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152. Poesía más Poesía: Eliseo Diego

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ELISEO DIEGO

BIOGRAFÍA

ELISEO JULIO DE JESÚD DE DIEGO FERNÁNDEZ-CUERVO nació el 2 de julio de 1920 , en la ciudad de La Habana. Hijo de Berta Fernández-Cuervo y Giberga, hija de españoles nacida en Cuba y Constante de Diego González, emigrante asturiano.
Vive en la finca Villa Berta, en Arroyo Naranjo, hasta la edad de nueve años. La casa fue construida por su padre, con ayuda de los trabajadores de su mueblería. Constante sembró todos los árboles de la finca (que tenía más de 5123 metros cuadrados) y diseñó sus espacios y recintos. De este lugar dijo Eliseo años después, en la conferencia «A través de mi espejo», leída en la Biblioteca Nacional en 1970:
«El paraíso de mi infancia tiene un nombre: Arroyo Naranjo, pueblo próximo a La Habana»
En 1926 viajó con su familia por Francia,y Suiza. En repetidas ocasiones mencionó su viaje a Francia como un momento clave en su formación poética. En la misma conferencia afirmó:
«¿Qué habría sido de mí sin la penumbra de los inmensos bosques de la Auvernia, sin los baños romanos de Roayat, sin las maromas del guignol en los parques crepusculares? Mis primeros maestros de poesía se llaman Luigi, el ‘maitre’ del Hotel León, en Roayat, y Olga, su esposa (…) Les cabe la pequeña gloria de haberle abierto los trillos del alma a un oscuro poeta menor de las Antillas, Dios los bendiga, y no llegaron a saberlo»
Escribió sus primeros cuentos infantiles en 1928. Como resultado de la Gran Depresión, el padre de Eliseo perdió su negocio. Alquilaron la casa de Arroyo Naranjo y se fueron a vivir al Vedado
En 1936 apareció como uno de los directores (y bibliotecario) del periódico mensual El Estudiante, órgano oficial de la Ciudad Escolar La Luz. En el Colegio La Luz se conocieron. Cintio Vitier y Eliseo
El primer número de la revista Luz estuvo, dirigido y escrito por ellos. El segundo número de esta publicación, contiene artículos de Eliseo, de Cintio y de otras personas. Por esta fecha conocieron a María Zambrano y asistieron a conferencias impartidas por ella en la Universidad de La Habana (en especial, Eliseo recordaba la que ofreció sobre «Las confesiones», de San Agustín).

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Con María Zambrano.


En 1937 inició sus estudios de segunda enseñanza en el Instituto de La Habana .
En 1939 obtiene el título de Bachiller en Letras y Ciencias.
En 1940 se matriculó en la Universidad de La Habana, en Ciencias Jurídicas y Comerciales .
En esa misma Universidad, al año siguiente se conocieron Eliseo y Bella.Bella y Fina García Marruz eran hermanas . Las reuniones literarias en su casa se conocieron, años más tarde, como «El Turco Sentado», enigmático nombre puesto por Agustín Pi. Fina también fue una reconocida poeta.

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Las dos hermanas Bella y Fina García Marruz (en el centro) contrajeron matrimonio con los amigos Eliseo (izquierda) y Cintio (derecha). 


En 1942 sale el primer número de la revista “Clavileño” (que duró desde agosto 1942 a febrero1943), fundada por Cintio y Gastón Baquero. Esta publicación agrupaba a Fina y Bella, Octavio Smith, Agustín Pi, Justo Rodríguez Santos, Virgilio Piñera. En su primer número aparece Boabdil, prosa poética de Eliseo, primer texto importante publicado bajo la firma de Eliseo de Diego.

Eliseo publica su primer libro “En las oscuras manos del olvido”. Esta primera edición agrupa solo tres cuentos. Posteriormente se hará una segunda edición ampliada, y es la que aparece en Prosas Escogidas, en 1983
En 1944 muere el padre de Eliseo, Constante de Diego González.
Sale el Primer número de la revista “Orígenes, dirigida por José Lezama Lima y José Rodríguez Feo. Eliseo fue uno de sus fundadores, junto a Cintio Vitier, Fina García Marruz, Octavio Smith, Agustín Pi, Julián Orbón, Gastón Baquero, Ángel Gaztelu y Virgilio Piñera, entre otros. Los poetas agrupados en torno a la revista “Orígenes” se conocieron, más tarde, como el «Grupo Orígenes».
En1946 publica su libro de prosa poética “Divertimentos” (Ediciones Orígenes. La Habana).
Eliseo, Bella y Fina conocen, personalmente, a José Lezama Lima. Hasta ese momento, sólo lo conocía Cintio. Eliseo y Fina cooperaban en Orígenes, pero sin conocerlo.

Eliseo Diego | DIARIO DE CUBA
De izq. a der: Cintio Vitier, Fina García Marruz, Ángel Gaztelu, Lezama Lima, Tangui y Julián Orbón, Bella García Marruz y Eliseo Diego. IBIOCULUS


El 5 de Enero de 1949 se publica “En La Calzada de Jesús del Monte” (Ediciones Orígenes. , La Habana), su primer libro de poesía.
En sus palabras de dedicatoria Eliseo Diego nos dice: «Este es un texto que dedico a la amistad, estas son unas palabras dichas por la tarde a unos amigos —para sabernos mejor la conmovedora belleza de este mundo—. Su escritura no es sino un ardid para engañar al tiempo, y que dure un poco más el eco suave».

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Con su madre en 1951.

El 6 de julio de 1949 nace Constante Alejandro (Rapi), primer hijo de Bella y Eliseo.
El 10 de septiembre de 1951 nacen María Josefina (Fefé) y Eliseo Alberto (Lichi), «los Jimaguas»,( mellizos).

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El matrimonio con sus hijos en 1954.

En 1952 Eliseo termina su High School en el Wingate Junior College, Carolina del Norte, Estados Unidos(su madre, Berta, profesora de Inglés, quería que Eliseo obtuviera esos «créditos» para su futuro trabajo como maestro de inglés).
En 1953 la familia se muda a la finca Villa Berta, en Arroyo Naranjo, propiedad de la familia. Esta casa, que fuera la casa de la infancia del poeta, será el escenario de múltiples reuniones familiares y de los integrantes de la generación del Grupo Orígenes.
En 1956 se publica el último número de la revista Orígenes, cuya primera edición fue en 1944.
.En 1958 publica “Por los extraños pueblos”, su segundo libro de poesía.
En 1959 comienza a circular el suplemento literario del periódico Revolución, Lunes de Revolución (hasta el 6 de noviembre de 1961, con un total de 129 números) en el que se hicieron fuertes críticas a los miembros del Grupo Orígenes. Según opiniones publicadas en La Gaceta de Cuba (mayo-junio 1993), «en Lunes se sucedieron enfrentamientos polémicos que no obvian los ataques apasionados y hasta cuestionamientos extremistas y erráticos, como las diatribas a Lezama Lima y el Grupo Orígenes». Eliseo Diego imparte clases de Literatura Inglesa y Norteamericana en cursos especiales realizados en la Casa de las Américas.
Corre el año 1960 y Eliseo ocupa el cargo de responsable del Dpto. de Literatura y Narraciones Infantiles de la Biblioteca Nacional “José Martí” hasta 1970. Realiza traducciones y versiones de las más importantes figuras de la literatura infantil en el mundo. Estas y sus versiones al español de poemas de grandes escritores rusos le valieron el otorgamiento del Premio Máximo Gorki en el año 1979.
Al referirse a este tema, Eliseo Diego afirmó en una ocasión: “Mis puntos de vista en torno al fascinante aspecto del proceso creador que llamamos traducción no pueden ser más simples (…). Una buena traducción, me parece, no puede aspirar a más que a evocar una sensación similar a la del original en la nueva materia idiomática donde ha encarnado”.
El 30 de septiembre de 1966, después de ocho años de silencio, Eliseo publica El oscuro esplendor” , uno de sus libros preferidos.
Al año siguiente edita Divertimentos y Versiones, con prólogo de Ida Vitale (Editorial Arca, Uruguay), . El 22 de diciembre del mismo año La Colección Letras Cubanas publica “Muestrario del Mundo o Libro de las Maravillas deBoloña (poesía y prosa poética).
También en 1967 participa como jurado en el concurso literario de Casa de las Américas y asiste al «Encuentro con Rubén Darío» que se realizó en Varadero.
Visita la Unión Soviética (Azerbaidzhan y Moscú) por primera vez en 1968 y asiste a los actos conmemorativos del natalicio de Iván Turguéniev.
En febrero de 1969 la familia deja la quinta de Arroyo Naranjo y se muda para el Vedado. Imparte clases como profesor de Literatura General en la Escuela Nacional de Técnicos de Biblioteca del Ministerio de Cultura.

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Eliseo y Nicolás Guillén


En septiembre de 1970 se publica en La Habana “Versiones” , prosa poética. Eliseo lee en la Biblioteca Nacional la conferencia «A través de mi espejo». Pasa a trabajar como redactor de la revista Unión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Inicia sus labores como miembro de la comisión de publicaciones de la UNEAC.
En 1971 viaja a la Unión Soviética, al Festival en Homenaje a Pushkin. En 1972 viaja nuevamente a la Unión Soviética, al Congreso de Literatura Soviética de la República de Uzbekistán.
En 1973 visita Hungría.
Ediciones Unión publica “ Nombrar las cosas”, libro que recoge los textos íntegros de “En la Calzada de Jesús del Monte”, Por los extraños pueblos,”El oscuro esplendor”, “Versiones”, una breve selección de “Muestrario del Mundo o Libro de las Maravillas de Boloña”, y un grupo de poemas hasta ese entonces inéditos.
En 1975 conoce en La Habana a Gabriel García Márquez, con quien sostuvo una entrañable amistad. Aparece”Noticias de la quimera”(cuentos).

Biografia de Eliseo Diego

Eliseo ofrece conferencias en la Universidad de Upsala, Suecia.
En 1977 nace Ismael, primer nieto de Eliseo, hijo de Rapi y Roxana de los Ríos. Ediciones Unión publica “Los días de tu vida”(poesía). Es invitado por la Unión de Escritores de la Unión Soviética a pasarse unas vacaciones con su esposa en Pitsunda, en el Mar Negro.
En”1978”la Editorial Visor, de Madrid, publica “Muestrario del Mundo a Libro de las Maravillas de Boloña”.
En 1979 otorgan en Moscú el Premio Máximo Gorki a Eliseo Diego por sus versiones al español de poemas de grandes escritores rusos. La Casa de las Américas edita un disco, en su colección Palabra de esta América, con veinte poemas leídos por Eliseo. Más tarde lo reeditan en cassete
En 1980 visita Nicaragua. Conoce a José Coronel Urtecho. Viajan a la Costa Atlántica.
En 1981 Ediciones Unión publica “A través de mi espejo”(poesía). El 5 de agosto muere Berta Fernández-Cuervo Giberga, madre de Eliseo, a la edad de 89 años. En octubre visita Bulgaria y la Unión Soviética. Se encuentra con su hija Josefina en Moscú.
La Editorial Letras Cubanas publica “Inventario de asombros” (poesía) que obtiene el Premio de la Crítica de ese año. Viaja a los Estados Unidos invitado por el Centro de Estudios Cubanos y por el Círculo de Cultura Cubana de Nueva York a impartir conferencias en diferentes universidades norteamericanas.
Visita Madrid con su esposa Bella. Se encuentran con la escritora española, María Zambrano. Participa en la Semana de la Novela Latinoamericana en Venezuela, en ocasión del IV Premio Internacional de Novela «Rómulo Gallegos». Recibe la Orden «Félix Varela» de Primer Grado que otorga el Consejo de Estado de la República de Cuba.

Eliseo y Fefé, Río Moscú, 1981. Foto: Leon Schleiffer.
Eliseo y Fefé. 1981 Moscú


En 1983 la Editorial Letras Cubanas publica ”Poesía” que incluye: En la Calzada de Jesús del Monte, Por los extraños pueblos, Versiones, El oscuro esplendor, Muestrario del Mundo o Libro de las Maravillas de Boloña y Los días de tu vida y “Prosas Escogidas” que incluye: En las oscuras manos del olvido, Divertimentos, Noticias de la Quimera, las narraciones «Un almacén como otro cualquiera» e «Historia del anticuario», once ensayos y dos conferencias, «Esta tarde nos hemos reunido» y «A través de mi espejo», leídas por primera vez en el Lyceum de La Habana y en la Biblioteca Nacional, respectivamente).
Ediciones del Equilibrista México le publica”Veintiséis poemas recientes” , con prólogo de García Elío y Gonzalo García Barcha.
En1984 nace su nieta, María José, hija de Lichi y María del Carmen Álvaro Díaz. En 1985 viaja a Nicaragua en compañía de su esposa Bella.
En 1986 Eliseo Diego obtiene el Premio Nacional de Literatura por el conjunto de su obra . En junio viaja a Madrid. Ofrece una conferencia en la Asociación de Amistad Hispano-Cubana. En octubre participa en el Primer Encuentro de Poetas del Mundo Latino celebrado en México. Se edita la antología poética “Entre la dicha y la tiniebla”, preparada por Diego García Elío, Colección Tierra Firme del Fondo de Cultura Económica. Inaugura el ciclo de Literatura Nórdica con una conferencia sobre Hans Christian Andersen. Ofrece una lectura de poemas en el Museo Carrillo Gil a la que asiste, entre otros, Gabriel García Márquez. Al ser entrevistado por los periodistas sobre Eliseo, García Márquez dijo
«es uno de los poetas más grandes de la Lengua».

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El 15 de octubre de 1987 muere en La Habana Octavio Smith, poeta, fundador de la revista Orígenes, abogado y gran amigo de Eliseo. Viaja a Nicaragua y a México.
En 1988 se publica ”Soñar despierto”, libro de poemas para niños de Eliseo con ilustraciones de su hijo Rapi. Visita Perú para participar en un encuentro en homenaje a César Vallejo. Viaja a España para asistir al Encuentro de poesía de Málaga, organizado por el Centro Cultural de la Generación del 27.
En 1989 se edita en La Habana el “Libro de quizás y de quién sabe”, que recoge prosa poética y ensayos breves de Eliseo
En una entrevista muy interesante que le hacen a Eliseo Diego y que forma parte del libro”Los Imposibles 6” de Leonardo Padrón, publicado recientemente por la Editorial Planeta, y que gentilmente han querido compartir con los lectores de Prodavinci, podemos leer
Hay un librito mío donde yo explico algunas cosas. Tiene un título muy raro: El libro de quizás y quién sabe. Se llama así porque yo no estoy seguro de nada. Yo veo que hay poetas que están absolutamente seguros de que tienen la clave del secreto de todo. Yo no. Fíjate en Neruda y Juan Ramón Jiménez. Se odiaban a muerte. Juan Ramón decía que todo lo que escribía Neruda era basura. Y Neruda lo mismo de Juan Ramón. Y los dos estaban totalmente equivocados: ambos eran grandes poetas. Yo no estoy seguro de nada. En ese libro yo hablo de la poesía como el acto de apresar un indicio del misterio del universo. No hay algo más fantástico que la realidad. Eso del realismo mágico es una tontería, una redundancia. La realidad es magia. Tú fuiste un niño, ahora eres un joven, y después te pasará como a mí, serás un viejo. Es un hechizo. Dentro de mí está un muchacho de veinticuatro años. Tan terrible es que te conviertan en un cerdo como en un viejo. Cuando te caigan los años, sentirás que te han hechizado. Es muy desagradable, pero es fantástico. El proceso de cómo venimos al mundo es fantástico. No hay escritura de ciencia ficción que pueda imaginar criaturas como nosotros. Imagínate el proceso de la vista. Es una cosa increíble. La conciencia. El pensamiento. El misterio del mal y del bien. El hombre es el único animal que mata por placer. Qué raro es eso, ¿no? ¿Cómo es posible que un animal se complazca en el sufrimiento de otro? Este misterio es parte de las cosas que me azoran, que me asombran.
. Visita Londres, por primera y única vez en su vida. Viaja a España. Conoce el pueblo de Infiesto, Asturias, donde nació su padre. Viaja junto a su esposa Bella a México y a Colombia (I Feria del Libro de Bogotá)
Recibe el Premio de la Crítica 1988 por el libro “Soñar despierto”.
En 1990 se publica en México, en Siglo Veintiuno Editores,”Cuatro de Oros”, último libro de poemas de Eliseo (posteriormente, en noviembre de 1993, aparece ”La sed de lo perdido”, antología poética de Eliseo que incluye poemas inéditos. Cuatro de Oros incluye el Cuadernillo de Bella sola, publicado por Letras Cubanas en edición aparte con ilustraciones de Pablo Borges, el 2 de julio de 1990, en homenaje al setenta cumpleaños de Eliseo. [Ediciones del Equilibrista]] publica “Conversación con los difuntos”, libro de traducciones de Eliseo de poetas norteamericanos e ingleses, con breves biografías de cada autor. Se edita, también, por Ediciones Vigía, de Matanzas. Participa en un encuentro sobre Literatura Fantástica en El Escorial. Conoce al escritor norteamericano Ray Bradbury con quien sostuvo una cariñosa correspondencia. Su hija narra en la reseña biográfica que realiza de su padre este encuentro en el que ella también participa. En noviembre viaja a Guadalajara, México, para participar en la semana de «Los autores en las preparatorias». Asiste al VI Encuentro de Poetas del Mundo Latino en México D.F.
En 1992 se publica en Venezuela,”Poesía y Prosa Selecta”. Eliseo recibe, en Bogotá, el Doctorado Honoris Causa de la Universidad del Valle,en Cali, Colombia. Participa en la II Feria Internacional del Libro de Bogotá. Segundo viaje a Asturias, con su hija Josefina. Van a Segovia y Ávila. Imparte una conferencia en la Residencia de Estudiantes en Madrid. Se encuentra con Gastón Baquero, después de una separación de más de treinta años. Realiza una lectura de sus poemas en la Universidad de Oviedo.
En enero de 1993 recibe la Distinción «Gaspar Melchor de Jovellanos» que otorga la Federación de Asociaciones Asturianas de Cuba. En septiembre imparte conferencias sobre Literatura General en la Universidad Autónoma de México (UNAM). El 27 de noviembre Eliseo recibe el Premio «Juan Rulfo» durante la celebración de la VII Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México. Se presenta la antología poética La sed de lo perdido (Ediciones del Equilibrista, México; Ediciones Siruela, España). La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) edita el “Libro de quizás y de quién sabe”.
El 1 de marzo de 1994 fallece en México Eliseo Diego, a consecuencia de un infarto del miocardio vinculado a un edema pulmonar agudo. El 3 de marzo son trasladados sus restos a Cuba.
Octavio Paz, escritor mexicano, Premio Nobel de Literatura, al enterarse de la triste noticia, dijo:
«solo faltaba la muerte a Eliseo Diego para convertirse en leyenda de la Literatura Latinoamericana»
El viernes 4 de marzo es enterrado en el Cementerio de Colón, en la ciudad de La Habana, muy cerca de la tumba de su amigo José Lezama Lima.

Eliseo Diego: de oficio, poeta" | Cultura | EL PAÍS

De la Revista Cuba Literaria:
En un mundo en el que cada vez se lee menos, ¿cuál es el papel de la poesía?
Sobre la poesía como género en decadencia y el fin de la novela, se ha especulado bastante. Yo diría como aquel poeta: «Los muertos que vos matáis, gozan de buena salud». Y es que la poesía no es un lujo, sino una necesidad que debe satisfacerse. Comencé a escribir cuando sentí la nostalgia de lo que me faltaba. Lo hice como una necesidad.
Decir Poesía, con mayúscula, es decir creación. El término Poesía viene de una palabra griega que significa «acto de crear». Abarca todas las artes: la música, la pintura, la literatura, el teatro… y no solo al género literario que conocemos como tal.
Hace ya unos cuantos años, un escritor hoy casi olvidado, Georges Duhamel, escribió su libro “En defensa de las letras”. Entonces no existía la televisión, pero sí había cine, radio, libros ilustrados. De manera que no es reciente la preocupación por la muerte, la decadencia de la literatura, aunque se acrecentó a partir de la televisión.
El ser humano es capaz de muchas sorpresas y el interés por la lectura podría intensificarse pese a la fuerza y la atracción de la imagen en movimiento.
Usted ha dicho que la poesía queda demostrada, se realiza en la opinión ajena, en el asentimiento que provoque en el lector.
Un poema, en realidad, es una conversación en la penumbra. Solo se completa en el otro que lo recibe y recrea.
Entonces, a su juicio, tan autor del poema es el que lo crea como el que lo recibe. ¿Exige, como Octavio Paz, la abolición del poeta que lo escribe para dar nacimiento al poeta que lo lee?
El propósito de un poema es compartir la experiencia que se tiene de una misma realidad, y la realidad es una fuente inagotable de enigmas. Cuando se logra trasladar a la palabra uno de esos enigmas, es para compartirlo con otro. Y la única forma de que esa participación se lleve a efecto es que ese otro, el lector, recree a través de lo que está escrito la experiencia que quien lo escribió pretendió atrapar.
Por eso no creo en la poesía totalmente explícita, de pura superficie. La poesía es una forma de significados posibles que permite al lector extraer la experiencia de que parte el poeta. Si todo está dicho en la página, nada tiene que hacer el lector. dijo el poeta de El oscuro esplendor 

En una ocasión expresó: «Soy, de oficio, poeta, es decir: un pobre diablo a quien no le queda más remedio que escribir en renglones cortos que se llaman versos. Y lo hago no por vanidad o por el deseo de brillar, o qué sé yo, sino por necesidad, porque no me queda más remedio que escribir estas cosas que se llaman poemas».

REFERENCIAS QUE HEMOS UTILIZADO PARA ESTE NÚMERO:

  • Eliseo Diego – EcuRed
    https://www.ecured.cu › Eliseo_Diego
  • Los Imposibles – Leonardo Padrón
    https://leonardopadron.com › losimposibles
  • Cubaliteraria | El Portal de la Literatura Cubana
    http://www.cubaliteraria.cu
  • Poemas escogidos. Editorial Verbum. España
    Con prólogo de Josefina De Diego.

POEMAS

  Del libro: En la calzada de Jesús del Monte

VOY A NOMBRAR LAS COSAS

Voy a nombrar las cosas, los sonoros
altos que ven el festejar del viento,
los portales profundos, las mamparas
cerradas a la sombra y al silencio.

Y el interior sagrado, la penumbra
que surcan los oficios polvorientos,
la madera del hombre, la nocturna
madera de mi cuerpo cuando duermo.

Y la pobreza del lugar, y el polvo
en que testaron las huellas de mi padre,
sitios de piedra decidida y limpia,
despojados de sombra, siempre iguales.

Sin olvidar la compasión del fuego
en la intemperie del solar distante
ni el sacramento gozoso de la lluvia
en el humilde cáliz de mi parque.

Ni el estupendo muro, mediodía,
terso y añil e interminable.

Con la mirada inmóvil del verano
mi cariño sabrá de las veredas
por donde huyen los ávidos domingos
y regresan, ya lunes, cabizbajos.

CALLE TRANSVERSA

Por el portal que vuelve reposado en sus columnas
Cruza la brisa de pie descalzo y ágil.
Breve sentencia del laurel la despide.
Pasajero el viento, mendigo de guitarra y mimbre,
llega cantando, alto, entre los álamos.
Es aquí donde ruedan despacio con el mundo
Las juiciosas ventanas. Vagos despiden sus encajes
al que se marcha y vuelven a contemplarse la espuma
violeta de la orla en los cristales.
Dulzura de las calles ocultas, aquí empieza
El amado remanso en que los tiempos descansan.
La capa del otoño en los tejados
y el sabor de la infancia en las mamparas
sentenciosas y augustas que la penumbra calan,
favorables al triste le son como las aguas,
y el silencioso recorre sus memorias
en torno de su cuerpo vestido de reflejos
como el que abriga su fiebre con alegres mantas.
Una nostalgia lenta nublando las esquinas
Dentro del polvo ha esparcido su tamaño,
en el portal doblega sus enlutados hombros
y un rey anciano cruza los vidrios niños de la charca.
Nombra el fino laurel sus alabanzas
Y los arcos contemplan su lanuda espalda.
En ellos vuelven del día las palomas
Suaves ardiendo a su estancia, nevándola,
Y por esa figura se reposan los sueños
En el seno del árbol, de la verja, del hombre,
Volviéndose reales como los ángeles.

Del libro: Por los extraños pueblos 

LA ENREDADERA

Esa fragancia tan pura
Que llena toda su sombra
De la sala, que nos nombra
Con un dejo de amargura,
–como recuerdo que apura
El desdén; esa fragancia
Que viene de una distancia
Inmemorial a la sala,
Será tu aliento, picuala,
Será la luz de la infancia

Del libro: El oscuro esplendor 

PARA LAS RUINAS DE MI CASA

¡Oh corrupción, oh bruja
de cabellos canos!

                                        Tú roes
sin prisa tu pedazo
de madera oscura, tu parte

de consuelo,
                      a solas
en el vacío de la puerta.

                      ¡Jardín
de mi padre, laureles!
                                        A solas
en el vacío de la puerta.

LAMENTO POR LA DIOSA PEQUEÑA

Lívida luna, vas huyendo
hacia la parte del silencio,
y quién detrás,

                                    y quién
viene ligero como el tiempo.

Quién si no el tiempo,
mi señora,
quién si no el tiempo,
can oscuro,

te hace volar entre la noche clara.

Cansadamente cae tu velo
y miro tu ceniza
y me da pena.

NO ES MÁS

..
Un poema no es más
que una conversación en la
penumbra
del horno viejo, cuando ya
todos se han ido, y cruje
afuera el hondo bosque; un poema

no es más que unas palabras
que uno ha querido, y cambian
de sitio con el tiempo, y ya
no son más que una mancha, una
esperanza indecible;

un poema no es más
que la felicidad, que una
conversación
en la penumbra, que todo
cuanto se ha ido, y ya
es silencio.

Del libro: Versiones (Prosa poética) 

VERSIONES

La muerte es esa pequeña jarra, con flores pintadas a mano, que hay en todas las casas y que uno jamás se detiene a ver.

La muerte es ese pequeño animal que ha cruzado en el patio, y del que nos consuela la ilusión, sentida como un soplo, de que es sólo el gato de la casa, el gato de costumbre, el gato que ha cruzado y al que ya no volveremos a ver.

La muerte es ese amigo que aparece en las fotografías de la familia, discretamente a un lado, y al que nadie acertó nunca a reconocer.

La muerte, en fin, es esa mancha en el muro que una tarde hemos mirado, sin saberlo, con un poco de terror.

Del libro: Muestrario del mundo o libro de las maravillas de Boloña

INVIERNO

Vienen noticias del atroz invierno,
las traen veloces hojas amarillas,
dicen que pasa el frío las orillas
de la piedad, soplando del averno.

Que el norte salta de la luna el cuerno,
que los navíos crujen en astillas
y que las desoladas maravillas
no tienen fin, o puede que uno eterno.

Este es el tiempo de no hacer derroche
y avivar la memoria de la hoguera
viendo que todo va color de muerto.

Pues el invierno es amo de la noche
y la tiniebla arrecia y ya no espera,
si es preciso soñar, soñar despierto.

Del libro: Los días de tu vida

PEQUEÑA HISTORIA DE CUBA

                  I
Cuando en los pueblos la tarde cae de polvo a púrpura,
en Bejucal o en Santa María del Rosario,
Calabazar, rincón de soledades,
Artemisa del alma o misterioso Guáimaro,
la gente se va a los parques. Desde la tierra
los ojos lentos suben a la locura del murciélago
yendo y ahondando las vacuidades solitarias,
y pónese uno a hablar de los taínos, y de David y Boticelli.
Los españoles no hicieron aquí cosas muy grandes,
pero tampoco, es cierto, las hicieron los indios, esos pobres,
que en vez de templos o pirámides nos legaron cazuelas,
en vez de altares para la sangre, recipientes
para el casabe. No sabían mucho, eran más bien felices
y no escribieron nunca. En Cuba no había oro.
Pánfilo de Narváez batió en vano sus mandíbulas
y desquitóse luego matando hasta por gusto, a tajos.
De prisa y corriendo se hicieron dos o tres ciudades, a lo sumo,
porque no había oro: qué vergüenza. Quizás una pepita o dos,
a lo más cuatro,
y así quién hace catedrales. (El Hijo del Carpintero
tampoco habría podido costearlas). Y piénsese que todo el tiempo
el Almirante mismo, Colón, Cristóbal,
el genovés de los ojos obstinados,
había dicho que ésta era la tierra más linda que soñaron ojos humanos
con todo lo demás que dice sobre los pajaritos piando esplendores.
Pero no les bastaba. En la ridícula Isla no había oro,
y así quién pinta, quién guerrea, quién construye, quién hace nada.
De rabia desgajaron los bosques, deglutieron la tierra, se tragaron las aguas.
La belleza de la Isla que se la lleve el diablo.
 

II

Entre un murciélago y el otro cabe la invención de la caña,
en Bejucal, en Santa María del Rosario,
entre la tierra y la locura de los aires
cabe el negrero, el bocabajo, el látigo: por fin tuvieron oro.
Tumbaron todos los bosques, chapotearon en sus feos trajines, locos de gusto,
esparcieron horror a manos llenas, agarraron su oro.
El espectro de Pánfilo de Narváez iba en la lluvia riendo gordo,
Calabazar lo vio y también Artemisa y el remoto Guáimaro.
Pero los negros no tenían ni grandes templos ni tampoco pirámides
ni hermosos ritos crueles por los que suba el humo de la sangre
a borbotones de miles y de miles de sacrificios humanos.
(Tampoco los taínos enviaron a los cielos otro humo ritual que el del tabaco).
No trajeron, los negros, en la estrechez de los barcos negreros,
más que su música y sus bailes y esa voz que resuena como
en el mismo corazón del hombre.
Por fin había oro, pero los españoles no hicieron catedrales a Dios gracias,
ni en Artemisa ni en Bejucal ni en la mismísima Santa María del Rosario: no había tiempo.
(Nazaret fue un pueblo así de raso: no se menciona su sinagoga para nada).
El oro era tanto, que no había tiempo más que para pegar, arrancar y llevárselo.
Con lo que nos cansamos por fin los blancos y los negros (indios ya no había)
y nos quemamos los ingenios (¡cómo chillaban!) y nos
quemamos los plantíos (¡cómo lloraban!)
y los botamos a patadas. Sólo que con la ira
la mano se nos fue en el fuego desde Calabazar a Guáimaro,
y los pueblos siguieron tan feos como antes. Sí, la usura
desgarró de fealdad la tierra más hermosa; luego vino la cólera;
luego empezamos otra vez, dale que dale con el oro,
ya es verano en El Encanto, haga su agosto en La Ópera, sea vivo,
dale que dale con el oro, emporcándonos,
masticando en inglés, mandándonos al diablo, hasta que por fin nos cansamos.
Vivos, vivones, vivarachos de siempre, se acabó lo que se daba; ya no hay oro.
Porque no nos importa, porque es un sucio becerro y no nos da la gana,
porque no especulamos, de espejo a turbio espejo,
ya infernalmente con la caña,
porque las mismas manos que la cortan la llevan a la boca:
ya no hay oro.
Desde los bancos de los parques el humo sube poquito a poco, empinándose,
confundiendo al murciélago: sobre la hoja del plátano
amanece el cocuyo, la trémula belleza del origen,
y ya podemos irnos, soñando, a casa. Mañana será la Isla
como la vio Cristóbal, el Almirante, el genovés de los duros ojos abiertos,
en amistad la tierra con el mar, tierra naciente
de transparencia en transparencia, iluminada.

EL PAYASO

Por
la gran carpa
  cruza
el payaso pequeño
de nariz conmovida,
miserable.

                    Por
                    el espacio
libre,
          inocente,
                    cruza
      el payaso de tumbos
felices,
                  idas
que hacen daño.
                  A la sombra
de la gran carpa cruza
el consuelo,
        la dicha,
el triste,
                absorto
ángel ardiente de la infancia.

EL VIEJO PAYASO A SU HIJO

1
Avanza ya, hijo mío, desde el vano
donde los pliegues de la recia púrpura
ocultan la impudicia de las máquinas
—tan útiles, es cierto—, el abandono
de los grandes telones que han colgado
como pájaros muertos en el polvo; avanza
desde la sombra y haz tu reverencia
como si nunca fueses a volver.
       

    2
Estás en medio de la luz: enfrente
se abre el enorme golfo de tinieblas
donde hay alguien sin duda que te acecha
con sus mil ojos ávidos. A veces
lo oirás toser, reír como a hurtadillas,
estornudar quizás, estremecerse; nunca
lo vas realmente a ver. Inclínate,
pues, como caña al viento: pero cuida
bien el dibujo de la curva: todo
es arte al fin.
             

  3
                              Y ahora,
¿qué vas a hacer? Te has escapado
definitivamente a mis desvelos, y casi
como si fuese yo también el leviatán sombrío
te miro ir y venir sobre las tablas, pero
con una irrestañable aprensión.
                                      ¿Estás seguro
del peso justo de las bolas
que libraste a los aires?
                        Y los peces,
quizás juzgaste mal su humor extraño
y cambien luego de color.
                        Desastres,
minúsculas catástrofes, quién sabe
qué más.
                      (El invisible
no tuvo ayer piedad).
           

  4
                                  Pero mañana,
cuando las viejas barran a conciencia
el poco de hoy que queda en las colillas
por todo el ancho espacio desolado
donde no hay nadie nunca: ¿importará
el trueno de la gloria o el silencio
del papel arrugado en una esquina
bajo el polvo de ayer? Nadie lo sabe.
                        Y sin embargo,
es necesario hacerlo todo bien.

TESTAMENTO

Habiendo llegado al tiempo en que
la penumbra ya no me consuela más
y me apocan los presagios pequeños;

habiendo llegado a este tiempo;

y como las heces del café
abren de pronto ahora para mí
sus redondas bocas amargas;

habiendo llegado a este tiempo;

y perdida ya toda esperanza de
algún merecido ascenso, de
ver el manar sereno de la sombra;

y no poseyendo más que este tiempo;

no poseyendo más, en fin,
que mi memoria de las noches y
su vibrante delicadeza enorme;

no poseyendo más
entre cielo y tierra que
mi memoria, que este tiempo;

decido hacer mi testamento.

Es
este :les dejo
el tiempo, todo el tiempo.

Del libro: A través de mi espejo 

FRENTE AL ESPEJO

En un abrir y cerrar de ojos
ya no estarás en donde estabas:
un triste viejo está mirándote
con qué terror desde tu cara.

Mirándote ávido y mirándote
mientras la luz te da en su cara:
en un abrir y cerrar de ojos,
ni tú, ni él, ni nada.

Del libro Inventario de asombros

LA PÁGINA EN BLANCO

Me da terror este papel en blanco
tendido frente a mí como el vacío
por el que iré bajando línea a línea
descolgándome a pulso pozo adentro
sin saber dónde voy ni cómo subo
trepando atrás palabra tras palabra
que apenas sé qué son sino son sólo
fragmentos de mí mismo mal atados
para bajar a tientas por la sima
que es el papel en blanco de aquí afuera
poco a poco tornándose otra cosa
mientras más crece la presencia oscura
de estas líneas si frágiles tan mías
que robándole el ser en mí lo vuelven
y la transformación en acabándose
no es ya el papel ni yo el que he sido

Del libro: Soñar despierto 

  EL TORREÓN DE SAN LÁZARO

¡Son demonios estos?
Piratas de América
Antaño el Malecón
no fue calle ni casas sino monte,
y allá en el Torreón,
cuando calla el sinsonte,
vigilaba un soldado el horizonte.

Azul, azul el mar,
como hoy lo ves entonces se veía.
Mas otro era el cantar
de la resaca fría
entre las rocas hacia el fin del día.

Una nerviosa mano
quizás crisparse vieras en la almena,
cuando un punto lejano
rayase la serena
llanura en paz con ágil nieve ajena.

¿Tal vez algún navío
que trae de Cádiz el perfume amado?
Puede que sea el sombrío
Demonio inglés osado,
el que va siempre con la muerte al lado.

El viejo Torreón
siente que nunca nadie abre su puerta,
pero en su corazón
la costa está aún desierta
y aguarda tenso el grito aquel de ¡alerta!

Del libro: Cuatro de Oros 

COMIENZA UN LUNES

La eternidad por fin comienza un lunes
y el día siguiente apenas tiene nombre
y el otro es el oscuro, al abolido.
Y en él se apagan todos los murmullos
y aquel rostro que amábamos se esfuma
y en vano es ya la espera, nadie viene.
La eternidad ignora las costumbres,
le da lo mismo rojo que azul tierno,
se inclina al gris, al humo, a la ceniza.
Nombre y fecha tú grabas en un mármol,
los roza displicente con el hombro,
ni un montoncillo de amargura deja.
Y sin embargo, ves, me aferro al lunes
y al día siguiente doy el nombre tuyo
y con la punta del cigarro escribo
en plena oscuridad: aquí he vivido.

Del libro En otro reino frágil 

ENCUENTRO

De dónde vienes tú, de qué distante
Jardín oscuro, huerto bien guardado,
Para estarteserena aquí a mi lado
Como si siempre fuese un solo instante,

Mirarte y escucharte ya es bastante,
Para qué preguntar cómo has llegado.
Estás donde debiste haber estado,
Ceñida a mí como la mano al guante.

Pero tevas, fue un sueño, en sueño apenas,
Te marchas entre el oro de la tarde,
Tu pelo de azabache oculto en nieve.

Y sin embargo que me das en mis venas
Y entre mis sombras y mis años arde
A costumbre de ti que a ser me mueve.

BARULLO

Me agrada el rumor áspero del barrio
Y el rugir de sus máquinas y el ríspido
escándalo en que braman las comadres
sobre susrotas ascendencias mutuas
y el clamor de los niños y sus risas
y el constante murmullo rico y sobrio
del trajín popular de los gorriones.

Ya habrá silencio que me sobre y largo
Cuando tenga de tierra armado el lecho
Y sólo un cráneo lívido de luna
Sea todo el ser de mi no ser en calma.

De Otros poemas. Seleccionado por Josefina en Poemas Elegidos(2001)
Escrito a los 17 años

VENID AMIGOS, A LA FIESTA MÍA

Venid amigos, a la fiesta mía,
a donde el campo grava el sol de rojo,
campo mi sangre en que mi vida acojo,
árbol mi sangre en que se encarna el día.

Pues mi casa renace en alegría
y el diario pan su eterno sol ofrece,
criaturas de mi sueño que os merece,
venid amigos a la fiesta mía.

Veréis qué entera os doy la antigua tarde,
el camino y el árbol, la palabra
querida que dijimos ya muy tarde.

Pues cuando el pecho mi vigilia abra,
Vendréis donde mi pan, donde mi vino arde,
Al abrigado amor de mi palabra.

Te recomendamos ver el programa de televisión.

PRÓXIMO PROGRAMA JUEVES A LAS 22 HS (HORA ESPAÑOLA)

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1 comentario en “152. Poesía más Poesía: Eliseo Diego”

  1. Tuve la suerte de conocer a Eliseo, de que leyera mis poemas de entonces y me obsequiara varios libros que conservo como tesoro. La muerte de Eliseo prácticamente significó que nos quedaramos sin poetas de su estatura (con la excepción de Fina García Marruz). Leer a Eliseo es regresar a un no tiempo de la literatura cubana. Su obra permanece y nos ilumina entre lo poco luminoso que nos queda. Poeta Ronel González Sánchez

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