4 Poesía más Poesía: Presentación en sociedad

PRESENTACIÓN DE LA REVISTA POESÍA MÁS POESÍA


14 de diciembre de 2018 en la Sede de la Escuela de Poesía y Psicoanálisis

            La poesía debe ser leída por todos, Editorial Grupo Cero 

POETAS DESPIERTOS presentan:

POESÍA MÁS POESÍA. Una revista que cuenta ya con tres sobrios ejemplares. Nada de disfraces, ningún aparatoso decorado modernista, una revista que indica el camino; leer. Leer poesía, sencillamente, descubrir sus movimientos, sus silencios, los tonos del poema, que escapándose de la experiencia, exaltando las tierras de lo imposible de decir, se une a las raíces del universo y produce otro mundo.
Como nos lo anuncia Olga de Lucía en la primera revista: Los nuevos fantasmas serán frases, vuelos comprometidos con lo humano.
Hace falta subrayar la importancia de una revista de poesía que llega a nuestras redes, calles pobladas por más de 500 millones de hispanohablantes y algunos ejemplares en papel para poder tocarla, porque una vez más los poetas del Grupo Cero, hacen nacer, lanzan al mundo, otro mundo, y porque no, un mundo donde plantar, edificar, tejer y enhebrar las simientes de las ciencias por venir.
Las grandes cosas empiezan así, con el balbuceo de tres ejemplares y el deseo firme de seis mujeres porque la poesía es en sí misma otro mundo, o llegas a ese mundo o no llegas a ningún mundo. Fuera de la poesía, está la ideología del estado que muy poco sabe de la humano.
Oh, todo es presente.
Onda única en extensión que empieza en el tiempo y sigue y no tiene edad.
O la tiene, sí, como el Hombre.
Nos dice Vicente Aleixandre en el número dos.
Esta revista es el sello de un programa de televisión del mismo nombre dirigido por el poeta Miguel Oscar Menassa que lleva ya 45 programas en Televisión Grupo Cero.
Presenta la biografía de los poetas, para ver como cada uno fabricó su propia realidad, que nacieron de padre y madre y trabajaron, todos apasionados lectores.
Dos generaciones de poetas se presentan. Poetas reconocidos por la historia de la poesía, y poetas noveles, haciéndose en la Escuela de Poesía y Psicoanálisis Grupo Cero, es decir que estos últimos tendrán en común la lectura de los poemas del poeta Miguel Oscar Menassa y la combinación no puede dejar indiferente a ningún lector.
Porque lo que claramente muestra esta revista, es el trabajo del poeta. La poesía es un trabajo.
Y esto, soy yo, una multitud de vidas en mi vida,
Una cultural benevolencia que me pone en el mundo.
Nos dice Norma Menassa en el número tres.
Para poder pensar un mundo diferente, porque es de eso que hablamos cuando hablamos de poesía, hay que escribirlo, lo nuevo no llega si no ha sido previamente escrito, tan rotundamente lo aclara el verso de Menassa « Si es posible el poema es posible la vida ».
Sabemos que pensamos y sentimos como otros poetas escribieron. Los poetas escriben por escribir, cumplen un mandato social; contar la verdadera historia de los pueblos y a la vez hacer presente el futuro en sus versos.
Cruz González en el número 2 lo deja caer como una evidencia.
Bordo, con manos artesanas, tiempos por venir.
Y con la ambición de los grandes trabajadores, como dice Menassa, un buen poema unido a otros mil buenos poemas pueden cambiar el mundo definitivamente.
Pero frente a la novedad temblamos, como bien lo sabe Tuñón.
Decir yo he conocido, es decir: Algo ha muerto
Y para desear larga vida a esta revista, me despido a lo Enrique Molina.
Una mano de adiós
Un golpe de olas en el alma.

Clémence Loonis


“Cuando la poesía se acerca peligrosamente a nosotros, alcanza con bajar, levemente la cabeza, y decir que sí.”
Esta es una de las frases que portaba la revista “Poesía Más Poesía” que nace en 1993 como uno de los suplementos de la revista El Indio del Jarama, junto a Actualizaciones Psicoanalíticas, donde se publican, en la primera, poemas de varios poetas recién nacidos a la poesía y un poeta consagrado, y en la segunda, las clases de Miguel Oscar Menassa de 1976 a 1992, fundacionales de la Escuela de Psicoanálisis y Poesía.
Otro decir sería que estas revistas suplemento fueron los preliminares al futuro nacimiento de la revista de Psicoanálisis “Extensión Universitaria” y la revista de Poesía “Las 2001 Noches”.
En esta historia, la revista Poesía Más Poesía volvió al escenario público como revista digital, con el nombre de Página de Poesía, donde cada día se publica un poema edito, de un poeta consagrado y un poema de un joven poeta.
En este año, 2018, Poesía Más Poesía ha vuelto como nombre propio a instalarse entre nosotros, y esta vez son 12 páginas, en papel cuché y formato DIN A4, con aproximadamente 10 páginas de poesía de un poeta consagrado y 2 páginas de un joven poeta.
La poesía no solo cumple su “función social para con su lengua, de preservarla y mejorarla”, sino que permite que “las personas se apropien de lo que sienten y, por tanto, les enseñe algo sobre sí mismas”. No podemos permitirnos dejar de leer y escribir poesía.
La poesía de una lengua permite conocer al pueblo que habla esa lengua y permite que una lengua influya sobre otras lenguas. Si en algún pueblo o grupo no se escribiera poesía sería el comienzo de su extinción, pero la poesía hace que crezcan poetas en todos los lugares, en todas las lenguas.
Miguel Oscar Menassa nos dice: “Un poeta es en mí, pero toda una lengua así lo ha decidido…” Esta revista cumple su función social y nosotros nos vanagloriamos por ir subidos en esta máquina que humaniza y constituye la memoria del lenguaje.
Tres números hablan de una cierta permanencia, pero tenemos que saber que antes de ser revista en formato de papel ha sido un programa de la Televisión Grupo Cero, donde ya se han realizado más de 43, un material que asegura una larga duración en revista de papel y una larga duración en la historia.
“El abismo al que me arrojas está en ti”, dice la Esfinge a Edipo y sabemos que todo está sostenido por el abismo, pues el abismo es nuestra raíz.
Cuando se produce un cambio tenemos que cambiar desde la raíz, desde el abismo. Y no habrá cambio mientras no se produzca un cambio en los mortales, y los poetas son aquellos mortales que señalan el camino hacia el cambio.
Sin poetas no es posible ningún cambio en y entre los humanos, podríamos decir que son los verdaderos agentes de cambio. Se trata de una revista de poesía dirigida por mujeres, poetas que trabajando para la poesía trabajan para ese pequeño cambio que no dejará nada como estaba, haciendo que los humanos se hagan terrestres y construyan una vida posible de ser vivida, capaces de producir en nosotros nuevos goces cada vez que leamos y seamos leídos por un poema o cada vez que miremos y seamos mirados por un cuadro o cada vez que nos encontremos y nos desencontremos con un otro semejante y diferente en una conversación.
Raúl González Tuñón y Olga de Lucía inauguran el nº 1, un fragmento del poema La Libertad, de Tuñón y un fragmento del poema No me dejes esta noche, amor, de Olga de Lucía, hablan de los poetas que llevan estos nombres.

-“LA LIBERTAD”
De pronto entró la Libertad.
La Libertad no tiene nombre,
no tiene estatua ni parientes.
La Libertad es feroz.
La Libertad es delicada.
La Libertad es simplemente
La Libertad.”
“NO ME DEJES ESTA NOCHE, AMOR
No me dejes esta noche, amor
que la muerte anuda mi garganta,
que la ira arrebata turbulencias
y agiganta el cerco de la impotencia.”

Vicente Aleixandre y Cruz González conforman el nº 2. Un fragmento del poema Materia humana y un fragmento del poema Letras, donde los poetas se muestran.
“MATERIA HUMANA”
Y tú que en la noche oscura has abierto los ojos y te
has levantado.
Te has asomado a la ventana
La ciudad en la noche. ¿Qué miras? Todos van lejos
Todos van cerca.
Todos muy juntos en la noche. Y todos y cada uno en su
ventana, única y múltiple.”

“LETRAS”
Entre unas manos que dibujan una ciudad naciendo
y unas manos que dan vida a cierta clase de dolor
mi voz se va formando al ritmo de tus letras.”

Enrique Molina y Norma Menassa se despliegan en el nº 3, un fragmento del poema Amantes y vagabundos y un fragmento del poema Nadie me lo pidió, muestran sus alas.
AMANTES Y VAGABUNDOS
Nunca tuvimos casa ni paciencia ni olvido
Pero un poco más lejos hacia nada
Están las lámparas de viaje
Temblando suavemente
Los hoteles de garganta amarilla siempre rota
Y sus toscas vajillas para el suicidio o la melancolía.”

NADIE ME LO PIDIÓ
Me decían, partir el pan y repartirlo
porque la vida es solo el manotazo que derriba a la muerte,
y acudía presurosa porque todo podía ser de todos,
y la grandeza es el desfile de actos cotidianos,
fugaz presente tratando de abarcar el mundo y penetrarlo

Amelia Díez Cuesta 

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Los versos no están en las calles, hacen las calles. Heredera de una historia, nace al mundo Poesía más Poesía, una revista de difusión gratuita dirigida por mujeres del Grupo Cero. Y esto ya es una presentación. Definido como el principal instrumento de intervención en la realidad, la edición y publicación de revistas tiene su historia, también en el Grupo Cero.
La primera fue la revista GRUPO CERO, fundada en 1974, donde se presentan las credenciales de este movimiento científico cultural que nace en Argentina comandado por el psicoanálisis y la poesía y que tomando los versos de Miguel Oscar Menassa es “Entre tantas, una manera de comenzar”.
APOCALIPSIS CERO, que nace a principios de 1978, el Grupo Cero ha cruzado el charco y hay que alimentar las raíces bajo el imperativo de leer, en este nuevo país que salía de una dictadura de 40 años de silencio.
Se decreta en 1981 en la patria del poeta, la fundación de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero.
EL INDIO DEL JARAMA en 1992, con el festejo del V centenario del descubrimiento de América o la muerte del indio, una revista que reivindica que una vez puesta en circulación, la escritura pertenece al mundo y que incluye una sección llamada, también, Poesía más Poesía.
LAS 2001 NOCHES nace en 1997, siendo la revista de poesía de difusión gratuita de más tirada del mundo, 125.001 ejemplares mensuales de libertad. Sigue en activo, 21 años después, ahora en edición internet, es la revista más decana del Grupo Cero.
EL INDIO GRIS nace en el año 2000 y lo hace como revista virtual, dando el paso a internet y la expansión a través de la comunidad de lectores, sale cada jueves, no sólo en castellano, porque es una revista que ha sido traducida a otros idiomas y sigue editándose 18 años después.


POESÍA ES SALUD y SALUD ES POESÍA Revistas del Corredor del Henares nacen en 2011, y se fusionan en SALUD ES POESÍA – POESÍA ES SALUD en 2012.
También tenemos dos revistas en francés LA POÉSIE, C’EST LA SANTÉ, y LA SANTÉ, C’EST LA POÉSIE se publican en 2011, y en 2013 se fusionan en LA POÉSIE, C’EST LA SANTÉ – LA SANTÉ, C’EST LA POÉSIE.
Llegamos a 2018 donde nace POESÍA MÁS POESÍA, aunque hay que destacar que en la revista no encontraréis ninguna referencia temporal, ni espacial. La localización y el tiempo no la definen, desconoce aún sus pretensiones, quizá sea difundir el significante de la poesía a través de dos generaciones de poetas.
Debe su nacimiento al impulso del poeta Miguel Oscar Menassa, iniciador del movimiento Grupo Cero, el creador de las combinaciones que han alimentado estos más de 40 años de producción grupal y poeta-maestro del que se alimentan los integrantes de los talleres Grupo Cero.
De él surge la propuesta del programa de televisión Poesía más Poesía, que reúne cada semana a un gran poeta al que consideramos maestro, por la manera fuerte de estar en la poesía; su militancia poética, su denuncia social, y por abrir nuevos caminos o dejarse atravesar por ellos, y a un poeta de los talleres de poesía Grupo Cero, que forman parte de la maquinaria de producción grupal y se han formado en ella, que han publicado o están por hacerlo, que leen poesía y escriben, que se psicoanalizan o lo han hecho, que recomiendan la poesía como compañera de vida y que tienen, también, el compromiso de continuar la historia de esta escuela de poesía ideada por un poeta.
Poesía más poesía, joven revista grupal, presenta su tríada iniciadora con el compromiso de continuar trabajando para la poesía, para el pueblo, defendiendo la libertad y la cultura para todos. La poesía nos está haciendo, nos alimentamos de su savia siempre activa. En estos tiempos, sigamos practicándola.
Tengamos los garfios siempre activos.

Helena Trujillo Luque


POESÍA MÁS POESÍA. Una revista de poesía dirigida por mujeres
¿Cuál es la novedad, si es que hubiese alguna, de Poesía más Poesía? ¿Quizás que está dirigida por mujeres? ¿Y dónde está la novedad: en “mujeres” o en que en la dirección no haya ningún hombre?
Los grandes poetas en algún momento de su vida, fundaron, dirigieron o colaboraron en el funcionamiento de alguna revista, tanto hombres como mujeres. La diferencia era que los hombres publicaban en revistas dirigidas por hombres y las mujeres publicaban en revistas dirigidas por hombres.
En realidad lo traigo porque me sorprendió cuando busqué en internet “Revistas dirigidas por mujeres” me mostraba revistas “escritas” por mujeres, ninguna dirigida por mujeres.
Gloria Fuertes fue directora junto con dos hombres de una revista. María Chévez fue directora de Apocalipsis Cero algunos números. Amelia Díez Cuesta dirigió los últimos números de El indio del Jarama, Carmen Salamanca dirige Las 2001 Noches a partir del nº 125, Salud es Poesía-Poesía más Poesía está codirigida por tres mujeres, La Santé c’est la Poésie-La Poésie c’est la Santé está codirigida por dos mujeres. Poesía más Poesía. Una revista de poesía dirigida por mujeres.
Otra novedad es que lo que ha llegado a ser una revista comenzó siendo un programa de televisión que ya va por el número 45. Es decir, les llevó 40 números producir una revista.
Y algo tan sencillo como traer una biografía y poemas de un autor grande y de uno de los integrantes de poesía de los talleres de la Escuela de Poesía Grupo Cero, es una novedad.
La verdad es que no sé por qué tanta insistencia en que algo sea nuevo. Quizá porque sin darnos cuenta vamos produciendo con tanta novedad un futuro.

Cruz González Cardeñosa 

SOBRE LA NECESIDAD DE REGENERAR EL PERIODISMO
Hoy día el periodismo y los medios de comunicación se han convertido en un escaparate para los poderosos: publicidad de fármacos, drogas y armas, ataques entre sectores en competencia de negocios más o menos ilícitos, luchas de poder políticas y territoriales. Y mientras tanto, prácticamente la mitad de la población en España se debate por sobrevivir con salarios bajísimos y sigue creciendo la desigualdad consecuente a la crisis económica. El riesgo de pobreza infantil en España es uno de los más altos de Europa (hay niños que no comen todos los días) y en Madrid, la comunidad más rica del país, una de cada cinco personas es pobre, siendo notorios los casos de ancianos y familias desahuciadas en la calle, suicidios y suicidios encubiertos, todo perversamente escondido, como si nadie pudiera leer o hablar o pensar sobre estas y otras desgraciadas realidades, sin caer en el mero anecdotario sensacionalista, realizando una aproximación verdaderamente constructiva y transformadora.
Cuando se barre el polvo debajo de la alfombra para no ver, el montón de mierda se hace tan grande que explota. En España la corrupción, esa que los eficaces periodistas de investigación no denunciaron durante décadas, a pesar de ser tan evidente, como se ha demostrado después, facilitó que ciertos políticos de uno y otro partido se sentaran en el sillón de mando, negociaran con la riqueza del pueblo en su propio beneficio, en vez de poner su vida al servicio de los demás. Y así, el dinero del pueblo, su conocimiento, su salud, su futuro, sus derechos laborales, sus vidas se han visto efectivamente recortados, siendo los más afectados los más débiles (niños, ancianos, enfermos).
La desindustrialización, el desempleo, la explotación laboral, los deterioros en el sistema público de salud y de educación heridos y mutilados por los recortes del gobierno del PP, han producido un panorama actual donde pilares fundamentales para el crecimiento de un pueblo se han visto trastocados: los médicos grandes fueron despedidos, los que supervisan el trabajo de los más jóvenes piden refuerzos. Maltratados los médicos, maltratados los pacientes. Maltratados los profesores, maltratados los alumnos. Niños maltratados por los adultos que los envidian y no les dejan crecer ni desarrollar un pensamiento en libertad que pueda producir alguna diferencia, porque la diferencia es lo que se quiere borrar, hacer como si no existiera o peor aún, se sanciona o se combate como si se tratara de un ataque exterior.
El pueblo, sin embargo, exige una salida para su dignidad humana, utopías, un porvenir. La cultura al pueblo, la mujer a la poesía es un pensamiento que antecede a nuestro trabajo y que significa que la poesía está escrita por y para la mujer y que es el pueblo el que produce cultura, otra de las áreas más castigadas por los recortes del PP, ¿pero qué estado tolera que su pueblo sea culto?
Estamos convencidas de que un capitalismo más humano, es posible, porque si bien es cierto que el capitalismo es el mejor sistema de producción inventado por el hombre, aún no hemos encontrado la mejor forma de distribuir lo producido. Y esta revista que presentamos hoy es una forma de difundir esa riqueza universal que es la poesía, ese tesoro del pueblo para el pueblo, mientras no sea una asignatura en el colegio, como un kit de primeros auxilios, para el viaje personal que es mejor hacer acompañado. Cuando otros hombres escriben, nos sentimos acompañadas, conversamos con ellos, en una conversación íntima y personal que es al mismo tiempo un grito social y subversivo. Conversar es fundamental. Y queremos conversar con todos los poetas, aprender de ellos, forjar en nosotras un pensamiento fuerte, donde la poesía sea herramienta para culturizarnos e incorporar lo femenino, las diferencias.
Hemos aprendido en nuestra formación como poetas y psicoanalistas que la felicidad sólo puede hallarse en el camino del trabajo. Y estamos muy felices porque producto de un trabajo grupal nace esta revista de poesía que presentamos hoy: POESÍA MÁS POESÍA. Con la intención aperturista y productiva del pensamiento menassiano “Cuando todo está destruido la única posibilidad es poética”.
Una revista dirigida por mujeres, porque la mujer es una producción de la poesía, no sencilla ni para los hombres, ni para las mujeres. Toda mujer es muchas mujeres. Y la poesía es todas las mujeres. Y quizás esa sea la diferencia que propone.
Todas las grandes revoluciones fracasaron por lo que nuestra aspiración no va en esa dirección. Nuestro trabajo trata más bien de movilizar las complejas estructuras ideológicas que se forjan en nosotros y constituyen la base de la alienación que los estados y los medios de difusión alimentan con desinformación fragmentaria y tendenciosa al servicio de los poderosos y que desalienta y prohíbe la heterosexualidad y el trabajo de todo creador. Y sólo la poesía, la verdadera historia de los pueblos, nos da las claves, para quien sabe entenderlas, de la denuncia social perdurable en la historia de la humanidad, como marcas que dan sentido a nuestra existencia. Es desde esas señales que se conforma un mapa y una guía para nuestro pensamiento grupal y en acción y un poderoso instrumento de conocimiento al servicio de los pueblos.
En los diferentes números de esta revista, iremos formalizando nuestro pacto: el de presentar a estos hombres poetas, a estas mujeres poetas, algunos consagrados ya por la historia y otros forjándose y creciendo en los talleres de poesía del Grupo Cero, que han asumido el mandato, escribiendo y denunciando, y con sus escritos nos ayudan a ver más allá de nuestro propio alambrado y a pasar a la acción. Hablaremos de quiénes fueron o son, cómo comenzaron su relación con la poesía, de qué y cómo vivían o viven, y presentaremos una selección de sus mejores poemas.
Muchos de ellos, dirigieron o participaron en importantes revistas de poesía y periódicos de su época que exigían a los periodistas ser además poetas. Y siguiendo su camino esta revista que presentamos es una manera de regenerar no sólo el periodismo actual sino también un sistema de valores destruido que precisa de criterio estético para un pacto entre humanos que, frente a la injusticia, la guerra, la destrucción, pueda producir nuevas realidades perdurables en el lenguaje.
Para nosotras este es el comienzo de un viaje de enriquecimiento y crecimiento infinito, que esperamos que para ustedes también lo sea.

Virginia Valdominos 

Nadie puede discutir la importante labor cultural que las revistas tienen en cuanto a su poder de difusión. Importante también es la difusión que se haga a través de conferencias, recitales o eventos culturales, pero indiscutible el hecho que la palabra escrita deja una huella grabada en el tiempo para siempre.
Conscientes de esta verdad es que el Grupo Cero ha tenido desde sus comienzos con la publicación de la Revista Grupo Cero , Nº 0, Bs, As, 1974 donde podemos leer en su editorial que La poesía es siempre un acto contracultural, se acerca a la naturaleza, tiene que ver con el hombre , un quehacer casi constante en ese campo.
En ese compromiso con el hombre , la Editorial Grupo Cero ha publicado numerosas y sucesivas revistas como Apocalipsis Cero que llegó a editar 5000 ejemplares cada tirada; “Extensión Universitaria” y “Las “2001 Noches” , que fueron las revistas de mayor tirada en el mundo, así está reflejado en sus páginas, (125.000 ejemplares por tirada, de difusión gratuita). El Indio del Jarama y otras más modestas como la Cosa Nostra, Leyendo a Freud, etc. También los talleres de poesía de distintos poetas del grupo tienen sus publicaciones. Es decir hay una serie de productos que anteceden la publicación que presentamos hoy y que es el resultado de las premisas de funcionamiento que el programa de los grupos de poesía solicita a sus integrantes y que hablan de un compromiso del poeta y de lo grupal con su tiempo y con el futuro.
Según Wallace “el propósito de la poesía es contribuir a la felicidad del hombre” y sin entrar en la polémica de si la poesía ha resurgido o se está muriendo, si es de élite o debe llegar al pueblo, en nuestra intensión de universalizar la poesía es que comenzamos con el programa televisivo y decidimos luego pasarla a papel para grabar su huella en el tiempo.
Numerosos poetas de los que hemos traído en estos 45 programas también han participado como directores o colaboradores de importantísimas revistas, corroborando la importancia de las mismas en la divulgación de un pensamiento que se requiere sea subversivo, creativo, que amplié el campo del conocimiento e ilumine verdades que los estados tratan de ignorar y los prejuicios tratan de conservar, cuyo resultado es un sometimiento inoperante a lo establecido.
Se dice que hoy en día las revistas no son celebraciones de la poesía sino del ego de sus autores y presentan sin crítica innumerables poemas donde es difícil destacar los buenos poemas de los inservibles, dada la proliferación de “nuevos poetas” que parecen no haber leído poesía porque no alcanzan a transmitir ningún decir poético y creen que no hay condiciones para escribir un buen poema. De eso pretendemos alejarnos y es por ello que presentamos en cada número un poeta consagrado del cual tomamos su biografía y una selección de poemas, ya que sin lectura no es posible la escritura. Los que nos preceden guían nuestros pasos y el rigor de nuestro director y consejero, el Dr. Miguel Oscar Menassa, que realiza esta labor desde más de cuarenta años.
Y como la mujer es tan loca como la poesía, en ella reside toda posibilidad de subversión (Conferencia inaugural de Menassa al SSF, 1989), nos hemos reunido un equipo femenino para producir estos ejemplares, de una estrecha tirada por ahora, que también muestra la producción de los nuevos poetas, con libros publicados, y que pertenecen a los talleres Grupo Cero.
Esperemos que cada ejemplar sea leído al menos por veinte personas y que esta iniciativa goce de salud mucho tiempo.

Olga De Lucía

Todos los poetas tuvieron la necesidad de publicar una revista de poesía para que la poesía sume poesía en las en manos del pueblo, porque son los pueblos los que saben que la historia es la historia que se escribe y es el poeta el encargado de darle un nuevo sentido a esta realidad con su otra lectura que será la que permanecerá.
Esta revista surgió en un momento donde entre las mujeres no sólo corría la tinta sino también la sangre en una lucha donde tuvimos que soportar también una criminalidad que se ejercía sobre cuerpos de mujeres no terminadas de construir. En medio de una guerra nunca proclamada surgió la poesía como posibilidad de transformación y única salida para que el amor desvíe al odio y vuelva a reinar sobre la relación con los otros que también recorren el camino de la vida.
No sé bien cómo nació la idea, pero emergió de un conjunto de mujeres que tenían que ver con la escritura y con el psicoanálisis, tal vez pensando que el legado que no quedaba escrito no podía llegar a ningún lado.
Y después vino su realización, nos reunimos una vez por semana para leer a poetas consagrados y presentar al mundo los nuevos poetas que se formaron en los grupos de poesía enmarcada sobre la institución Poesía y Psicoanálisis, y tomando aquella frase de Hörderlin cuando dice que la poesía es la instauración del ser por la palabra. Una existencia del ser debida al lenguaje como si la poesía fuese el Ello del lenguaje, una herramienta de suma precisión para un conocimiento mutado en saber, saber de algo que no se sabe bien que es, pero que va a tocar al semejante en la misma vibración desencajada, como si hubiese sido él el que lo hubiese escrito. Todo estaba en el aire, y quisimos apresarlo de manera cibernética para que llegase a todo el mundo y a través de la poesía una nueva manera de vivir.
La poesía de los poetas más leídos por nosotros, conformaron constelaciones de determinadas épocas y decidimos dejarnos acompañar por esas voces que nos precedieron en las cuales nos reconocíamos a pesar de ser una realidad que nos antecedió, pero que era la misma realidad que nos unía en una hermandad con las nuevas voces de nuestra generación y nos sentimos acompañados.
Todas las revistas de poesía publicadas a través de los años son tal vez las compañeras de esta que tiene la particularidad de estar dirigida por un grupo de mujeres que salieron a la luz reclamadas por la fuerza que necesitaba en este momento la humanidad que se volvió loca en guerras y tiempos de sombras que nos hunden y nos aplastan.
Había que volver a decirle al mundo que así no, que había que recuperar la música que nos habita y dejar un testimonio del deslumbramiento y de la transformación sin fin, ante el espectáculo del mundo.
Fuimos obedientes frente al mandato y es increíble como floreció el almendro, un árbol plantado por un hombre, un poeta que se llama Miguel Oscar Menassa que nos reunía en su grupo de poesía, una vez por semana, a leer y a escribir, porque de su grandeza salieron estos brotes de nuevos poetas que fuimos publicando en la revista que hoy presentamos para que su poesía se universalice al lado de otros consagrados.
“La poesía cambia con el tiempo, pero sólo, decía Octavio Paz, como el tiempo mismo, para volver al punto de partida”, y allí se juntan las generaciones de poetas, para echar a volar algunos versos que harán la historia de esta permanencia que creemos construirá un nuevo tiempo.
Una revista de poesía y lo que vendrá ya ha venido. Ahora les pido la colaboración para su difusión porque su lugar es estar en el mundo sin pagar ningún peaje, porque nació en total gratuidad, o lo que es lo mismo en total gratitud, enteramente libre, para ser leída que a la vez es ser escrita, por todos.

Norma Menassa

SOBRE EL PROCESO DE CREACIÓN
La creación es una función del sujeto es decir, que si hay individuos que viven en nuestra sociedad incapaces de la creación, eso se puede considerar como una enfermedad psicosocial parecida a las inhibiciones para hacer el amor o para trabajar.
 Dos grandes teorías hablan de la creación, a lo largo de todo el pensamiento sobre el arte. Una de ellas es la de “la musa”, la de la inspiración, porque la musa lo que indica es que hay Otro, hay Otro, no otra persona, Otro. La musa o la inspiración indica que el poeta es un amanuense, es un intermediario entre eso Otro que está fuera de él, la musa, la inspiración que se revela a través de él.
 La otra línea de pensamiento que alcanza su máxima expresión en Edgar Allan Poe, que habla del trabajo intelectual, dice, hay pensamiento. En un poema de éste autor que se llama, El Cuervo, él intenta explicar racionalmente la creación de su poema. Desde pensar que un poema de más de cien versos nadie lo lee hasta pensar que había un personaje que al escuchar las palabras, no podía reproducirlas, tenía que ser un cuervo. Es muy interesante una observación que hace Borges acerca de la reflexión de Poe donde dice: es verdad que algo vivo que escuche y no pueda repetir es un cuervo, pero también podría haber sido un loco, dice Borges, con lo cual el poema hubiese sido diferente. Edgar Allan Poe dice para que sea leído un poema tiene que ser dramático, no sé si entienden lo que les quiero hacer llegar de esta modalidad de escribir o de esta modalidad de pensar la creación.
 Algo tremendo para que la gente vibre, dice, es la muerte de una mujer. Y quién puede llorar, o para quién puede ser tremenda la muerte de una mujer, razona, y bueno… para un amante.
 Y con esto él arma el poema que se llama El Cuervo. 
 Es interesante que lean el poema para que vean que más allá de todo este razonamiento hay algo misterioso en él, hay algo indecible. 
 De esta línea de pensamiento se generó el constructivismo.
Borges frente a la pregunta dice: A mí me pasan las dos cosas y en esa ingenuidad de los poetas, Borges tenía su razón en el sentido que nosotros podemos decir que en el acto creativo hay Otro… pensamiento. O sea en el acto creativo hay Otro, pero no otro fuera del sujeto, fuera del hombre, sino que es Otro Pensamiento en el hombre. Es decir que aquello que crea no es exactamente el hombre, no es exactamente el Yo, no es la Conciencia, sino que lo que se instrumentaliza en el proceso creativo, es el pensamiento inconsciente.
Petrarca en 1300 más o menos tiene un verso que dice: Yo soy hablado y en el hablar asido.
400 años después, Rimbaud, rabiosamente vuelve a insistir sobre la formulación de un pensamiento inconsciente productor de la obra artística diciendo: Yo es Otro. Yo es Otro quiere decir que el Yo es absolutamente ajeno al proceso de creación que el mismo Yo instrumentaliza para crear.

Miguel Oscar Menassa

Se recomienda ver el programa de televisión Poesía más Poesía con la presencia el poeta Miguel Oscar Menassa y director del programa.

PRÓXIMO NÚMERO

1. Poesía más Poesía: Raúl González Tuñón y Olga de Lucia.

RAÚL GONZÁLEZ TUÑÓN

BIOGRAFÍA

Raúl González Tuñón, poeta argentino conocido como el pichón de Argentina. Nació
en la Ciudad de Buenos Aires, el 29 de marzo de 1905. Murió, el 14 de agosto de 1974 en
Buenos Aires.
Un 29 de marzo de 1905 en la casa con dos patios y un níspero en la calle Saavedra,
frente al muro de un asilo, nacía Raúl González Tuñón. En el barrio del Once aquella
casa que ya no existe, como tampoco el muro ni el asilo.
“Vi la luz en el barrio del once, en el surero
Cerca de allí nació también Julio de Caro
y escribió de la Púa sus memorables versos.
Entonces aún la luna bajaba hasta los patios
¿Era todo mejor? No lo sé. Era distinto”

Hijo de inmigrantes españoles de origen obrero, el sexto de siete hermanos heredó el compromiso social de su abuelo materno, Manuel Tuñón, un minero asturiano y socialista que fue el primero en llevarlo a una manifestación. Su otro abuelo, Estanislao González fue un imaginero borracho y aventurero, que jamás salió de España. Se quedó pintando el manto de la virgen que sus vecinos llevaban en las procesiones, recorriendo bares y persiguiendo muchachas. De él, escucharía increíbles anécdotas a lo largo de su infancia y obtendría el perfil lírico y el espíritu andariego.
A los 17 años, Raúl recibió 15 pesos por su poema “A Frank Brown” (el payaso), publicado en la revista Caras y Caretas. Por entonces, ya era un gran conocedor de los bajos fondos porteños, tema esencial de su primer libro El violín del diablo, (1926) donde retrató como nadie ese Buenos Aires de fondas, cafetines y cabaretes de marineros, prostitutas, ladrones y canallas. Libro de 49 poemas que está dedicado a sus hermanos Enrique y Oscar, (“los más indulgentes espectadores de mis versos”).

Cinco “marineros” en Buenos Aires en 1933 en la presentación del libro de Norah Lange: `45 días y 30 marineros´. Vemos vestidos temáticamente de pié desde la izquierda a Pablo Neruda, Amado Villar, Federico García Lorca y Jorge Larco; en cuclillas, Raúl González Tuñón.

LOS LADRONES

Ven a verlos por la mañana
con la gorra hasta las orejas.
Han desvalijado a las viejas
del Asilo de las Hermanas.
Dilapidarán sus dineros
con mujeres y malandrinos
en pocilgas y merenderos,
en milongas y clandestinos.
Oirán un tango de Pracánico
y en lo del Pena ole con ole
mientras sueñan con Rocambole
las muchachas en el Botánico.

Del Parque Goal el payador
humedecerá sus mejillas
cantando sombrías coplillas
de sangre, de muerte y de amor.
A la noche con la mamúa
irán de pura recalada
a besar la crencha engrasada
que cantó Carlos de la Púa.
Y son humanos, inhumanos,
fatalistas, sentimentales,
inocentes como animales
y canallas como cristianos.
Ninguna angustia los desgarra.
Cada cual vive como quiere.
Cuando la madre se les muere
le ponen luto a la guitarra.

ECHE VEINTE CENTAVOS EN LA RANURA (1926)


I
A pesar de la sala sucia y oscura
de gentes y de lámparas luminosa
si quiere ver la vida color de rosa
eche veinte centavos en la ranura.
Y no ponga los ojos en esa hermosa
que frunce de promesas la boca impura.
Eche veinte centavos en la ranura
si quiere ver la vida color de rosa.
El dolor mata, amigo, la vida es dura,
eche veinte centavos en la ranura
si quiere ver la vida color de rosa.

II
Lamparillas de la Kermesse,
títeres y titiriteros,
volver a ser niño otra vez
y andar entre los marineros
de Liverpool o de Suez.

III
Teatrillos de utilería.
Detrás de esos turbios cristales
hay una sala sombría.
Paraísos artificiales.

IV
Cien lucecitas. Maravilla
de reflejos funambulescos.
¡Aquí hay mujer y manzanilla!
Aquí hay olvido, aquí hay refrescos.
Pero sobre todo mujeres
para hombres de los puertos
que prenden como alfileres
sus ojos en los ojos muertos.
No debe tener esqueleto
el enano de Sarrasani,
que bien parece un amuleto

de la joyería Escasany.
Salta la cuerda, sáltala,
ojos de rata, cara de clown
y el trala-trala-trálala
ritma en tu viejo corazón.
Estampas, luces, musiquillas,
misterios de los reservados
donde entrarán a hurtadillas
los marinos alucinados.
Y fiesta, fiesta casi idiota
y tragicómica y grotesca.
Pero otra esperanza remota
De vida miliunanochesca…

V
¡Qué lindo es ir a ver
la mujer
la mujer más gorda del mundo!
Entrar con un miedo profundo
pensando en la giganta de Baudelaire…
Nos engañaremos, no hay duda,
si desnuda nunca muy desnuda,
si barbuda nunca muy barbuda
será la mujer.
Pero ese momento de miedo profundo…
¡Qué lindo es ir a ver
la mujer
la mujer más gorda del mundo!

VI
Y no se inmute, amigo, la vida es dura,
con la filosofía poco se goza.
Eche veinte centavos en la ranura
si quiere ver la vida color de rosa.

Este libro, y las influencias de Enrique, su hermano, le permitieron ingresar en el diario
Crítica. Su director, Natalio Botana, quien se jactaba de tener en su redacción a los
jóvenes poetas de la nueva generación, convocó a Raúl a sus filas. (“….para mí, un
buen poema, es la mejor carta de presentación de un periodista…”).
El diario Crítica fue una gran escuela de periodismo. Por allí pasaron Nalé Roxlo,
Borges, Arlt, Petit de Murat y Nicolás Olivari, entre tantos otros. Tenía Raúl por
entonces veinte años y todo el mundo ante sus ojos viajeros y, coqueteando entre los
grupos antagónicos de Florida y Boedo, abrazó las primeras vanguardias, participando
de la mítica Revista Martín Fierro, junto a Borges, Girondo y Discépolo, entre otros.
González Tuñón, hoy suele figurar en las antologías de ambos grupos, por abrazar las
premisas del primero, pero sin desoír los dardos afilados que el grupo de
Boedo, de la mano de Roberto Arlt, Leónidas Barletta y Alvaro Yunque, lanzaban desde
su prosa.

Raúl González Tuñón en el Café Tortoni

LA LIBERTAD

I
De pronto entró la Libertad.

La Libertad no tiene nombre,
no tiene estatua ni parientes.
La Libertad es feroz.
La Libertad es delicada.

La Libertad es simplemente
la Libertad.

Ella se alimenta de muertos.
Los Héroes cayeron por Ella.
Sin angustia no hay Libertad,
sin alegría tampoco.
Entre ambas la Libertad
es el armonioso equilibrio.

Nosotros tenemos vergüenza,
la Libertad no la tiene,
la Libertad anda desnuda.
(Y el señor Jesucristo dijo
que el reino de Dios vendrá
cuando andemos de nuevo desnudos
y no tengamos vergüenza.)

Hermanos, nosotros sabemos,
pero la Libertad no sabe.

II
Hay que ser piedra o pura flor o agua,
conocer el secreto violeta de la pólvora,
haber visto morir delante del relámpago,
conocer la importancia del ajo y el espliego,
haber andado al sol, bajo la lluvia, al frío,
haber visto a un soldado con el fusil ardiente,
cantando, sin embargo, la Libertad querida.

Viva el amor, la vida poderosa,
la muerte creadora de olores penetrantes
y eso porque uno muere y resucita,
la luz sobre los techos de la aurora,
sobre las torres del petróleo,
sobre las azoteas de las parvas,
sobre los mástiles del queso y el vino,
sobre las pirámides del cuero y el pan,
la gente retornando,
una ventana con la bandera en familiar bordado
y la exacta ambulancia, con heridos,
cantando, sin embargo, la Libertad querida.

Hay que ser como el puente necesario,
natural como el lirio, como el toro,
saber llegar al fondo del silencio,
al subsuelo del brote y a la raíz del grito,
hay que haber conocido el miedo y el valor,
haber visto una mano que agita una linterna
de noche, hacia el distante nido de metralla,

hay que haber visto a un muerto cicatrizado y solo
cantando, sin embargo, la Libertad querida.

III

De pronto entró la Libertad.

Estábamos todos dormidos,
algunos bajo los árboles,
otros sobre los ríos,
algunos más entre el cemento,
otros más bajo la tierra.

De pronto entró la Libertad
con una antorcha en la mano.

Estábamos todos despiertos,
algunos con picos y palas,
otros con una pantalla verde,
algunos más entre libros,
otros más arrastrándose, solos.

De pronto entró la Libertad
con una espada en la mano.

Estábamos todos dormidos,
estábamos todos despiertos
y andaban el amor y el odio
más allá de las calaveras.

De pronto entró la Libertad,
no traía nada en la mano.

La Libertad cerró el puño.
¡Ay! Entonces…

Los hermanos Tuñón fueron un puente entre ambos grupos. Y finalizados los años
veinte, cuando la polarización política se hizo evidente, debieron definir su posición. El
joven poeta de las tabernas, se convertiría en el primer poeta político-social de la
Argentina. Viajero inagotable, los puertos y los caminos fueron su obsesión. Natalio
Botana, enseguida comprendió que “este Raúl, el hermano de Enrique, es un pájaro y
hay que tratar de tenerlo siempre afuera”.
Esta atinada percepción hará que se convierta en corresponsal del diario y allí
comenzarán los viajes donde recogerá diferentes vivencias, transformándolas en
poesía. La huelga obrera de la Patagonia, en 1921, tiene uno de sus primeros
portavoces en Tuñón.
Producto de estas experiencias como periodista viajando por el interior del país, fue
Miércoles de Ceniza, (1928). Aquí, el poeta hizo un reconocimiento geográfico de su

propia historia y de la historia de Argentina, en una suerte de revisionismo trasgresor
y a contramano del oficialismo. Con este libro, Raúl ganó el premio Municipal. Con los
500 pesos del premio, sacó un pasaje en el buque español “Puerto de Palos”, para
finalmente “anclar en París”. El dinero se acabó pronto, pero nació en consecuencia La
Calle del agujero en la media (1930), el gran salto desde los bares de Buenos Aires,
hasta una mesa en Montparnasse. Un libro enamorado de París, sus mujeres, sus
esquinas, su bohemia y el surrealismo.

Fotografia original de PABLO NERUDA junto a RAUL GONZALEZ TUÑON Paris 1937

ESCRITO SOBRE UNA MESA DE MONTPARNASSE


Una tarde por el ancho rumor de Montparnasse
por ese aire de provincia tan confianzudo y claro
-cada ventana paga su pedazo de sol con una canción-,
anduve bebiendo el buen vino rojo y alegre como una canción,
rojo y alegre como una revolución.
Y entonces, pensé: ¿qué haré ahora de mi vida?
Tengo dos amigos, un saxofonista y un vendedor de globos.
Ellos me han dicho: viene el invierno y eso es terrible.
Los gatos se calientan al sol pero un hombre necesita
de la buena lumbre, de la buena carne y de la mujer
siquiera dos veces a la semana.
Algunas mujeres me han detenido en Montmartre
pero me piden cigarrillos y cien francos
y yo solo puedo darles ágiles besos casi inéditos
y hablarles de mi país sin que ellas me comprendan
y decirles que Blanca Luz está en México
sin que ellas me pregunten quién es Blanca Luz.
Una noche bajo la vieja luna de París degollada en los techos
-la luna que alumbra a los enamorados y a los cobardes yo
vi cómo en un alto balcón
se amaban un muchacho y una muchacha.
Vengo de Buenos Aires, digo a mis amigos desconocidos,
de Buenos Aires que es tres veces más grande que París
y tres veces más pequeña.
Y aunque mi sombrero y mi corbata y mi espíritu canalla
sean productos perfectamente europeos
soy triste y cordial como un legítimo argentino.
Diría: soy un pobre muchacho abandonado aquí
como una valija rotulada en todas las aduanas del mundo
y quisiera irme al Turkestán porque Turkestán es una bonita palabra
y mi amigo Michel Berboff nació en Turkestán.

¡pero si yo pudiera llevar a la práctica algo que hace días reflexiono!
¡Ponerme a gritar sobre la Torre Eiffel con afilados gritos para que venga una mujer y
me ame!
¿Conocen ustedes el Neuquén?
Allí hay cabañas de troncos de árboles
y pulperías en donde venden conejillos y libros de Maurice Dekobra,
¿Y Tucumán? En Tucumán solo puede buscarse
la noche en los ojos de sus mujeres
y las guitarras de sonoras y floridas parecen patios.
¿Y Mendoza? En Mendoza los niños saben cantar
porque han nacido al borde de las acequias.
¿Y La Rioja? Yo anduve por ahí adolescente y barbudo
y gané una elección con cincuenta pesos y una vaca,
absorto, como Buster Keaton.
¿Y Santa Fe? En Santa Fe viví treinta días en un convento
con ocho frailes franciscanos que iban doblándose hacia el suelo.
Los duendes venían hasta mi cuarto trayéndome briznas de sol
y por la noche se ocultaban en las hornacinas
para hacerles señas a los perros sin dueño y a los viajeros extraviados.
Nosotros tenemos además estaciones abandonadas, pozos de petróleo
y escuelas rurales, como en los cuentos de Bret Harte.
Pero lo que no tenemos es la alegría verdaderamente constante,
la risa verdaderamente pura, el corazón verdaderamente libre.
Y no se hable de mi corazón.
Yo quisiera
anunciar la función de los circos
dando puñetazos a las estrellas rojas.
Yo quisiera escupir los vidrios de un expreso de lujo
para que rabien los millonarios.
Yo quisiera interrumpir todas las comunicaciones telefónicas
para ver si encuentro una palabra, una sola palabra para mí
y abrir toda la correspondencia del mundo por ver si alguien
una sola persona tiene un recuerdo, un solo recuerdo para mí.
Yo quisiera explotar una bomba, derrocar un gobierno,
hacer una revolución con mis manos amigas del cristal, de la luz,
de la caricia -destruir todas la tiendas de los burgueses
y todas las academias del mundo y hacerme un cinturón bravío de rutas inverosímiles como Alain Gerbault, para que venga Blanca Luz y me ame.

Luego de pasar por Barcelona regresó a la Argentina autoritaria de la década infame.
Botana participó de esta insurrección militar, incubándola desde su diario. Luego esto
jugará en su contra y terminará preso, con su diario clausurado y un breve exilio del
que regresó en 1932.
Con Crítica reabierto, estalló la guerra en el Chaco Paraguayo entre Paraguay y Bolivia
y fue Raúl el enviado al frente para relatar las patéticas imágenes de la tragedia. Allí
vio el horror de los cadáveres de “soldaditos que morían abrazados”, el olor a “tierra
arañada por la desesperación, a árboles quemados, a restos de trajes, de zapatos”. Fue
el cronista del dolor inmediato.
En Buenos Aires, cerca del puerto, en esas tabernas a las que el poeta adolescente les
había cantado; obreros, estudiantes y empleados sin trabajo habían levantado Villa
Desocupación. Una vez más, González Tuñón fue el designado para contar lo que allí
pasaba. Mezclado entre la gente, escribió
el gran reportaje de esas vidas, al que llamó La ciudad del hambre. Luego, cuando allí
se estaba organizando una marcha de protesta, Raúl estuvo con ellos, mientras la
policía arremetía a tiros y sablazos contra la gente que corría “entre sus casas de
cartón y arpillera”.
Como reacción inmediata, Tuñón fundó la revista Contra y allí publicó su poema “Las
brigadas de choque”, una especie de arte poética y discurso ideológico que definía su
postura contra la burguesía y “los plumíferos guardianes del orden constituido”
Poema, que como es usual para quienes se salen del dogma, le ocasionó cárcel y un
procesamiento que tendría veredicto recién en 1965: dos años de prisión condicional.
En 1933, Tuñón decidió exiliarse en España. Durante los años siguientes sucederán
hechos fundamentales. Conocerá a su primera esposa, musa de uno de los poemas de
amor más bellos:”Lluvia” y publicará El otro lado de la estrella, (1934), una historia de
trotacaminos, donde se alternarán relatos y “poesía de cuento”, como más tarde definiría su autor.
Luego, Todos bailan, poemas de Juancito Caminador, (1935), una especie de alter ego
del poeta, imaginado a partir de una etiqueta de whisky Johny Walker, donde se veía a
un personaje de bastón y galera caminando por el mundo. Poesía romántica de
amores furtivos y grandes amores, mezclada con política y retratos de viajes anteriores.
Una sublevación de mineros en España, en 1935, le mostraría una realidad todavía
más violenta a la que había conocido como corresponsal del diario de Botana.

Conocerá a Dolores Ibarruri, la Pasionaria y trabará amistad con Neruda, (por esa
época Cónsul en Madrid), con Federico García Lorca, Miguel Hernández y Rafael Alberti, entre otros compañeros de letras y de lucha. De la sublevación obrera nació La Rosa Blindada (1936), ( Octavio Paz dijo de ese libro; Para esa generación ( las del treinta) escribir poesía combativa era escribir a la sombra de Raul Gonzalez Tuñon, Es el Ruben Dario de la poesía social, y no cometo una herejía si afirmo que España en el corazón de Pablo Neruda y España aparta de mi este calice de Vallejo, no hubiera podido ser sin La rosa blindada). Un libro que reúne todos los elementos fundacionales de la épica de Tuñón, acciones heroicas de los mineros con sus mujeres e hijos; la historia de Aída Lafuente muerta en una cuenca minera de Asturias y poemas donde anticiparía el sangriento prólogo a la Segunda Guerra Mundial: el levantamiento de Franco.

La Libertaria

A la memoria de Aída Lafuente,muerta en la cuenca minera de Asturias. Madrid, 1935

A Eduardo Ugarte

Estaba toda manchada de sangre,
estaba toda matando a los guardias,
estaba toda manchada de barro,
estaba toda manchada de cielo,
estaba toda manchada de España.

Ven, catalán jornalero, a su entierro,
ven, campesino andaluz, a su entierro,
ven a su entierro, yuntero extremeño,
ven a su entierro, pescador gallego,
ven, leñador vizcaíno, a su entierro,
ven, labrador castellano a su entierro,
no dejéis solo al minero asturiano.

Ven, porque estaba manchada de España,
ven, porque era la novia de Octubre,
ven, porque era la rosa de Octubre,
ven, porque era la novia de España.

No dejéis sola su tumba del campo
donde se mezclan el carbón y la sangre,
florezca siempre la flor de su sangre
sobre su cuerpo vestido de rojo,
no dejéis sola su tumba del aire.

Cuando desfilan los guardias de asalto,
cuando el obispo revista las tropas,
cuando el verdugo tortura al minero,

Ella, agitando su túnica roja,

quiere salir de la tumba del viento,
quiere salir y llamaros hermanos
y renovaros valor y esperanza
y recordaros la fecha de Octubre
cuando caían las frutas de acero
y estaba toda manchada de España
y estaba toda la novia de Octubre
y estaba toda la rosa de Octubre
y estaba toda la madre de España.

De: La rosa blindada

Raúl regresó a Buenos Aires poco antes del fatídico julio del 36’, con el fin de organizar
la Sección Hispanoamericana de la Alianza de Intelectuales Antifascistas. En Argentina
reinaba el autoritarismo, el poeta estaba en la mira del gobierno, y tras publicar “8
Documentos de Hoy”, donde reunía parte de su trabajo solidario con la República
española.
Vengo de los grandes ríos y de las altas montañas, de las claras y las oscuras, altas y
chatas ciudades de un continente que habla en español, de un continente de veinte y
tantos países iguales y distintos, donde, desde la selva de la canción autóctona hasta el
puerto de los cantos internacionales; desde el caos caliente de los trópicos y los
grandes silencios blancos del Sur; desde el laberinto de las explotaciones minerales y
los dorados campos trigueros: ochenta millones de americanos, criollos o gringos viven
pendientes de los sucesos de España, siguiendo con alternativas de angustia y alegría
la lucha de los españoles contra la invasión fascista internacional.
Se enteró de la muerte de Federico García Lorca y decidió que su lugar estaba en
España. Consiguió que La Nueva España, un periódico republicano editado en Buenos
Aires, lo enviara como corresponsal de guerra.
Allí verá que la muerte está en las calles y los campos, compartirá el dolor y los
bombardeos con León Felipe, Nicolás Guillén y Antonio Machado y dará cuenta de los
terribles sucesos, más tarde, en dos libros Las puertas del fuego y La Muerte en Madrid.
“¡Qué muerte enamorada de su muerte!
¡Qué fusilado corazón tan vivo
¡Qué luna de ceniza tan ardiente
en dónde se desploma Federico!…

DOMINGO FERREIRO

Toca la gaita Domingo Ferreiro
toca la gaita… «¡Non queiro, non queiro!»

Porque están llenas de sangre las rías,
porque no quiero, no quiero, no quiero.
Y se secaron los ramos floridos
que ella traía en la falda del viento,
que ella traía a su novio soldado
o pescador, labrador, marinero.
Sobre Galicia ha caído la peste,
ay, los oscuros sargentos vinieron.
Están colgando en los pinos los hombres,
toca la gaita, no quiero, no quiero.
Nuestros hermanos que están allá abajo
pronto vendrán a vengar a los muertos,
pronto vendrán en mitad del verano,
pronto vendrán en mitad del invierno.
El que no ha muerto andará por el monte
y en las aldeas cayeron los buenos.
Ay, que no vayan los lobos al monte,
toca la gaita, no quiero, no quiero.
Ya llegarán las valientes milicias
para acabar con la hez del desierto.
Ya llegarán en mitad de la Historia,
ya llegarán en mitad de los tiempos.
Toca la gaita… ¡que baile el obispo!
Toca la gaita, no quiero, no quiero.
Porque no es hora de fiesta en España,
porque no quiero, no quiero, no quiero.
Ya llegarán los soldados leales
para acabar con los pájaros negros,
ya llegarán en mitad de la Biblia,
ya llegarán en mitad de los muertos.
Toca la gaita. ¡Que baile la víbora!
Toca la gaita, no quiero, no quiero.
Porque la gaita no quiere que toque.
Porque se ha muerto Domingo Ferreiro.

En 1939, acompañó a Neruda a Santiago de Chile. En un viaje que inicialmente era de quince días y resultó de cinco años. Allí fundó el diario El Siglo, escribiendo en él dos columnas diarias donde siguió, con su estilo mordaz e irreverente levantando sus contestatarias banderas. En Chile enfermará su esposa y desde allí seguirá Raúl, paso a paso las noticias de la Segunda Guerra Mundial, la ocupación alemana en París, la invasión a la Unión Soviética, la destrucción de Guernica.
Allí pensará más que nunca en sus amigos por el mundo y a ellos les dedicará su libro Canciones del tercer frente (1941), donde se reunían cuatro libros: Himnos y canciones; A nosotros, la poesía; Las calles y las islas y Los caprichos de Juancito caminador.
Nosotros, ¡cuántos! todos, habéis aclarado tanto mi pensamiento, me habéis dado tan singular y tan transparente amistad. Me habéis mostrado una amistad alegre y cuidada, y vuestro decoro intelectual me sorprendió al principio: yo llegaba de la envidia cruda de mi país, del tormento. Desde que me acogisteis como vuestro, disteis tal seguridad a mi razón de ser, y a mi poesía, que pude pasar tranquilo a luchar en las filas del pueblo. Vuestra amistad y vuestra nobleza me ayudaron más que los tratados. Y hasta ahora, este sencillo camino que descubro, es el único para todos los intelectuales.

Nos dirá también… el escritor debe servirse del arma que sabe manejar mejor, la pluma. La pluma de un
escritor digno de tal nombre no debe ser servil. Pero hoy un escritor autentico moja su pluma antes en la sangre que en la tinta; y esta pluma se convierte, más que nunca, en un arma, vale más que se pudra en la inacción- España es hoy nuestra pasión. Si no combatimos en su suelo, seamos en el exterior sus soldados de una forma o otra. Brigadas de choque del pensamiento internacional- No nos avergonzamos de haber puesto, por una vez, nuestra pluma al servicio de algo, pues ese algo es España nada menos. Ese algo es el mundo, es el destino del hombre.

En 1943 publicó Himno de pólvora, con poemas y textos en prosa cuyo tema central eran los hechos de la guerra, y la bellísima Elegía en la muerte de Miguel Hernández. Ese mismo año perdió a su compañera y a su hermano, Enrique. A partir de ese momento ellos estarán presentes siempre, buscándolos, rescatándolos a través de sus poemas. Poco después conoció a Irma Falcón, la madre de su primer hija, Aurora Amparo.
Con la irrupción del peronismo, González Tuñón regresó a Buenos Aires y publicó su primer Canto Argentino, libro estructurado en cuatro partes, donde alternaba la historia pasada con la inmediata, una suerte de canto general de las luchas del pueblo argentino.
En el año 1952, Raúl vuelve a casarse, es Nélida Rodríguez Marqués, quien será su compañera hasta el fin de su vida y la madre de su segundo hijo, Adolfo Enrique. Sus poemas retomaron el lirismo de los poemas iniciales, en lo que él mismo definiría más tarde como “realismo romántico” y expresaría claramente en dos libros Hay alguien que te está esperando (1952), donde recordaba a sus queridos que ya no están y Todos
los hombres son hermanos, (1954) donde reaparecía el barrio, el tango, el puerto y su vida personal inserta en cada verso.
Un grupo de jóvenes, cercanos a la estética de González Tuñón formaron un grupo literario llamado “El pan duro”, que funcionará entre el año 55’ y el 57’. De allí surgirá el primer libro de Juan Gelman: Violín, y otras cuestiones, y José Luis Mangieri creará la editorial La Rosa Blindada donde Raúl publicará algunos de los libros de su última producción.
Desde 1963, el poeta de los caminos, realizará sus últimos viajes y se sucederán nuevos libros: Demanda contra el olvido (1963); Poemas para el atril de una pianola; El rumbo de las isla perdidas; y La veleta y la antena (1969), afianzando elementos dispersos de libros anteriores, mezclados con recuerdos, nostalgias, que aludían a la bohemia, la política y el amor.

VILLA AMARGURA

Villas, villas miseria, increíbles y oscuras,
donde sopló el olvido sobre la última lámpara,
Villa Jardín, Villa Cartón, Villa Basura,
de calles que trazaron los azares del hambre,
la súbita marea de los desposeídos
y los desocupados forzosos; los ilusos
del patético éxodo de provincias lejanas,
que avergüenza la frente pálida de la patria.
Barrios de un Buenos Aires ignorado en la guía
para el turismo; barrios sin árboles, de ahumados
horizontes sin agua, sin ayer, sin ventana.
Atroces ciudadelas sucias y derramadas.
Atroces ciudadelas sucias y derramadas,
de viviendas como hongos; latones, bolsas, zanjas
hundidas por las lluvias, mordidas por los vientos.
Barrios de soles turbios y lunas oxidadas,
de noches enemigas y de hoscas madrugadas,
y la insólita fuga de los perros sedientos.
Villa Jardín es un nombre que sueña
con un largo sonido de impiadosa ironía.
Un hombre que golpea como un aldabonazo
en el límite de la ciudad gigante.
Villa Jardín, un breve nombre
que oculta una miseria vasta.
Villas que habitan densas familias, el llamado
bajo fondo social, que no es la resaca,
y que mantiene intactos su decoro y su fe,
el altivo rencor dentro del pecho
y la esperanza.

(De "mi ciudad", Eudeba, 1963)

La noche del 13 de agosto de 1974, Raúl escribió su último poema, en homenaje a Victor Jara, el cantor asesinado por la dictadura de Pinochet. Al día siguiente, a la hora de la siesta partió para encontrarse con él, con Federico, Antonio y Miguel, con Amparo y Enrique, con el abuelo imaginero y el abuelo socialista, para junto a todos ellos, esta vez caminar el cielo, pintándolo de poemas y de revoluciones.


Sin un céntimo, tal como vino al mundo, murió al fin, en la plaza, frente a la inquieta feria.
Velaron el cadáver del dulce vagabundo

dos musas, las esperanza y la miseria.
Fue un poeta completo de su vida y de su obra.
Escribió versos casi celestes, casi mágicos,
de invención verdadera,
y como hombre de su tiempo que era,
también ardientes cantos y poemas civiles
de esquinas y banderas.
Algunos, los más viejos, lo negaron de entrada.
Algunos, los más jóvenes, lo negaron después.
Hoy irán a su entierro cuatro buenos amigos,
los parroquianos del café,
los artistas del circo ambulante,
unos cuantos obreros,
un antiguo editor,
una hermosa mujer,
y mañana, mañana,
florecerá la tierra que caiga sobre él.
Deja muy pocas cosas, libros, un Heine, un Whitman,
un Quevedo, un Darío, un Rimbaud, un Baudelaire,
un Schiller, un Bertrand, un Bécquer, un Machado,
versos de un ser querido que se fue antes que él,
muchas cuentas impagas, un mapa, una veleta
y una antigua fragata dentro de una botella.
Los que le vieron dicen que murió como un niño.
Para él fue la muerte como el último asombro.
Tenía una estrella muerta sobre el pecho vencido,
y un pájaro en el hombro.


Hablemos de un hecho favorable al proceso de la perfección./ La poesía, ese equilibrio
entre el recuerdo y la predicación,/ entre la realidad y la fábula,/ debe fijar los grandes
hecho favorables./ Hablemos de un hecho histórico favorable, feliz, a pesar del fracaso
y de la muerte”
Así sea la poesía que buscamos, gastada como por un ácido por los deberes de la
mano, penetrada por el sudor y el humo, oliente a orina y azucena, salpicada por las
diversas profesiones que se ejercen dentro y fuera de la ley.
Una poesía impura como un traje, como un cuerpo, con manchas de nutrición, y
actitudes vergonzosas, con arrugas, observaciones, sueños, vigilia, profecías,
declaraciones de amor y de odio, bestias, sacudidas, idilios, creencias políticas,
negaciones, dudas, afirmaciones, impuestos.
Se han visto marchas de hambre sobre flamantes villas y de burgueses muertos
vientres agujereados y de filas de mineros fusilados. Hay la revuelta próxima que
estallará de pronto como la luz tan súbita que inventa la ventana. Hay posibilidades
para la poesía. Hay mañana.

Dice de sí mismo; El espíritu insobornable de rebelión que anima siempre en mí contra
todo aquello que afea la vida del hombre.

BUENOS AIRES, 1974. Raúl González Tuñón, un mes antes de su muerte.

LA CALLE DEL AGUJERO EN LA MEDIA

Yo conozco una calle que hay en cualquier ciudad
y la mujer que amo con una boina azul.
Yo conozco la música de un barracón de feria
barquitos en botellas y humo en el horizonte.
Yo conozco una calle que hay en cualquier ciudad.

Ni la noche tumbada sobre el ruido del bar
ni los labios sesgados sobre un viejo cantar
ni el afiche apagado del grotesco armazón
telaraña del mundo para mi corazón.

¡Ni las luces que siempre se van con otros hombres
de rodillas desnudas y de brazos tendidos!
-Tenía unos pocos sueños iguales a los sueños
que acarician de noche a los niños dormidos-.
Tenía el resplandor de una felicidad
y veía mi rostro fijado en las vidrieras
y en un lugar del mundo era un hombre feliz.
¿Conoce usted paisajes pintados en los vidrios?
¿Y muñecos de trapo con alegres bonetes?
¿Y soldaditos juntos marchando en la mañana
y carros de verduras con colores alegres?

Yo conozco una calle de una ciudad cualquiera
y mi alma tan lejana y tan cerca de mí
y riendo de la muerte y de la suerte y
feliz como una rama de viento en primavera.
El ciego está cantando. Te digo: ¡Amo la guerra!
Esto es simple querida, como el globo de luz
del hotel en que vives. Yo subo la escalera
y la música viene a mi lado, la música.
Los dos somos gitanos de una troupe vagabunda
alegres en lo alto de una calle cualquiera.
Alegres las campanas como una nueva voz.
Tú crees todavía en la revolución
y por el agujero que coses en tu media
sale el sol y se llena todo el cuarto de luz.

Yo conozco una calle que hay en cualquier ciudad,
una calle que nadie conoce ni transita.
Solo yo voy por ella con mi dolor desnudo
solo con el recuerdo de una mujer querida.
Está en un puerto. ¿Un puerto? Yo he conocido un puerto.
Decir, yo he conocido, es decir: Algo ha muerto.

OLGA ELENA DE LUCIA VICENTE


Nace en Buenos Aires, el 21 de Febrero de 1947. Cursa en la Universidad de Buenos Aires la
carrera de odontología, y trabaja en ello durante muchos años. Obtiene la nacionalidad
española en 1983.
Estudió Psicoanálisis en la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero. Pertenece a los talleres de
Poesía de la misma institución, coordinados por el poeta Miguel Oscar Menassa.
Participó en el Congreso de Psicoanálisis y Poesía (Buenos Aires 1987), con un trabajo
conjunto sobre la Creación y también en el Congreso de Psicosis (Ed. Grupo Cero) con el
tema Alucinación en la Psicosis.

Con Miguel Oscar Menassa, su compañero de viaje.


Coordinó grupos de creación, trabajando sobre cerámicas.
Es presidenta de la Asociación Pablo Menassa de Lucía y del Club Deportivo Grupo Cero.
Es actriz de la productora cinematográfica Grupo Cero, se la puede ver en los cortometrajes, Él, ella y pirulo, Suicidio asistido y Ayer mientras dormía. Y en los largometrajes ¿Infidelidad? Mi única familia, La invitación del presidente y El medicamento, todos ellos escritos y dirigidos por Miguel Oscar Menassa.
Ha publicado en numerosas revistas de poesía. Y en Talleres de Poesía I, publicación conjunta (Ed. Grupo Cero). 1995
Su primer libro de poesía, PARA SEGUIR VIAJANDO, se publicó en Editorial Grupo Cero en 1999. Su segundo libro “AGUA FRESCA” en 2001 Su tercer libro de poesía: VENGO DE UN PAÍS en 2013.

Olga de Lucia con sus hijos los poetas (de izda. a derecha) Manuel Menassa, Alejandra Menassa y Fabián Menassa en la sede del Grupo Cero.
En un recital de poesía en la sede del Grupo Cero acompañada a la guitarra flamenca por Antonio Amaya.

POEMAS

De “PARA SEGUIR VIAJANDO”

No me dejes esta noche, amor.

No me dejes esta noche, amor
que la muerte anuda mi garganta,
que la ira arrebata turbulencias
y agiganta el cerco de impotencia.

No me dejes esta noche, amor
que en las sombras sin eco se levanta
lo injusto, lo mezquino, la demencia
de un paisaje saturado de inclemencia.
Aquieta con tu mano la furia de mis células,
amor, cegadas por tétricas banderas
de inmemoriales hordas asesinas;

y en el remanso de tus fuertes brazos
aloja esta loca cabeza alborotada,
desbrocemos la maraña, despejemos la alborada.

Segunda generación

Si pudiera con mis lágrimas
lavar tus heridas
saciar tu sed,
me desharía como una nube
de gris plumboso sobre el mundo.

Si pudiera con mis palabras
alimentar tu alma
si pudieras escucharme…
si hubiera una manera de llegar a ti.

Sin embargo
extiendo mis palabras y no te alcanzo
te digo que te amo y no me crees,
me confieso humildemente y crees que quiero sobornarte,
te digo que cualquier camino no da lo mismo
y supones que coarto tu libertad.

Hay tantas cosas que no entiendo
que tengo los labios sellados,
la mirada impotente,
un amor que no alcanza
un deseo que no sirve,
mas tengo también
la decisión de no doblegarme
de no dejarme abatir.

Algo que me dice que el amor es combustible
que alumbra la desesperanza, el odio, el tedio
y el ansia de vivir.

Azar relativamente programado.

Cimbreado entrecortado vaivén
de pasos alzados entre sol y penumbra
lanzo el tejo al azar, acepto el desafío
temerosa sin embargo de oscuros designios.

La vida es la secuencia de deseos perseguidos
de metas conquistadas, de tropiezos,
de escalones al abismo, de palo enjabonado,
de cálidas ráfagas y ráfagas heladas.

Cada día, conciencia me arrincona
interrumpe mis sueños cuando despunta el alba
con tono amenazante duramente me interroga.

Sólo puedo prometer apostar por la vida
eludir el atajo de los ojos ciegos,
entrelazarme al amor, intentar el olvido.

Si bien embriagadora

Gocemos de esta paz,
si bien embriagadora…
Lo hondo de lo efímero,
la terrible belleza
de lo que ha de morir.
Qué más da lo eterno
que atrapar
este instante
esa cálida paz arrolladora
prendida a la cadencia de tu voz,
ese leve temblor cuando te acercas,
el vaivén de tus caricias
en los rincones de mi cuerpo
que te nombran.
Hay estados del alma
que no quisiera abandonar
aun esa repetida zozobra
al verte partir.

Para seguir viajando

Sincopado resonar de los recuerdos
partido por las reses del quebranto,
horadando esquinas sin tapices
resbaló el tobogán de los misterios.

Se puso su sombrero sobre equis
y salió silbando un fa rotundo,
un plumón sobre su atormentado sexo
y piano entre sus rojos labios.

Cautelosamente deslizóse entre arboledas
sembrando piedrecillas a su paso.
Volvió de noche, desolado, desollado
su trajinar deseoso de quimeras.

Se quedó con pocas plumas, pero suyas
no ansió lujuriosos enseres ni ornamentos,
ni estudiadas palabras, ni esperpentos
sólo lápiz y papel para seguir viajando.

De “AGUA FRESCA”

Ella

Algo pulsa en la penosa inflamación de los nudillos.
Esas garras que se ciernen a la muerte
en feroz equilibrio con la vida.
Altivez de buitre cayendo sobre la presa muerta
viviente en mí.

Estar de pie en la línea de partida

Ecuación impar ahueca mis huesos,
calcio que se vuelve torrente
y malamente se deposita sobre el ojo
abierto de la arteria.
Ella cansada de estrecharse y expandirse,
-como de la mano de Dios abandonada-
como el pulso de su vagina muriendo
en el estertor hambriento de silencios
y de páramos abiertos en la boca
abierta de los tiempos.

Su vagina con dientes relucientes
amenazando su integridad,
ese desaparecer oculto en vientres
que se anudan
cercando el misterio de la vida.
Navegar contra corriente,
sacar de su cauce la languidez,
esta melancolía sorda.
Desnudarse, sentir que todo está perdido,
poner un nuevo envase a esta osamenta gris
que se deshidrata lentamente.

Otra vez entregar los viejos lazos a los nuevos
y estar de pie, en la línea de partida.

Más allá de las nueve puertas y la piel

Tiempo suspendido, cuerpo abierto
registrando espacios a la vida.
Excelsa boca de placeres tan inciertos
belleza del color brillando en tu sonrisa,
olores de los senos tan turgentes,
piel tan sensible a tus caricias.

He recorrido kilómetros buscando aquel sabor,
he descorrido los velos más densos sin hallar la luz,
he olfateado los olores más eróticos, soportando
todas las vibraciones sobre mi piel.
He quedado extasiada en el placer
breve solaz que me llevó a la palabra.
Tocamos las fibras más intimas
volando lejos de la tierra.
Y hubiera sido posible enloquecer
mareada en el círculo caliente de sus ondas
girando enloquecidas hasta su desaparición.

Huyendo de la muerte, la muerte reinaba sobre mí.

Diamante incandescente arrebató mis sentidos
salvaje ambición desmedida sus desvelos,
sangrante humanidad equivocada
en su invocación de esperanza.
Son tenues los hilos que trajinando el camino
ponen fin a un horizonte a la deriva.
Más allá, lo desconocido se tiende al infinito
que seas capaz de padecer.

Junto a sus amigas Claire Deloupy, poeta y traductora al francés de los poemas de Miguel Oscar Menassa y Teresa Poy,
integrantes del Grupo Cero.

Donde nunca me esperaste

Estoy donde nunca me esperaste,
cosas tontas las que me sobrecogen.
Cuerpo que pulsa al son de soles abismales,
centelleo de luz,
constelación que siempre muta.
Mi piel de cordero desgarro
y pugnan por salir miles de agujas,
el tiempo, sobre los ojos ciegos.
Con Tiresias de la mano caminamos
hacia esa luz,
transferible del lenguaje.

Su mirada detiene el tiempo.
Todos los momentos se anudan ante ti,
bailarinas de cartón huyen de la escena,
humanos asidos del testuz como los gatos
colgados de ganchos como reses,
amos absolutos de la muerte.
Pasea por la ciudad su amplio dominio.
Enlaza extensos collares de esperanza,
cuando me acoge el páramo desierto
de tus ojos nublados al ocaso.
Quiero verte renacer de las cenizas,
que tires tu cabello hacia atrás con decisión
humano gesto.
Que sacudas la lenta monotonía
de tus vicios,
que vengas a rodear este vacío
que siento aquí, entre mis pechos secos.
Que forme su aura un sol
para resquebrajar la nieve de mi alma.
Que cuajen las fiebres de veinte primaveras,
que me aten al misterio
de tu voz, viva.

Si atraviesas mi cuerpo, lloverá

Quita tus zapatos a mi puerta,
pasa con cuidado, no hagas ruido.
Nube acuñada en los silencios
si atraviesas mi cuerpo, lloverá.
Soy tu cítara deforme y caduca
acariciando la noche.
Envuélveme en tu velo
violeta sumisión.
Prende tu blasón
en el costado abierto de mis sueños,
hunde la duda, hazte a la mar.
Estoy aquí, donde los caminos
anuncian infinitas trayectorias.
Expectante
esta dirección
que impulsa el viento.
Ámate, hombre de piel y huesos,
crece a mi lado, déjate amar.

Regreso a la tristeza

Estuve ahí, en las profundidades
de la soledad.
La inconmensurable quietud
echaba un velo sobre todo dolor,
toda ausencia.
El silencio se levantaba majestuoso,
denso y cálido por los corredores
de la infancia.
Te recuerdo pequeña en tu silla de paja,
con las dos manos sostenida la cabeza
entre tus piernas.
Agujero misterioso.
Te amé, huimos juntos hacia el vacío
del dolor.
El calor había huido de ti,
última canción en el concierto celestial:
Cristo ajusticiado por amor.
Madre fecundada sin placer.
Oh, selva inflamada,
despierte su íntimo fuego.

Algo debe morir para que algo crezca

Anclo en este atardecer tenue,
aguas perennes como cielo
ante la mirada ausente de la vida.
¡Cuánto más siembre, más cosecharé!
Flor creciendo hacia su destino de semilla,
grano cultivado con esmero
sustento de mi alma.
Me detengo en tu materia inexistente
célula operante
sobre el enorme universo de la lengua.

MIR

Tiembla más allá de la gravedad
tu enorme corazón,
fugaz, suspendido,
laderas del espacio.
Caerá en la inmensidad del océano
lo que tocó la humanidad.
Sordo ruido, maremotos
agitan mis pobres ambiciones.
En el no fondo de tus ojos,
laten torpemente hasta acallarse.
Tierra, tu pueblo tiene hambre.
Tu pueblo sangra en el olvido.

De “VENGO DE UN PAÍS”

Su sino fue el olvido

Detrás de los visillos
siluetas como nubes
danzan, ante los ojos del recuerdo.
Hilos invisibles entretejen
la tela de los sueños.
Escenario de cosas imposibles
de deseos truncados,
de alabanzas marchitas.
Las canas que pintan el alma
opacan los colores de la tierra.
No hay tiempo de soles,
ni tiempo de ninfas,
ni sirenas de espuma,
ni peces voladores.
Hay mañanas de escarcha
en el desierto del alma.
Palabras que no llegan,
manos deslucidas,
ojos sin deseo.
Salinas como vítreo parador
del cansancio.
Historias que regresan
y se mueven fantasmales
entre danzarinas letras.

Un cielo de alimañas

Un cielo de alimañas
oscurece el horizonte.
Polvo, ennegrecida soledad,
huyendo por las calles del olvido.
Exhausta estoy
cedida la energía
al defenderme.
Te suplico vivir sin el mí
entorpeciendo todos los encuentros.

Polvo de lo fósil

Polvo de lo fósil
esparce el viento.
Todo recuerdo
tiñe para siempre el infinito.
Ala truncada en pleno vuelo,
nostalgia por algo que nunca estuvo.
Soy mortal y esta vida
es lo único que tengo.
Haz con los viejos fantasmas
una maleta -me dije-
y arrójalos al viento.
Los nuevos fantasmas serán frases,
vuelos comprometidos
con lo humano.

Todo tiembla

Todo tiembla.
Un gélido volcán
vuelve a sentir en su seno,
el cosquilleo espeso
de mil lenguas de fuego,
pugnando por alcanzar el cielo.
Se resquebrajan las alturas.
El ruido ensordecedor
de tanta fuerza contenida
escupió sus desgarradas piedras,
su magma incandescente,
borrando todas las huellas.
Sólo destrucción, gritaba impunemente,
Destrucción y Muerte.
Sobre las cenizas, me dije,
no esta bien construir ninguna casa.

Mundo hoy

Luces exterminadoras sobre la ciega noche
iluminan los azorados ojos antes de morir.
Castigo del Dios Imperialista
a un pecado no cometido.
Días y días incentivando el dolor y la angustia.
Visión de destrucción, desolados paisajes.
Ética de los poderosos donde los malos
son siempre los otros.

Prefiero escuchar la nota del alelí

Quisiera tu paracaídas Altazor
para aterrizar con tus palabras de alabastro
y caer de pie en esta selva de palabras,
impregnada con la vehemencia de tu sangre.
Ver más allá de los jeroglíficos
que describen las golondrinas en el aire.
Bajar la persiana de mis ojos
y que sus olas no destruyan la quietud de los nenúfares.
Que la marería no castigue la geografía de las costas
ni se lleve el torbellino las almas inocentes.
Ni arrecien huracanes desterrando transeúntes,
ni aludes ensombrezcan la mirada de los hombres.
Que nadie grite el hambre, ni rasgue con sus uñas
el dolor de la izquierda, latiendo en la mañana.
Ni atronen los obuses, ni salten pedazos de humanos
cercenados por intereses espurios.
Que se apague el estruendoso ruido de la pólvora,
que me dejen escuchar la nota del alelí.

En la actualidad continúa asistiendo al taller de Poesía de la Escuela de Poesía Grupo Cero coordinado por el poeta Miguel Oscar Menassa donde sigue produciendo.

Se recomienda ver el programa de televisión Poesía más Poesía con la presencia del poeta Miguel Oscar Menassa y director del programa.

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