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312. POESÍA MÁS POESÍA: MARINA TXVETÁYEVA

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Portada Poesia mas Poesia - Poesia OnlineVER EL PROGRAMA DE TELEVISIÓN DEDICADO A LA POETA RUSA MARINA TXVETÁYEVA

BIOGRAFÍA DE LA POETA MARINA TXVETÁYEVA

Marina Ivánovna Tsvetáyeva, nace en Moscú (Rusia) en 1892. Es una de las mejores poetas rusas de todos los tiempos, se la sitúa a la altura de Borís Pasternak, Anna Ajmátova y Ósip Mandelshtam.

Su padre, profesor de historia del arte grecorromano, arqueólogo y filólogo clásico, Ivan Tsvetaev, fundó y dirigió el Museo de arte Pushkin. Su madre, Maria Alexandrovna Meyn, procedente de una familia noble polaca, hasta casarse, era una excelente pianista que escribía poesía y dibujaba. Su  madre, en 1902, enferma de tuberculosis. Por recomendación de los médicos, vive en Nervi, Lausanne y Friburgo, acompañada de sus dos hijas, hasta su muerte en 1906.

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Marina Tsvetáyeva publica su primer poemario, Álbum vespertino (Vechernyj al’bom), en 1910. Y en 1912, se casa con Serguéi Efron ilustrador, prosista y poeta de origen judío. Ese mismo año nace su primera hija, Ariadna (Alia). Y publica su segundo libro de poesía, Linterna mágica (Volshebnyj fonar). En 1913, una selección de sus dos primeros poemarios, titulada De dos libros (Iz dvukh knig).

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Marina con su marido

En 1914 el Imperio Ruso entra en la Primera Guerra Mundial, y Serguéi Efrón se presenta voluntario. En 1915 Marina se enamora de la poeta rusa Sofía Parnok, con quien vive durante varios meses un intenso romance, y a la que dedicará el ciclo poético La amiga (Podruga). “Con la amiga me fue dado todo plenamente, ¿y por qué, después, me sentí atraída por los hombres, con los que sentía incomparablemente menos? Evidentemente, es la voz de la naturaleza, la secreta esperanza de recibir todo eso ¡e incomparablemente más! – de un amigo”, escribirá en 1923. Tras romper con Sofía Parnok, Tsvetáyeva mantiene una breve relación amorosa con el poeta Ósip Mandelstam.

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Sofía Parnok y Marina Tsvetáyeva, poetas rusas.

En 1917 nace Irina, su segunda hija. Ese mismo año estalla la revolución en Rusia. Efrón se alista en la Guardia Blanca, que defendía la monarquía contra las tropas revolucionarias. Marina no lo volverá a ver hasta mayo de 1922.

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Con su hija Ariadna en 1924

En el invierno de 1919 Marina entabla amistad con los actores del Tercer Estudio del Teatro del Arte de Moscú, dirigido por Vajtángov, a los que conoció a través del poeta y actor Pável Antokolski. Se enamora de uno de ellos, Yuri Zavadski, y también de la joven actriz Sonia Holliday. Escribe seis poemas dramáticos: La tormenta de nieve, Una aventura, Fortuna, La sota de oros, El ángel de piedra y Fénix, al que posteriormente titulará El final de Casanova (Konets Kasanovy).

En 1920 muere de inanición su hija menor, Irina, en el hospicio de Kúntsevo. Ante la imposibilidad de alimentarlas, Tsvetáyeva las había llevado allí. La mayor, Alia, enfermó de fiebres tifoideas y se la llevó a Moscú para cuidarla. Así pudo salvarla. Sin embargo, no pudo salvar a la menor. Toda su vida se sintió culpable de haberla abandonado.

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Marina y su familia

En diciembre de 1920, el ejército blanco es derrotado y Serguéi Efrón es evacuado. Vive en Praga como refugiado político.

Se publica en Moscú Verstas (Versty) (en dos versiones, una breve, de 1921, y otra ampliada, de 1922), el poema dramático El final de Casanova (Konets Kasanovy) (1922), impreso con numerosas erratas sin su permiso, y el poema-fábula El zar-doncella (Tsar-devitsa), que también se publicaría en Berlín ese mismo año.

En 1922, Marina y Ariadna abandonan Moscú y viajan en tren desde Riga a Berlín. En este periodo, Tsvetáyeva se reúne con escritores rusos emigrados, como Andréi Bieli.
En la editorial Helikon de Berlín, dirigida por Abram Vishniak, aparecen en 1922 los libros de poesía Versos a Blok (Stikhi k Bloku) y Psique (Psikheia). En 1923 ven la luz Separación (Razluka) y Oficio (Remeslo), poemarios que había escrito en Moscú entre 1917 y 1921. No obstante, Vishniak rechaza publicar Campamento de cisnes (Lebedinyj stan) e Indicios terrestres (Zemnye primety), por miedo a que sus libros fueran prohibidos en la Rusia soviética.

Tsvetáyeva mantiene un breve romance con Vishniak, fruto del cual escribirá la novela epistolar Nueve cartas, una décima, más una undécima recibida, que en 1934 adaptará al francés con el título de Noches florentinas (Nuits florentines).

La familia Efrón Tsvietáiev se traslada a vivir cerca de Praga. Tsvetáyeva comienza a colaborar con la revista praguense La voluntad de Rusia (Volja Rossii).

En Praga Marina Tsvetáyeva vive, según su propio testimonio, los años más felices de su vida. En el otoño de 1923 se enamora de Konstantín Rodzévich, antiguo oficial del Ejército Blanco, compañero y amigo de Serguéi Efrón. “Por primera vez amo a una persona feliz y, quizás, también por vez primera busco la felicidad en vez de la pérdida” escribe a Rodzévich en septiembre de 1923.

Y el 23 de diciembre, tras la ruptura sentimental entre ambos: “Le estoy agradecida por cada instante de mi vida. Todo mi amor, toda mi alma, todos mis pensamientos están con usted”. En 1924 Marina entabla amistad en Praga con Alexánder Kerenski, antiguo primer ministro del gobierno provisional ruso. Ese mismo año escribe sus dos grandes poemas de amor y desamor: Poema de la montaña (Poema gory) y Poema del fin (Poema kontsa), que causan un gran escándalo cuando ven la luz en 1926. En 1924 escribe, además, el drama lírico Ariadna (Ariadna) y publica el poema largo El muchacho valiente (Molodets), que había escrito en Moscú en 1922 (en 1930 lo adaptará al francés con el título de Le gars).

La poeta Marina Tsvetayeva con su hijoParis 1927 Fotografia Cordon Press - Poesia Online
La poeta Marina Tsvetáyeva con su hijo,París 1927 Fotografía Cordon Press.

El 1 de febrero de 1925 nace su hijo Gueorgui, llamado así en honor de San Jorge, protector de Rusia. Familiarmente, le llamarán Mur. Escribe la sátira poética El cazador de ratas (Krysolov). A finales de dicho año los Efrón-Tsvietáiev se trasladan a Francia, donde viven en varias localidades de la periferia de París (Meudon, Clamart y Vanves) hasta 1937.

En 1931, Efrón solicita el pasaporte soviético y empieza a colaborar en la Asociacion para el regreso a la patria (Sojuz vosvraschenija na rodinu), vinculada a los servicios de espionaje de la Unión Soviética, de la que llegará a ser Secretario General. Por su parte, Marina Tsvetáyeva publica de 1925 a 1929 poemas largos, prosa autobiográfica y poesía lírica y, a partir de 1930, sobre todo, ensayos literarios y, en menor medida, poesía en las revistas de la emigración rusa, de Praga (Volija Rossii) y París Verstas (Versty), Eurasia (Evrazija) y Últimas noticias (Poslednye novosti), principalmente. Así ven la luz en 1925 el poema largo Tentativa de celos (Popytka revnosti) y los relatos autobiográficos De mi diario (Iz dnevnika), y en 1926, los poemas largos Desde el mar (S morja) y La escalera (Lestinitsa), así como el ensayo El poeta sobre la crítica (Poet o kritike). En el verano de 1926 mantiene una intensa correspondencia literaria con Pasternak y Rilke, quien le dedica su última elegía, meses antes de morir de leucemia.

Al conocer la muerte de Rilke, Tsvetáyeva escribe la elegía Carta de Año Nuevo (Novogodnee), el Poema del aire (Poema vozdukha) y la prosa Tu muerte (Tvoja smert’). En 1927, compone además el drama lírico Fedra (Fedra), que formaba parte, junto con Ariadna (1924) y Helena (Elena) (no escrito), de la trilogía El odio de Afrodita (Gnev Afrodity), luego titulada por ella Teseo (Tesej).

En 1928 se imprime en París Después de Rusia (Posle Rossii), que sería el último libro de poesía que publicaría en vida, y los poemas largos Perekop (Perekop) y El novillo rojo (Krasnyj bychok). Comienza a componer el poema largo Poema sobre la familia del zar (Poema o tsarskoj sem’e), que acaba en 1932, pero que hasta ahora sólo conocemos de manera fragmentaria.

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En noviembre de 1928, saluda desde las páginas de la revista Eurasia (Evrazija) la llegada a París de Vladímir Maiakovski, poeta a quien admira, a pesar de la distancia ideológica que les separa. Esto le causará recelos, disputas y un progresivo aislamiento entre la emigración rusa.
Tras el suicidio de Maiakovski, Tsvetáyeva escribirá un ciclo poético dedicado a él, y el ensayo Épica y lírica en la Rusia contemporánea (Epos i lirika v sovremennoj Rossii, 1932). “La emigración me ha hecho prosista”, escribirá Tsvetáyeva, reconociendo en el importante ensayo El poeta y el tiempo (Poet i vremija, 1932): “en Rusia se me perdonaba todo por ser poeta, aquí [en la emigración] me perdonan el ser poeta”.
A comienzos de los años treinta, Tsvetáyeva traduce al francés poemas de Lérmontov, Pushkin y Maiakovski y en 1932 redacta en esa lengua Carta a la amazona (Lettre à l’amazone). No será publicada. Lo mismo sucederá con Noches florentinas (Nuits florentines).
Continúa escribiendo en ruso. En 1934, escribe los ensayos Un espíritu prisionero (Plennyj dukh), dedicado a Andréi Bieli, y El poeta alpinista (Poet-al’pinist), a Nikolai Gronski, y el relato Mi madre y la música (Mat’ i muzyka).
En 1936, escribe el poema largo El autobús (Avtobus) y el relato largo Historia de Sónechka (Povest’ o Sonechke), dedicado a la actriz Sonia Holliday.
De 1937 son también dos de sus grandes obras en prosa, los ensayos poéticos Mi Pushkin (Moj Pushkin) y Pushkin y Pugachov (Pushkin i Pugachev). En 1938, tras la invasión nazi de Checoslovaquia, crea su último gran ciclo poético, Versos a Chequia (Stikhi k Chekhii).

En 1937 su marido y su hija Ariadna regresan a la URSS. Ella no deseaba volver, pero ante la insistencia de su hijo Mur, solicita el pasaporte soviético para reunirse con ellos. Mientras lo recibe, vive con Mur en Dives sur Mer, pequeña localidad costera de Normandía, donde copia los libros Campamento de cisnes y Perekop, el relato Historia de Sónechka (Povest’ o Sonechke) y los cuadernos de notas de Indicios terrestres, que entrega a la eslavista Else Mahler, que los deposita en la universidad de Basilea, en Suiza.

El 18 de junio de 1939 llega a Moscú. El 27 de agosto detienen a su marido y a su hija acusados, con falsos testimonios, de espiar para Francia. Alia pasará 8 años en los campos de trabajo soviéticos y 6 de destierro. Serguéi Efrón será fusilado el 16 octubre de 1941. Sus últimas palabras fueron: “No soy un espía. He sido un agente leal del servicio secreto soviético”. Ambos fueron rehabilitados en 1955 y 1956, respectivamente. Su hijo Mur murió en 1944, durante la Segunda Guerra Mundial.
Para sobrevivir en la Unión Soviética de 1939-1941, la época de mayor terror estalinista, en la que ser escritor era el oficio más peligroso, Marina Tsvetáyeva acepta algunos encargos de la Unión de Escritores, conseguidos gracias a la ayuda de Borís Pasternak, para realizar traducciones de poetas georgianos, franceses y polacos. A lo largo de 1940 prepara una antología de su poesía, que no se publica hasta 1966.

El 21 de junio de 1941 Alemania invade la Unión Soviética. Marina Tsvetáyeva es evacuada, junto con otros escritores, a la pequeña localidad de Yelábuga, en la República de Tartaria (Tatarstán).

Sin medios para sobrevivir, en agosto de ese año salieron ella y su hijo para Chistopol donde enviaban a la mayoría de las familias de escritores. Su solicitud de residencia fue denegada y tuvo que regresar a Yelábuga. La policía secreta, entonces llamada NKVD, le presiona para que trabaje como agente, en calidad de traductora e intérprete de alemán. Se niega a hacerlo.

Regresa a Yelábuga y el 31 de agosto de 1941 acaba con su vida. Poco antes había escrito en su diario: “Tengo mala conciencia de estar viva. El heroísmo del alma es vivir; el del cuerpo, morir”. “Caí en un callejón sin salida”, escribe a sus familiares en su última carta.

Se cree que no fue suicidio, ya que el día de su muerte algunos residentes afirmaron que agentes de la seguridad llegaron a la casa y la forzaron a suicidarse.
En el pueblo de Yelabuga, la casa donde vivía es ahora un museo.
“En las librerías, cubiertos de polvo y tiempo,
Sin ser vistos, buscados, abiertos, vendidos,
Mis poemas serán saboreados como raros vinos –
Cuando sean viejos”.

La obra se salvó de la destrucción y del olvido gracias a su hija Ariadna Efrón que sobrevivió a sus años en prisión y fue una figura importante en la literatura, dedicándose a traducir y difundir las obras de su madre.
Su rehabilitación no ha llegado del todo hasta hace poco cuando se ha publicado en Rusia su “Obra completa».

Obras destacadas

Libros de versos
Álbum de la tarde, 1910 (Вечерний альбом)
Linterna mágica, 1912 (Волшебный фонарь)
De dos libros, 1913 (Из двух книг)
Bandada de cisnes, 1917-1921 (Лебединый стан)
Leguas, 1921 (Вёрсты)
Leguas, edición 1, 1922 (Вёрсты. Выпуск 1)
Fin de Casanova, 1922 (Конец Казановы)
Separación, 1922 (Разлука)
Versos a Blok, 1916-1921
Psique, 1923 (Психея. Романтика)
Profesión, 1923 (Ремесло)
Después de Rusia, 1922-1925 (После России)
Versos a Chequia, 1938-1939 (Стихи к Чехии)

Poemas
«Hechicero», 1914 («Чародей»)
«Don Juan», 1917 («Дон Жуан»)
«Doncella reina», 1920 («Tsar-devitsa» – «Царь-девица»)
«Un bravo», 1922 («Mólodets» – «Молодец»)
«Poema de la montaña», 1926 («Поэма Горы»)
«Poema del fin», 1926 («Поэма Конца»)
«Poema de Escalera», 1926 («Поэма Лестницы»)
«Сazador de ratas», 1926 («Крысолов»)
«Siberia», 1930 (‘Сибирь»)

En antologías
Poesía soviética rusa, 1965 (traducción Nicanor Parra)

Obras para teatro
Ventisca, 1918 (Метель)
Valet de corazones, 1918 (Червонный валет)
Ángel de piedra, 1919 (Каменный ангел)
Ariadna, 1927 (Ариадна)
Fedra, 1928 (Федра)

Prosa
Madre y música, 1934 (Мать и музыка)
Mi Pushkin, 1937 (Мой Пушкин)
Relato de Sónechka, 1937 (Повесть о Сонечке)
Memorias sobre Maksimilián Voloshin (1932), Andréi Bely (1934), Mijaíl Kuzmín (1936), Borís Pasternak (1933), Valeri Briúsov (1925)
Diarios de la Revolución de 1917 (1919)
Mi padre y el museo (1933)

Traducciones
El poeta y el tiempo, Barcelona, Anagrama, 1990, edición y traducción de Selma Ancira.
Carta a la amazona y otros escritos franceses en prosa y verso, Madrid, Hiperión, 1991; intr. y trad. De Elizabeth Burgos; epílogos de Hélène Cixous; traducción de los poemas, Severo Sarduy.
Poema de la montaña. Poema del fin. Carta de Año Nuevo. Madrid, Hiperión, 1991. Edición bilingüe
El diablo, Barcelona, Anagrama, 1991. Traducción: Selma Ancira.
Tres poemas mayores, Madrid, Hiperión, 1991. Traducción: Elizabeth Burgos, Lola Díaz y Severo Sarduy.
Indicios terrestres, Madrid, Cátedra/Versal, 1992.
Mi Pushkin; Pushkin y Pugachov, Barcelona, Destino, 1995, traducción de Selma Ancira.
Cartas del verano de 1926 / Borís Pasternak, Rainer Maria Rilke, Marina Tsvietáieva, Barcelona, Grijalbo Mondadori, 1993; introd. y notas de K.M. Azadovski, Elena Pasternak y Evgueni Pasternak; trad. de Selma Ancira; versión de los poemas en ruso de Tatiana Bubnova. Luego, en Minúscula, 2012 con valiosos retoques.
Antología poética, Madrid, Hiperión, 1996; edición y prólogo de Elizabeth Burgos; traducción de Lola Díaz; versión de Severo Sarduy.
Un espíritu prisionero, Barcelona, Galaxia Gutenberg, 1999; trad. De Selma Ancira; prólogo de Irma Kúdrova; epílogo de Ana Mª Moix.
Una dedicatoria, Un. Iberoamericana /Artes México, 1997
El relato de Sóniechka, Castellón: Universitat Jaume I, 2002. Traducción de Reyes García Burdeus.
Mi Pushkin, Buenos Aires, Santiago Arcos, 2003. Luego, en Acantilado, 2009
Tres poemas, Córdoba, Alción, 2006.
Cartas de Wilno, Vigo, Maldoror ediciones, 2006. Traducción: Jorge Segovia y Violetta Beck.
Natalia Goncharova. Retrato de una pintora, Minúscula, 2006
Ariadna, Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, Madrid 2006. Traducción: Carlos Iniesta. Estreno en España: Teatro Central de Sevilla, junio 2008, Atalaya Teatro.
Locuciones de la Sibila, Castellón, Ellago Ediciones, 2008. Recopilación de aforismos, bilingüe. Traducción de Reyes García Burdeus.
Confesiones. Vivir en el fuego, Galaxia Gutenberg, 2008, largo texto editado y construido por Tzvetan Todorov, trad. De Selma Ancira.
Viva voz de vida, Minúscula, 2009 ISBN 978-84-95587-45-9.
Mi madre y la música, Acantilado, 2012.
Ensayos, Pontevedra, Ellago Ediciones, 2012. Traducción de Reyes García Burdeus.
Diarios de la Revolución de 1917, Acantilado, 2015.
Cartas de amor a Konstantín Rodzévich, Sevilla, Renacimiento, 2018. Traducción de Reyes García Burdeus.
Noche mía, rival mía, Buenos Aires, Llantén, 2018. Traducción de Natalia Litvinova.
Mi padre y el museo, Acantilado, 2021.
La amiga, Pre-Textos, 2023. Traducción de Reyes García Burdeus.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Marina Tsvietáieva (Poemas escogidos) Editorial Rubiños-1860, S.A. Selección y traducción Nina Turchenko, Sonia Cornellá, Antonio Alvar Ezquerra

https://www.anagrama-ed.es/autor/tsvietaieva-marina-1064

Marina Tsvietáieva

https://es.wikipedia.org/wiki/Marina_Tsvet%C3%A1yeva

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/cultura/2016/12/18/hijo-tsvietaieva/0003_201612G18P41994.htm

https://www.elmundo.es/cultura/literatura/2018/04/12/5acef04822601d4b018b4621.html

https://www.lne.es/cultura/2009/12/17/novela-familiar-21419040.html

 

SELECCIÓN DE POEMAS DE MARINA TSVETÁYEVA

¡Nostalgia de patria!

¡Nostalgia de patria! ¡Desilusión
revelada hace tiempo!
Me da absolutamente lo mismo…
dónde, si absolutamente sola

estoy, sobre qué piedras hacia casa
vagar con la cesta de la compra,
a una casa, que no sabe que… es mía,
como un hospital o cuartel.

Me da lo mismo entre qué
caras erizarme como un león
capturado, de qué ambiente humano
ser expulsada… sin duda…

hacia mí misma, y mis profundos sentimientos.
Como oso de Kamchatka sin hielo,
dónde no convivir (¡y no lo intento!)
dónde humillarme… me da lo mismo.

No me dejaré seducir por mi lengua
materna, ni por su promesa de leche.
¡Me es indiferente en qué idioma
no he de ser entendida por nadie!

(Lector, de periódicos a toneladas
tragador, ordeñador de chismes…)
Del siglo veinte es… él
¡y yo… de un siglo cualquiera!

Rígida, como un tronco
fuera de la alameda,
todos me son… iguales, todo me da… igual,
y, quizás, de entre todo…

mis raíces primeras… lo que más.
Todas las señas que vienen de mí, todas las metas,
todas las fechas… de un manotazo borradas:
Alma, nacida… en cualquier lugar.

Por eso, ningún país se me escapó
como mío, ¡ni el agente más perspicaz
por toda mi alma, de arriba… abajo
el estigma de mi nacimiento podrá encontrar!

Toda casa me es ajena, todo templo, vacío,
y todo… igual, y todo… lo mismo.
Mas, si en el camino… un arbusto
se alza, sobre todo… si un serbal…

1934

 

Un serbal

Un serbal
cortaban
al alba.
Serbal…
Destino
amargo.
Serbal…
En canosas
pendientes.
¡Serbal!
Destino
de Rusia.
1934

 

Me abrí las venas

Me abrí las venas: incansablemente,
irreparablemente chorrea mi vida.
¡Poned ahí abajo cuencos y platos!
Todos los platos serán… pequeños,
y el cuenco… plano.

Por su borde… y a su lado…
en la tierra negra se alimentan los juncos.
Irremediablemente, incansablemente,
irreparablemente chorrea mi verso.

6 de enero de 1934

 

A B.Pasternak

Dis… tancias: leguas, millas…
nos han dis… tanciado, dis… persado,
para que nos portemos bien,
en dos puntos opuestos de la tierra.

Dis… tancias: leguas, lejanías…
nos han despegado, desoldado,
nuestras manos han separado, estirado,
y no sabían que eran… una aleación

de inspiraciones y tendones…
No nos enfrentaron… nos dispersaron,
nos desprendieron…
Muro y foso.
Nos desalojaron, como águilas
conspiradoras: leguas, lejanías…
No nos destruyeron… nos perdieron.
En tugurios del ancho mundo
nos alojaron, como huérfanos.

¡¿Cuántos ya… ah, cuántos… marzos?!
¡Nos deshicieron… como baraja de cartas!

24 de marzo de 1925

 

¡Yo sé la verdad!

¡Yo sé la verdad! ¡Todas las verdades de antes…fuera!
¡No debe luchar en la tierra hombre contra hombre!
Miren: atardece; miren: ya cae la noche.
¿De qué…poetas, amantes, guerreros sirven?

Ya amaina el viento, ya hay rocío en la tierra.
Ya en el cielo se hiela un vendaval de estrellas,
y bajo la tierra pronto dormiremos todos nosotros,
que en la tierra no nos dejamos dormir unos a otros.

3 de octubre de 1915

 

A la memoria de Serguiey Esenin

… Lástima ninguna… si vivió poco,
amargura ninguna… si dio poco…
Mucho vivió… quien vivió a la par
que nosotros; todo dio… quien dio una canción.

Enero de 1926

 

El caballero de Praga

De pálida… cara,
guardia del curso del siglo…
Caballero, Caballero,
guardián del río.

(¡Oh! ¿en él voy a encontrar
paz de labios y manos?)
Vi…gi…lante
en el puente del adiós.

Promesas, anillos…
Sí, mas como piedras al río…
nosotros… ¡cuántos
en cuatro siglos!
¡Debes al agua
pasar! ¡Y las rosas…florecer!
¡Me abandonó!…¿me echaré?
¡Ésta será mi venganza!

No sentiremos fatiga
nosotros…¡mientras dure el ardor!
¡Vengaos en los puentes,
abrid de par en par

las alas!…¡Al barro,
a la espuma…cual a un brocado!
¡De los puentes…las multas
hoy no pago!

…”¡Del puente fatal
abajo…haz el intento!”
Yo a tu medida me siento,
Caballero de Praga.

Si dulzura o pena
hay en él… tú lo sabes mejor,
Caballero, guardián
del río…del tiempo.

27 de septiembre de 1923

 

La carta

No esperan cartas así;
esperan…una carta así:
pedazo de tela,
rodeado de una cinta
encolada. Dentro…una palabra.
¡Y alegría! Eso es todo.

No esperan alegrías así;
esperan su fin así:
un saludo marcial
y en el pecho… tres balas
de plomo. Rojo en los ojos
y nada más. Eso es todo.

¡Fuera alegría… vieja soy ya!
¡Mi color…el viento se llevó!
Rectángulo del patio
y armas de negro cañón.

(Rectángulo de carta:
¡tinta y encanto!)
¡Para el sueño mortal
nadie envejece tanto!

Rectángulo de carta.

11 de agosto de 1923

 

Diálogo de Hamlet con su conciencia

…En el fondo está ella, donde el cieno
y las algas…a dormir en ellas
se fue…¡mas no existe el sueño allí!
…¡Yo, sin embargo, la amaba,
como cuarenta mil hermanos
amar no pueden!
…¡Hamlet!

En el fondo está ella, donde el cieno:
¡Cieno!…Y su última corona
emergió entre troncos de la ribera…
…¡Yo, sin embargo, la amaba,
como cuarenta mil…

…Menos,
a pesar de todo, que un amante.

En el fondo está ella, donde el cieno.
…¿¿Acaso yo la…
amaba??

5 de junio de 1923

 

Pasar a hurtadillas…

Y, quizás, la mejor victoria
sobre el tiempo y la gravitación…
es pasar sin dejar huella,
pasar sin dejar sombra

sobre los muros…
Quizás…¿renunciando
vencer? ¿Dejar de reflejarse en los espejos?
Así: como Lermontov por el Cáucaso
pasar a hurtadillas sin asustar a las rocas.

Quizás…¿sería mejor diversión
con el dedo de Sebastián Bach
no tocar el eco del órgano?
Desintegrarse, sin dejar cenizas

para una urna…
Quizás…¿con engaño
vencer? ¿Escapar de las latitudes?
Así: por el tiempo como un océano
pasar a hurtadillas sin asustar a las aguas…

14 de mayo de 1923

 

Poeta

I

El poeta…a lo lejos comienza su palabra.
Al poeta…lejos le lleva su palabra.

Planetas, señales…de profecías
ocasionales socavones…entre el sí y el no
él, incluso al caer de un campanario,
hará un zig-zag…pues el camino del cometa…

es del poeta el camino. ¡Dispersos eslabones
de la causa…son su enganche! Arriba las frentes…
¡ya desesperaréis! Eclipses de poeta
no se marcan en el calendario.

Es él quien baraja los naipes,
engaña en el peso y en la cuenta,
es él quien pregunta desde el pupitre,
quien a Kant a muerte derrota,

quien en el pétreo ataúd de la Bastilla
cual árbol en plena hermosura se alza…
él, cuyas huellas…siempre se pierden,
él, tren al que todos tarde
alcanzan…
…pues el camino del cometa…

es del poeta el camino: abrasa y no calienta,
desgarra y no siembra… explosión y quebrando…
¡tu sendero, de rizada melena,
no se marca en el calendario!

22 de abril de 1923

 

II

Hay en el mundo gentes de más, añadidas,
no inscritas en registro ninguno.
(No están incluidas en vuestras guías,
un sucio cubil es…su hogar).

Hay en el mundo gentes sin nada, forzadas,
que nada pueden decir:…estiércol.
¡Alfiler…en falda de seda!
¡Barro que salpica las ruedas!

Hay en el mundo gentes ficticias…invisibles:
(su señal: ¡la marca del lazareto!)
hay en el mundo Jobes, que a Job
envidiarían…si acaso:

Nosotros, poetas…al ritmo de parias,
mas, si de la corriente salimos,
este Dios a las diosas quitamos
¡y la Virgen a los dioses!

22 de abril de 1923

 

III

¿Qué puedo hacer, ciego y huérfano,
en un mundo donde todos tienen padre y ojos,
donde por herejías, como por pendientes,
mis pasiones resbalan!…¡donde un llanto
resfriado…se llama!

¡Qué puedo hacer, con mi costado y mi arte
que cantan!…¡Cual alambre! ¡bronceado! ¡Siberia!
¡De mis ilusiones…como de un puente me caigo!
Con su ingravidez
en un mundo de pesos.

¡Qué puedo hacer, cantor y primogénito,
en un mundo donde lo más negro…es gris!
¡Donde la inspiración como en un termo se guarda!
¡¿Con mi desmesura
en un mundo medido?!

22 de abril de 1923

 

Inimitablemente miente la vida

Inimitablemente miente la vida:
más allá de lo que esperas, más allá de la mentira…
Pero por el temblor de las venas
puedes reconocer: ¡la vida!

Como si en un trigal estuvieras acostado: campana, azul…
(¡y qué importa si en la mentira estás acostado!)…calor, ola…
Balbuceo…en la madreselva…de cien aguijones…
¡Alégrate!…¡Me has llamado!

Y no me censures, amigo, ya que
están hechizados nuestros cuerpos
y almas…Y más ahora: la frente dormida,
sin más…¿para qué cantaste?

En el libro blanco de tus silencios,
en el barro salvaje de tus “sí”…
silenciosa, apoyo el perfil de la frente:
pues la palma de la mano…es vida.

8 de julio de 1922

 

¡Amor! ¡Amor!

¡Amor! ¡Amor! En el estertor postrero y en mi ataúd
escucharé…me acercaré…me arrepentiré…me lanzaré.
¡Oh, mi amor! Ni en la tumba de nieve,
ni en la del cielo de ti me despediré.

No me fueron dadas un par de alas maravillosas
para aguantar sobre el corazón esta arroba.
Maniatadas, sin ojos y sin voz,
esas míseras gentes no me contarán entre ellas.

¡No! ¡Alzaré las manos…firme, mi torso…
con un solo gesto de tu sudario
Muerte, lo salvaré!…Por miles de leguas en torno
serán fundidas las nievas y el bosque quemado.

Y, si a pesar de todo –hombros, alas, rodillas
sujetas-al cementerio llevar me dejé…,
tan sólo fue -burlando a la muerte-
¡para en verso revivir…o en rosa florecer!

28 de noviembre de 1920 (aprox.)

 

Mi camino no pasa junto a…tu casa

Mi camino no pasa junto a…tu casa.
Mi camino no pasa junto a…la casa de nadie.

Y sin embargo pierdo mi camino
(sobre todo…¡en primavera!),
y sin embargo sufro sin la gente,
como un perro bajo la luna.

Huésped deseada en todas partes:
¡a nadie dejo dormir!
Yo con el abuelo juego a los dados.
Y con el nieto…canto.

De mí no sienten celos las esposas:
Yo…tan sólo voz y mirada.
Y a mí ningún enamorado
me levantó nunca un alcázar.

¡Me río de vuestras generosas
ofrendas, mercaderes!
Yo misma puedo en una noche alzar
palacios y puentes.

(¡No escuches…lo que digo!
¡boca de hembra…no calla!)
Yo misma mañana temprano destruiré
toda mi obra.

¡Castillos…gavilla de paja…nada!
Mi camino no pasa junto a…tu casa.

27 de abril de 1920

 

A ti… dentro de cien años

A ti, que serás al mundo traído,
dentro de cien años, cuando ya no respire…
de mis propias entrañas, rea de muerte,
con mi mano…te escribo:

¡…Amigo! ¡No me busques! ¡La moda cambió!
De mí ni los viejos se acuerdan.
¡…No llegarás con tu voz! Por entre las aguas estigias
alzo mis manos.

Como dos hogueras, tus ojos contemplo,
arden para mí en mi tumba…mi infierno…
y miran a quien ni las manos mueve,
muerta desde hace cien años.

¡En mi mano…casi un puñado de polvo…
mis versos!…Contemplo: en el viento
buscas la casa en que yo nací…o
en que yo moriré.

Agosto de 1919 (1940)

 

Dos árboles se buscan uno al otro

Dos árboles se buscan uno al otro.
Dos árboles. Frente a mi casa.
Árboles viejos. Casa vieja.
Soy joven y, si no fuera por eso,
por árboles ajenos no tendría pena.

El más pequeño estira sus manos
-cual mujer que con fuerzas extremas
se estira (es cruel mirar
cómo se estira)- hacia aquél otro,
más viejo, robusto y ¿quién sabe?
más desdichado aún todavía.

Dos árboles: en el flameante crepúsculo
y bajo la lluvia…también bajo la nieve…
siempre, siempre: uno hacia el otro;
así es la ley: uno hacia el otro;
única ley: uno hacia el otro.

Agosto de 1919

 

Tu nombre, pájaro en la mano

Tu nombre, pájaro en la mano,
tu nombre, carámbano en la lengua.
Un único impulso de labios.
Tu nombre, cinco letras.
Balón cogido al vuelo,
campanilla de plata en la boca.

Una piedra tirada en estanque apacible
hipará diciendo cómo te llamas.
En el ligero golpe de cascos nocturnos
tu nombre famoso resuena.
Y lo pronunciará en nuestra sien
el martillo que sonoro golpea.

Tu nombre ¡ah, prohibido!,
tu nombre, beso en los ojos,
en el hielo suave de los párpados fijos.
Tu nombre, beso en la nieve,
sorbo de hontanar, helado y azul.
Con tu nombre es profundo mi sueño.

15 de abril de 1916

 

¡Moscú!

¡Moscú! ¡Cuán enorme
y extraño acogedora casa.
Todos en Rusia…de casa carecen.
Nosotros todos vendremos a ti.

Hombros a hierro marcados,
en la bota…oculto cuchillo.
De lejos, de muy lejos…
aun con todo me llamarás.

Para marcas de condena,
para cualquier enfermedad…
Pantaleón niño,
nuestro protector, espera.

Y allí, tras aquella puerta,
adonde corre la gente…
allá el corazón de Iver,
de pan de oro, arde.

Y suena ¡aleluya!
en los campos morenos.
…¡Yo en el pecho te beso,
Moscú, mi hogar!

8 de julio de 1916
Aleksandrov

 

Nosotros juntos, tan sólo dos ecos

Nosotros juntos, tan sólo dos ecos:
tú guardas silencio y yo callaré.
Nosotros tiempo ha con humildad de cera
nos entregamos al rayo fatal.

Este sentimiento, cual la más dulce enfermedad,
nuestras almas atormentaba y quemaba.
Por eso, sentirte mi amigo
a veces me hace llorar.

Será la amargura pronto sonrisa
y cansancio será la tristeza.
No lamento, créeme, ni palabras ni mirada…
¡tan sólo el misterio perdido me duele!

De ti, anatomista cansado,
yo conocí dulcísimo mal.
Por eso, sentirte mi hermano
a veces me hace llorar.

1911

 

Me gusta que usted no enferme por mí

Me gusta que usted no enferme por mí,
me gusta no enfermar yo por usted,
que nunca el pesado globo terrestre
se desvanezca a nuestros pies.
Me gusta que puedo ser ridícula…
rebelde…incapaz de jugar con palabras,
y no enrojecer por una ola sofocante,
al roce ligero de nuestros brazos.

Me gusta también que usted en mi presencia
tranquilamente abrace a otra,
que no desee verme en el fuego del infierno
arder, por no besarle a usted.
Que mi dulce nombre, mi dulce amado,
ni de día ni de noche lo pronuncie…en vano…
Que nunca, en el silencio de la iglesia,
canten por nosotros: ¡aleluya!

Gracias con el corazón y la mano
por quererme usted…¡sin saberlo!
tanto: por mi paz nocturna,
por las raras citas a la hora del sol en su ocaso,
por nuestros no-paseos a la luz de la luna,
por el sol que no lució sobre nuestras cabezas…
¡por no enfermar usted -¡ay!- por mí,
por no enfermar yo -¡ay!- por usted!

3 de mayo de 1915

 

Mis poemas, escritos tan temprano

Mis poemas, escritos tan temprano
que aún no me sabía…poeta,
salpican como caños de fuente,
como chispas de cohetes,

que entran volando como diablillos
hasta el sagrario…sueño e incienso.
Mis poemas de juventud y muerte
…¡poemas no recitados!…

abandonados en el polvo de las tiendas
(¡donde nadie los compraba ni los compra!),
mis poemas, como vinos exquisitos,
esperan su tiempo.

Mayo de 1913
Coctyebel

 

Yo soy. Tú serás

Yo soy. Tú serás. Entre nosotros, un abismo.
Yo bebo. Tú mueres de sed. Inútil ponerse de acuerdo.
A nosotros diez años, a nosotros cien milenios
nos separan. Dios no construye puentes.

¡Sé! Es mi mandato. Déjame seguir
de largo, que ni mi aliento estorbará tu crecer.
Yo soy. Tú serás. Dentro de diez primaveras
dirás: ¡soy! Y yo diré: ¡Hace tanto tiempo…!

6 de junio de 1918

 

¡Separación…gitana pasión!

¡Separación…gitana pasión!
Apenas le encuentras…ya deseas dejarle.
Mi frente puse caída en mis manos
y pienso, mirando en la noche:

Nadie, al hurgar en nuestras cartas,
entendió su inmensa profundidad,
cuán desleales nos somos, sí…
cuán a nosotros mismos leales.

Octubre de 1915

 

Dos soles se enfrían…¡Sálvame, Dios!…

Dos soles se enfrían…¡Sálvame, Dios!…
Uno…en el cielo; otro…en mi pecho.

¡Cuánto estos soles…(¿me daré perdón?)
cuánto estos soles enloquecer me hicieron!

Y ambos se enfrían…¡no dañan sus destellos!
Y se enfriará el que más calienta primero.

5 de octubre de 1915

 

Vuelan ellos…escritos con prisa

Vuelan ellos…escritos con prisa,
calientes de amargura y embriaguez.
Entre amor y amor, crucificado
mi instante, mi hora, mi día, mi año, mi siglo.

Y oigo yo que en algún lugar del mundo…hay tormentas,
que los dardos de la amazonas brillan de nuevo…
Y yo…¡no detendré mi pluma! Dos rosas
de mi corazón me chuparon la sangre.

Enero de 1916
Moscú

 

Diciembre y enero

En diciembre al alba hubo alegría,
duró…un instante.
Verdadera, primera alegría
¡no en libros sabida!

En enero al alba hubo amargura,
duró…una hora.
Verdadera, amarga amargura
¡la vez primera!

1911

 

Navegante

¡Méceme, barco de estrellas!
¡Mi cabeza está harta de olas!

Hace tanto que intento atracar…
que mi cabeza está harta de sentir:

Himnos…laureles…héroes…hidras…
¡mi cabeza está harta de jugar!

Ponedme entre pinos y yerbas…
mi cabeza está harta de guerras…

12 de junio de 1923

 

A mi abuela

Óvalo alargado y duro,
corola de negro vestido…
¡Joven abuela! ¿Quién ha besado
sus labios altivos?

Manos que en salones de palacio
valses de Chopin tocaban…
A los lados de una cara de hielo,
rizos que en espiral colgaban.

Negra, directa y exigente mirada,
mirada a defenderse dispuesta.
Las jóvenes doncellas no miran así.
Joven abuela, ¿quién era usted?

¿Cuántos sueños posibles
y cuántos imposibles usted se llevó
a la insaciable oquedad de la tierra,
veinteañera polaca?

Era un día inocente y fresca la brisa;
tus obscuras estrellas se apagaron.
¡Abuela! ¿Acaso esta cruel rebelión
que hay en mi alma me llega de usted?

4 de septiembre de 1914

 

Ya no te necesito

Ya no te necesito,
mi amado…y no es porque
con el primer correo…no vino tu carta.

Y no es porque estas
estrofas, escritas con tristeza,
las vayas a leer…entre risas.

(Escritas por mí sola…
¡tan sólo para ti!…¡la primera vez!…
las descifrarás…en compañía.)

Y no es porque sus rizos
rozarán tu mejilla…¡soy maestra
yo también en leer para dos!

Y no es porque juntos
…¡sobre mayúsculas ilegibles!
suspiraréis, con las cabezas inclinadas.

Y no es porque a la vez
los párpados de pronto caerán…es difícil
mi letra…y además…¡versos son!

¡No amiguito!…Es más fácil,
esto es peor que un disgusto:

Ya no te necesito…
es porque…es porque…
¡ya no te necesito!

3 de diciembre de 1918

 

Dos manos suavemente acarician

¡Dos manos suavemente acarician
la cabeza de una niña!
Había –una para cada una-
dos cabecitas a mí regaladas.

Mas agarrando a las dos
con furia -¡cómo pude!-
a la mayor salvé de la oscuridad,
a la menor no la pude salvar.

Dos manos…acarician y alisan
dulces cabecitas de vaporosas melenas.
Dos manos…he aquí que una de ellas
una noche de nada sirvió.

Rubia…de cuello delgado…
¡diente de león en su tallo!
Aún no he logrado entender
que esté mi cría enterrada.

Primera mitad de abril de 1920

 

Y no me salvarán poemas

Y no me salvarán poemas ni constelaciones.
A eso se llama…castigo
porque, a cada momento,

al levantar mi torso sobre la estrofa rebelde,
buscaba yo sobre mi ancha frente
estrellas sólo y no ojos.

¡Aceptando, sí, que es todopoderoso…
ah, ni un instante, bello Eros,
sin Vd. me resultó vacío!

Que de noche, en medio de nieblas solemnes,
buscaba yo en dulces labios rosados…
rimas sólo y no bocas.

Castigo porque yo, para los jueces peores,
era…como la nieve, aquí, bajo mi pecho izquierdo…
¡Eterna apoteosis!

¡Que a solas con el amanecer
buscaba yo en mi alta frente
alba sólo y no rosas!

20 de mayo de 1920

 

Aquél, creado de piedra

Aquél, creado de piedra; aquél, creado de barro…
¡Y yo, plateando y brillando!
Mi destino…cambiar, mi nombre…Marina,
yo…fugaz espuma de mar.

Aquél, creado de barro; creado de carne…
¡Para ellos, ataúdes y lápidas…!
Yo, en la pila del mar bautizada, y en mi vuelo
¡…rota una vez y otra más!

Por cada corazón, por cada red
pasará mi propia voluntad.
A mí -¿ves estos rizos sin rumbo?-
sal de la tierra no me harás.

Deshecha en vuestras rodillas de granito,
¡yo, con cada ola… resucito!
¡Viva la espuma –alegre espuma-
alta espuma de mar!

23 de mayo de 1920

 

Se abrió la mitad de una ventana

Se abrió la mitad de una ventana.
Se desveló la mitad de un alma.
¡Vamos a abrir…esta mitad
y esta mitad de la ventana!

Mayo de 1920

 

¡Lo sé, moriré en el crepúsculo!

¡Lo sé, moriré en el crepúsculo! En cuál de los dos,
con cuál de los dos… ¡no se resuelve de encargo!
¡Ah, si pudiera dos veces apagarse mi antorcha!
¡Al atardecer y al amanecer al mismo tiempo!

¡Con paso de baile pasé por la tierra!…¡Hija del cielo!
¡Con mi delantal lleno de rosas!…¡Sin tocar brote ninguno!
¡Lo sé, moriré a la aurora!…En la noche del azor
¡Dios no mandará por mi alma de cisne!

Apartando con mano suave la cruz no besada,
me lanzaré al cielo generoso para un saludo postrero.
Se entreabre la aurora: respuesta de sonrisa entreabierta…
¡Y yo, aún en mi hipo moribundo, seré poeta!

Diciembre de 1920

 

Al trigo ruso mando mi saludo

Al trigo ruso mando mi saludo,
al campo donde la campesina se tapa del sol…
¡Amigo! Lluvias tras mi ventana,
penas y fantasías en el corazón…

Tú, en la cadencia de lluvias y penas…
eres igual que en los hexámetros Homero.
¡Dame la mano…para el Más Allá!
Aquí…las dos las tengo ocupadas.

7 de mayo de 1925
Vshenory

 

Yo soy. Tú serás.

Yo soy. Tú serás. Entre nosotros, un abismo.
Yo bebo. Tú mueres de sed. Inútil ponerse de acuerdo.
A nosotros diez años, a nosotros cien milenios
nos separan. Dios no construye puentes.

¡Sé! Es mi mandato. Déjame seguir
de largo, que ni mi aliento estorbará tu crecer.
Yo soy. Tú serás. Dentro de diez primaveras
dirás: ¡soy! Y yo diré: ¡Hace tanto tiempo…!

6 de junio de 1918

 

Versos crecen

Versos crecen, como estrellas y como rosas,
como belleza que a la familia sorprende.
Y para estos laureles y esta gloria
tan sólo una pregunta: ¿de dónde me vienen?

Estamos durmiendo…y, aquí, por entre losas de piedra
un huésped del cielo, un trébol de cuatro hojas.
¡Oh mundo, escucha! El cantor –en sueños- descubrió
la ley de la estrella y la fórmula de la flor.

14 de agosto de 1918

 

¡Amargura! ¡Amargura!

¡Amargura! ¡Amargura! ¡Eterno sabor
en esos labios tuyos, ah pasión!
¡Amargura! ¡Amargura! Eterna tentación…
caer en el pecado final.

Yo por amargura beso
a todos los jóvenes y apuestos.
Tú por amargura a otra
por la noche de la mano llevas.

Con pan como, con agua bebo,
mi amargura y pena, mi amargura y tristeza.
Hay una hierba como ella
en tus prados, ¡oh Rusia!

10 de junio de 1917

 

Me han sido dados una voz hermosa

Me han sido dados una voz hermosa
y un admirable perfil de la frente.
Destino me besaba en los labios,
a ser primera me enseñaba Destino.

Con generosos dones a otros labios pagaba,
rosas dejaba caer en las tumbas…
¡pero mientras corría, con mano pesada
me cogió por los cabellos Destino!

31 de diciembre de 1915
San Petesburgo

 

Juventud

I

¡Juventud mía! ¡Mía y ajena
juventud! ¡Mi botita sin pareja!
Mientras cierro los ojos inflamados,
las hojas del calendario van quitando.

Ni uno de tus muchos adornos
la Musa pensativa escogió.
¡Juventud mía!…No pido que vuelvas.
Tú fuiste para mí peso y carga en exceso.

tú de noche aguzabas mis flechas.
Con tu generosidad –cual esquirla- me atragantaba,
sufría por las faltas ajenas.

Devolveré tu cetro antes de tiempo…
¿de qué sirven a mi alma manjares y caldos?
¡Juventud mía! Mi desasosiego…
¡Juventud! ¡Mi retal encarnado!

18 de noviembre de 1921

 

II

¡Pronto las golondrinas…serán brujas!
¡Juventud! Nos diremos adiós antes de tiempo.
En un día de viento.
¡Morena mía! ¡Consuela a tu hermana!

¡Flamea con tu falda frambuesa,
juventud mía! ¡Mi tórtola
morena! ¡Grieta en mi alma!
¡Juventud mía! ¡Consuélame y baila!

Que sin más no toco tu mano:
como de un amante me despido de ti.
¡Arrancada de lo más profundo de mi pecho…
-Juventud mía-…vete con otros!

20 de noviembre de 1921

 

Don Juan

I

En el crepúsculo helado
bajo el sexto abedul
tras la esquina de la iglesia
¡espérame, don Juan!

Pero ¡ay! Le juro
por mi novio y mi vida
que en mi lugar
¡no hay donde besar!

No tenemos fuentes
y se heló el pozo
y los iconos tienen…
severos los ojos.

Y, para que no oigan
tonterías…las mozas,
tenemos nosotros ruidoso
sonido de campanas.

Así podría vivir
mas temo…envejecer,
y a usted, buen mozo,
mi tierra no le va.

Ah, en su abrigo de oso
reconocerle no es fácil…
si por sus labios no fuera
¡por sus labios, don Juan!

19 de febrero de 1917

 

III

Tras tantas rosas, ciudades y brindis…
Ah ¿es que no siente pereza
usted de amarme? Usted…casi un esqueleto,
yo…casi una sombra.

¿Y para qué he de saber que a las fuerzas celestes
usted tuvo que clamar?
¿Y para qué he de saber que exhalaron perfumes…
del Nilo mis cabellos?

No, mejor yo le contaré a usted un cuento:
Érase una vez…enero.
Alguien tiró una rosa. Un monje enmascarado
una linterna llevaba.

Ebria, una voz suplicaba y rabiaba
junto a los muros de la catedral.
En ese instante preciso Don Juan de Castilla
a Carmen…encontró.

22 de febrero de 1917

 

Así hunden el oído…

I

Así hunden el oído (en el origen
hunde el oído…la desembocadura).
Así hunden el olfato en la flor:
¡hacia el fondo…hasta perder el sentido!

Así en el aire, tan azul…
hay sed, que fondo no tiene.
Así, los niños en el azul de las sábanas
hunden la mirada en su memoria.

Así se hunde en el sabor de la sangre
el jovencito…flor de loto hasta hoy.
…Así se enamoran en el amor:
se hunden en el abismo.

3 de mayo de 1923

 

II

¡Amigo! No me reproches por mi
mirada, formal y apagada.
Así se hunden en el trago:
hacia el fondo…¡hasta perder el sentido!

Así en el tejido hundido hasta el fondo, el tejedor
teje su último paño.
Así los niños hunden su lloro en el llanto
y hunden de susurros el susurro.

Así se hunden en el baile… (Grande
es Dios… ¡apañaos así!).
Así los niños se hunden en el grito
y se hunden en el silencio.

¡Así la sangre envenenada
se duele… sin veneno!
Así se hunden enfermos en el amor;
se hunden cayendo…en su caída.

3 de mayo de 1923

 

Clavada…

I

Clavada en el poste de la vergüenza,
de la antigua conciencia eslava,
sierpe en el corazón y marca en la frente,
yo afirmo, sin embargo, que…soy inocente.

Yo afirmo que hay en mí la paz
del que comulga en la comunión.
Que no es culpa mía, que yo con la mano
por las plazas estoy…pidiendo felicidad.

Haced examen de mis bienes todos,
decidme… ¿o acaso estoy ciega?
¿Dónde mi oro, dónde mi plata se encuentran?
En mi mano… ¡un puñado de ceniza tan solo!

Eso es cuanto con súplicas y lisonja
logré de la gente feliz.
Eso es cuanto conmigo ha de ir
a las tierras de besos callados.

19 de mayo de 1920

 

INSOMNIO

X

He aquí de nuevo una ventana
donde de nuevo no duermen.
Quizás…beban vino,
quizás… tan sólo descansen.
O simplemente… sus manos
unidas mantienen los dos.
En cada casa, amigo,
hay una ventana así.

Grito de rupturas y encuentros…
¡Tú, ventana en la noche!
Quizás…sean cien velas,
quizás…sean tres velas…
No, no encuentra reposo
ninguno…mi alma.
Y en mi casa se alojó
el mismo dolor.

¡Reza, amigo querido, por esta casa insomne,
por esta ventana de fuegos encendidos!

23 de diciembre de 1916

 

A los quince años

Suenicantan, impidiendo el olvido,
en mi alma estas palabras: “quince años”.
Oh ¿por qué me hice mayor?
¡No hay salvación!

Aún ayer, a los verdes abedules
corría yo, libre, desde el alba.
Aún ayer hacía travesuras despeinada.
¡Aún ayer!

Un son primaveral de lejanas campanas
me decía: “¡corre y descansa!”.
Y cada grito como una gracia se aceptaba.
¡Y cada paso!

¿Qué hay por delante? ¿Qué mala suerte aguarda?
¡En todo hay engaño y, ay, todo está vetado!
…Así, de mi hermosa infancia me despedía llorando,
a los quince años.

1911

PRÓXIMO PROGRAMA JUEVES A LAS 22 HS (HORA ESPAÑOLA)

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