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314. POESÍA MÁS POESÍA: FRIEDERIKE MAYRÖCKER

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Portada Poesia mas Poesia 2 - Poesia OnlineVER EL VÍDEO DEL PROGRAMA DEDICADO A LA POETA FIEDERIKE MAYRÖCKER

BIOGRAFÍA DE LA POETA FRIEDERIKE MAYRÖCKER

Viena, invierno 1968. Schwarzenbergplatz y el monumento-fuente ruso a sus caídos. Grafitis en cirílico en las paredes delimitando los sectores de los aliados vencedores de la segunda gran guerra, o en inglés, o francés… una quieta hostilidad al extranjero a veces reflejada en la mirada o en gestos despectivos. En los cafés, algo opresivo y asfixiante aparentando un aire normal, recuerdo un relato de Ingeborg Bachmann, y el hielo o la nieve cubriendo los parques. Contrastes del elegante jugendstil con la precariedad que se trataba malamente de disimular. Antonio Cánova en una iglesia, los niños cantores en otra, el barroco estrepitoso en el Graben o tumba de la peste y de los palacios frente a las puertas del Hofburg protegidas por gigantes. Pisadas que por la noche se escuchaban sobre los adoquines mojados, voces e instrumentos musicales que emitían ecos de ensayos y retumbaban por las callejuelas, Mozart, Haydn, una ciudad rodeada por el canal del Danubio que la protegía de las inundaciones, nunca Friederike me comentó la pobreza latente de entonces.

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Isel Rivero dice en el prólogo de “Se secará como la hierba”, una antología de la poeta, que Friederike leía vorazmente y tomaba muchas notas. Su estudio estaba empapelado con citas de autores no solo alemanes sino franceses, italianos, Maiakovski, que yo recuerde, postcards, collages, decía que las avispas anidaban en ellos. Investigaba en sus lecturas la desarticulación del lenguaje, la apropiación y deconstrucción de este, por ello su afinidad temprana hacia Gertrude Stein. Tal experiencia se ve en sus referencias a los autores franceses como Deleuze, Derrida e incluso al artista Marcel Duchamp. Sin embargo, la cercanía más profunda, al menos en la década en que coincidimos con mayor intimidad, fue con Hölderlin. De alguna intrínseca forma sentía una afinidad profunda con el poeta declarado enajenado y apartado en una torre al borde del río Neckar. De esta conjunción con él surge Scardanelli en 2009, uno de mis títulos preferidos de la autora ya que el librito, editado como a ella le gustaba, es «portátil», es decir, no pesa, y se puede llevar en el bolso, abrir al azar y leer en cualquier parte.

 

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En 1946, ya postguerra, sus primeros poemas fueron publicados por Otto Basil en la revista Der Planet y poco después, al igual que Ingeborg Bachmann, Ilse Aichinger o Günter Grass, perteneció al Gruppe 47 fundado por el influyente crítico alemán Hans Werner Richter junto al austríaco Hans Weigel. Este grupo de jóvenes escritores buscaban la renovación del alemán, todos fueron por diferentes caminos y llevaron sobre sus hombros la contaminación que había propagado el Tercer Reich en su lengua. Paul Celan, también perteneciente a este grupo, lo expresó magistralmente al referirse a la obligación de trasladar a la palabra el horror y así honrar, resucitar, a los desaparecidos.

Friederike encontró la vía en sí misma, en la observación más minuciosa del quehacer humano, como Beckett, volcando la experiencia interior y exterior al texto e, incluso, inventando un nuevo lenguaje que en el alemán es posible por su flexibilidad en la creación de vocablos. Buscó la fluidez en la sintaxis y el grafismo al trasladar lo innombrable a su máquina de escribir. ¿Cómo se atrapa la imagen?, le pregunté, y me respondió, «respirando y anotando en tu taquigrafía el estímulo seminal».

Friederike Mayröcker (Viena, 20 de diciembre de 1924-Viena, 4 de junio de 2021) fue una escritora austriaca de poesía y prosa, autora también de obras de teatro para radio, libros infantiles y textos dramáticos. Experimentó con el lenguaje y fue considerada una poeta de vanguardia y una de las principales autoras en alemán. Su obra, inspirada en el arte, la música, la literatura y la vida cotidiana, apareció como «formaciones textuales novedosas y también densas, a menudo descritas como ‘mágicas'». Según The New York Times, su obra era «formalmente inventiva, gran parte de ella explotaba el potencial imaginativo del lenguaje para capturar las minucias de la vida cotidiana, el mundo natural, el amor y el dolor».

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Hija de un maestro y una modista.  Hasta los 11 años, pasó los veranos regularmente en el pueblo de Deinzendorf.​ En la Segunda Guerra Mundial, fue reclutada como asistente de la fuerza aérea, trabajando como secretaria. De 1946 a 1969, Mayröcker fue profesora de inglés  en varias escuelas públicas de Viena.

Comenzó a escribir a los quince años de edad.​ En 1946 publicó sus primeros trabajos en el periódico Plan. Los poemas de Mayröcker fueron publicados unos años más tarde por el reconocido crítico literario Hans Weigel. Finalmente, fue presentada al Wiener Gruppe, un grupo de autores austriacos en su mayoría surrealistas y expresionistas como Ingeborg Bachmann. Su primer libro, una colección de miniaturas en prosa, ​  Larifari – Ein konfuses Buch (Hada etérea. Un libro confuso), apareció en 1956. Siguió siendo el único libro durante diez años, pero luego la colección de poemas Muerte por musas, significó su gran avance y reconocimiento como «una voz lírica líder de su generación».​ Siguieron muchas más colecciones, publicadas a partir de 1979 por Suhrkamp.

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En 1954 conoció a Ernst Jandl, con quien no cesaría de colaborar en el futuro. En 1969 abandonó su trabajo como maestra y en 1977 se retiró temprano a escribir.
Mayröcker es reconocida como una de las poetas austriacas contemporáneas más importantes.​ También tuvo éxito con obras para la radio. Cuatro de ellas las escribió junto a Ernst Jandl, con quien vivió desde 1954 hasta la muerte de él en 2000.

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Mayröcker describe su forma de trabajo de esta manera:

«Vivo en imágenes. Veo todo en imágenes, todo mi pasado, los recuerdos son imágenes. Transformo imágenes en palabras ascendiendo por la imagen. Camino dentro de ella hasta que se transforma en lenguaje.»

Mayröcker falleció el 4 de junio de 2021 en Viena, a los 96 años.

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Friederike Mayröcker es considerada una de las más importantes figuras de la literatura contemporánea en lengua alemana. Sus textos, marcados por el dadaísmo y el surrealismo, se sustraen con frecuencia a una nítida categorización genérica.

En 1969 se retiró de la docencia y vive desde entonces —con interrupciones: 1970-71, huésped del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) en Berlín occidental; 1972, hace una gira de conferencias por Estados Unidos y otros países. Mayröcker fue miembro de la Academia de las Artes de Berlín, del Senado Austríaco para la Cultura, del Foro Stadtpark («Parque municipal») y de la Academia Alemana para la Lengua y la Poesía de Darmstadt. En 1963 recibió el premio Theodor Körner; en 1968, el premio al radioteatro de los ciegos de guerra (compartido con Ernst Jandl); en 1975, el de la crítica de Austria; en 1976, el de la ciudad de Viena; en 1977, el Georg Trakl (compartido con Reiner Kunze); en 1982, el Anton Wildgans, el gran premio nacional de Austria y el Roswitha von Gandersheim; en 1985, el literario de la Radio del Sudoeste Baden-Baden; en 1989, el primer premio de la Industria Alemana; en 1987, la medalla de oro de Viena, Capital Federal; en 1987, la distinción de honor para las ciencias y las artes de la República Austríaca; en 1993, el premio Friedrich Hölderlin; en 1994, el premio «manuscritos»; y, en 1996, el premio de literatura de la Academia de Bellas Artes de Baviera y el premio Else Lasker-Schüler.

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Desde 1946 Mayröcker compone textos experimentales en la tradición de una écriture automatique orientada a la producción asociativa-inconsciente: Minimonsters Traumlexikon (Enciclopedia onírica del minimonstruo), 1968. Entre 1967 y 1971 trabajó con Jandl en varias producciones de teatro radiofónico. Fünf Mann Menschen (Personas en cinco hombres), 1968, fue distinguida con el premio al radioteatro de los ciegos de guerra. En 1956 apareció Larifari. Ein konfuses Buch (Larifari. Un libro confuso).

Desde 1966 Mayröcker publica principalmente en la República Federal, donde, entre otros, aparecieron Fantom Fan, 1971, y je ein umwölkter gipfel (Cada cima ceñida de nubes), 1973. En los años ochenta experimentó con una combinación de gráfica, collage y elementos textuales: Im Nervensaal (En la sala de nerviosos), 1983, en parte mediante el procedimiento de la tira cómica. Escribió además libros infantiles como Ich, der Rabe und der Mond (Yo, el cuervo y la luna), 1981, y Zittergaul (Rocín temblón), 1988. Otras obras de Mayröcker son: Arie auf tönernen Füßen (Aria sobre pies de arcilla), 1972; In langsamen Blitzen (En rayos despaciosos), 1974; Das Licht in der Landschaft (La luz en el paisaje), 1975; Fast ein Frühling des Markus M. (Casi una primavera de Markus M.), 1976; Heiligenanstalt, 1978; Gute Nacht, guten Morgen (Buenas noches, buenos días), 1982; Das Herzzerreißende der Dinge (De las cosas, lo que parte el corazón), 1985; Winterglück (Dicha invernal), 1986; mein Herz mein Zimmer mein Name (Mi corazón mi cuarto mi nombre), 1988; Still-Leben, 1991; Lectionen, 1994; y Notizen auf einem Kamel. Gedichte (Apuntes sobre un camello. Poemas), 1996.

Friederike Mayröcker publicó cerca de 100 títulos en vida. Fue nominada al Nobel en varias ocasiones. Murió el 4 de junio de 2021 a los 97 años.

 

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Obras

Gesammelte Prosa 1949-2001 (Prosa seleccionada) ed. por Klaus Reichert, 5 volúmenes, Fráncfort del Meno, 2001

Magische Blätter I-V (Páginas mágicas I-V), Fráncfort del Meno, 2001

Requiem für Ernst Jandl (Réquiem por Ernst Jandl), Fráncfort del Meno, 2001

Mein Arbeitstirol – Gedichte 1996-2001 (Mi Tirol trabajador – poemas), Fráncfort del Meno , 2003

Die kommunizierenden Gefäße (Los vasos comunicantes) Fráncfort del Meno, 2003

Sinclair Sofokles der Baby-Saurier (Sinclair Sofokles el bebé dinosaurio) con ilustraciones coloreadas de Angelica Kauffmann, St. Pölten, 2004

Gesammelte Gedichte 1939-2003 (Poemas escogidos) ed. por Marcel Beyer, Fráncfort del Meno, 2005

Und ich schüttelte einen Liebling (Y me sacudí un favorito), Fráncfort del Meno, 2005

Obras radiofónicas

Die Umarmung, nach Picasso (El abrazo, según Picasso)

Repetitionen, nach Max Ernst (Repeticiones, según Max Ernst)

Schubertnotizen oder das unbestechliche Muster der Ekstase (Memos de Schubert, o el modelo incorrupto del éxtasis)

Arie auf tönernen Füßen (Aria sobre los pies de barro)

Das zu Sehende, das zu Hörende (Ser visto, ser oído) Obtuvo el premio a la obra radiofónica de ORF

Die Kantate oder, Gottes Augenstern bist Du, (La cantata o, eres las estrellas de los ojos de dios) música por Wolfgang von Schweinitz (2003)

 

Referencias

1. Edem Comfort (4 de junio de 2021). «Friederike Mayröcker Death – Obituary. Friederike Mayröcker Has Died» (en inglés). Archivado desde el original el 5 de junio de 2021. Consultado el 4 de junio de 2021.
2. «Die österreichische Avantgarde-Schriftstellerin Friederike Mayröcker ist tot». Der Spiegel (en alemán). 4 de junio de 2021. ISSN 2195-1349. Consultado el 18 de diciembre de 2024.
3. «Lyrikerin Friederike Mayröcker im Alter von 96 Jahren gestorben – SWR2». web.archive.org. 4 de junio de 2021. Consultado el 18 de diciembre de 2024.
4. «Friederike Mayröcker, Grande Dame in German Literature, Dies at 96 (Published 2021)» (en inglés). 4 de junio de 2021. Consultado el 18 de diciembre de 2024.
5. Weidermann, Volker (4 de junio de 2021). «Friederike Mayröcker – Nachruf: Lasst die Wörter aufjaulen!». Der Spiegel (en alemán). ISSN 2195-1349. Consultado el 18 de diciembre de 2024.
6. «Friederike Mayröcker | Bücher direkt vom Verlag kaufen». Suhrkamp Verlag (en de-DE). Consultado el 18 de diciembre de 2024.
7. Weidermann, Volker (4 de junio de 2021). «Friederike Mayröcker – Nachruf: Lasst die Wörter aufjaulen!». Der Spiegel (en alemán). ISSN 2195-1349. Consultado el 18 de diciembre de 2024.
8. «Zum Tod der Dichterin Friederike Mayröcker». FAZ.NET (en alemán). 4 de junio de 2021. Consultado el 18 de diciembre de 2024.
9. «Antología de poesía austriaca actual». Consultado el 18 de diciembre de 2024.
10. En: Heimspiel (Periódico de la ORF – cadena de radio pública austriaca) Marzo de 2007, p. 5
11. Iser, Jurik Caspar (4 de junio de 2021). «Schriftstellerin: Friederike Mayröcker ist tot». Die Zeit (en de-DE). ISSN 0044-2070. Consultado el 18 de diciembre de 2024.
12. «Preis der Leipziger Buchmesse 2021: Das sind die Nominierten – WELT». DIE WELT (en alemán). Consultado el 18 de diciembre de 2024.
13. «Mayröcker». Akademie der Künste (en alemán). Consultado el 5 de junio de 2021.
14. «Awards – Georg-Büchner-Preis – Friederike Mayröcker». Deutsche Akademie für Sprache und Dichtung (en alemán). Consultado el 5 de junio de 2021.
15. «Ehrenring der Stadt Wien für Friederike Mayröcker». OTS.at (en alemán). 17 de diciembre de 2004. Consultado el 5 de junio de 2021.
16. «Mayröcker mit Hermann-Lenz-Preis ausgezeichnet». Augsburger Allgemeine (en alemán). 5 de noviembre de 2019. Consultado el 6 de junio de 2021.

Bibliografía
Theo Breuer: «Friederike Mayröcker, usw.», en: T.B., Aus dem Hinterland. Lyrik nach 2000, Edition YE, Sistig/Eifel 2005
Renate Kühn (Ed.): Friederike Mayröcker oder Das innere des Sehens, estudios sobre poesía, obra de radio y prosa, Bielefeld 2002
Inge Arteel / Heidy M. Müller (Ed.): Rupfen in fremden Gärten – Intertextualität im Schreiben Friederike Mayröckers, Bielefeld 2002
Edith A. Kunz: Verwandlungen – Zur Poetologie des Übergangs in der späten Prosa Friederike Mayröckers, Gotinga 2004
Ralf B. Korte / Elisabeth Hödl: FM dj (reading reise durch die nacht). Ein elektronischer Briefroman. 2004
Martin A. Hainz: Schwarze Milch zu schreiben. Paul Celan und Friederike Mayröcker. En: Weimarer Beiträge, N.º 52·1, 2006, pp. 5–19.
Leo Truchlar: Wozu lese und schreibe ich? Notizen aus Anlaß meiner Lektüren von Adrienne Rich und Friederike Mayröcker. – En: Leo Truchlar, Über Literatur und andere Künste, Wien 2000, p. 17ff.
Inge Arteel: „gefaltet, entfaltet“. Strategien der Subjektwerdung in Friederike Mayröckers Prosa 1988-1998. Bielefeld 2007.

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SELECCIÓN DE POEMAS DE FRIEDERIKE MAYRÖCKER

 

SE SECARÁ COMO LA HIERBA – TAMBIÉN MI MANO Y LA PUPILA

se secará como la hierba . mi pie y mi cabello mi palabra más callada
se secará como la hierba . tu boca tu boca
se secará como la hierba . tu mirada en mí
se secará como la hierba . mi mejilla mi mejilla y la florecilla que sabes que está allí se secará como la hierba
se secará como la hierba . tu boca tu boca de púrpura
se secará como la hierba . pero la noche pero la niebla pero la plenitud
se secará como la hierba se secará como la hierba

 

INVENTARIO DE UN LAPSO DE VIDA

En mi mochila
un tronquito de tomillo
dos monedas
un lápiz romo
anotaciones arrugadas
migas de galleta
una pinza verde para la ropa
la tarjeta de visita de una germanista japonesa
un peine pequeño y desdentado
las hormigas de Dalí sobre una hoja de música

[D.B.]

 

A VECES CON CUALQUIER MOVIMIENTO CASUAL

mi mano toca tu mano tu dorso de la mano
o mi cuerpo dentro del vestido se inclina casi sin saberlo
un instante sobre tu cuerpo vestido
estos mínimos movimientos casi vegetales
su mirada flexionada y tu ojo deliberadamente errante en el vacío
que estás leyendo
me atraviesan el corazón
me atraviesan la garganta como un dulce cuchillo
y me quedo seca como una fuente en un tórrido verano

 

HIERBA BLANCA A MECHONES EN LA CABELLERA DE LA TIERRA

y los helechos ampliamente ramificados de panojas enormes grabados
en la piel
musgo almohadillado mis pechos despedazándose en tus tiernas manos
Ramas de corteza envejecida con las hojas en el cielo
oh pajarillo en mi mano-foliada
quisiera también ser tan airosa y colorida como tú
soñar como tú con muchachas morenas de melenas despuntadas
de sombras de niebla sobre la frente
pequeño pajarillo de colores
quisiera que anidases en mi tejado foliado
hasta la próxima primavera
ve entonces con tus hermanas de abril y las muchachas despuntadas
y te saludaré y saludaré con todas las hojas rejuvenecidas
pero ahora a mitad de enero no vuelvas a dejarme
acabas de perderte en mi follaje
en mi follaje invernal una noche sin luna
y llegaste cansado de volar.

 

CÓMO TE NOMBRO CUANDO PIENSO EN TI Y TÚ NO ESTÁS

cómo te nombro
cuando pienso en ti
y tú no estás:

mi fresa silvestre
mi lagartija confitada
mi cucurucho consuelo
mi hilador de seda
cuco de mis cuidados
mi Aurelia
mi flor de grava
mi criatura en sueño
mi mano matutina
mi muyolvidadizo
crucero de mi ventana
mi ocultador lunar
mi cayado argénteo
mi crepúsculo vespertino
mi hebra solar
mi liebre hocicuda
mi cabeza cervuna
mi pata de liebre
mi rana de escalera
mi guirnalda de luces
mi ladrón de primavera
mi jamelgo temblón
mi caracol de plata
mi tintero
mi zorro escobillero
mi talador
mi fugitivo tempestuoso
mi guardaosos
mi muestradientes
mi oreja de caballo
mi árbol en el Prater
mi cuerno espiralado
mi portamonos
mi fin de invierno
mi alcaucil
mi medianoche
mi contador regresivo
[¡da capo!]

[H.P]

 

LA LLAMADA

mi vida:
un tutilimundi de pequeños paisajes
gente tranquila
animales que pasan
escenarios conocidos y recurrentes

de pronto escucho mi nombre
ya no estoy en el panorama sin viento
de resplandecientes imágenes multicolor

ruedo como un espantoso disco en llamas
por una empinada pendiente
libre de los sueños y tabús de ayer
dirigiéndose a una desconocida meta en movimiento :

sin elección
pero con un corazón impaciente

 

ECLIPSE SOLAR DEL 99 / BAD ISCHI

Para Ernst Jandl

Sólo cada 700 años dice ÉL
1 acontecimiento secular dice ÉL
no deberías perdértelo dice ÉL
en el balcón ÉL se coloca las gafas especiales
me escondo con el perrillo
en el rincón del escritorio
enmudecen los pájaros –
1 año después SU eclipse definitivo.

 

EL AÑO NIEVE

en locura
domesticada
llevado de abrevadero en abrevadero /
absuelto con letras de fuego
incluso antes de que fueran amantes:
la mantuvo alejada: clavada definitivamente
en su tormento/imágenes-
cliché (“deliciosamente desgastado” / ¡Margaretenhof
cantarín!)

es decir con lágrimas rodantes ay /del viento
es decir con cabello ondeante ay /del viento
y en mechones salvajes oscurecido el labio –
y mientras él
la traspasó

(y, sin embargo, de diversos modos solo una sombra para él /vacilante y devota tras él)
rastreando persiguiendo coloreando de
fuego y agua-

(“¡ay!, ¡cómo trina la voz! ¡y
aire de marzo! ¡jardincillo de ciervos!
¡caudal de abetos!
su vestido de nieve (“¿verde invernal?”)
su característica / fácil
de amarrar desde sus ojos
alegres / seda textual luminosa tipografía Uranus chocolate
Alpen para la noche)

así él podría
saltar escarpadas
aún más horribles /enfrentar
nuevamente acuerdos
irritantes
(miradas vecinales sorprendidas

de aquella conmoción y, sin embargo, ¿debería ella
tener esperanza?)

 

TERCETO DEL 21 DE FEBRERO DE 1978

sin fin los apacibles muertos
brotan de flores bosques árboles y arbustos /pronto
un árbol de lilas proyectará mi sombra

 

QUÉ NECESITAS

¿Qué necesitas? un árbol una casa para
calibrar cuán grande cuán pequeña la vida humana
cuán grande cuán pequeña piensas cuán corta
tu vida si la comparas con la vida de los árboles
necesitas un árbol necesitas una casa
no una toda para ti solo una esquina un techo
sentarse pensar dormir soñar
escribir callar ver al amigo
los astros la hierba la flor el cielo.

 

“LAS ESQUIRLAS DE UNA MUJER DE CRISTAL”

(Carl Eistein)

Se me escapa el sueño
me siento en el suelo con las piernas recogidas
en la radio el Segundo Concierto de Branderburgo
no se halla una voz amiga una mirada reconfortante
un joven poeta me escribe
preguntando si también yo pienso a menudo que morimos solos
es veintitrés de diciembre
cuatro de la mañana
la sangre gotea por mi nariz derecha

 

MUNDO MARINO

en torno a la mañana
un impaciente jadeante
replegado
sueño:
el deseo
tras un brusco despertar
y un breve levantarse
de volver a dormir enseguida –
sin tener que encender la lámpara

(bajo agua la fuente /
bajo la manta)

en la ventana
iluminadadeluna las pálidas
rosas heladas

 

LA INMOLABLE

Para Peter Horst Neumann

A la hora del té musical
me senté frente al sol de invierno que descendía
oblicuo calentando intensamente
me protegí con la mano
me puse las gafas de sol
para poder mirar a mi oponente a los ojos con libertad
en aquella
tarde de enero me taladraba los ojos el corazón
parecía no desplazarse
o descender
sino presionar incesante
acercándose y penetrando
rompí a sudar
el pelo pegándose a la frente y las sienes
sonidos confusos
en el uso de la palabra –
también cegaba los pensamientos, así
estaba ya
confusa como derrotada, frente a mí,
frío desde hace tiempo, el té en la taza.

 

ZOOLÓGICO EN LA LAVANDERÍA

Las cacatúas:
toallas de baño rojoamarillas
erizan
las plumas
tras el ojo de buey
de la secadora /
blancos
vientres exóticos :
pañuelitos para la nariz
revolotean en las ensortijadas
olas del tambor de prelavado /
por los barrotes del aviario :
de la máquina de planchado
escapan
siseos, arrullos y zureos
de pájaros –

en sillas de plástico blanco
bajo las palmeras del papel pintado
hojeando revistas
mirando el vacío
se aburren
los visitantes

 

FEBRERO INFERNAL

La pequeña
hormiga no está, exclamas,
la que siempre suele despertarme,.
dormir es morir un poco, miré
una hoja marrón
del año pasado saltarina
sobre la acera,
la vieja mujer crecidaencorvada con un
abrigo Hubertus verde hasta el tobillo
sostenía una enorme coliflor
verde entre los brazos
cuidadosamente como…
la cabeza de un niño

en la ventana el gato me seguía
con la mirada

 

ALIENTO DE PRIMAVERA

Buenos días, un
hermoso día, el tiempo
de nuevo demasiado breve –
tu respiración
en la madrugada al teléfono
: ¡el sol
azul como un ramo de violetas!

 

PÉRDIDA Y CERCANÍA

Para mi padre

No sé
por qué pero de pronto
entre la Lastenstrasse y el Ring
me asaltó de nuevo la idea :
quisiera
volver a verte –
me crucé
con alguien que se
te parecía, busqué
otros signos, el plumón blanco
y azul, la afilada
espiral en el hielo, un fotomatón
centelleó, la luna
se tornó pálida, se
acercó a su cenit, las
grajillas se cruzaban y chillaban, olía
a manzanas asadas, algo
saltó como un resorte en mi cabeza, los
ojos ardían, en el ángulo
claro de la albardilla
tus miembros cubiertos
de hiedra, tu mano ennegrecida
tendida hacia lo alto…

 

 

ARBITRARIO, CREPITANTE

Musgo marino, la montaña
clara, coloreada de modo
desigual, sobrefebril
orni-
tomancia –
¡auguri! ¡auguri!
rascar y
(esquilar)
pez
encordado, de los pul-
mones fuelleados
un suspiro
hacia dentro –
cuerpo-
helado jardín
de lágrimas e higos y
carroña

 

SACRIFICIO DE PRIMAVERA

De nuevo mi
mirada al reloj sobre
el piano de cola cuento
los cuartos de
hora, los minutos,
recupero el aliento la conciencia
este espacio SILENCIO
temprano en la mañana el sol color
de lona, escucho
abajo un murmullo
constante el mundo
lejano a veces una delicada
llamada de pájaro, un perrillo
que ladra, un nido
de felicidad… enciendo
el sol que templa
los cristales, el
fuego parpadea, es
casi ya final de marzo, en
las calles las nacientes
hojas de tilo plátanos de sombra…
como estrellas fugaces
caen ahora palabras, atra-
vesando la cúpula
azulada, la pena
un niño muerto en
primavera ..

 

CUERDAS TENSORAS

Aparentas delicada
femini-
dad exclama
como entonces en este
retrato
juvenil, el espejo
muestra una pequeña
chispa en mis
ojos, mechones de cabello
despeinados alrededor de las mejillas
rosadas en la boca
una sonrisa dichosa –
¿esa soy yo? Pregunto
en silencio llueve
sobe mis párpados

mi cama
como una tela de araña
devastada mi cama
y lilas
púrpura
peligro de un mal despertar

 

¡MI QUERIDO OJIPLÚMEO!

¡Mi querido ojiplúmeo!
¡mi engrillado candadito del mirador!
mi anémona encantadora
cuánto me has abandonado
y ahora he de llorar por ti

anémona blanca
pequeño abril
lejana agua surgente de mi corazón
décimoquinta llavecita de mi pesar
¡adiós, te vas al verde primaveral!

Traducción de Héctor A. Piccoli

 

AGUJAS SÓLIDAS

Tras los cristales
helados, como meteoro en la
historia como mar disipado
o carne de flor, cubriendo la excoriada
desnudez en caso de necesidad, tú medio
girándote frente a mí en el sillón con las piernas
cruzadas, los hombros
alzados aletazo cuando el pájaro
echa la cadena de su ancla
en los aires agitados
o firmamento huidizo, encontré
auténtica fumaria hierba pegajosa de la cruz o del espíritu retama
al agacharse en el lago
helado bajo desnudos
matorrales, pasando
entre las ramas bajas de los árboles : del otro lado
orilla rubia clara, en arcos
oscuros el coro de cornejas, angostura entre montañas, breve
aglomeración calor pides abrazar
el mundo en la mañana, pisar con firmeza sobre el primer
crepúsculo, voz detenida (sofocada), trío de ruiseñores
en el salón de las palmeras, palmus : el lapso el tiempo : no es
para nosotros : una noche de solanáceas en la ventana de horas
que se van volando, migas de pan sobre la mesa que has
abandonado para esto
sin lenguaje ya mucha
aflicción

 

HOMBRE PÁJARO PLIEGAS TUS ALAS

Envejecidos juntos el aliento se vuelve
más suave, sin muchas palabras una mirada
basta, una sonrisa cercana calienta artificialmente las mejillasenflor,
mediante tales corazones el tiempo indescifrable quiere
la oscuridad –
avefría avefría –
como árboles de la vida pintarrajeados sin relieve

 

“RASTRO POLIFÓNICO”

¡vaya 1 chiste entre tu ojo y el mío vaya 1
chiste cantacorazones cantarrespiración!, tu mejilla en mi
mano mi mejilla en tu mano oh la mejilla de la mañana, San Pedro
sobre los tejados (llueve). Mayal del verano / vaya 1
chiste vaya 1 pasión vaya 1 par de labios sedosos vaya 1
niña del ojo vaya 1 pasaje vaya 1 espacio con swing entre
nuestros labios porque tú puedes ser 1 viejo
porque yo puedo ser 1 viejo / vaya 1
chisporroteo ardiente que roza mi ojo y lo malea vaya 1
compás en el astro en el campo de astromelias el campo astral
[(¡completamente negro!) nuestros
pasitos en el campo de astromelias en el campo astral (¡negro!) vaya 1temblor de pétalos de astromelias de las astromélicas puntas foliares
de los dedos vaya 1
estrella y tormenta de junio bramante vaya 1
temblor retemblor : rencor del grafitti celeste, del vuelo de la abeja, vaya 1
deleite vaya 1deleitamiento vaya un placer exhausto (de abeja) etc.
El reloj de pulsera desabrochado en el bolsillo de la chaqueta, ¡el tiempo
abandonado la escritura abandonada la lengua abandonada! Inscripción
de romería sobre los campos en las arboledas los reflejos de tu
rostro de tu voz .. oh cómo descascarilla
el ondear del (cultivo) amarillo, a saber, y olas de colza : dulce niño
enorme cadáver, la que de nuevo rocía de estrellas la ciudad de Darmstadt

 

A UNA AMAPOLA EN MEDIO DE LA CIUDAD

de mis cabezas brotan
fuegos artificiales de lágrimas, la
lila se oxida, ondea
el ligustro, el camuflaje del
verano presagia tormentas –
la lechetrezna insemina el campo, los
estorninos planean, los mosquitos
zumban entre las zarzas, el
florecer marchito de una
nube coronada con frutos verde guisante
del cerezo –
junto al águila bicéfala imperial
en relieve – retratos sobre ladrillos rojos –
se desmorona el muro del cementerio
sustentado únicamente por zarcillos de hiedra
de hoja perenne –
batiendo las alas contra el viento
planea
mi corazón de ave rapaz acechando la presa.

 

ESCENA NATURAL

Para Heinz F. Schafr

y me señaló la luna
al despedirse en la estructura celeste se
montó en la bicicleta huyó en la noche pero
ella vagaba caravana de camellos : con
el cuerpo de una cabra

y así circulan por
el sol el viento : formas
geométricas: colores caleidoscópicos
opuestos / demasiado fucsias
hierba paródica
charcos de agua en mi frente donde
los ojos atados los pies ..

en el cercado de genista modelo fugacidad
ejemplar único miedo
la tormenta está
en la leche

muchos hijos de personas, fusionados en una única
figura tan caliente y enferma de pecho : las
ventanas abiertas en el sótano : lavadero
oleada de aire de planchado
me sale al encuentro parloteando es decir
la lección de naturaleza

AL JARDÍN, CHISPEANTE COMO SUS AGUAS

Para Ernst Jandl

Con dos bolsas de plástico vacías cruzando
el patio, hacia mí, con dos bolsas de plástico vacías
infladas por el viento hacia mí, cruzando el patio,
trae algo de cena, con la izquierda por qué con su izquierda
me pregunto, probablemente en la derecha el cigarrillo, la
prueba de fuego, hacia mí, con la izquierda
ambas bolsas de plástico infladas hacia arriba
en el viento ligero, en lugar de una bolsa más recia, cruzando
el patio, hacia mí, indeleble ahora
está imagen en mí, cruzando el patio, tambaleándote,
tú, provisor, con la mano izquierda, y ahora sí ahora el
recuerdo preciso del cigarro
en la mano derecha, y llevado
a los labios, y tu beso, y
aquí tenemos de nuevo uno de esos raros
momentos de verdad por los que merece
la pena seguir viviendo, por los que
creo que te quiero, por ejemplo
trémolo tan entrelazado, mientras yo,
fuego fatuo, protegiendo los ojos, para que
no tengas que ver en ellos
un rastro
de espejo inundado.

ARTE DE CUERPO

Pena no poder disponer las mimosas como un paisaje nevado
bajo el rayo de sol, el deslizamiento del agua en gráciles
ríos, el almendro en pleno florecimiento de sangre, el
aroma de almendra, todo a la vez y estabas en tu esquina en
cabeza y corazón – el dolor de las partes superiores : ¡vosotros,
rizos profundos! el modo en que el paisaje inmigraba en mi cerebro
como tenis intelectual, esta peregrinación cráneo y
colada de altos pastos, este minúsculo hábito y donde él descansaba
sobre amapolas
o hierbas somníferas, este
outfit del alma. ¿Cuándo besaste por última vez?
antes de que tú .. no sé pero ahora
nadie besará ya nuestra boca, etc. es decir
el mínimo roncear, su aprendiz plata en la genista.
repoltronarse y revagar y retronar – el
ángel exterminador pasó junto a nosotros para amarnos. Disimulada
escucha : tuve que prestar atención: prestar oído: mientras
decía si una de las palabras captadas pudiera ayudarme
a lograr un todo. El medicamento (..)
había anidado en mi cuerpo como e1 huevo fecundado,
ya no pudo desprenderse ya no pudo deshacerse,
ya no pudo drenarse. Como en un oleaje
secreto una persona ahora luego otra se alternan en
medio de nuestra conciencia, figura geométrica
en el cielo mientras chispas de una luna menguante de mañana
y la línea subrayada de una estela de condensación es decir
como imagen de Klee o Kandisnky (1925 : “EN AZUL”).

 

“primero rompí en un sonoro
llanto / y cogidos de la mano
abandonamos la casa”
Eduar Mörike

Y PORQUE ALLÍ QUERÍAMOS ENCONTRARNOS ALLÍ

Llegar a juntarnos llegar trotando pero
las lágrimas se sentaban sueltas sinuosa
lágrima y la tarde pálida se sentaba allí
con él y en realidad no quería palabra
alguna, el borde, no comer sólo la garganta (lenta)
no pudo tragar bocado así
la imagen helechos arbóreos vástagos arbóreos estos
días, meses, años de tormento, él se lo guardó
todo para sí fue impenetrable
sólo ahora después de tantas interminables noches puedo
reconocer : leer : comprender signos, sólo ahora
en este dolor y porque finalizada toda
convivencia en la tierra toda convivencia en el aire, deseo
un fin de sol y ocaso –
(tan amada oh gran amada alma tú
sólo desde lejos las señales como (México)) Tengo un niño yace enterrado
con dos ojos-ojos azules
dos ojos del color del pomito de olor
y las aves trizadoras de Etiopía acuden en bandadas
en torno a sus dos ojos azules para arrancarlos con sus picos
y los pequeños cisnes de Seckau
que querían venir al bautismo
se han vuelto volando
mi bello niño muerto yace sobre mí
y encima de mí ha respirado
yo oía sus largos alientos dormidos
parecía el murmullo de las hojas en los árboles estivales
cuando bajo la techumbre de esos árboles él y yo nos acuclillábamos
y las hojas verde esmeralda murmuraban
y él me miraba desde sus ojos azules
y los árboles seguían murmurando luego y murmuraban:
pronto estará muerto.
pusimos luego en la iglesia su ataúd
tenía tan sólo una pequeña ventanita
por la que él miraba hacia afuera
es mi niño
y se llamaba como el cielo azul y el arrebol
y el viento matinal en primavera y las hojas en la copa murmurante
y el narciso y el más bello de los días
y aunque le había cerrado los ojos
los párpados volvían y volvían a elevarse
tenía ojos azules y una redonda naricita
y una boca entreabierta con dos hermosos dientes
era un varoncito
era un regalo como jamás lo había antes recibido
lo amo por sobre todo
está muerto
ya no volverá jamás
a mi brazo izquierdo a mi brazo derecho a mis dos brazos
a mis pechos yaciendo sobre mí yo inclinada sobre él
las aves todas los arroyos todos las piedras todas las nubes todas y el humo
vienen a la ventanita y contemplan a mi niño muerto
yo le tejo una guirnalda de diente de león silvestre
le entrelazo un suave cestillo para el rostro
plantaré sus ojos azules en la tierra
como un par de flores de azafrán
derramaré sus cabellos rubios
esparciré su boca su nariz su piel
sus rodillas y muslitos
sus uñas sus lugares rubicundos en los pliegues del codo
jugaba con pequeños caballitos y borriquillos de crin rizada
con espiralados caracoles a la vera del camino
y soplaba en sus cuernos
y se posaba gozoso las antenas de las mariposas
y compartía con las lilas
las nubes de lluvia y a las bellísimas nubes saturadas de la siesta
a los balcones los conocía por su nombre
y como Miró escribía en ellos: »s 5«, »s 5«, »s 5«, y sin cesar
salteaba muchas cosas
y arriesgaba los saltos más osados de hocico a hocico de oveja
hasta que la lana se desgreñaba más y más
le gustaba encrespar el agua con la mano
y yo arreglaba cosiendo su peinado
él sacaba hacia adelante la bandera negra
y a su horquilla le ponía un asta
la mandaba a buscar el cordero pascual de mansa errancia
e iba por la punteada curvatura de un arbusto maduro de viburno
se iba a menudo con mi sombrilla azul
yo gritaba detrás de él y lloraba por su dulzura

(él está muerto él es mi todo)

 

CINCUENTA Y CUATRO A CINCUENTA Y SIETE

Para Ernst Jandl

En un compartimiento del
real e imperial ferrocarril
austro-húngaro celebraban
una fiesta
pasaban junto a las refinerías de azúcar
se peinaban las rojas mejillas de felpa
se comportaban como una vez Hölderlin y quamquam el borracho
esperando
que ascendiera el coche comedor

pues en el coche comedor en la red prohibitiva
en la abrazadera entre Neulengbach y Himmelskrätz
querían volver a verse
era un lanoso día de julio
él llevaba pantalón de franela y una maletita
brindaron uno por el otro

mas los otros vieron que eran las seis
en la escuadrilla del sol de la tarde
los grifos de cobre y los grifos de cobre
caía un plumaje fumífero sobre la frente
en el compartimiento que daba a Viena Oeste Este
y llovía como Thomas Reuth
como la Alhambra en el cuento Scutum
como mañana de sol daga incandescente
ella se aparta deja el camino y dobla la esquina
hacia el pequeño Dorotheum

y se asalamandran en este rincón de sueño aterciopelado
y se encrespan quitándose las huellas de la era
las estrellas vespertinas de todos los soles vespertinos
como violas coronarias oro a oro
y goteo de miel de la boca de raso
y palacios de montaña aquí y en alto
una imagen de cisne vestida de lana
de este aquí y allí un beso
allí ascendí en tibieza de choza
y recogí nieve y lilas
y flecheaban del húmedo trampolín
el dios del agua con tricornio y perfume
el heliantemo y el tamboril
sobre los cuales verdes fardos de césped
rozados tan sólo con el zapato

en camino a casa
en el frío taxi rápido a casa
y muchas mañanas noche blanda como las nubes
y lágrimas manos con lisura de mejillas
y botellas con ductilidad cuellos de cigarrillos
y cordero pascual
y cobrar aliento y no saber si

TENEMOS AHORA DIENTES DE CABOS DE VELA

Afuera el pino el abeto gris el pluvial pino de Flandes
y la charla en la glorieta de la hostería
con ese aroma a cerveza

de mañana hacia las alturas grises de nubes
se abre allí una ventana tan temprano
de par en par como el aire que fluye separándose
se extienden los brazos abriendo las ventanas

del otro lado del día la caída
de la gris congoja
estos crepúsculos grises como el polvo
desapareciendo con los trenes y las nieblas y volviendo a irrumpir:
debajo de sí Vineta ciudad de campanas.

Y luego la noche
negra y como con la mano hasta la muñeca en el agua
vamos tropezando hasta la puerta:
oh las muchas estrellas
y un negro mechón en el rostro
descalzos sobre la escalera crujiente.
Las falenas revoloteando:
espantadas golondrinas caseras como murciélagos y fuegos fatuos
y la horrible lengua de miel de las moscas muertas.

Ahora
en medio de la primavera en inmersión
después de muchos meses:
un bolso abierto
un viejo cigarrillo de la Rue des dames
un saquito de sosa
un trozo de pan endurecido
en la cama el molde de tu cuerpo.

 

LOS SECRETOS OCEÁNICOS (PAMIR)

Friedrichshafen es un atracadero para ratones
también Cuxhaven fue a dar al alcázar de las nubes
la búsqueda comenzó allí donde se ocultaron dos muchachas
nubadas los barqueros incansables y los rocines marinados
quebrantaron el rumbo público
volaban henchiendo y los vientos del poniente y los alisios azotaban
y hacia el cielo era el camino al moverse las velas
sobre la gélida ruta celeste pasan los pájaros
agradeciendo con las rizadas plumitas y los ojos de frambuesa
picotean a los últimos tiburones
inmóviles cruzaron los mástiles jubilosos de banderas y los
crujientes círculos polares remolinearon dos veces
de lejos llegaron los vientos y partieron a mordiscos la corteza
de azul de vendaval los cangrejos de la travesía hendieron la quilla
en las cuerdas sonantes
de las radiantes aguas fluyeron tales relojes de sol en
un fulgor:
laboriosa mala estrella sobre el corredor central del capitán
atónito se escurrió el canalón del vacío
suavidad marítima brotó de la flor del cielo
las aniquilaciones se dieron a conocer a la popa
sobre el estrecho de Gibraltar marchan las espuelas de los
jinetes celestiales como un coro de ángeles en vuelo
por en medio va un gigantesco mariscal de campo con las miradas
sobre una inquieta costa maravillosa
la tierra alba como la cal está cerca
huyendo estalla la comunidad lunar y un cirio de color perlado
fluye
a la altura del viento se elevan los radiogramas de la cubierta
holandesa oriental
jugando en la red del mástil penden las palomas del gris cielo de Indias
astros precoces sobre la tierra virgen de los galeones
lejano y coronado de niebla terriblemente excitado chorreante
recomienza el aliento de los grumetes
hacia el azul de la mañana marina hacia el gualdo del sol marino
saludan los cantos de la tripulación perdida
a su madre muerta saluda el muerto marinero
en la cuna del velero ella espera fuera del grito jubiloso
del resplandeciente sol matinal un marchitar oscilante
las chillonas son aves de mal agüero
recobrado está un clamor a la servidumbre de las nubes
a la tierra de la habitual rosa de los vientos
al exfoliante rostro del sol
desvaneciéndose en la espira de una noche soñada se abisman
descuidados los jóvenes
hasta el tuétano hiere el mástil
rostros fugazmente sumergidos en el baño naranja del nunca-más-mañana
vuelo a través de ramificadas nubes
de coágulos azules
tierra virgen de pensamientos solitarios
túnel ácueo para manos remanentes
picos y dentaduras de tiburones
negro de mar para un puñado de corazones

Traducción de Héctor A. Picoli

A CABALLITO

A caballito dijo mi primo mientras
barbierizado barbierizado barbierizado
andaba por nuestra calle
tenía una maletita bajo el brazo
y seguía sintiéndose viudo
de la compañera de su vida
también los otros visitantes del funeral habían venido
el doble reparto de las lloronas
con el crespón de lencería sobre los labios de rosa
pero él pasó con un rostro en disolución
junto a mí y me saludó como alguien
que exactamente como tantas otras veces
vuelve a tomar sobre sí
la marejada del mundo
en su barquillo de soledad.

Ahora bien queridas hormigas ¿cómo os va?
¿gustáis de estar aquí en la florida tierra?
jamás descansáis pues lo que mejor os sienta es
pulular según el plan que os han soplado
rostros malva cabezas redondas ojos de muñeca
corte a la romana sobre bello tipo craneano rubio
yace con Lieder de Schubert escuchando sobre la rampa de felpa
mejillas color fresa
vuélvete por entero de modo tal
que pueda verse toda tu figura
volvéos vivid no basta una sonrisa
una mirada saliendo de atrás de las vidrieras
o el muelle contacto de dos ojos muy separados entre sí
sino que debéis dirigiros
a la danza a la tentación al entrelazamiento
iréis luego paso a paso
u os detendréis y permaneceréis inmóviles:
siempre llegará alguien que os ayude a salir
del paso
pero se necesita un tiempo largo para darse cuenta
de lo que hubiera debido acontecer y en verdad aconteció
entonces vuelve uno a pararse y contiene la respiración
o tararea una canción o
comienza a amar el jazz.

 

PRÓXIMO PROGRAMA JUEVES A LAS 22 HS (HORA ESPAÑOLA)

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