
VER EL PROGRAMA DE TELEVISIÓN DEDICADO AL POETA ERNESTO CARDENAL
BIOGRAFÍA DEL POETA ERNESTO CARDENAL

Ernesto cardenal Martínez nació en Granada, Nicaragua, el 20 de enero de 1925. Fue poeta, sacerdote, teólogo, escritor, traductor, escultor y revolucionario nicaragüense. Vivió una vida larga e intensa, falleciendo a los 95 años.
“Mi poesía tiene un compromiso social y político, mejor dicho, revolucionario. He sido poeta, sacerdote y revolucionario”.
“Como a los seis o siete años, yo oía a mi papá en León, en el corredor de la casa, leer en voz alta a Rubén Darío y eso me inspiró a mí el primer poema que fue dedicado a Rubén Darío, a su tumba en la catedral de León”.
En 1935 ingresa en el Colegio Centroamérica de los Jesuitas en Granada, donde hace sus estudios hasta terminar bachillerato.
En 1942 se trasladó a México D. F. e ingresó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde estudió hasta 1946. Allí conocería a autores como Augusto Monterroso y Rosario Castellanos. También al que sería futuro presidente de México Luis Echevarría. Publicó poemas en algunas revistas mexicanas.
En 1947 continuó estudiando en la Universidad de Columbia, en Nueva York, literatura norteamericana. Allí conocería Hope Portocarrero, futura primera dama de Nicaragua al casarse con Anastasio Somoza Debayle, 55 presidente de Nicaragua, pero ella no quiso mantener ningún tipo de relación amistosa con Ernesto, por sus ideas políticas contrarias. Cardenal comienza también por esa época a trabajar en escultura, y algunas de sus obras son exhibidas en los Estados Unidos.
En 1949, finaliza sus estudios y comienza un viaje por Europa que duraría dos años, visitando España, Francia, Suiza e Italia.

En 1950 regresa a Nicaragua, y participa en la Revolución de abril de 1954 contra Anastasio Somoza García. Fue reconocido este hecho en Nicaragua como la Rebelión de Abril. Fue fallido, y muchos de sus compañeros y amigos fallecieron.
Ernesto fue miembro de los sandinistas nicaraguenses, corriente política de izquierda, de original tendencia nacionalista y antiimperialista con posterior influencia socialista, que promueve la integración latinoamericana, basada en el ideario político de Augusto César Sandillo, guerrillero y comunista de Nicaragua, de ahí el nombre de la corriente política. Ernesto Cardenal fue uno de los más destacados defensores de la teología de la liberación en América Latina. Era partidario de una “revolución desprovista de venganza”.
Su militancia política contra la dictadura de Somoza inspiró los epigramas políticos. Algunos de estos circulaban en el extranjero firmados como “anónimo nicaragüense”. Con este nombre fueron publicados por Pablo Neruda en La Gaceta de Chile.
En 1952 fundó una pequeña editorial de poesía, El Hilo Azul, en la que publicó la poesía de varios poetas. También tuvo una librería, junto con un amigo, que era un sitio de reunión y tertulia de poetas. Al mismo tiempo que escribía sus epigramas tradujo una colección de epigramas latinos: Catulo y Marcial, que fueron dos influyentes poetas romanos, de épocas distintas y con estilos diferenciados.
En 1956 Ernesto Cardenal escribió su extenso poema político Hora Cero.
Ese mismo año, Ernesto Cardenal manifiesta vivir una experiencia mística. Cambió el rumbo de su vida. Se hizo monje. El compromiso social del poeta y su vivencia espiritual potenció su entrega al prójimo. También cuentan que, cuando era más joven y estudiaba Colegio Centroamérica de los Jesuitas en Granada, Nicaragua, su hermano tuvo una infección pulmonar y estuvo muy grave, a punto de morir, y que prometió que, si se curaba, se haría monje.
En 1957 ingresa en el monasterio trapense de Getsemany, cerca de Kentucky. Su maestro fue el poeta, místico y activista Thomas Merton, con quien trabó una relación de profunda amistad, que continuaría hasta la muerte del monje. Diría Cardenal «Desde el principio hubo un entendimiento muy grande entre nosotros dos por ser los dos poetas; los únicos dos poetas entre doscientos monjes«. Los poemas que Ernesto escribiría allí, constituyen, según sus palabras, “un testimonio de la poesía indecible de aquellos días, que fueron los más felices de mi vida”.

En 1959 estudia teología en Cuernavaca, México. Allí escribió en 1960 el libro de poemas Gethsemani, KY, constituido por textos que el nicaragüense escribió como parte de su experiencia en el monasterio. También escribió un libro de prosa de meditaciones contemplativas, “Vida en el amor” y el poema histórico “El estrecho dudoso”. Es un largo y único poema bajo la forma de una serie de veinticinco fragmentos o «Cantos«. Más que el canto domina el hablar, el contar, el seleccionar unos acontecimientos dispersos a lo largo de las primeras décadas de la Conquista española. Lo hace conservando la forma de cartas, crónicas, textos antropológicos, diálogos. Se multiplican pues los enfoques y las voces, enfrentándose, yuxtaponiéndose con lo que vendría a ser una visión monolítica de la historia y de la poesía. Con él pretende dirigirse a un lector del pueblo que siga sus versos y desarrollar en él una reflexión que, a partir de los acontecimientos pasados (como lo es la conquista y colonización española de América), le permita proyectarse en la realidad que le es contemporánea.
Ermesto Cardenal, junto con Ernesto Mejía Sánchez, reúne una antología de poesía nicaragüense, que se publica anónimamente con el título de “Poesía revolucionaria Nicaragüense”.
En 1961 continúa sus estudios sacerdotales en Colombia, en un Seminario en la Ceja. Publicó allí los libros “Salmos” y su poema “Oración para Marilyn Monroe”. Inicia también la colección de poemas indígenas que serían publicados posteriormente con el título de “Homenaje a los indios americanos”. Ernesto visitó en dos ocasiones a los indios Cunas y a los indios del Amazona.
Se ordenó sacerdote en Managua, en 1965 y luego fundó una comunidad cristiana, casi monástica, en una de las islas del archipiélago de Solentiname, en el lago Cocibolca. Allí escribió su famoso libro El Evangelio de Solentiname y fundó una comunidad de pescadores y artistas primitivistas que se hizo mundialmente famosa. Ernesto Cardenal aboliría el monacato tradicional y establecería allí un espacio abierto para artistas y parejas casadas donde se realizan talleres de escultura y pintura. Ernesto Cardenal leía allí la obra completa de Rubén Darío. Creó un movimiento poético entre los campesinos. Hizo también un trabajo de concientización a base del Evangelio interpretado revolucionariamente.
Julio Cortázar contribuye a la inmortalización artística de la comunidad en su obra “Apocalipsis en Solentiname”. El personaje de Ernesto Cardenal aparece en el cuento “Segunda Vez”. El relato habla de cómo se toman unas fotografías del paisaje y, al ser reveladas, la sorpresa es que muestran la violencia del lugar. Es un cuento de realismo dramático. Ernesto fue amigo de Julio Cortázar.

1971 viajó a Chile y se reunió con el presidente Salvador Allende. Ernesto Cardenal cuenta que, el mismo día de su visita, le llegó al noticia de que Pablo Neruda obtuvo el Premio Nobel de Literatura. Cardenal reconoció una gran influencia de Neruda en su obra.
Entre los años 1979 y 1987 fue ministro de cultura de Nicaragua. En 1987 el ministerio cerró por razones económicas, derivadas del hostigamiento armado impulsado y apoyado por Estados Unidos.
En 1980 Ernesto Cardenal recibió el Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán, que se concede anualmente a una personalidad que haya aportado en medida destacada a la realización de la idea de la paz, principalmente a través de su actividad en las áreas de la literatura, ciencias y arte.
En 1983 el papa Juan Pablo II visitó Nicaragua y le reprendió públicamente por propagar doctrinas apóstatas y formar parte de un gobierno socialista, prohibiéndole administrar los sacramentos. Difícilmente iba a aceptar en sus filas a un cristiano marxista, sacerdote católico, guerrillero, teólogo de la liberación y ministro de cultura de un gobierno rebelde. También suspendió del ejercicio del sacerdocio a otros tres sacerdotes por la adscripción de estos a la ideología de la liberación en el marco de la Guerra Fría. La imagen dio la vuelta al mundo y se convirtió en el icono de la lucha de Juan Pablo II contra las ideas de izquierda. Recuerda el poeta nicaragüense que aquello lo sintió como un reproche, pero que en su vida religiosa está “acostumbrado a las humillaciones”; y a las renuncias. Las soportó todas por amor a Dios. Deserciones “que aún manan sangre”, como recuerda en uno de sus poemas. Las mujeres, la escritura, Nicaragua…, una a una fueron perdiendo su pulso ante lo divino, aunque, dice Cardenal, “Dios quita pero da y, siendo justos, yo he ganado más de lo que me ha quitado”.
Treinta años después, en 2019, el papa Francisco levantó el castigo impuesto, y Ernesto Cardenal fue rehabilitado para administrar los sacramentos muy poco antes de morir, como veremos más adelante.

En 1989 Ernesto Cardenal, junto con el actor austriaco Dietmar Schönherr fundó la Casa de los tres mundos, en su Granada natal, fundación cultural de la que era presidente honorario.
Cardenal abandonó en 1994 el Frente Sandinista de Liberación Nacional, en protesta contra la dirección de Daniel Ortega, dando más tarde su apoyo moral al Movimiento Renovador Sandinista, y a la Alianza Partido MRS durante la elecciones de 2006, al igual que otros literatos nicaragüenses como Gioconda Belli y Sergio Ramírez Mercado.
Cardenal fue nominado al Premio Nobel de Literatura en 2005. Recibió, como presidente de la Asociación para el desarrollo Solentiname, el Reconocimiento Internacional Foca mediterránea, que distingue y reconoce trayectorias de personas y colectivos que destacan en la conservación, la defensa y el conocimiento del medio ambiente y la cultura solidaria. En el caso de Ernesto Cardenal fue «en reconocimiento a su trayectoria personal, su compromiso personal en los conflictos de su país, Nicaragua, su extensa obra literaria y especialmente su dedicación al archipiélago de Solentiname con lo que nos ha mostrado ser una persona comprometida con su tierra y con su gente».

“Cardenal suele ser leído como un poeta revolucionario precursor de la teología de la liberación que se compromete con los pobres de su tierra. Yo, por mi parte, conozco más de cerca al poeta místico, que se hizo revolucionario por amor al Reino tras experimentar la unión teopática. Entiendo que las actividades del poeta —su ingreso en la Trapa, su politización en Solentiname, sus versos y su arte escultórico, su compromiso con el primer sandinismo, su Ministerio de Cultura, su tutoría poética a los niños con cáncer, su misa final en el lecho de muerte— son la manifestación de una vivencia espiritual que lo marcó para siempre”, indica la doctora en literatura y catedrática portorriqueña Luce López- Baralt.
En 2003 Cardenal escribe “Somos polvo de estrella”, donde se hermana con Einstein, quien, al ser interrogado sobre el sentido del cosmos, se limitaba a señalar, silencioso, en dirección del cielo. Este deíctico señalando reverentemente hacia arriba culmina en los Versos del pluriverso (2005).

En un fragmento del poema Canto Cósmico Ernesto Cardenal escribe:
“¿Qué hay en una estrella? Nosotros mismos. Todos los elementos de nuestro cuerpo y del planeta estuvieron en las entrañas de una estrella. Somos polvo de estrellas.”
El cantante, compositor, músico, actor y otorrinolaringólogo uruguayo Jorge Drexler, ganador de dieciséis premios Grammy Latinos, un Premio Óscar entre otros, hace canción al poema Canto Cósmico. La canción se llama “Polvo de Estrellas”.

En 2007 viajó a México, entrevistándose con el subcomandante Marcos, del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, y participó en el XII Encuentro Hispanoamericano de Escritores Horas de Junio, organizado por la Universidad de Sonora. Ese año estuvo dedicado al poeta Ernesto Cardenal, quien hizo una lectura de su poema “Polvo de Estrellas”, sobre la utopía social.
En 2009 Ernesto Cardenal recibió el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda y en 2010 fue elegido miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua. En 2012 fue distinguido con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.
Ernesto Cardenal falleció el 1 de marzo de 2020, a los noventa y cinco años. El 17 de febrero de 2020 fue la fecha cuando se dio a conocer una carta del papa Francisco a Ernesto Cardenal informándole del levantamiento de las suspensión “a divinis”, impuesta por Juan Pablo II en 1984, El obispo auxiliar de Managua, Silvio José Báez publica una fotografía arrodillado ante la cama de Ernesto Cardenal en el hospital donde estuvo ingresado por insuficiencia renal, explicando que había pedido a Ernesto Cardenal su bendición como sacerdote de la Iglesia católica, a lo cual él accedió.
Cardenal ha firmado cerca de 40 títulos, entre libros de poemas, biografías, ensayos… De todos ellos, hay uno del que siente un especial orgullo: El Evangelio de Solentiname, un libro escrito mano a mano con los campesinos de esta isla del lago Cocibolca, al sur del país.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
https://es.wikipedia.org/wiki/Ernesto_Cardenal
https://circulodepoesia.com/2025/01/ernesto-cardenal-una-santidad-revolucionaria/
https://www.ecardenal.org/
SELECCIÓN DE POEMAS DE ERNESTO CARDENAL
TIEMPO, YO TE ODIO. AUNQUE SIN TI NO EXISTIERA
Tiempo, yo te odio. Aunque sin ti no existiera.
Y por tu pasar moriré aunque por tu pasar nací.
Como San Francisco de Borja yo quiero ahora
amar a alguien a quien no toque el tiempo
y que alquilemos un cuarto donde la noche no pase
ni se apaguen uno a uno los anuncios de neón.
ARMONÍA
Él iba despacio porque llegaba demasiado temprano
y ella iba aprisa porque llegaba tarde.
Él iba por una carretera y ella por otra
y los dos autos chocaron en la intersección
de las dos carreteras (el lugar llamado “Armonía”).
El policía dijo que las probabilidades de accidente
habían sido “una en un millón”,
porque las dos carreteras eran muy anchas en ese sitio
y los conductores de los dos vehículos
debieron haberse visto venir perfectamente
“a no ser que los dos hubieran ido distraídos
pensando en el lugar adonde cada uno se dirigía…”
Pero el policía no sabía que él y ella se habían dado cita
y que los dos autos que chocaron se dirigían al mismo lugar.
La casualidad fue mucho mayor que como creía el policía:
no una en un millón ni una en un billón
sino una en un infinito de probabilidades
o bien no había casualidad ni había probabilidades
y lo sucedido no podía haber sido de otro modo:
él y ella se habían dado cita
y llevaban sus relojes sincronizados
y fueron demasiado puntuales a la cita.
Eso es todo.
CANTO NACIONAL (Fragmento)
¡Ah, la visión
de una tierra con la explotación
abolida!
Repartida la riqueza nacional todos por igual
el producto nacional bruto, toditos por igual.
¡Nicaragua sin Guardia Nacional, veo el nuevo día!
Una tierra sin terror. Sin tiranía dinástica. Cantá
cantá zanate clarinero.
Ni pordioseros ni prostitución ni políticos
Claro, no hay libertad mientras haya ricos
mientras haya libertad de explotar a otros
libertad de robarle a los demás
mientras haya clases no hay libertad.
No hemos nacido para ser peones
ni para ser patrones
sino para ser hermano
sino para ser hermanos hemos nacido.
Capitalismo ¿qué otra cosa que compra-venta de gente?
Porque qué viaje es este hermanos para dónde vamos
con pasajes de Primera y pasajes de Tercera
tenemos el níkel esperando al hombre nuevo
la caoba esperando al hombre nuevo
el ganado enrazado esperando al hombre nuevo
solo hace falta el hombre nuevo.
Vengan vamos a arrancar los cercos de alambres compañeros
Ruptura con el pasado. ¡Es que no era nuestro este pasado! …
los que quieren seguir explotando la casa de putas
Como me dijo la muchacha cubana:
“La Revolución es sobre todo una cuestión de amor”.
Quisiera ya ver cartelones en la carretera como
Uno no vale por lo que quita
sino por lo que da a los demás.
AMANECER
Ya están cantando los gallos.
Ya ha cantado tu gallo comadre Natalia
ya ha cantado el tuyo compadre Justo.
Levántense de sus tapescos, de tus petates.
Me parece que oigo los congos despiertos en la otra costa.
Podemos ya soplar un tizón – Botar la bacinilla.
Traigan un candil para vernos las caras.
Latió un perro en un rancho
y respondió el de otro rancho.
Será hora de encender el fogón comadre Juana.
La oscurana es más oscura pero porque viene el día.
Levántate Chico, levántate Pancho.
Hay un potro que montar,
hay que canaleatar un bote.
Los sueños nos tenían separados, en tijeras
tapescos y petates (cada uno en su sueño)
pero el despertar nos reúne.
La noche ya se aleja seguida de sus seguas y cadejos.
Vamos a ver el agua muy azul: ahorita no la vemos. – Y
esta tierra con sus frutales, que tampoco vemos.
Levántate Pancho Nigaragua, cogé el machete
hay mucha yerba mala que cortar
cogé el machete y la guitarra.
Hubo una lechuza a medianoche y un tecolote a la una.
Luna no tuvo la noche ni lucero ninguno.
Bramaban tigres en esta isla y contestaban los de la costa.
Ya se ha ido el pocoyo que dice: Jodido, Jodido.
Después el zanate clarinero cantará en la palmera,
cantará: Compañero
Compañera.
Delante de la luz va la sombra volando como un vampiro.
Levántate vos, y vos, y vos.
(Ya están cantando los gallos.)
¡Buenos días les dé Dios!
EN MANAGUA A MEDIA NOCHE
Acostado en mi cama en Managua
iba a dormirme
y de pronto me pregunto:
¿Para dónde vamos? Estamos
en la mitad oscura de la tierra,
a otra mitad, iluminada.
Mañana estaremos en la luz
y los otros en lo oscuro.
Esta noche acostado en mi cama
siento el viaje. ¿Pero para dónde vamos?
Recuerdo números aprendidos en otro tiempo:
Alrededor del sol a treinta kilómetros por segundo,
y junto con el sol en la galaxia a doscientos kilómetros
por segundo
¿y la galaxia va a qué velocidad…?
Estate tranquilo Felipe Peña caído no sabemos dónde,
y Donald y Elvis enterrados por la frontera con Costa Rica,
estén tranquilos muchachos, que vamos bien.
Girando en el espacio negro
dondequiera que vayamos, vamos bien.
Y también va bien la Revolución.
SQUIER EN NICARAGUA
Verdes tardes de la selva; tardes
tristes. Río verde
entre zacatales verdes;
pantanos verdes.
Tardes olorosas a lodo, a hojas mojadas, a
helechos húmedos y a hongos
El verde perezoso cubierto de moho
poco a poco trepando de rama en
rama, con los ojos cerrados como
dormido pero comiendo
una hoja, alargando un garfio primero
y después el otro,
sin importarle las hormigas que le pican,
volteando lentamente el bobo rostro
redondo, primero a un lado
y luego al otro,
enrollando por fin la cola en una rama
y colgándose pesado como
una bola de plomo; el salto del sábalo en el río;
el griterío de los monos comiendo
malcriadamente, a toda prisa,
arrojándose las cáscaras de anona unos a otros
y peleándose, charlando, arremedándose
y riéndose entre los árboles;
monas chillonas cargando a tuto monitos
pelones y trompudos;
la guatusa bigotuda y elástica
que se estira y encoge
mirando a todos lados con su ojo redondo
mientras come temblando;
espinosas iguanas… temblando;
espinosas iguanas
como dragones de jade
corriendo sobre el agua
(¡flechas de jade!);
el negro con su camisa rayada, remando
en su canoa de ceiba.
Una muchacha meciéndose en una hamaca,
con su largo pelo negro, y una pierna desnuda
colgando de la hamaca,
nos saluda:
Adiós, California!
El río negro, como tinta, al anochecer.
Una flor de un hedor putrefacto
como de cadáver;
y una flor horrible, peluda.
Orquídeas
guindadas sobre el agua podrida.
Silbidos tristes de la selva,
y quejidos.
Quejidos.
Hojas tristes que caen dando vueltas.
Y chillidos…
¡Un grito entre las guanábanas!
El hacha cortando un tronco
y el eco del hacha.
¡El mismo chillido!
Ruido sordo de manadas de cerdos salvajes.
¡Carcajadas!
El canto de un tucán.
Chischiles de culebras cascabeles.
Gritos de congos.
Chachalacas.
El canto melancólico de la gongolona
entre los coquitales,
y el de la paloma popone,
popone, pone, pone
Oropéndolas sonoras
columpiándose en sus nidos colgados de las palmeras,
y el canto del pájaro-león entre los coyoles
y el del pájaro de-la-luna-y-el-sol
el pájaro clarinero, el pájaro
relojero que da la hora
y el pocoyo que canta de noche (o caballero)
Cabayero mi dinero Cabayero mi dinero
parejas de lapas que pasan gritando,
y el guis, chichitote y dichoso-fui
dichoso-fuiiiiiiii
que cantan en los chagüites sombríos.
Plateados pantanos rielando,
y las ranas cantando
rrrrrrrrrrrrr
!Y un pájaro que toda la noche repite.
VI HACE MUCHOS AÑOS
Vi hace muchos años desde un bus en Virginia o Alabama
una muchacha rosada, con pantalones azules
subida a una escalera, cortando manzanas
(la madre llamando desde adentro)
y otra muchacha, la hermana, pantalones azules
pintando de blanco el porche de la casa
-Y miraron hacia el bus que pasaba y aceleraba.
El tiempo ha pasado como el bus de la Greyhound
pero quedaron, a pesar de los años, la pintura
fresca en el porche
la brocha chorreando
la mano en la manzana, las miradas
hace años, una mañana, Virginia o Alabama
el estado está olvidado.
SALMO 5
Escucha mis palabras oh Señor
mis gemidos
Escucha mi protesta
Porque no eres tú un Dios amigo de los dictadores
ni partidario de su política
ni te influencia la propaganda
ni estás en sociedad con el gángster.
No existe sinceridad en sus discursos
ni en sus declaraciones de prensa
Hablan de paz en sus discursos
mientras aumentan su producción de guerra
Hablan de paz en las Conferencias de Paz
y en secreto se preparan para la guerra
Sus radios mentirosos rugen toda la noche
Sus escritorios están llenos de planes criminales
y expedientes siniestros
Pero tú me salvarás de sus planes
Hablan con la boca de las ametralladoras
sus lenguas relucientes
son las bayonetas…
Castígalos oh Dios
malogra su política
confunde sus memorándums
impide sus programas
A la hora de la Sirena de Alarma
tú estarás conmigo
tú serás mi refugio el día de la Bomba
Al que no cree en la mentira de sus anuncios comerciales
ni en sus campañas publicitarias, ni en sus campañas políticas
tú lo bendices
lo rodeas con tu amor
como con tanques blindados.
TOMARSE CON LOS BRAZOS EL UNO AL OTRO
Tomarse con los brazos el uno al otro,
dándose cada uno a los brazos del otro.
Qué diferente sentirte dentro de uno
que sentirse uno solo dentro de uno
es decir, vacío.
¿Será que es soledad tu abrazo
y tus besos sólo sed?
Me parece oírte que de mí no te sacias nunca.
Yo que fui antes buen catador de amarguras.
TUS OJOS SON LA LUNA
Tus ojos son una luna
que riela
en una laguna negra
Tu pelo las olas negras
bajo el cielo sin luna
Y el ruelo
de la lechuza en la
noche negra
SOBRE EL MOJADO CAMINO EN EL QUE LAS MUCHACHAS CON SUS CÁNTAROS… (Epigrama 14)
Sobre el mojado camino en el que las muchachas con sus cántaros
van y vienen,
cortado en gradas en la roca,
colgaban como cabelleras o como culebras
las lianas de los arboles.
Y una especie de superstición flotaba en todas partes.
Y abajo:
la laguna de color de limón,
pulida como jade.
Subían los gritos del agua
y el ruido de los cuerpos de color de barro contra el agua.
Una especie de superstición…
Las muchachas iban y venían con sus cántaros
cantando un antiguo canto de amor.
Las que subían iban rectas como estatuas,
bajo sus frescas áncoras rojas con dibujos
los cuerpos frescos de figura de ánfora.
Y las que bajaban
iban saltando y corriendo como ciervas
y en el viento se abrían sus faldas como flores
ORACIÓN POR MARILYN MONROE
Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe,
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso…
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo -de mármol y oro- es el templo de su cuerpo
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.
Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Century
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y se apagan los reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor:
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)
¡contesta Tú al teléfono!
EL ESTRECHO DUDOSO
(fragmento)
Y los perros. Los perros de Pedrarias.
El indio tenía un palo
y le echaban primero los perros cachorros
(para enseñarles montería) .
Cuando los tenía vencidos con el palo
soltaban los lebreles y los alanos de Pedrarias.
Los indios preguntaron al Demonio
(¿a los brujos? ¿a las brujas? ¿a la Vieja del Volcán?)
cómo se verían de libres de los españoles
y el Demonio les contestó:
Que él podía libertarlos de los españoles
«haciendo que los dos mares se juntaran
(¿el Canal de Nicaragua?)
pero entonces perecerían los españoles
(¿el Canal Norteamericano en Nicaragua?)
juntamente con los indios»
el pueblo bendice al rey
por haber mandado que el dicho Pedrarias
vaya a castilla
y no puede andar sino es en una silla sentado
porque como es hombre de ochenta años y tullido
e muy abarisioso
no piensa sino en acrecentar su hazienda…
está muy viejo y tullido casi syempre en la cama
y no puede andar sino es en vna silla sentado
que vuestra magestad le devia dar equivalente provecho)
y descanso
y proveer de remedio a esta gobernación
Y ya tenía noventa años y no moría nunca
ni iba a Castilla. Estaba tullido y enfermo
y gobernaba con mano de hierro (monopolios
robos sobornos prisiones espionaje elecciones fraudulentas…)
y no moría -Se metía en un ataúd todos los años
y hacía que le cantaran el Oficio de Requiem.
Murió de 90 años.
Fue enterrado en La Merced junto a Hernández de Córdoba.
En la Catedral enterrada de un enterrado León
o hundido bajo el agua. ¿León Viejo dónde está?
Hay ladrillos, ruinas rojas, en la orilla.
Los pescadores dicen que han visto torres bajo el agua
en las tardes serenas.
Y han oído campanas
Campanas tocando solas movidas por las olas
La capital de Nicaragua está allí espectral
bajo el agua. Un borroso sueño… Un conquistador degollado
Pedrarias enterrado con todas sus banderas.
Después un Asesinato y un terremoto…
Un gobernador tirano y sus dos hijos
(dos hermanos tiranos)
Y salta una mojarra.
El Lago de León Viejo es el Lago de Managua.
¿Hay un nuevo León viejo?
El mismo Momotumbo retumba todavía.
…Y los ladridos de los perros de Pedrarias…
NON DEBE EL CRONISTA DEJAR FACER SU OFICIO.
EPITAFIO PARA JOAQUÍN PASOS
1.Aquí pasaba a pie por estas calles, sin empleo ni puesto,
y sin un peso.
Sólo poetas, putas y picados conocieron sus versos.
Nunca estuvo en el extranjero.
Estuvo preso.
Ahora está muerto.
No tiene ningún monumento.
Pero
recordadle cuando tengáis puentes de concreto,
grandes turbinas, tractores, plateados graneros,
buenos gobiernos.
Porque él purificó en sus poemas el lenguaje de su pueblo
en el que un día se escribirán los tratados de comercio,
la Constitución, las cartas de amor, y los decretos.
*
2. La Guardia Nacional anda buscando a un hombre.
Un hombre espera esta noche llegar a la frontera.
El nombre de ese hombre no se sabe.
Hay muchos hombres más enterrados en una zanja.
El número y el nombre de esos hombres no se sabe.
Ni se sabe el lugar ni el número de las zanjas.
La Guardia Nacional anda buscando a un hombre.
Un hombre espera esta noche salir de Nicaragua.
CÓMO CANTA DE NOCHE
Como canta de noche
la esquirina
al esquirín
que está sobre otra
rama
“esquirín,
si querés que vaya, iré
si querés que vaya, iré;
y a su rama la llama
el esquirín:
Esquirina,
Si querés venir,
vení
Si querés venir,
vení”,
y cuando ella
se va donde él está
el esquirín se va
para otra rama:
así te llamo
yo a ti,
y tú te vas
Así te llamo a ti,
y tú te vas.
HORA CERO (fragmento)
Noches Tropicales de Centroamérica,
con lagunas y volcanes bajo la luna
y luces de palacios presidenciales,
cuarteles y tristes toques de queda.
“Muchas veces fumando un cigarrillo
he decidido la muerte de un hombre”,
dice Ubico fumando un cigarrillo…
En su palacio como un queque rosado
Ubico está resfriado. Afuera el pueblo
fue dispersado con bombas de fósforo.
San Salvador bajo la noche y el espionaje
con cuchicheos en los hogares y pensiones
y gritos en las estaciones de policía.
El palacio de Carías apedreado por el pueblo.
Una ventana de su despacho ha sido quebrada,
y la policía ha disparado contra el pueblo.
Y Managua apuntada por las ametralladoras
desde el palacio de bizcocho de chocolate
y los cascos de acero patrullando las calles.
¡Centinela! ¿Qué hora es de la noche?
¡Centinela! ¿Qué hora es de la noche?
Los campesinos hondureños traían el dinero en el sombrero
cuando los campesinos sembraban sus siembras
y los hondureños eran dueños de su tierra.
Cuando había dinero
y no había empréstitos extranjeros
ni los impuestos eran para Pierpont Morgan & Cía.
y la compañía frutera no competía con el pequeño cosechero.
Pero vino la United Fruit Company
con sus subsidiarias la Tela Railroad Company
y la Trujillo Railroad Company
aliada con la Cuyamel Fruit Company
y Vaccaro Brothers & Company
más tarde Standard Fruit & Steamship Company
de la Standard Fruit & Steamship Corporation:
la United Fruit Company
con sus revoluciones para la obtención de concesiones
y exenciones de millones en impuestos de importaciones
y exportaciones, revisiones de viejas concesiones
y subvenciones para nuevas explotaciones,
violaciones de contratos, violaciones
de la Constitución…
Y todas las condiciones son dictadas por la Compañía
con las obligaciones en caso de confiscación
(obligaciones de la nación, no de la Compañía)
y las condiciones puestas por ésta (la Compañía)
para la devolución de las plantaciones a la nación
(dadas gratis por la nación a la Compañía)
a los 99 años…
“y todas las otras plantaciones pertenecientes
a cualquier otra persona o compañías o empresas
dependientes de los contratantes y en las cuales
esta última tiene o puede tener más adelante
interés de cualquier clase quedarán por lo tanto
incluidas en los anteriores términos y condiciones…”
(Porque la Compañía también corrompía la prosa.)
La condición era que la Compañía construyera el Ferrocarril,
pero la Compañía no lo construía,
porque las mulas en Honduras eran más baratas que el Ferrocarril,
y “un Diputado mas barato que una mula”
—como decía Zemurray—
aunque seguía disfrutando de las exenciones de impuestos
y los 175.000 acres de subvención para la Compañía,
con la obligación de pagar a la nación por cada milla
que no construyera, pero no pagaba nada a la nación
aunque no construía ninguna milla (Carías es el dictador
que más millas de línea férrea no construyó)
y después de todo el tal ferrocarril de mierda no era
de ningún beneficio para la nación
porque era un ferrocarril entre dos plantaciones
y no entre Trujillo y Tegucigalpa.
Corrompen la prosa y corrompen el Congreso.
El banano es dejado podrir en las plantaciones,
o podrir en los vagones a lo largo de la vía férrea,
o cortado maduro para poder ser rechazado
al llegar al muelle. O ser echado en el mar;
los racimos declarados golpeados, o delgados,
o marchitos, o verdes, o maduros, o enfermos:
para que no haya banana barato
o para comprar banano barato.
Hasta que haya hambre en la Costa Atlántica de Nicaragua.
Y los campesinos son encarcelados por no vender a 30 ctvs.
y sus bananos son bayoneteados
y la Mexican Trader Steamship les hunde sus lanchones,
y los huelguistas dominados a tiros.
(Y los diputados nicaragüenses invitados a un garden party.)
Pero el negro tiene siete hijos.
Y uno qué va a hacer. Uno tiene que comer.
Y se tienen que aceptar sus condiciones de pago.
24 ctvs. el racimo.
Mientras la subsidiaria Tropical Radio cablegrafía a Boston:
“Esperamos que tendrá la aprobación de Boston
la erogación hecha en diputados nicaragüenses de la mayoría
por los incalculables beneficios que para la Compañía representa.”
Y de Boston a Galveston por telégrafo
y de Galveston por cable y telégrafo a México
y de México por cable a San Juan del Sur
y de San Juan del Sur por telégrafo a Puerto Limón
y desde Puerto Limón en canoa hasta adentro en la montaña
llega la orden de la United Fruit Company:
“La Iunai no compra más banano.”
Y hay despido de trabajadores en Puerto Limón.
Los pequeños talleres se cierran.
Nadie puede pagar una deuda.
Y los bananos pudriéndose en los vagones del ferrocarril.
Para que no haya banano barato.
Y para que haya banano barato.
—19 ctvs. el racimo.
Los trabajadores reciben vales en vez de jornales.
En vez de pago, deudas.
Y abandonadas las plantaciones, que ya no sirven para nada,
y dadas a colonias de desocupados.
Y la United Fruit Company en Costa Rica
con sus subsidiarias la Costa Rica Banana Company
y la Northern Railway Company y
la International Radio Telegraph Company
y la Costa Rica Supply Company
pelean en los tribunales contra un huérfano.
El costo del descarrilamiento son 25 dólares de indemnización
(pero hubiera sido mas caro componer la línea férrea).
Y los diputados, más baratos que las mulas -decía Zemurray.
Sam Zemurray, el turco vendedor de bananos al menudeo
en Mobile, Alabama, que un día hizo un viaje a Nueva Orleáns
y vio en los muelles de la United echar los bananos al mar
y ofreció comprar toda la fruta para fabricar vinagre,
la compró, y la vendió allí mismo en Nueva Orleáns
y la United tuvo que darle tierras en Honduras
con tal que renunciara a su contrato en Nueva Orleáns,
y así fue como Sam Zemurray puso pesidentes en Honduras.
Provocó disputas fronterizas entre Guatemala y Honduras
(que eran entre la United Fruit Company y su compañía)
proclamando que no debía perder Honduras (su compañía)
“una pulgada de terral no sólo en la franja disputada,
sino también en cualquier otra zona hondureña
(de su compañía) no en disputa …”
(mientras la United defendía los derechos de Honduras
en su litigio con Nicaragua Lumber Company)
hasta que la disputa cesó porque se alió con la United
y después le vendió todas sus acciones a la United
y con el dinero de la venta compró acciones en la United
y con las acciones cogió por asalto la presidencia de Boston
(juntamente con sus empleados presidentes de Honduras)
y ya fue dueño igualmente de Honduras y Guatemala
y quedó abandonada la disputa de las tierras agotadas
que ya no le servían ni a Guatemala ni a Honduras.
Había un nicaragüense en el extranjero,
un “nica” de Niquinohomo,
trabajando en la Huasteca Petroleum Co., de Tampico.
Y tenía economizados cinco mil dólares.
Y no era ni militar ni político.
Y cogió tres mil dólares de los cinco mil
y se fue a Nicaragua a la revolución de Moncada.
Pero cuando llegó, Moncada estaba entregando las armas.
Pasó tres días, triste, en el Cerro del Común.
Triste, sin saber qué hacer.
Y no era ni político ni militar.
Pensó, y pensó, y se dijo por fin:
Alguien tiene que ser.
Y entonces escribió su primer manifiesto.
CANTO CÓSMICO (fragmentos)
Los elementos encontrados en los meteoritos
(Museo Geológico de South Kensington)
venidos de estrellas lejanas
son los de nuestro planeta.
Todos los cuerpos celestes sólidos o gaseosos
están compuestos de carbono, oxígeno, nitrógeno y metales
en la misma proporción que la tierra.
¿Son sólo para mirarse las estrellas?
Tanta materia extraterrestre ha caído sobre la tierra
que tal vez el suelo que pisamos es extraterrestre.
De las profundidades del cosmos.
Ciudadanos del universo por nuestra tierra
que es un cuerpo celeste entre los otros.
Y la conciencia en incontables puntos del universo.
1.000.000.000.000.000.000.000 de estrellas
en el universo explorable.
Fiesta de fuegos artificiales
tal vez un millón de sistemas planetarios.
Nuevas estrellas naciendo de la tenue nube de hidrógeno.
Soles con su tierra.
Un universo común.
Uno, sin compañía, en un punto de la superficie
de un planeta pequeño
de una estrella modesta en las afueras de una de las galaxias.
Otean los telescopios el remoto universo,
y gigantescas antenas tratan de escucharlo.
¿Un espacio carente de sentido? ¡Un
universo común!
La seguridad de no estar solos en el cosmos.
La luz cambia de color hacia el rojo
mientras se alejan más y más aprisa las lejanas galaxias
y las ondas de radio se alargan y alargan
como se hace más grave
el silbido de un tren alejándose.
Y mientras más lejana una galaxia mayor
su cambio hacia el rojo y por tanto
mayor su velocidad de retroceso.
Este retroceso de las galaxias
más y más hacia el rojo en el espectro,
mayor y mayor longitud de onda
(tren que se aleja)
sugiere una explosión primordial,
indica
una unión primordial, y una
explosión común.
Explosión hace 20.000 millones de años.
Aún ha quedado un vago rumor de esa explosión,
ondas de radio venidas de las profundidades del espacio,
algo que se percibe en la televisión, dicen,
cuando está a todo volumen sin ningún canal.
Como mil millones de galaxias han visto los telescopios
en un área de mil millones de años luz.
Trenes en la noche alejándose de una estación.
El silbido es más agudo al acercarse
y es más grave cuando se va alejando.
Primero una infinita condensación de la materia.
Y del matrimonio de protones con neutrones
se produjo la vida.
¿Qué hay en una estrella? Nosotros mismos.
Todos los elementos de nuestro cuerpo y del planeta
estuvieron en las entrañas de una estrella.
Somos polvo de estrellas.
Hace 15.000.000.000 de años éramos una masa
de hidrógeno flotando en el espacio, girando lentamente, danzando.
Y el gas se condensó más y más
cada vez con más y más masa
y la masa se hizo estrella y empezó a brillar.
Condensándose se hacían calientes y luminosas.
La gravitación producía energía térmica: luz y calor.
Como decir amor.
Nacían, crecían y morían las estrellas.
GETHSEMANI, KY
1.En Pascua resucitan las cigarras
-enterradas 17 años en estado de larva-
millones y millones de cigarras
que cantan y cantan todo el día
y en la noche todavía están cantando.
Sólo los machos cantan:
las hembras son mudas.
Pero no cantan para las hembras:
porque también son sordas.
Todo el bosque resuena con el canto
y sólo ellas en todo el bosque no los oyen.
¿Para quién cantan los machos?
¿Y por qué cantan tanto? ¿Y qué cantan?
Cantan como trapenses en el coro
delante de sus Salterios y sus Antifonarios
cantando el Invitatorio de la Resurrección.
Al fin de mes el canto se hace triste,
y uno a uno van callando los cantores,
y después sólo se oyen unos cuantos,
y después ni uno. Cantaron la resurrección.
2.
Ha llegado al cementerio trapense la primavera,
al cementerio verde de hierba recién rozada
con sus cruces de hierro en hilera como una siembra,
donde el cardenal llama a su amada y la amada
responde a llamada de su rojo enamorado.
Donde el reyezuelo recoge ramitas para su nido
y se oye el rumor del tractor amarillo
al otro lado de la carretera, rozando el potrero.
Ahora vosotros sois fósforo, nitrógeno y potasa.
Y con la lluvia de anoche, que desentierra raíces
y abre los retoños, alimentáis las plantas
como comíais las plantas que antes fueron hombres
y antes plantas y antes fósforo, nitrógeno y potasa.
Pero cuando el cosmos vuelva al hidrógeno original
-Porque hidrógeno somos y en hidrógeno nos hemos de convertir-
no resucitaréis solos, como fuisteis enterrados,
sino que en vuestro cuerpo resucitará toda la tierra:
la lluvia de anoche, y el nido del reyezuelo,
la vaca Holstein, blanca y negra, en la colina,
el amor del cardenal, y el tractor de mayo
12. Los árboles parecen cabelleras de muchachas pelirrojas
y rubias. Las hojas mojadas, rojas y doradas
están cayendo, y cayendo, como cabelleras.
Otra vez es otoño. Ha pasado un año rápido
como el tren que pasó pitando detrás de los árboles,
y el avión de plata que pasó volando y ya no vuelve
y los pájaros que pasan volando, hacia Hispanoamérica.
*
13. No sé quién es el que está en la nieve.
Sólo se ve en la nieve su hábito blanco,
y al principio yo no había visto a nadie:
sólo la pura blancura de nieve con sol.
El novicio en la nieve apenas se ve.
y siento que hay Algo más en esta nieve
que no es ni novicio ni nieve y no se ve.
CUANDO RECIBÍS EL NOMBRAMIENTO
Cuando recibís el nombramiento,
el premio, el ascenso,
pensá en los que murieron
cuando estás en la recepción,
en la delegación, en la comisión,
pensá en los que murieron
cuando te aplauden al subir la tribuna
con los dirigentes
pensá en los que murieron
cuando te toca a vos el micrófono,
te enfoca la televisión,
pensá en los que murieron
cuando sos el que da los certificados,
las cédulas, el permiso,
pensá en los que murieron
pensá en los que murieron,
miralos sin camisa, arrastrados,
echando sangre, con capucha, reventados,
refundidos en las pilas, con la picana,
el ojo sacado,
degollados, acribillados,
botados al borde de la carretera,
en hoyos que ellos cavaron en fosas comunes,
o simplemente sobre la tierra,
abonos de plantas del monte
Vos los representás a ellos,
ellos delegaron en vos,
los que murieron.
HORA CERO (completo)
Noches Tropicales de Centroamérica,
con lagunas y volcanes bajo la luna
y luces de palacios presidenciales,
cuarteles y tristes toques de queda.
“Muchas veces fumando un cigarrillo
he decidido la muerte de un hombre”,
dice Ubico fumando un cigarrillo…
En su palacio como un queque rosado
Ubico está resfriado. Afuera el pueblo
fue dispersado con bombas de fósforo.
San Salvador bajo la noche y el espionaje
con cuchicheos en los hogares y pensiones
y gritos en las estaciones de policía.
El palacio de Carías apedreado por el pueblo.
Una ventana de su despacho ha sido quebrada,
y la policía ha disparado contra el pueblo.
Y Managua apuntada por las ametralladoras
desde el palacio de bizcocho de chocolate
y los cascos de acero patrullando las calles.
¡Centinela! ¿Qué hora es de la noche?
¡Centinela! ¿Qué hora es de la noche?
Los campesinos hondureños traían el dinero en el sombrero
cuando los campesinos sembraban sus siembras
y los hondureños eran dueños de su tierra.
Cuando había dinero
y no había empréstitos extranjeros
ni los impuestos eran para Pierpont Morgan & Cía.
y la compañía frutera no competía con el pequeño cosechero.
Pero vino la United Fruit Company
con sus subsidiarias la Tela Railroad Company
y la Trujillo Railroad Company
aliada con la Cuyamel Fruit Company
y Vaccaro Brothers & Company
más tarde Standard Fruit & Steamship Company
de la Standard Fruit & Steamship Corporation:
la United Fruit Company
con sus revoluciones para la obtención de concesiones
y exenciones de millones en impuestos de importaciones
y exportaciones, revisiones de viejas concesiones
y subvenciones para nuevas explotaciones,
violaciones de contratos, violaciones
de la Constitución…
Y todas las condiciones son dictadas por la Compañía
con las obligaciones en caso de confiscación
(obligaciones de la nación, no de la Compañía)
y las condiciones puestas por ésta (la Compañía)
para la devolución de las plantaciones a la nación
(dadas gratis por la nación a la Compañía)
a los 99 años…
“y todas las otras plantaciones pertenecientes
a cualquier otra persona o compañías o empresas
dependientes de los contratantes y en las cuales
esta última tiene o puede tener más adelante
interés de cualquier clase quedarán por lo tanto
incluidas en los anteriores términos y condiciones…”
(Porque la Compañía también corrompía la prosa.)
La condición era que la Compañía construyera el Ferrocarril,
pero la Compañía no lo construía,
porque las mulas en Honduras eran más baratas que el Ferrocarril,
y “un Dibutado mas bbarato que una mula”
—como decía Zemurray—
aunque seguía disfrutando de las exenciones de impuestos
y los 175.000 acres de subvención para la Compañía,
con la obligación de pagar a la nación por cada milla
que no construyera, pero no pagaba nada a la nación
aunque no construía ninguna milla (Carías es el dictador
que más millas de línea férrea no construyó)
y después de todo el tal ferrocarril de mierda no era
de ningún beneficio para la nación
porque era un ferrocarril entre dos plantaciones
y no entre Trujillo y Tegucigalpa.
Corrompen la prosa y corrompen el Congreso.
El banano es dejado podrir en las plantaciones,
o podrir en los vagones a lo largo de la vía férrea,
o cortado maduro para poder ser rechazado
al llegar al muelle. O ser echado en el mar;
los racimos declarados golpeados, o delgados,
o marchitos, o verdes, o maduros, o enfermos:
para que no haya banana barato.
o para comprar banano barato.
Hasta que haya hambre en la Costa Atlántica de Nicaragua.
Y los campesinos son encarcelados por no vender a 30 ctvs.
y sus bananos son bayoneteados
y la Mexican Trader Steamship les hunde sus lanchones,
y los huelguistas dominados a tiros.
(Y los diputados nicaragüenses invitados a un garden party.)
Pero el negro tiene siete hijos.
Y uno qué va a hacer. Uno tiene que comer.
Y se tienen que aceptar sus condiciones de pago.
24 ctvs. el racimo.
Mientras la subsidiaria Tropical Radio cablegrafía a Boston:
“Esperamos que tendrá la aprobación de Boston
la erogación hecha en diputados nicaragüenses de la mayoría
por los incalculables beneficios que para la Compañía representa.”
Y de Boston a Galveston por telégrafo
y de Galveston por cable y telégrafo a México
y de México por cable a San Juan del Sur
y de San Juan del Sur por telégrafo a Puerto Limón
y desde Puerto Limón en canoa hasta adentro en la montaña
llega la orden de la United Fruit Company:
“La Iunai no compra más banano.”
Y hay despido de trabajadores en Puerto Limón.
Los pequeños talleres se cierran.
Nadie puede pagar una deuda.
Y los bananos pudriéndose en los vagones del ferrocarril.
Para que no haya banano barato.
Y para que haya banano barato.
—19 ctvs. el racimo.
Los trabajadores reciben vales en vez de jornales.
En vez de pago, deudas.
Y abandonadas las plantaciones, que ya no sirven para nada,
y dadas a colonias de desocupados.
Y la United Fruit Company en Costa Rica
con sus subsidiarias la Costa Rica Banana Company
y la Northern Railway Company y
la International Radio Telegraph Company
y la Costa Rica Supply Company
pelean en los tribunales contra un huérfano.
El costo del descarrilamiento son 25 dólares de indemnización
(pero hubiera sido mas caro componer la línea férrea).
Y los diputados, más baratos que las mulas -decía Zemurray.
Sam Zemurray, el turco vendedor de bananos al menudeo
en Mobile, Alabama, que un día hizo un viaje a Nueva Orleáns
y vio en los muelles de la United echar los bananos al mar
y ofreció comprar toda la fruta para fabricar vinagre,
la compró, y la vendió allí mismo en Nueva Orleáns
y la United tuvo que darle tierras en Honduras
con tal que renunciara a su contrato en Nueva Orleáns,
y así fue como Sam Zemurray buso bresidentes en Jonduras.
Provocó disputas fronterizas entre Guatemala y Honduras
(que eran entre la United Fruit Company y su compañía)
proclamando que no debía perder Honduras (su compañía)
“una pulgada de terral no sólo en la franja disputada,
sino también en cualquier otra zona hondureña
(de su compañía) no en disputa …”
(mientras la United defendía los derechos de Honduras
en su litigio con Nicaragua Lumber Company)
hasta que la disputa cesó porque se alió con la United
y después le vendió todas sus acciones a la United
y con el dinero de la venta compró acciones en la United
y con las acciones cogió por asalto la presidencia de Boston
(juntamente con sus empleados presidentes de Honduras)
y ya fue dueño igualmente de Honduras y Guatemala
y quedó abandonada la disputa de las tierras agotadas
que ya no le servían ni a Guatemala ni a Honduras.
Había un nicaragüense en el extranjero,
un “nica” de Niquinohomo,
trabajando en la Huasteca Petroleum Co., de Tampico.
Y tenía economizados cinco mil dólares.
Y no era ni militar ni político.
Y cogió tres mil dólares de los cinco mil
y se fue a Nicaragua a la revolución de Moncada.
Pero cuando llegó, Moncada estaba entregando las armas.
Pasó tres días, triste, en el Cerro del Común.
Triste, sin saber qué hacer.
Y no era ni político ni militar.
Pensó, y pensó, y se dijo por fin:
Alguien tiene que ser.
Y entonces escribió su primer manifiesto.
El Gral. Moncada telegrafía a los americanos:
TODOS MIS HOMBRES ACEPTAN LA RENDICIÓN MENOS UNO.
Mr. Stimpson le pone un ultimátum.
“El pueblo no agradece nada…”
le manda a decir Moncada.
Él reúne a sus hombres en el Chipote:
29 hombres (y con él 30) contra EE.UU.
MENOS UNO.
(“Uno de Niquinohomo…”)
—Y con él 30!
“El que se mete a redentor muere crucificado”
le manda otra vez a decir Moncada.
Porque Moncada y Sandino eran vecinos;
Moncada de Masatepe y Sandino de Niquinohomo.
Y Sandino le contesta a Moncada:
“La muerte no tiene la menor importancia.”
Y a Stimpson: “Confío en el valor de mis hombres…”
Y a Stimpson, después de la primera derrota:
“El que cree que estamos vencidos
no conoce a mis hombres.”
Y no era militar ni político.
Y sus hombres:
muchos eran muchachos,
con sombreros de palma y con caites
o descalzos, con machetes, ancianos
de barba blanca, niños de doce años con sus rifles,
blancos, indios impenetrables, y rubios, y negros murrucos,
con los pantalones despedazados y sin provisiones,
los pantalones hechos jirones,
desfilando en fila india con la bandera adelante
—un harapo levantado en un palo de la montaña—
callados debajo de la lluvia, y cansados,
chapoteando los caites en los charcos del pueblo
¡Viva Sandino!
y de la montaña venían, y a la montaña volvían,
marchando, chapoteando; con la bandera adelante.
Un ejercito descalzo o con caites y casi sin armas
que no tenía ni disciplina ni desorden
y donde ni los jefes ni la tropa ganaban paga
pero no se obligaba a pelear a nadie:
y tenían jerarquía militar pero todos eran iguales
sin distinción en la repartición de la comida
y el vestido, con la misma ración para todos.
Y los jefes no tenían ayudantes:
más bien como una comunidad que como un ejército
y más unidos por amor que por disciplina militar
aunque nunca ha habido mayor unidad en un ejército.
Un ejército alegre, con guitarras y con abrazos.
Una canción de amor era su himno de guerra;
Si Adelita se fuera con otro
la seguiría por tierra y por mar.
Si por mar en un buque de guerra
si por tierra en un tren militar.
“El abrazo es el saludo de todos nosotros”
-decía Sandino- y nadie ha abrazado como él.
Y siempre que hablaban de ellos decían todos:
“Todos nosotros…” “Todos somos iguales”,
“Aquí todos somos hermanos”, decía Umanzor.
Y todos estuvieron unidos hasta que los mataron a todos.
Peleando contra aeroplanos con tropas de zacate,
sin más paga que la comida y el vestido y las armas,
y economizando cada bala como si fuera de oro;
con morteros hechos con tubos
y con bombas hechas con piedras y pedazos de vidrios,
rellenas con dinamita de las minas y envueltas en cueros;
con granadas fabricadas con latas de sardinas.
“He is a bandido”, decía Somoza, “a bandolero”.
Y Sandino nunca tuvo propiedades.
Que traducido al español quiere decir:
Somoza le llamaba a Sandino bandolero.
Y Sandino nunca tuvo propiedades.
Y Moncada le llamaba bandido en los banquetes
y Sandino en las montañas no tenía sal
y sus hombres tiritando de frío en las montañas,
y la casa de su suegro la tenía hipotecada
para libertar a Nicaragua, mientras en la Casa Presidencial
Moncada tenía hipotecada a Nicaragua.
“Claro que no es” —dice el Ministro Americano
riendo— “pero le llamamos bandolero en sentido técnico”.
¿Qué es aquella luz allá lejos? ¿Es una estrella?
Es la luz de Sandino en la montaña negra.
Allá están él y sus hombres junto a la fogata roja
con sus rifles al hombro y envueltos en sus colchas,
fumando o cantando canciones tristes del Norte,
los hombres sin moverse y moviéndose sus sombras.
Su cara era vaga como la de un espíritu,
lejana por las meditaciones y los pensamientos
y seria por las campañas y la intemperie.
Y Sandino no tenía cara de soldado,
sino de poeta convertido en soldado por necesidad,
y de un hombre nervioso dominado por la serenidad.
Había dos rostros superpuestos en su rostro:
una fisonomía sombría y a la vez iluminada;
triste como un atardecer en la montaña
y alegre como la mañana en la montaña.
En la luz su rostro se le rejuvenecía,
y en la sombra se le llenaba de cansancio.
Y Sandino no era inteligente ni era culto
pero salía inteligente de la montaña.
“En la montaña todo enseña” decía Sandino
(soñando con las Segovias llenas de escuelas)
y recibía mensajes de todas las montañas
y parecía que cada cabaña espiaba para él
(donde los extranjeros fueran como hermanos
todos los extranjeros hasta los “americanos”)
—”hasta los yanquis.. .”
Y: “Dios hablará por los segovianos…” decía.
“Nunca creí que saldría vivo de esta guerra
pero siempre he creído que era necesaria…”
Y: “¿Creen que yo voy a ser latifundista?”
Es media noche en las montañas de las Segovias,
¡Y aquella luz es Sandino! Una luz con un canto…
Si Adelita se fuera con otro.
Pero las naciones tienen su sino.
Y Sandino no fue nunca presidente
sino que el asesino de Sandino fue el presidente
¡y 20 años presidente!
Si Adelita se fuera con otro
la seguiría por tierra y por mar.
Se firmó el desarme. Cargaron las armas en carretas,
Guatuceros amarrados con cabuyas, rifles sarrosos
y unas cuantas ametralladoras viejas.
Y las carretas van bajando por la sierra.
Si por mar en un buque de guerra
Y si por tierra en un tren militar.
Telegrama del Ministro Americano (Mr. Lane)
al Secretario de Estado -Depositado en Managua
el 14 de Febrero de 1934 a las 6:50 p.m.
y recibido en Washington a las 8:50 p.m.
“Informado por fuente oficial
que el avión no pudo aterrizar en Wiwilí
y por tanto la venida de Sandino se retrasa … ”
El telegrama del Ministro Americano (Mr. Lane)
al Secretario de Estado el 16 de febrero
anunciando la llegada de Sandino a Managua
Not Printed
no fue publicado en la memoria del Depto. de Estado.
Como la guardatinaja que salió del matorral
a la carretera y es acorralada por los perros
y se queda parada delante de los tiradores
porque sabe que no tiene para dónde correr…
I talked with Sandino for half an hour
—dijo Somoza al Ministro Americano—.
but I can‘t tell you what he talked about
because I don‘t know what he talked about
because I don‘t know what he talked about
“Y ya verán que yo no tendré nunca propiedades”…
y: “Es in-cons-ti-tu-cio-nal”, decía Sandino.
“La Guardia Nacional es inconstitucional.”
“An insult”, dijo Somoza al Ministro Americano
el VEINTIUNO DE FEBRERO a las 6 de la tarde,
“An insult. I want to stop Sandino.”
Cuatro presos están cavando un hoyo.
“¿Quién se ha muerto?”, dijo un preso.
“Nadie”, dijo el guardia.
“Entonces ¿para qué es el hoyo?”
“¿Qué perdés”, dijo el guardia, “seguí cavando”.
El Ministro Americano está almorzando con Moncada.
“Will you have coffee, sir?”
Moncada se mantiene mirando a la ventana.
“Will you have coffee, sir?
It‘s a very good coffee, sir.”
“What?” Moncada aparta la mirada de la ventana
y mira al criado: “Oh, yes, I‘ll have coffee”.
Y se rió. “Certainly.”
En un cuartel cinco hombres están en un cuarto cerrado
con centinelas en las puertas y las ventanas.
A uno de los hombres le falta un brazo.
Entra el jefe gordo con condecoraciones y les dice: “Yes”.
Otro hombre va a cenar esa noche con el Presidente
(el hombre para el que estuvieron cavando el hoyo)
y les dice a sus amigos: “Vámonos. Ya es hora”.
Y suben a cenar con el Presidente de Nicaragua.
A las 10 de la noche bajan en automóvil a Managua.
En mitad de la bajada los detienen los guardias.
A los dos más viejos se los llevan en un auto
y a los otro tres en otro auto para otro lado.
a donde cuatro presos estuvieron cavando un hoyo.
“¿Adónde vamos?”
preguntó el hombre para el que hicieron el hoyo.
Y nadie le contestó.
Después el auto se paró y un guardia les dijo:
“Salgan”. Los tres salieron,
y un hombre al que le faltaba un brazo gritó “¡Fuego!”
“I was in a Concierto”, dijo Somoza.
Y era cierto, había estado en un concierto
o en un banquete o viendo bailar a una bailarina o
quién sabe qué mierda sería.
Y a las 10 de la noche Somoza tuvo miedo.
De pronto afuera repica el teléfono.
“¡Sandino lo llama por teléfono!”
Y tuvo miedo. Uno de sus amigos le dijo:
No sea pendejo, ¡jodido!”
Somoza mandó no contestar el teléfono.
La bailarina seguía bailando para el asesino.
Y afuera en la oscuridad siguió repicando
y repicando el teléfono.
A la luz de una lámpara tubular
cuatro guardias están cerrando un hoyo.
Y a la luz de una luna de febrero.
Es hora en que el lucero nistoyolero de Chontales
levanta a las inditas a hacer nistoyol,
y salen el chiclero, el maderero y el raicillero
con los platanales todavía plateados por la luna,
con el grito del coyotesolo y el perico melero
y el chiflido de la lechuza a la luz de la luna.
La guardatinaja y la guatusa salen de sus hoyos
y los pocoyos y cadejos se esconden en los suyos.
La Llorona va llorando a la orilla de los ríos:
“¿Lo hallaste?” “¡No!” “¿Lo hallaste?” “¡No!”
Un pájaro se queja como el crujido de un palo,
después la cañada se calla como oyendo algo,
y de pronto un grito… El pájaro pronuncia
la misma palabra triste, la misma palabra triste.
Los campistos empiezan a totear sus vacas:
Tóoo-tó-tó-tó; Tóoo-tó-tó-tó; Tóoo-tó-tó-tó:
los lancheros levantan las velas de sus lanchas;
el telegrafista de San Rafael del Norte telegrafía:
BUENOS DÍAS SIN NOVEDAD EN SAN RAFAEL DEL NORTE
y el telegrafista de Juigalpa. SIN NOVEDAD EN JUIGALPA
Y las tucas van bajando por el Río Escondido
con los patos gritando cuá-cuá-cuá, y los ecos,
los ecos, mientras el remolcador va con las tucas
resbalando sobre el verde río de vidrio
hacia el Atlántico…
Y mientras en los salones del palacio presidencial
y en los patios de las prisiones y en los cuarteles
y la Legación Americana y la estación de Policía
los que velaron esa noche se ven en el alba lívida
con las manos y las caras como manchadas de sangre
“I did it”, dijo después Somoza.
“I did it, for the good of Nicaragua.”
Y William Walker dijo cuando lo iban a matar:
“El presidente de Nicaragua es nicaragüense.”
En abril, en Nicaragua, los campos están secos.
Es el mes de las quemas de los campos,
del calor, y los potreros cubiertos de brasas,
y los cerros que son de color de carbón;
del viento caliente, y el aire que huele a quemado,
y de los campos que se yen azulados por el humo
y las polvaredas de los tractores destroncando;
de los cauces de los ríos secos como caminos
y las ramas de los palos peladas como raíces;
de los soles borrosos y rojos como sangre
y las lunas enormes y rajas como sales,
y las quemas lejanas, de noche, como estrellas.
En mayo llegan las primeras lluvias.
La hierba tierna renace de las cenizas.
Los lodosos tractores roturan la tierra.
Los caminos se llenan de mariposas y de charcos,
y las noches son frescas, y cargadas de insectos,
y llueve toda la noche. En mayo
florecen los malinches en las calles de Managua.
Pero abril en Nicaragua es el mes de la muerte.
En abril los mataron.
Yo estuve con ellos en la rebelión de abril
y aprendí a manejar una ametralladora Rising,
Y Adolfo Báez Bone era mi amigo:
Lo persiguieron con aviones, con camiones,
con reflectores, con bombas lacrimógenas,
con radios, con perras, con guardias;
y yo recuerdo las nubes rojas sobre la Casa Presidencial
como algodones ensangrentados,
Y la luna roja sobre la Casa Presidencial.
La radio clandestina decía que vivía.
El pueblo no creía que había muerto.
(Y no ha muerto)
Porque a veces nace un hombre en una tierra
que es esa tierra
Y la tierra en que es enterrado ese hombre
es ese hombre
Y los hombres que después nacen de esa tierra
son ese hombre
Y Adolfo Báez Bone era ese hombre.
“Si a mí me pusieran a escoger mi destino
(me había dicho Báez Bone tres días antes)
entre morir asesinado como Sandino
o ser Presidente como el asesino de Sandino
yo escogería el destino de Sandino.”
Y él escogió su destino.
La gloria no es la que enseñan los textos de historia:
es una zopilotera en un campo y un gran hedor.
Pero cuando muere un héroe
no se muere
sino que ese héroe renace
en una Nación.
Después EE.UU. le mandó más armas a Somoza;
como media mañana estuvieron pasando las armas;
camiones y camiones cargados con cajones de armas;
todos marcados U.S.A., MADE IN U.S.A.,
armas para echar mas presos, para perseguir libros,
para robarle a Juan Potosme cinco pesos.
Yo vi pasar esas armas por la Avenida Roosevelt.
Y la gente callada en las calles las veía pasar:
el flaco, el descalzo, el de la bicicleta.
el negro, el trompudo, aquella la de amarillo,
el alto, el chele, el pelón, el bigotudo,
el ñato, el chirizo, el murruco, el requeneto:
Y la cara de toda esa gente
era la de un ex teniente muerto.
La música de los mambos bajaba hasta Managua.
Con sus ojos rojos y turbios como los de los tiburones
pero un tiburón con guardaespaldas y con armamentos
(Eulamia nicaragüensis)
Somoza estaba bailando mambo
mambo mambo
qué rico el mambo
cuando los estaban matando.
Y Tachito Somoza (el hijo) sube a la Casa Presidencial
a cambiarse una camisa manchada de sangre
por otra limpia.
Manchada de sangre con chile.
Los perros de la prisión aullaban de lástima.
Los vecinos de los cuarteles oían los gritos.
Primero era un grito solo en la mitad de la noche,
y después más gritos y más gritos
y después un silencio… Después una descarga
y un tiro solo. Después otro silencio,
y una ambulancia.
¡Y en la cárcel otra vez están aullando los perros!
El ruido de la puerta de hierro que se cierra
detrás de vos y entonces empiezan las preguntas
y la acusación, la acusación de conspiración
y la confesión, y después las alucinaciones,
la foto de tu esposa relumbrando como un foco
delante de vos y las noches llenas de alaridos
y de ruidos y de silencio, un silencio sepulcral,
y otra vez la misma pregunta, la misma pregunta,
y el mismo ruido repetido y el foco en los ojos
y después los largos meses que siguieron.
¡Ah poder acostarse uno esta noche en su cama
sin temor a ser levantado y sacado de su casa,
a los golpes en la puerta y al timbre de noche!
Suenan tiros en la noche, o parecen tiros.
Pasan pesados camiones, y se paran,
y siguen. Uno ha oído sus voces.
Es en la esquina. Estarán cambiando de guardia.
Uno ha oído sus risas y sus armas.
El sastre de enfrente ha encendido la luz.
Y pareció que golpearon aquí. O donde el sastre.
¡Quién sabe si esta noche vos estás en la lista!
Y sigue la noche. Y falta mucha noche todavía.
Y el día no será sino una noche con sol.
La quietud de la noche bajo el gran solazo.
El Ministro Americano Mr. Whelan
asiste a la fiesta de la Casa Presidencial.
Las luces de la Presidencial se ven desde todo Managua.
La música de la fiesta llega hasta las celdas de los presos
en la quieta brisa de Managua bajo la Ley Marcial.
Los presos en sus celdas alcanzan a oír la música
entre los gritos de los torturados en las pilas.
Arriba en la Presidencial Mr. Whelan dice:
Fine party!
Como le dijo a Sumner Welles el sonofabitch de Roosevelt:
“Somoza is a sonofabitch
but he‘s ours.”
Esclavo de los extranjeros
y tirano de su pueblo
impuesto por la intervención
y mantenido por la no intervención:
SOMOZA FOREVER
El espía que sale de día
el agente que sale de noche
y el arresto de noche.
Los que están
o por gritar un Viva
o por un chiste.
“Acusado de hablar mal del Sr. Presidente…”
Y los juzgados por un juez con cara de sapo
o en Consejos de Guerra por guardias
a los que han hecho beber orines y comer mierda
—(cuando tengáis Constitución recordadlos)—
los de la bayoneta en la boca y la aguja en el ojo,
las pilas electrizadas y el foco en los ojos.
—”Es un hijueputa, Mr. Welles, pero es de nosotros.”
Y en Guatemala, en Costa Rica, en México,
los exiliados de noche se despiertan gritando,
soñando que les están aplicando otra vez la “maquinita”
o que están otra vez amarrados
y ven venir a Tachito con la aguja.
“…Y galán, hombré…”
(decía un campesino).
“Sí, era él. Y galán, hombré…
Blanco, con su camisita amarilla
de manga corta.
Galán, el jodido.”
Cuando anochece en Nicaragua la Casa Presidencial
se llena de sombras. Y aparecen caras.
Caras en la oscuridad.
Las caras ensangrentadas.
Adolfo Báez Bone; Pablo Leal sin lengua;
Luis Gabuardi mi compañero de clase al que quemaron vivo
y murió gritando ¡Muera Somoza!
La cara del telegrafista de 16 anos
(y no se sabe ni siquiera su nombre)
que transmitía de noche mensajes clandestinos
a Costa Rica, telegramas temblorosos a través
de la noche, desde la Nicaragua oscura de Tacho
(y no figurará en los textos de historia)
y fue descubierto, y murió mirando a Tachito‘
su cara lo mira todavía. El muchacho
al que encontraron de noche pegando papeletas
SOMOZA ES UN LADRÓN
y es arriado al monte por unos guardias riendo…
Y tantas otras sombras, tantas otras sombras;
las sombras de las zopiloteras de Wiwilí;
la sombra de Estrada; la sombra de Umanzor;
la sombra de Sócrates Sandino;
y la gran sombra, la del gran crimen,
la sombra de Augusto César Sandino.
Todas las noches en Managua la Casa Presidencial
se llena de sombras.
Pero el héroe nace cuando muere
y la hierba verde renace de los carbones.
EPIGRAMAS
5. ¿No has leído amor mío, en Novedades:
CENTINELA DE LA PAZ , GENIO DEL TRABAJO
PALADÍN DE LA DEMOCRACIA EN AMÉRICA
DEFENSOR DEL CATOLICISMO EN AMÉRICA
EL PROTECTOR DEL PUEBLO
EL BENEFACTOR…?
Le saquean al pueblo su lenguaje.
Y falsifican las palabras del pueblo.
(Exactamente como el dinero del pueblo.)
Por eso los poetas pulimos tanto un poema.
Y por eso son importantes mis poemas de amor.
9. ¿Has oído
gritar de noche
al oso-caballo
oo-oo-oo-oo
o al coyote
solo en la noche
de luna
uuuuuuuuuuuuuú?
pues eso mismo
son estos versos.
*
10. Cuídate, Claudia,
cuando estés conmigo,
porque el gesto más leve,
cualquier palabra, un suspiro
de Claudia,
el menor descuido,
tal vez un día
lo examinen eruditos
Y este baile de Claudia
se recuerde por siglos
Claudia, ya te lo aviso.
VI HACE MUCHOS AÑOS
Vi hace muchos años desde un bus en Virginia o Alabama
una muchacha rosada, con pantalones azules
subida a una escalera, cortando manzanas
(la madre llamando desde adentro)
y otra muchacha, la hermana, pantalones azules
pintando de blanco el porche de la casa
-Y miraron hacia el bus que pasaba y aceleraba.
El tiempo ha pasado como el bus de la Greyhound
pero quedaron, a pesar de los años, la pintura
fresca en el porche
la brocha chorreando
la mano en la manzana, las miradas
hace años, una mañana, Virginia o Alabama
el estado está olvidado.
YO HE REPARTIDO
Yo he repartido
papeletas clandestinas
gritando
¡viva la libertad!
en plena calle
desafiando a los
guardias armados
yo participé en la
rebelión de abril
pero palidezco
cuando paso por tu casa
y tu sola mirada
TÚ ERES SOLA
Tú eres sola
entre las multitudes
como son sola
la luna
Y sólo el sol
en el cielo
ayer estabas en el estadio
en medio de miles de gentes
y te divisé desde
que entré
igual que si hubieras
estado sola
en un estadio vacío
TODAVIA RECUERDO
Todavía recuerdo
aquella calle
de faroles amarillos,
con aquella luna
llena entre los alambres
eléctricos
Y aquella estrella
en la esquina,
una radio lejana,
la torre de la merced
que daba aquellas
once:
Y la luz de oro
de tu puerta
abierta, en esa calle.
TODAS LAS TARDES PASEABA
Todas las tardes paseaba
con su madre por la Landetrasse
Y en la esquina
de la Schmiedtor
todas las tardes
Estaba Hitler
esperándola para verla pasar
Los taxis y los omnibus
iban llenos de besos
Y los novios alquilaban botes
en el Danubio.
Pero él no sabía
bailar. Nunca se atrevió
a hablarte
Después pasaba sin su madre
con un cadete.
Y después
no volvió a pasar.
De ahí más tarde
la Gestapo
la anexión de Australia,
La guerra mundial.
TAL VEZ NOS CASEMOS
Tal vez nos casemos
este año
amor mío, y
tengamos una
casita
Y tal vez
se publique mi libro,
O nos vayamos los dos
al extranjero
Tal vez caiga Somoza
amor mío
TE MATARON Y NO
Te mataron y no
nos dijieron dónde
enterraron su cuerpo,
pero desde entonces
todo el territorio
es tu sepulcro
o más bien;
en cada palmo
de territorio nacional
en que
no está tu cuerpo
tú resucitaste
creyeron que te
mataban con una orden
de ¡fuego!
creyeron que te
enterraban
y lo que hacían
era enterrar una semilla.
SOMOZA FOREVER
El espía que sale de día
el agente que sale de noche
y el arresto de noche.
Los que están
o por gritar un Viva
o por un chiste.
“Acusado de hablar mal del Sr. Presidente…”
Y los juzgados por un juez con cara de sapo
o en Consejos de Guerra por guardias
a los que han hecho beber orines y comer mierda
—(cuando tengáis Constitución recordadlos)—
los de la bayoneta en la boca y la aguja en el ojo,
las pilas electrizadas y el foco en los ojos.
—”Es un hijueputa, Mr. Welles, pero es de nosotros.”
Y en Guatemala, en Costa Rica, en México,
los exiliados de noche se despiertan gritando,
soñando que les están aplicando otra vez la “maquinita”
o que están otra vez amarrados
y ven venir a Tachito con la aguja.
“…Y galán, hombré…”
(decía un campesino).
“Sí, era él. Y galán, hombré…
Blanco, con su camisita amarilla
de manga corta.
Galán, el jodido.”
Cuando anochece en Nicaragua la Casa Presidencial
se llena de sombras. Y aparecen caras.
Caras en la oscuridad.
Las caras ensangrentadas.
Adolfo Báez Bone; Pablo Leal sin lengua;
Luis Gabuardi mi compañero de clase al que quemaron vivo
y murió gritando ¡Muera Somoza!
La cara del telegrafista de 16 anos
(y no se sabe ni siquiera su nombre)
que transmitía de noche mensajes clandestinos
a Costa Rica, telegramas temblorosos a través
de la noche, desde la Nicaragua oscura de Tacho
(y no figurará en los textos de historia)
y fue descubierto, y murió mirando a Tachito‘
su cara lo mira todavía. El muchacho
al que encontraron de noche pegando papeletas
SOMOZA ES UN LADRÓN
y es arriado al monte por unos guardias riendo…
Y tantas otras sombras, tantas otras sombras;
las sombras de las zopiloteras de Wiwilí;
la sombra de Estrada; la sombra de Umanzor;
la sombra de Sócrates Sandino;
y la gran sombra, la del gran crimen,
la sombra de Augusto César Sandino.
Todas las noches en Managua la Casa Presidencial
se llena de sombras.
Pero el héroe nace cuando muere
y la hierba verde renace de los carbones.
PRÓXIMO PROGRAMA JUEVES A LAS 22 HS (HORA ESPAÑOLA)

