiranía de Batista, la poesía tuvo que convertirse en clarín, pólvora, rayo…

-¿podría ser válida una obra poética que evada los temas políticos y sociales…?
-Una obra así será parcialmente válida. Esos temas no son más que la prolongación de nuestra propia individualidad. Ocuparse de uno mismo y no de otros es casi imposible en la creación artística. Ello la haría subjetiva, ensimismada, egoísta.

“Ahora – prosiguió- el creador lucha por conquistas imprescindibles para la superación del hombre, y se le ve en tareas que en vez de limitar su don lo fecundan y vivifican. Los escritores en su mayoría están dando una batalla por el desarme y la paz del mundo. Y ello es más provechoso que cantarle a una puesta de sol. Claro, no hay que excluir el cultivo de la cuerda íntima. Pero un poeta no estará justificado si se pone a cantarle a una rosa cuando su gente y su tierra sufren una catástrofe natural, o las calamidades de una tiranía, o cualquier otro dolor colectivo”.

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Yo pregunté intentando colocar algunas espinas en el interrogatorio.
-¿ Y para usted en qué parte de su obra radica lo mejor?

-La respuesta es ardua… máxime cuando nada de lo que he escrito me dejó complacida. No voy a citarle determinados textos. Diría que la zona de mi obra en la cual considero que está lo más acertado, es aquella abarcadora de los poemas en los que, al tratar de expresar el amor erótico, el amor de la pareja, lo integro al amor por todos, al amor universal. La poesía pasa entonces de goce estético a ser una ofrenda colectiva.

-Dicen que Usted es una suerte de noctámbula, que trabaja de noche. ¿ qué encantos tiene para Usted la noche?
-La noche ejerce magia sobre mi. Todos los propósitos para disciplinarme han sido inútiles. Me la paso inventando historietas, fingiendo figuras en las sombras del cuarto, oliendo la albahaca, la dama de noche, el galán que entra por la ventana, interpretando rumores, oyendo grillos inexistentes, y aunque haya ido a la cama temprano termino por levantarme. La noche es cariñosa. Todo ese misterioso mundo, todo ese insondable cosmos, toda esa tiniebla que me sirve de madre, luego se me hace luz dentro.

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-¿Escribe sus poemas de un tirón?
-De un golpe, y no puedo agregarles nada después. Eso sí, vuelvo a releerles varias veces, en distintos días, y a cada nueva lectura les quito alguna línea hasta llegar a lo más sobrio y económico posible.
-¿Ha estado mucho tiempo sin escribir: digamos, una semana, un mes?
-Frente a grandes cataclismos espirituales estuve muchos meses sin escribir. Cuando toda mi familia abandonó el país, no logré poner una letra en dos años. Cuando perdí a mi esposo, en septiembre de 1981, no pude escribir hasta abril del siguiente año. entonces, de un tirón, hice un libro dedicado a él: “Se me ha perdido un hombre”, texto que desarrolla todas las formas de la versificación española.
“No soy una escritora disciplinada: nunca he podido trabajar a diario. pero cuando llevo tiempo sin hacerlo me consume una desazón extraña, una inconformidad ante todo…”

-Hay quienes opinan que el “poema político” está reñido con los valores propiamente estéticos. ¿Cuál es su criterio?
-El coloquialismo tan saludable y eficaz, que vino a cerrarnos de ciertos amaneramientos de la forma y de estereotipos intelectuales, también por hacerse retórico y despojarnos de ese misterio, de esa colosal explosión mágica con que enciende y abisma la poesía. Estamos ahora recuperando la metáfora, las asociaciones imprevistas, los recursos del estilo, los inefables apoyos de la imaginación y del lenguaje. Estamos aventurándonos en un nuevo cauce, pero ya se avizora el peligro de aquellos que quieren reencarnar en Lezama y no advierten que este fue un creador extraordinario, con una cultura bien asimilada, imitarle con suerte es totalmente imposible. Los jóvenes deben de hallar su propio camino.
-Sucede que la llamada poesía política es más difícil de concebir y realizar. Eso no significa que esté reñida con los valores puramente estéticos sin los cuales no existe obra de arte. si fuera así ningún poema político hubiera alcanzado alta estimación; y ahí tenemos las maravillosas creaciones de Martí, Neruda, Vallejo, Miguel hernández, Guillén, Maiakovsky y unos pocos más.

No es nada nuevo asegurar que el poeta es testigo de su tiempo y que su voz debe convertirse en diana y disparo cada vez que el mundo en que se mueve así lo requiera. Nuestro oficio será más noble en la medida en que seamos más útiles. esa herramienta que es la pluma sólo trascenderá si la usamos para defender las causas justas. Debemos aspirar a que la sustancia sea tan bella como la forma.

POESÍA.
“En esta conjura de los cepos,
de las pinzas;
en este imperio de pústulas,
en esta ronda de la sed y el látigo,
socórreme.

Yo no tengo más que tu espada
y tu consolación.
Yo no tengo más que tu seña y tu libertad
Baja a mí para los otros”.

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Abel Prieto, ministro cubano de Cultura; Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC); Antón Arrufat, poeta, narrador, dramaturgo y ensayista cubano, junto a otros prestigiosos intelectuales cubanos agasajaron a Carilda Oliver Labra, Premio Nacional de Literatura, en su natal ciudad de Matanzas, Cuba, el 6 de julio de 2017, en ocasión de su cumpleaños 95. ACN FOTO/Roberto Jesús HERNÁNDEZ/sdl

Sustento el criterio, compartido modernamente por tantos, de que la poesía será más comunicativa en cuanto su temática interese a un número superior de personas y aparezcan en un molde idóneo para su aprehensión intelectual. Claridad y sencillez pueden ser normas pero esto no quiere decir que el lenguaje pierda su encanto lírico, su audacia, sus secretos inexplicables.
Sólo así alcanzará valores sociales que la hagan válida como portadora del mensaje oportuno en estos momentos de grandes confrontaciones ideológicas.
La Poesía puede y debe ser idóneo instrumento para despertar conciencias, mover voluntades, esgrimir razones. Porque, finalmente, como obreros de la palabra que somos, la tarea más importante es la de servir, de acuerdo con nuestras posibilidades de creación, al progreso y a la felicidad del hombre.

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Carilda Oliver Labra con su esposo Raidel Hernández.

POEMAS

LA VIOLETA COMBATE


Si de niña –casi mala-
me entretuve en la libreta
simulando ser poeta
y luego quedé sin ala,
si cada sueño me tala,
si me hablan siempre de…,
si mi familia se fue
a doler bajo la nieve
¿soy feliz o no se atreve mi corazón?
Si en la soledad que rijo
para dárselo a la espada,
a la flor (ya es tarde y nada)
no me dio la carne un hijo;
si perdí en el acertijo
no me canso, no me hundo,
destilo un beso profundo,
salvo el odio, curo herida;
me vuelvo tierra parida
y madre de todo el mundo.
Si con la última gota
queriendo ser sangre aún
me diste, padre, un zunzún,
si de tu mano ya ignota
que me tiró la pelota
no he sabido ni sabré,
si del seno que mamé
sale imposible mi suerte,
si me ha citado la muerte:
¿estoy viviendo de qué?
Si el amor me hizo una cruz
y sigo aquí mal clavada,
si me ha durado la almohada
lo que al ciego pobre de luz;
si arranco del avestruz
una pluma y me la como,
si fuego cargo por lomo,
si me patea un suicida,
si cuando estudio la vida
no encuentro el segundo tomo….
¿Qué hago con sangre y luna?
¿cómo disimulo el lío?
¿dónde quitan tanto frío?
¿cuándo viene la fortuna?
¿quién me acuesta en esa tuna?
¿cuál es mi sombra además?
No me nieguen el quizás,
no me ensucien lo que brota,
no me tomen por idiota,
no me respondan: jamás…
Algún dolor extraviado
me cayó en el sentimiento.
Llévatelo de aquí, viento.
Melancolía es pecado.
Cosas, cosas del pasado
hay que dejarlas volar.
Aún tengo guiño, lunar.
Si el ayer me vuelve vieja,
si me prostituye la queja
voy y los tiro en el mar.
Porque el débil todo lo pierde,
cualquiera llega y le priva
de la gaviota más viva,
de su derecho a lo verde.
Por eso, batalla, muerde,
oye la verdad que late;
y luego ven al rescate.
Hay que pensar en el futuro:
humilde, a pétalo duro,
ya la violeta combate.

RECADO

Amor, amor de aquí: pásame el brazo
por la cintura. Amor, toca esta frente,
di una frase vulgar, casi inocente,
ríe, ríe después… Tengo un retazo
 
de sol bajo la tela de mi hombro.
Arráncalo de ahí, dáselo a un nido.
Llora como si ya te hubieras ido,
y cállate en el punto en que te nombro.
 
Amor, amor, ¡sujétame esta gota!
( ¿Verdad que se parece a la mar rota? )
Mi corazón para la luz se cierra.
 
Al sur de todo vengo abandonada.
Deténme: estoy muriéndome por nada,
arrepentida de mirar la tierra.

GUÁRDAME EL TIEMPO
Vuelves a renovarme el don perpetuo.
Otra vez eres ése
que me enseñó las señales del alba,
el que salvó una hormiga en el borde del vaso.

Vuelves para pedirme que reúna
la corte de los gatos,
que te ampare de aquel golpe en la nuca,
que te dé mi tristeza como un sorbo,
que te recorte alguna uña,
que me moje de ti,
que te alcance el café,
que no oscurezca,
que me case contigo esta noche otra vez.

Se nos quedaron muchas cosas sin hablar,
Necesitamos una cita,
porque
¿a quién le doy tantas caricias
que sobraron,
aquellas que olvidé ponerte sobre el pecho?
¿A quién le cuento
que he planchado, creyendo que era tela,
tu perfil de muchacho?

¿A quién convido ahora con mis piernas
y le enseño el jazmín que nació anoche,
y le pongo una abeja a que lo pique,
y le saludo la inocencia?

¿A quién le miento y juro,
a quién le tiro un pan contra la oreja,
a quién le digo que lo odio,
y luego, que lo amo?

¿A quién le digo hijo,
y me lo paso por dentro como un trapo?
Sé bien que estás metido en nuestros átomos,
que te mueves en ese aire que espantó estas páginas
que observas desde los retratos,
que te has caído hoy contra mi pecho
y para que seamos uno solo
hasta este propio corazón
me lo has parado;
sé que estoy muerta
soñando que te busco por el cuarto.

Guárdame el tiempo.
Guárdamelo.
Estoy segura de que puedes.
Así no ha de caer la luna
ni tendrás que morirte en la mañana
y el jueves será eterno
y te besaré siempre como el veinticuatro
de septiembre
de mil novecientos ochenta y uno.
Guárdame el tiempo,
guárdamelo.

¡Qué no pase ni un minuto,
que nada ciego nazca,
que no se invente un aparato de tortura
ni estalle otra contienda contra el hombre;
que no cacen más pájaros,
que no se malogre la pureza,
que vuelvas
a ser
y aquel esplendor tuyo se mezcle, poderoso,
a mis harapos!

Guárdame el tiempo,
guárdamelo.
Te lo pido con rabia,
con ternura,
con todo lo que no es palabra.
Para que siempre seamos lo estupendo:
hombre y mujer
girando,
nueva especie del mundo;
ya casi un milagro.
Pues me han salido en la cara tus ojos
y a ti en el rostro mi boca,
y no sé cuando te miro si eres tú quien me mira
ni cuando tú me besas
si soy yo quien te ha besado.

ESTA MEMORIA

Esta memoria
que se cierne como los gorriones
en la rama más alta de mí misma,
este escuchar la noche
cuando hace sombra y el perfume
persiste en su influencia,
esas costumbres tuyas
en la casa,
húmeda del ensueño y la porfía.

La casa donde amabas tu inocencia
sigue guardando
esos primores de ceniza,
sigue con tu respiración flotando. A cuestas
trae los fantasmas pensativos:
está mi padre
rodando entre las cosas
( quería decirme: ¡hija,
al fin nos conocimos!… )
Y han vuelto algunos pétalos
que de un botón remoto habían caído.
Ha vuelto todo el tiempo
que borramos,
en este instante en que repito tu nombre
y sin embargo no es latido.
Telarañas me enseñan donde tengo
olvidada la nuca.
Está sin sábanas el lecho,
en un sillón florece el frío.
¿Cuál es el mago que te trae ahora
y te pone a bruñirme las ojeras,
cuál es el rico
que me da tu cuerpo?
Ya no es posible hallarte en remolinos,
la sorpresa sería
comerte con los ojos.

La casa,
la casa enorme con soledades y heliotropos,
lúgubre, vacía,
la casa centenaria sigue goteando
sobre mis heridas.

Arrancaré el azogue de todos sus espejos
buscándote.
Arrancaré las cenefas, los umbrales,
buscándote.
Arrancaré los muebles, los mosaicos,
el sol,
la selva que en el patio ha dado un solo paso,
mi insomnio de leona enternecida;
arrancaré el recuerdo
buscándote,
y he de encajar de nuevo en tus costillas.

Arrancaré los rincones de la casa,
la casa,

la casa donde nos podrimos.
Ha de quedar algún pedazo tuyo entre raíces,
alguna vibración de tus entrañas,
algún cabello que cayó de pronto
y luego fue un hilo de agonía,
el dejo de tu voz entre las horas:
ha de quedar el giro de tu mano, al fin, llamando:
algo espantoso y bello.
Y yo sabré quien eres,
yo te reconoceré
de rodillas ante el grifo del agua,
yo te reconoceré
aunque sea por el gusto del fango;
y te daré por muerto entonces,
devastado este reino;
pero tranquila,
en orden,
porque tendré el consuelo
de imaginarte a salvo de los hombres.

HABLO CON TODOS

Hablo con todos: ciegos y morados,
malditos, simples, buenos, envidiosos.
¿Quieren oírme?
No vendo mi palabra.
Cójala el podrido, el triste,
el cándido.
Hablo con todos:
con obreros, damas,
enfermos, rebeldes, prisioneros, vagos;
con repartidores de la harina
y con maromeros de la sien.
¡Vengan a decirme qué cosa es lo que quieren!
Será fácil. Al carpintero le daré el rocío,
al de la carne un girasol,
una broma celeste al funerario.
Dejo la punta del mar al estudiante,
temblores a la monja,
para la viuda el pez,
al panadero un libro,
mi anillo a la ramera.
Hablo con todos…
Si se asustan, si sollozan
me abro el pecho y los pongo en el tumulto
revuelto de la gracia,
y aquí se quedan
llenándome de amor con sus arterias
de combatientes clandestinos,
de partidarios de la luna,
de comerciantes, jueces o mineros.
Hablo con todos,
porque soy esta muchedumbre convergiendo,
esta gente que come calabaza
y orina desconsuelo,
estos desamparados que transitan por la calle
en una paz augusta que conmueve,
estos necesitados que no piden
sino que alguna vez al fin les llueva,
éstos que ni lo saben
pero son
enamorados, fundadores, héroes.
Hablo con todos,
sí,
con todos;
con los que burlan el fisco
y la azucena,
con los que tocan el violín,
con los que rezan para que les caiga un testamento.
Hablo con todos.
Y mientras digo todos también hablo conmigo
porque yo soy nosotros.

ME DESORDENO AMOR, ME DESORDENO

Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada;
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.

Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada;
me desordeno, amor, me desordeno.

Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mal promesa de veneno;

y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.

BUSCO UN HOMBRE

Busco una enfermedad que no me acabe
sino el dolor constante de la vida:
algo para fingir que estoy dormida
detrás de este temblor de escarcha grave.

Busco un agua cósmica que lave
la lágrima terrible que me oxida;
busco el morir distinto, y voy herida
por la pena vulgar que nadie sabe.

Y así me marcho, sonriendo a todos,
luminosa de gracia y desventura,
con el secreto horror hasta los codos;

callándome en el verso y en la prosa,
para que escriban en mi tierra dura:
esta mujer ha muerto de dichosa.

UNA MUJER ESCRIBE ESTE POEMA

Una mujer escribe este poema
donde puede
a cualquier hora de un día que no importa
en el siglo de la avitaminosis
y la cosmonáutica
tristeza deseo no sabe qué
esperando la bayoneta o el obús
una mujer escribe este poema
sin atributos
a desvergüenza y dentellada
fogosa inalterable arrepentida pudriéndose
caemos por turno frente a las estrellas
todos tenemos que morir
no hay nada más ilustre que la sangre
una mujer escribe este poema
qué estúpida la línea que divide sol de sombra
el crepúsculo pasa
acumulándose al final de las azoteas
supimos de pronto de una trombosis coronaria
existes soledad
sonó una bomba
vean si se han roto los lentes de contacto
una mujer escribe este poema
separa quince pesos para el alquiler
mi amigo viejo
se desprende del mediodía por la próstata
bailamos
sigue la preparación combativa
no pasarán
una mujer escribe este poema
como quien ha perdido el tiempo para siempre
creo en el corazón de Denise Darval
hemos ganado porque morimos muchas veces
parece que tengo un derrame de sinovia
no hay tiempo para la poesía
de veras que los frijoles se han demorado en hervir
te juro que mañana presentaré el divorcio
una mujer escribe este poema
cómo hay fantasmas a las siete en mi pecho
entablillé una rama a la areca que está triste
mamá tú no sabes la falta que me haces
si suena la alarma aérea
recojan a los niños que duermen en la cuna
voy a guardar este retrato del Ché
como calló el canario traje un tenor a casa
una mujer escribe este poema
cargada de ultimatums
de pólvora
de rimmel
verde contemporánea lela
entre el uranio
y
el cobalto
trébol de la esperanza
convaleciente de amor
tramposa hasta el éxtasis
tonta como balada
neurótica
metiendo sueños en una alcancía
ninfa del trauma
novia de los cuchillos
jugando a no perder la luz en el último tute
una mujer escribe este poema.

ALEJANDRA MENASSA DE LUCIA

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Alejandra Menassa de Lucia nace en buenos aires en 1972 reside en Madrid desde 1976 es medica, especialista en medicina interna, psicoanalista de la Escuela de psicoanálisis Grupo Cero. Es autora de ensayos de medicina y psicoanálisis. Actualmente trabaja en la Clínica de Medicina Integrativa donde es responsable de la unidad de salud mental. Es presidenta de la sociedad de salud y medicina integrativa SESMI. Ha publicado numerosas publicaciones medicas y psicoanalíticas entre las que podemos destacar: Medicina Psicosomática 1, 2, 3,4, en colaboración con la Doctora Pilar Rojas, “Construyendo un líder”, en colaboración con varios autores “La mujer del siglo xxi”, “Doctor por qué no puedo adelgazar”.
Es pintora con múltiples exposiciones.

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Alejandra con su padre el poeta Miguel Oscar Menassa.


Desde 2005 es actriz protagonista en varios cortometrajes en las producciones cinematográficas Grupo Cero y también tiene papeles relevantes en los cinco largometrajes de Miguel Oscar Menassa, El medicamento, La invitación del presidente, ¿Infidelidad?, Mi única familia y En defensa propia
Locutora y coproductora del programa 2001 noches y del programa de televisión una cita con la palabra
Integrante de los talleres de poesía coordinados por Miguel Oscar Menassa desde 1990 y coordina Talleres de poesía.

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Con los poetas Carlos Murciano y Miguel Menassa


Premios y menciones; premio de la asociación internacional de escritores y artistas al mejor libro de Poesía 2006 , la piel del deseo editorial grupo cero
Premio de Poesia Pablo Menassa de Lucia al premio la muerte en casa
Premio estrella digital al poema criptomemorias
Accesit al premio poeta de de poesía 1992
Premio nueva gente 2001 de asociación de artistas y escritores.

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En la caseta del Grupo Cero de la Feria del libro de Madrid junto a la gerente editorial, Carmen Salamanca.

Ha publicado:
Talleres de poesía 1 en colaboración 1995
Primera inquietud 1995 editorial grupo cero
Al oído del viento 1999 editorial grupo cero
La llave de los días 2002 editorial grupo cero
La muerte en casa 2003 editorial grupo cero
La piel del deseo 2005 editorial grupo cero
Universos diversos, editorial al aire, varios autores 2009
Antología internacional de mujeres poetas editorial Grito de Mujer 2014
El hombre que esperaba 2014 editorial grupo cero
Ha publicado en numerosas revistas nacionales e internacionales

POEMAS

SONETOS A TU SEXO V (ADIVINANZA)

Ven a mi cama, amor, reescribamos la historia.
No fue por la manzana que pecamos,
no es la fruta más roja con corazón de nácar
la que nos hizo prófugos de nuestro paraíso.
Tiene las mismas aes y también tres vocales,
pero sabor más dulce y al diente cede blanda.
Me dijeron: no comas, pero te vi desnudo
y elegí, sin dudarlo, la temida condena.
Fue el varón el que indujo al pecado a la bella.
Atributos de Príapo, tu fruta es la prohibida.
Al morderla conocimos del goce, su moneda.
La tentación no tuvo la forma de una esfera,
No fue redonda la causa de la falta primera.
Ven a mi cama, amor, reescribamos la historia.

Inédito

ODA A LA POESÍA

Tú: la forma más pura del lenguaje.
Eres un hombre lúbrico y su semen.
Tú: decantación de la humana historia y su milagro,
su sostén y sus alas,
único acercamiento posible a lo indecible.
Refulgentes como astros se alzan de la tumba tus poetas,
los que moran en tu vientre,
los que haces nacer en plena página,
aquellos que pares cada día a la luz rosada del poniente.
Te arrastras por el barro con el soldado,
te me vuelas de noche con las trapecistas
gozas en la cama de las meretrices,
acompañas insomne las noches de trabajo del galeno,
te pierdes en la luz insistente de la fábrica,
en la luz tenue de los teatros,
en la luz cefálica de las minas.
Haces girar el mundo con tu ritmo,
con tus exhalaciones se pueblan las cantinas,
en tu sangre laten el poeta, el sacerdote y el mendigo.
El agujero por donde se entra al mundo,
no es ese que el pincel de Courbet inmortaliza;
son tus brazos ahuecando la muerte para que el poeta nazca,
son tus piernas abriéndose a la noche para exhalar su alma.
Eres del hombre, su diamante,
su gema maravillosa, pero también, el resto del lenguaje;
desperdicio, vacío que lo hace nacer,
el epitafio del sentido,
la muerte de la razón,
la burla de la carne.
Dama inmortal, hombre sacrílego,
muere el dolor acuchillado, en tu presencia.

Inédito

¿ADÚLTERA?

Leyendo el cuento La adúltera
del Decamerón, de Boccaccio

Nunca entendí mucho los amores únicos.
Jamás leí un solo libro o jugué a un solo juego,
O gusté de una sola comida, o tuve un solo amigo.
Muy niña sumé al amor materno el amor hacia padre
Y ya nunca más pude una sola cosa
Mi corazón es grande, poco hay en mí mezquino
¿por qué habría de ser mezquina en el amor ?
Una amante se produce amando, el amor no se gasta,
se fabrica, cn humano deseo, con trabajo.
Nunca un solo ser colmó toda pulsión.
Nunca un solo ser agotó todo amor.
Tú entendiste, Boccaccio, que la mujer
que tiene las manos rebosantes de caricias,
la boca plena de palabras y besos,
el alma inundada de pasión,
debe darlas ¿Pero quién dijo que
debe ser solo uno el que las tome todas ?
Si es en las conversaciones donde la inteligencia se construye
¿por qué no construir varias inteligencias ?

Del libro: El hombre que esperaba

UNA MUJER INOLVIDABLE

Esto va por ti, alzo mi copa llena de besos,
y brindo por la belleza de tu nombre.
Mujer  hacedora, junto  a él, de pan, de versos y de hijos.
Tú, que te llamas Hipatia, tu padre, Teón,
rechazando creencias de la época,
te hizo ciudadana de la polis,
derecho exclusivo del otro sexo,
confió en tu inteligencia
y te ayudó a encontrar tu órbita
en las ciencias de los astros y los números,
un camino que abrirías tú también para otros,
porque el que tiene un saber y no lo dona,
en él se pudre, y se fermenta, y sus larvas devoran corazones.
Como pago, fuiste golpeada hasta la muerte,
una mártir más, como tantas,
por nada, por mujer sabia, algo que debe de estar
muy cerca del demonio
para la mente enferma y reaccionaria. 
Tú que te llamas Christine de Pizan,
la oscura Edad Media se iluminó
con tu Ciudad de damas,
luchaste porque esa luz de lo femenino
brillara en todo su esplendor.
Heriste de muerte al amor cortés,
Y en la Querella, la inteligencia de ella
se midió con la de él, y después de haberse
dejado vencer tantos años…, hicieron tablas.
Tú que te llamas James Barry,
lampiño de agudo timbre de la armada inglesa.
Tus manos laboriosas de insigne cirujano,
develaron el misterio de nacer por cesárea,
y cuando te enterraron, tus papeles decían: 
 Margaret Ann Bulkley, y todos se asombraron,
ocultando el secreto, y signando tu lápida con
un nombre de varón: James,
pues se debía seguir manteniendo la falacia
de que las descendientes de Eva no estaban
capacitadas para el ejercicio de la medicina.
Tú que te llamas Marie Curie,
un alud de isótopos radiactivos
no hubiera superado tu refulgir.
No sólo fuiste la primera mujer Nobel,
sino que, por si quedaban dudas,
repetiste, hazaña que ningún hombre ha podido emular.
La física y la Química fueron la casa
En la que creció tu perspicacia.
Tu esposo, que urdía contigo magníficos
experimentos, obtuvo su Cátedra en París,
a ti te la negaron, obtusos comensales
de viejos prejuicios apolillados,
no les bastó ni el Nobel para obviar tu sexo.
Alice Guy,
¿Quién no recuerda a los Lumière,
Ellos inventaron el primer proyector,
pero no fue suya la primera película,
fue la dulce Alice la de la idea,
pero ¿para qué decírselo al mundo?
muchas de sus obras, las firmó
su ayudante, un varón de cuyo nombre
no me acuerdo, en las Historias del cine,
omitida en las más,
porque ¿cómo iba a ser pionera del cine una mujer?
Ada Byron, tu madre te alejó de la poesía,
hija de universal poeta maldito, por amor a tu padre,
descubriste la poesía de la matemática,
de tus manos laboriosas,
nació el primer software,
la informática moderna es hija de tu ciencia.
Pero ¿quién te conoce?
había que silenciar el femenil ingenio,
como estas tantas, tantas…,
y cada una, cada día, voz silenciada,
grita más alto, escribe más alto,
deja intensa, la huella de tu paso:
¡Es un pie de mujer! ¡Grita bien alto!

DESNUDO

Desnudo eres hermoso como una lágrima de luna,
desnudo eres azul y te confundes con la noche.
Desnudo te pareces a una roca tallada por la mano
de un dios concupiscente.
Todo es en ti belleza,
y yo que no puedo dejar de nombrarte,
yo que al juntar mis párpados te veo aparecer
y me encegueces,
yo que guardo tu imagen prendida en mi retina
incandescente,
yo que te esperé siempre,
yo que te llamo desde las nubes del cielo o del infierno…
¡Asáltame esta noche!
atraviesa los puentes de mi anhelo,
derriba las cancelas de mi sexo,
rómpeme el corazón en mil fragmentos
¡Llámame puta y noche, y misterio!,
llámame amor, dime que sí
y estarás muerto:
no se rinde la araña cuando atrapa a la mosca
en su seno;
no se rinde en tu sangre mi veneno
vamos dime que sí, mi amor.
Desnudo eres hermoso como un verso,
desnudo eres mi aliento.

SONETO A TU SEXO IX

Ya sé que le han cantado a mi sexo de mujer los más altos juglares,
le han hecho versos de oro y han declamado virtudes y beldades.
Eso es lo conocido, pero ¿qué vate canta al tuyo, amado mío?
Yo, porque no hay otra, yo soy la poeta que te amó hasta al fondo.
Yo he de cantarte a ti, mi maravilla, sable precioso,
espiga maldorada, que el viento del deseo lleva y trae.
Eres batuta de la orquesta mía donde mueren de placer los músicos.
Eres la torre de las agonías, vientre con vientre, me trago tu fantasma.
Vivo en las gotas tenues que destilas y en el mar de mi boca tu pez ríe.
Me alimenta tu sed, en tu deseo crecen las altas nubes de mi clímax.
Tu sexo, que es lo activo, lo que avanza a pesar del silencio o de la ruina.
Tu sexo que perfora mis esquinas, al que hablo y a oírme se levanta.
Tu sexo de almidón y de esperanza, tu sexo con su ropa de domingo,
dimensión de mi goce, mi delirio, tu sexo de varón, entre mis fémures.

Inédito

CUBA LINDA QUE RECIBISTE MIS 44 AÑOS

Cuba, te soñé muchas noches,
canté bajo tus estrellas imaginadas,
rocé a Carilda con besos oníricos.
Tuviste que esperarme 44 años
¿qué amante espera eso?
Tú me esperaste, isla de dos estaciones:
Una seca, donde el calor abrasa.
Una húmeda, donde todo crece, también el amor.
Recorrí la calzada de Tirri en la penumbra,
escribí un verso en sus paredes.
Y sueño a sueño, llegué hasta tus labios
y me inundó la alegría de un anhelo consumado.
Amo tu son, tu desparpajo de mujer lúbrica.
Amo tu fuerza de varón y la altura inalcanzable
de tu rebeldía.
Malecón sonoro, Matanzas, cuna de poetas,
Habana, resto de belleza decadente:
contraste final entre lo que cae y lo que resiste.
Salgo del hospital donde reina la ciencia,
donde el saber se cede por unas pocas monedas
y un carro de generosidad.
Gente linda, para ellos se acuñó la palabra humildad.
Tienen todo de lo que jactarse, pero no se jactan, hermano.
Me encuentro con un hombre desdentado.
Es joven aún, pienso. Enjuto de comer lo justo.
Sonríe a pesar de todo.
Habla dos idiomas, perfecto español y portugués,
El estado lo paga: 5 años de estudios superiores.
También paga su terapia con ozono,
padece retinitis pigmentaria: estaría ciego sino.
Otra ronda de salud y educación,
que Fidel paga, porque Fidel no ha muerto,
vive en el corazón de los cubanos.
Este hombre viste trapos y un honor imposible en Europa.
Su tesón me doblega.
Me dice que su sueldo son 10 cucs,
Acabo de gastar eso para comprar una tarjeta
para conectarme a internet por 5 horas.
Un compañero le tiende los 10 cucs:
Tómalos.
Dice: “no, yo soy tu amigo”. Lloro.
Pueblo digno, la dignidad es vuestra bandera.
No se agacha el cubano ni se rinde.
Y lo he aprendido: no me agacho ni me rindo.
Me dais una lección a cada paso.
La belleza no tiene edad en Cuba.
Una poeta de 94 años tiene tanta luz
en la mirada que deslumbra.
¿Y yo voy a aprender a amar la vida
de una mujer de 94 años que piensa
que morir es indecente?
Carilda. Recitas aun con lascivia, para mostrarme
que el deseo no cae, y que se muere amando
si se es poeta. Y declaras de una manera indecorosa
¡qué bella que es la vida!
La libertad huele a Cuba.
Bodeguita de en medio, Floridita de Hemingway
Donde nos conduce un abuelo con su nieto a los hombros:
Imagen viva de que después de la vejez
siempre llega la juventud aquí en Cuba.
Mirta, Silvia, Anita, Rodolfo, Roy, Goberna.
Me habéis mostrado hasta lo que ignorábais.
Aquí la medicina está hecha para cuidar al paciente,
vieja Europa ya no sabe de eso,
hace mucho que la Medicina está
hecha para cuidarse del paciente.
La pipeta y el microscopio se unen aquí al amor,
porque no basta curar a unos pocos, hay
que enseñarle al mundo como curar a todos.
Clínica e investigación: dos caras de la misma
moneda.
Vosotros no me habéis trasmitido sólo ciencia,
me habéis trasmitido el deseo.
Y yo os amo por eso.
Y detrás de todo estás tú,
mi amor, motor de este viaje,
en cada verso, porque yo también,
además de médico, soy mujer
y el deseo me quema.
Dos de la madrugada en Madrid,
y aquí en concubinato con el poema.
Arroz con gri y un vasito de ron
tan fuerte que no puedo terminarlo,
para brindar por Cuba, la bella,
por la dignidad humana, por la libertad
y por la revolución ¡y al carajo mis 44 años!

Inédito

UN CADÁVER

El inspector halló el cuerpo en el sueño,
no había señales de violencia.
Inspeccionó puertas y ventanas,
Ninguna pista allí.
Interrogó a todos los habitantes de la casa,
Nadie había visto a la muerte pasar.

Concluyó: no se puede afirmar que la muerte
haya estado en el lugar de los hechos.

Hubo un único silencio
y varios ojos abiertos
de desmedido asombro.

Pero Sr. Inspector, replicó la cocinera,
no hay dudas de que el señor está muerto,
permanece inmóvil, no respira,
su tez toma un color que se asemeja
bastante al de un cadáver.
Debo decirle que he visto muchas
Personas en semejante embarazosa situación.

¡Cómo se le habrá ocurrido morirse
un día jueves, en en pleno mes de Abril!

Disculpe, Sr Inspector, añadió el jardinero
está más muerto que el cedro libanés
que se secó en verano
y el Sr. No quiso que retirara
a los dos les ha abandonado la savia/sangre,
ya nunca más sus ojos/hojas verán el sol.

La dolida esposa añadió
solamente una frase:
hemos conseguido por fin
que algo se ponga tieso en esta casa.

Está bien, pueden creer si quieren
en el testimonio de sus sentidos
pero debo decirles, continuó el inspector,
que modernas teorías nos advierten
sobre los peligros de confundir
la muerte con la muerte.

Es posible que lo que vemos
sea un cadáver,
pero nunca sabremos si se murió de muerte.

Libro: La muerte en casa

Se recomienda ver el programa de televisión Poesía más Poesía con la presencia del poeta Miguel Oscar Menassa y director del programa.

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